Thursday, September 10, 2026

Canten al Señor

Salmos 96:1 
Canten al Señor un cántico nuevo; 
Canten al Señor, toda la tierra.

El Señor nos creó a Su imagen. Por esta razón, debemos cantar Sus alabanzas. ¡Nuestro Dios es el único Dios verdadero! Y Él merece nuestra alabanza. Él merece nuestra alabanza por muchas, muchas razones…

Un pequeño ejemplo (de los millones de ejemplos que suceden cada minuto dentro nuestro cuerpo) – Nuestros pulmones "inhalan" aire que tiene una mezcla única de gases. Para nosotros los seres humanos, el gas principal al que necesitamos acceder es el oxígeno. "Inhalamos" aire que contiene oxígeno — pasa cerca de los capilares dentro de nuestros pulmones — y las células sanguíneas que Dios nos dio liberan el dióxido de carbono que transportaron a nuestros pulmones y reciben el tan necesitado oxígeno. Nuestras células sanguíneas están químicamente más "equilibradas" con oxígeno que con dióxido de carbono. Por lo tanto — en la "pared" capilar — nuestras células sanguíneas liberan el dióxido de carbono y adquieren oxígeno. Nuestro corazón bombea luego las células sanguíneas (que ahora llevan oxígeno) a cada celula de nuestro cuerpo. Cuando la célula sanguínea cargada de oxígeno llega a una célula que necesita oxígeno (TODAS las células están ávidas de oxígeno mientras crean la energía necesaria para sobrevivir), la célula atrae químicamente el oxígeno con mayor fuerza que la célula sanguínea que lo transporta. La célula sanguínea libera el oxígeno. La célula sanguínea, ahora inestable, acepta el dióxido de carbono que es un subproducto de la función celular (para volver a estar químicamente más estable). Y la célula sanguínea realiza su viaje de regreso a nuestros pulmones – para reabastecerse (llenarse de nuevo) de oxígeno.

El oxígeno es una molécula que tiene una fuerte carga negativa. Se utiliza dentro de cada una de las células de nuestro cuerpo para mantener la "vida". La mitocondria (una pequeña fábrica química dentro de cada una de nuestras células) toma oxígeno y utiliza el poder latente de su carga negativa para crear una molécula que le da energía a la célula. Esta molécula recién creada proporciona el "poder" para permitir que la célula funcione - que la celula "vive".  

Este proceso químico orgánico tiene lugar en nuestros pulmones, en la sangre y dentro de todas y cada una de las células — las veinticuatro horas del día, los siete días de la semana. En el momento en que este proceso se detiene durante más de 2 o 3 minutos – nuestras células cerebrales perecen y nos encontramos con el Señor en nuestros cuerpos espirituales (morimos). Nuestros cuerpos físicos deben tener oxígeno TODO el tiempo – o de lo contrario mueren.

Este proceso químico, complejo y delicadamente equilibrado, es solo una de los millones de acciones increíbles que nuestros cuerpos "hacen" cada día. Nuestros cuerpos "hacen" la mayor parte de su trabajo sin que nos demos cuenta. Nuestro increíble Dios nos creó para "hacer" estas obras complejas para Su gloria y nuestro beneficio.  Resulta interesante — pero si observamos con detenimiento — que el cuerpo humano siempre ha producido estas reacciones químicas.  Sin embargo, hemos pasado la mayor parte de la historia de la humanidad sin comprenderlas. Nuestro Dios DISFRUTA revelando pacientemente aquello que ha ocultado en Su creación.

Al reflexionar sobre TODO lo que hacen nuestros complejos cuerpos — debemos alabar a nuestro Creador. ÉL ES DIOS. Y Él ha hecho muchas cosas increíbles. Él merece un cántico nuevo. Él merece nuestra alabanza. Debemos cantar sobre Su gloria, Su justicia, Su amor, Su paciencia, Su santidad, Su gracia… ¡¡Nuestro Dios — el ÚNICO Dios verdadero y vivo — es un Dios bueno!!

La mayoría de los creados a Su imagen tropiezan a través de esta vida sin conocerLo. Es por Su gracia que somos "salvos". Por Su gracia — SABEMOS que conocemos al único Dios verdadero. Y un profundo sentimiento de gratitud brota de nuestras almas. Sabemos que no merecemos CONOCERLO. "Entendemos" que ÉL es santo. "Entendemos" que no lo elegimos a Él. Él nos elegió a nosotros. Porque Él es amor. Él es bueno. Él quería que "algunos" de los creados a Su imagen lo CONOCIERAN. Para CONOCER Su santidad, Su gracia, Su amor. Dios nos ha puesto en un grupo muy especial, eterno y selecto. SOMOS Sus hijos adoptados eternamente. ¡¡Y deberíamos cantar sobre Él!! Todo el tiempo.

Nuestro Dios disfruta los "cánticos nuevos". Habrá "cánticos nuevos" entonados en el cielo (Apocalipsis 5:9; 14:3). ¡¡A nuestro Dios Le encanta que se canten Sus alabanzas!! ¡Cántale a Él! Cántale el gozo que sientes al estar en Su presencia. ¡Cántale el deleite que sientes al contemplar Su creación! Cántale un cántico nuevo. Hazle SABER tu agradecimiento por las complejidades de tu cuerpo. ¡¡Hazle SABER que aprecias Su gracia en tu vida!! Cántale un cántico nuevo.

¡Debemos unirnos a la creación en nuestra alabanza a Dios! Cuando el cielo cambia de gris a rojo anaranjado y a amarillo en el amanecer — ¡podemos unirnos a la creación para el comienzo de un nuevo día! Nuestro Señor disfruta mostrándonos Su poder y creatividad. ¡¡Él quiere que nos unamos a Su creación y Lo alabemos!! Nuestro Señor es eternamente bueno. Él es poderoso. Y Él merece nuestra alabanza. Por cada momento que "experimentamos" hoy. Es por Su gracia que experimentamos cualquier cosa. AlábaLo. Hoy. Por todo lo que Él es y por lo que ha hecho. ¡¡Él es un Dios asombroso!!

Canten al Señor un cántico nuevo; 
Canten al Señor, toda la tierra.

Wednesday, September 9, 2026

Pensando Para Crecer (un poco largo - no lo abres hasta tienes 15 minutos mínimo para leer)

Mateo 10:39 
El que halla su vida, 
la perderá; 
y el que pierde su vida por causa de Mí, 
la hallará.

Nuestro Señor (espera un momento — vuelve a leer eso — más l-e-n-t-a-m-e-n-t-e) nuestro SEÑOR – hace poco menos de 2000 años preparó a Sus discípulos para emprender un “viaje”. Les explicó la actitud que debían tener y los preparativos que debían hacer para este viaje. (Por favor, lee Mateo 10).  Se puede sostener firmemente que nuestra “vida” entera — DESPUÉS de “nacer de nuevo” — consiste en ese mismo “viaje”. Para Jesucristo – nuestra vida entera DESPUÉS de la “salvación” es un “viaje” misionero. “Para el Señor un día es como mil años, y mil años como un día” (2 Pedro 3:8). Nuestro “viaje” es la vida entera.  Obviamente, parte de las instrucciones de Jesucristo a Sus discípulos no se aplicará. Hoy – en nuestras vidas enteras – necesitamos trabajar, encontrar un lugar donde vivir y vivir nuestras “vidas”. PERO – muchos aspectos de Su discurso (en Mateo 10) sobre el viaje en de los discípulos son muy APLICABLES a Sus hijos e hijas adoptivos en el siglo XXI.

Hoy en día — en el siglo XX I — somos extremadamente y pecaminosamente “egocéntricos”. “Percibimos” nuestros 90 años (más o menos) como los 90 años MÁS importantes de la creación de Dios. Esto — sencilla y obviamente — no es verdad. Nuestros 90 años son una literal “gota en el océano” (“drop in the bucket” – dicho en inglés) de la eternidad de nuestro Señor. ¡¡Y Él quiere “usar nuestras vidas para edificar sobre Su fundamento para Su gloria”!!  (1 Corintios 3:11-15; 1 Pedro 2:4-5).

Un tema del “discurso preparatorio” de nuestro Señor con Sus discípulos que es totalmente apropiado y correcto que TODOS los cristianos apliquen durante su “viaje” en esta vida es negarse a uno mismo. Nuestro SEÑOR les dijo a sus discípulos algo teológica y existencialmente crucial durante su “discurso” sobre su viaje. Pronunció Mateo 10:39: “El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de Mí, la hallará”.

Todo el mundo “habla” de que Jesucristo es un maestro “amoroso”. Los discípulos (al igual que aquellos de nosotros hoy en día que hemos “nacido de nuevo”) retrocedieron ante el lenguaje fuerte y tajante que se halla en Mateo 10:39. El Espíritu Santo aún no había llegado, y estas son palabras muy difíciles de asimilar. ¿Qué significa — “hallar mi vida” o “perder mi vida por causa de Él”? Exacto. La mayoría de los “cristianos” del siglo XXI (nótese las comillas) NO consideran el costo de seguir a nuestro SEÑOR. Disfrutan leyendo la Biblia “literalmente”. Disfrutan aprendiendo más datos interesantes sobre Dios. PERO no tienen ninguna intención de “perder sus vidas”. De todos modos — no pronto. 

Para los pocos que están dispuestos a asumir el riesgo — sigan leyendo…

Perder nuestra vida puede tener dos significados distintos — y bastante aplicables y apropiados

El primero es la “muerte” existencial. “Morimos a nosotros mismos” diariamente. Le preguntamos a nuestro Señor — todo el día — TODOS los días — qué quiere que HAGAMOS, que SEAMOS y que DIGAMOS. Queremos honrarLo a ÉL — cada momento de cada día. Y aprendemos a “practicar Su presencia” — mientras morimos a lo que queremos. Su voluntad y Su gloria son mucho más importantes que lo que nosotros queremos. Morimos a nosotros mismos (Lucas 9:23). Como resultado de esta “muerte” momento a momento – ¡¡hablamos de Jesucristo TODO el tiempo!! ¿Cómo no hacerlo? Si me estoy negando a mí mismo para Su gloria – la angustia de negar / anular al “yo” Lo mantiene a Él en el primer lugar de mi mente. Cuando pongo Su yugo, nuestro SEÑOR se convierte en el centro de quién “soy yo” y de lo que le da sentido a mi vida. Cuando “buscamos primeramente Su reino” – no podemos dejar de pensar O de hablar de Jesucristo — TODO el día.  Y somos transformados en “piedras vivas” (1 Pedro 2:4-5).

El segundo significado de “perder nuestra vida” es el literal. A lo largo de la historia de SU cuerpo — la iglesia — durante los últimos 2000 años, muchos BUENOS y EXCELENTES cristianos murieron como mártires. Fueron asesinados por su creencia — su firme creencia — de que nuestro SEÑOR era más importante que ellos. Y literalmente dieron sus vidas para Su gloria. Fueron asesinados porque eligieron honrarLo a ÉL.

Los cristianos de hoy en día (comillas de nuevo — su relación con Jesucristo es dudosa) tienen MIEDO de su muerte física. La iglesia ha abrazado por completo la actitud del “mundo” hacia la muerte. La iglesia se ha secularizado. (Dietrich Bonhoeffer advirtió a la iglesia sobre este peligro hace casi 100 años. Muy pocos escucharon). Si hoy le dices a una congregación que debería desear honrar a Cristo más de lo que teme a la muerte – se te considera un fanático. Porque el “mundo” ha redefinido lo que significa glorificar a nuestro SEÑOR. Y este es un triste reflejo de “dónde” está la iglesia hoy en día. Se puede argumentar de manera literal — con base en Mateo 10:39 — que Jesucristo afirmó exactamente esta verdad – si MORIMOS (literalmente) por Él – ganamos nuestra vida. Y la iglesia de hoy rechaza este hecho — lo evita a toda costa. Porque si alguien le dice esto a una reunión de cristianos en los Estados Unidos en el siglo XXI — y lo interpreta exactamente tal como está escrito — muchos “miembros” no volverán. Prefieren la comodidad secularizada de la “iglesia” del siglo XXI (comillas — esta NO es la verdadera iglesia).

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EXCURSO
Saneamiento y Secularización de la Muerte

  1. Antes del siglo VI: La Muerte Inevitable / Aceptada. Durante siglos, la mortalidad fue alta y la esperanza de vida, baja. La muerte se veía como un destino colectivo y natural, en lugar de una tragedia individual. Las personas solían morir en sus propias camas, presidían sus propios últimos ritos y eran enterradas en cementerios comunales. Como la muerte era visible y frecuente, se aceptaba como una parte inevitable del orden natural.
  2. Siglos VII-XVI: El Individualismo y “La Muerte Propia”. Durante la Edad Media y el Renacimiento, la identidad individual comenzó a aumentar en su prioridad. Aunque la muerte seguía siendo un acontecimiento familiar y centrado en el hogar, creció la ansiedad en torno al estado del alma en el momento de la muerte, lo que dio lugar a manuales sobre el “arte de morir” (Ars Moriendi) y a tumbas personalizadas. La Edad Oscura estuvo muy influenciada por la Iglesia católica y sus enseñanzas confusas. El purgatorio (la falsa creencia de que existía un lugar donde la gente “esperaba” después de la muerte) se utilizó durante este período para generar una gran riqueza para la Iglesia católica.
  3. Siglo XIX: “Tu Muerte” (La Era Romántica). Para la época victoriana, la muerte se había romantizado. La preocupación principal pasó de la ansiedad por la propia alma a un intenso dolor emocional por la pérdida de un ser querido. Surgieron elaboradas costumbres de luto (vestimenta negra, máscaras mortuorias, joyas de luto), pero la muerte aún estaba profundamente integrada en la vida doméstica y el cuidado familiar.
  4. Mediados del siglo XX: “La Muerte Prohibida” y la Negación Moderna. Entre las décadas de 1880 y 1950, las actitudes de la sociedad sufrieron una inversión radical. La muerte pasó de ser un acontecimiento doméstico natural a un fracaso médico aterrador y tabú que debía ocultarse de la vista pública.
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Los primeros padres de la iglesia creían que era un HONOR MORIR físicamente por nuestro SEÑOR. El Imperio romano, con su intrincada mezcla de sistemas políticos, sociales y religiosos, era inherentemente hostil a la proclamación cristiana del Reino de Dios, la cual desafiaba el culto imperial y la adoración de deidades paganas. Los primeros mártires cristianos, como Policarpo de Esmirna, Ignacio de Antioquía y Justino Mártir, se encontraron en el epicentro de este conflicto, negándose a ofrecer sacrificios a los dioses romanos o a renunciar a su fe en Cristo. La persecución bajo emperadores como Nerón, Domiciano y Decio contribuyó a un entorno en el que a menudo se veía a los cristianos como subversivos y desestabilizadores para el orden romano. Eusebio de Cesarea, a menudo considerado el padre de la historia de la iglesia, ofrece algunos de los relatos más antiguos del martirio en su obra fundamental Historia Eclesiástica, detallando las brutales ejecuciones de los primeros cristianos. En uno de esos relatos, escribe sobre el martirio de Policarpo: “Estando él en medio del fuego, no como carne que se consume, sino como pan que se hornea, o como oro y plata que brillan en el horno, percibimos un olor tan dulce proveniente de la pira, como si allí estuviera humeando incienso o alguna especia preciosa similar” (Eusebio, Historia eclesiástica, 4.15.40). Teológicamente, el martirio se percibía no como un trágico final, sino como el acto supremo de testimonio (martyria) de la verdad de la fe cristiana. Tanto Ireneo de Lyon como Orígenes de Alejandría escribieron extensamente sobre el significado del martirio, enfatizando que el testimonio fiel en la muerte reflejaba el propio sacrificio de Cristo en la cruz. Ireneo, en particular, creía que el martirio era una participación en la pasión de Cristo, un acto que llevaba al mártir a una íntima unión con el Señor sufriente (Ireneo, Contra las Herejías, 5.2.2).

Aquí hay “algunos” ejemplos de nuestros padres de la iglesia que VIVIERON lo que creían:

Policarpo de Esmirna: Es uno de los mártires más famosos, quien se negó a renunciar a su fe incluso al enfrentarse a la ejecución. Su firmeza está bien documentada en los primeros escritos cristianos.

Ignacio de Antioquía: Ignacio buscó activamente el martirio, creyendo que lo acercaría más a Cristo. Expresó el deseo de ser molido por los dientes de las fieras salvajes por causa de su fe.

Justino Mártir: Aunque no fue un voluntario en el mismo sentido, Justino defendió su fe vigorosamente y aceptó el martirio cuando fue arrestado por sus creencias.

Tertuliano: Es famoso por haber afirmado que «la sangre de los mártires es semilla de cristianos», lo que refleja la creencia de que el martirio podía inspirar a otros a la fe.

Seríamos SABIOS al considerar detenidamente las palabras de nuestro SEÑOR JESUCRISTO una vez más. “y el que pierde su vida por causa de Mí, la hallará.”  ÉL preparó a SUS discípulos hace 2000 años. Él quisiera “prepararnos” para VIVIR hoy. ¡¡¡VIVIR plenamente!!! ¡“HALLAMOS” nuestra vida a medida que la PERDEMOS para SU gloria! Aceptamos con gusto AMBOS significados de “PERDER nuestra vida” — la muerte momento a momento Y — cuando ÉL lo pida — estar literalmente preparados para MORIR físicamente por ÉL. A medida que CRECEMOS en este entendimiento y fe — experimentamos la VIDA de manera más plena más profundamente.

El que halla su vida, 
la perderá; 
y el que pierde su vida por causa de Mí, 
la hallará.

Tuesday, September 8, 2026

Petición Sincera y Vulnerable

2 Timoteo 4:9 
Haz todo lo posible por venir a verme pronto.

Pablo fue un hombre escogido. Escogido antes de su nacimiento. Escogido para honrar a nuestro Señor. Exactamente lo mismo se aplica a cada creyente que haya existido jamás. Nosotros también fuimos escogidos antes de nuestro nacimiento. La Palabra de Dios es clara. Por Su gracia, y solo por Su gracia, Sus escogidos – un día – entrarán en la “VIDA” eterna y perfecta con Él – para siempre. Estaremos vestidos con cuerpos glorificados, perfectos y eternos. Y alabaremos a nuestro Señor aún MÁS profundamente cuando “entendamos” más claramente todo lo que Él ha hecho por nosotros.

Mientras tanto – luchamos – al igual que el apóstol Pablo. En su última carta (2 Timoteo), su última “epístola”, Pablo – nuestro ejemplo – el cristiano que difundió el evangelio por la mayor parte del mundo conocido en su época – nos permite vislumbrar su humanidad. Nuestro Señor creó a Pablo para Sus propósitos. Y en 2 Timoteo 4:9, vemos a nuestro “ejemplo” en su debilidad. Ya está entrado en años. Está en una prisión fría y húmeda en Roma. Su ejecución (históricamente fue decapitado justo a las afueras de Roma) no está lejos. Tiene frío. Está cansado emocionalmente. Sus hermanos lo abandonaron al principio (ver versículo 16). Algunos de sus “amigos” lo traicionaron (ver versículos 10 y 14). Ha sido un “caminar” difícil, desafiante y solitario. Y Pablo quiere ayuda. Quiere apoyo. Y lo quiere lo antes posible.

Haz TODO lo posible. Timoteo “conocía” a Pablo. Pasaron años atravesando juntos circunstancias difíciles para la gloria de nuestro Señor. Cuando Pablo le pidió a Timoteo que “se apresurara” – fue porque Pablo estaba agotado. No hacía esta petición a menudo (si es que alguna vez la hizo antes). No “vemos” a Pablo pedir ayuda de esta manera ni antes ni después. Pablo está cansado – emocionalmente. Se está haciendo un poco grande (viejo) – físicamente. (Probablemente estaba a finales de sus 50 o principios de sus 60 años). Y Pablo sabía que no le quedaba mucho tiempo en este mundo (caído, cruel, pecaminoso y malvado – versículo 6). (Si reflexionamos con sinceridad y claridad – ¿quién querría quedarse aquí? Nuestra naturaleza pecaminosa – nuestra carne – nos impide pensar con claridad.)

Pablo quería a su amigo – su “hijo” espiritual – su discípulo – con él en el frío. Quería apoyo. Quería compañía. Pablo ENTENDÍA – profundamente – lo que le escribió al grupo confundido, egocéntrico y carnal de Corinto: “Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la extraordinaria grandeza del poder sea de Dios y no de nosotros”. Nuestro Señor ha puesto una VIDA nueva y eterna dentro de estos cuerpos débiles, orgullosos y “propensos a la confusión autoinducida”. Porque ÉL – y solo ÉL – recibirá TODA la honra y la gloria en el cielo. Cada cosa buena jamás hecha – en cualquier lugar – SERÁ porque ÉL así lo quiso (Efesios 2:10).

Y Pablo – el pecador perdonado que pronto sería llevado a nuestro HOGAR celestial (versículo 18) – quería a alguien cerca para ayudarlo. Estaba cansado. Tenía frío (versículo 13). Y quería “contemplar” a nuestro Señor (versículo 13). Quería leer los pergaminos (probablemente nuestra versión de la palabra de Dios – hoy la llamamos la Biblia). Piensen en esto – mis queridos hermanos y hermanas – Pablo quería terminar su vida en este mundo – abrigado y LEYENDO. Nunca deberíamos dejar de aprender y contemplar a nuestro Señor.

No somos – ni seremos – “quienes” queremos SER en estos cuerpos caídos, egocéntricos y autoengañosos. Pero – continuaremos “esforzándonos” por SER como nuestro Señor. Como Pablo declaró tan claramente, a pesar de su débil cuerpo físico: “Hermanos, yo mismo no considero haberlo ya alcanzado. Pero una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y extendiéndome a lo que está delante, prosigo hacia la meta para obtener el premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.” (Filipenses 3:13-14). Y deberíamos HACER lo mismo. Aunque nos cansemos y necesitemos aliento – seguimos adelante. Animando a otros mientras buscamos que otros nos animen a nosotros – para mantenernos firmes. DEBERÍAMOS honrar a AQUÉL QUE nos ha dado vida eterna. Jesucristo pagó un precio terrible por nuestra “salvación”. Deberíamos SER como Pablo y dedicar nuestras vidas al deseo de honrarlo a Él. Mientras nos animamos unos a otros con nuestros mantos (capotes) y libros – mientras caminamos juntos a través de estos tiempos dolorosos, engañosos y peligrosos. APRESURÉMONOS a brindar asistencia y apoyo a quienes están cerca de nosotros en Cristo, mientras que, al mismo tiempo, somos vulnerables y sinceros al expresar nuestra propia necesidad de lo mismo.  

Haz todo lo posible por venir a verme pronto.

Monday, September 7, 2026

El Fin de La Rectitud ES La Humildad

Sofonías 2:3 
Busquen al Señor, 
Todos ustedes, 
humildes de la tierra 
Que han cumplido Sus preceptos; 

Busquen la justicia, 
busquen la humildad. 
Quizá serán protegidos 
El día de la ira del Señor.

Sofonías profetizó al pueblo de Israel aproximadamente entre el 635 y el 620 a. C. Israel (las diez tribus del norte) había sido conquistado por Asiria casi 100 años antes (722 a. C.). Judá disfrutaba de un breve período de “reposo espiritual” bajo el liderazgo del rey Josías (640-609 a. C.). Antes del reinado del rey Josías, Israel practicaba el sacrificio de niños y la idolatría (2 Reyes 21:6; 23:10–11). El rey Josías implementó cambios que honraban a Dios. Durante el reinado de Josías, tanto Sofonías como Jeremías profetizaron un juicio venidero a un pueblo políticamente próspero. Los cambios que implementó el buen rey Josías fueron superficiales. Judá pronto caería ante Babilonia – una nación que crecía en poder e influencia en la región.

El profeta instó a quienes ya conocían al Señor (como lo demostraba su humilde obediencia a Él) a permanecer firmes en su caminar con Él. Se les ordenó esforzarse por tres cosas – el Señor… la justicia y la humildad (véase 3:12). Si el remanente buscaba al Señor, entonces sería protegido (lit., «oculto, escondido», de ar, sinónimo de ṣāp̱an, de donde proviene el nombre “Sofonías”) de la destrucción inminente de la ira de Dios (’ap̱; cf. 2:2). Aunque muchos murieron en las invasiones babilónicas, otros fueron guardados y algunos fueron exiliados a Babilonia (2 Reyes 24:14–16). Dios resguardó o protegió a Su remanente.
Hannah, J. D. (1985). Sofonías. En J. F. Walvoord y R. B. Zuck (Eds.), The Bible Knowledge Commentary: An Exposition of the Scriptures (Vol. 1, p. 1529). Victor Books.

Seríamos SABIOS entender que el “mundo” está bajo el juicio del Dios vivo y santo. Las personas han sido entregadas a una mente depravada (Romanos 1:28). La vida ya no es “racional” (gobernada por la razón). Vivimos en tiempos muy peligrosos – espiritual y físicamente (en ese orden de prioridad). Su juicio está AQUÍ. Hoy. Mira a tu alrededor.

Nuestro Señor instruyó a Su pueblo en “tiempos peligrosos” anteriores (700 a. C.) a buscarLO. Como resultado de buscarLO verdaderamente – SÉ justo. Como resultado de SER justo – SÉ humilde. Nuestro Señor “se opone a los soberbios, pero da gracia a los humildes” (1 Pedro 5:5). Desafortunadamente, la MAYORÍA de los cristianos en la iglesia y en el colegio (de estudios bíblicos) NO son humildes. Están convencidos de que “saben” — mientras que confian en “su propio entendimiento” – su propia manera de vivir la vida. No quieren vivir Proverbios 3:5-6. En cambio, insisten en su ceguera y desnudez (Apocalipsis 3:17) sin reconocerlo o percibirlo.

En estos tiempos, mis queridos hermanos y hermanas – ES BUENO escuchar la palabra de Dios. Es BUENO ser enseñable. SÉ humilde. Vivimos en tiempos muy soberbios, confusos y peligrosos. SI nos humillamos y Lo buscamos, tal vez Él nos “esconda” en el día de su ira, al igual que escondió a algunos de los justos que vivían en Judá cuando Babilonia los conquistó en el 597 a. C. NECESITAMOS más de ÉL — menos de nosotros — para que nos guíe en estos tiempos dolorosos y peligrosos. Dios nos bendiga — a todos.

Busquen al Señor, 
Todos ustedes, 
humildes de la tierra 
Que han cumplido Sus preceptos; 
Busquen la justicia, 
busquen la humildad. 
Quizá serán protegidos 
El día de la ira del Señor.

Sunday, September 6, 2026

Acuérdate.

Salmo 121:2 
Mi ayuda viene del Señor, 
Que hizo los cielos y la tierra.

Con tanta facilidad y tan a menudo OLVIDAMOS. No importa qué tan jóvenes o viejos SEAMOS. El problema NO es la demencia, el Alzheimer o una capacidad mental disminuida debido a la edad. EL PROBLEMA es que VIVIMOS en cuerpos que todavía quieren negar a DIOS. NO queremos obedecer. Y OLVIDAMOS QUIÉNES SOMOS.

PERTENECEMOS A DIOS. ÉL NOS REDIMIÓ (Gálatas 3:13; 1 Pedro 1:18). Nuestros corazones y mentes pecaminosos PUEDEN SER TRANSFORMADOS AHORA (SI lo permitimos). SERÁN TRANSFORMADOS permanentemente – un “día”. Cuando escuchemos el sonido de la trompeta y los muertos en Cristo resuciten primero (1 Tesalonicenses 4:16-17). En ese “día” – en ese momento – cuando seamos transformados en un abrir y cerrar de ojos (1 Corintios 15:52) ¡NUNCA MÁS OLVIDAREMOS!

¡NUNCA MÁS OLVIDAREMOS QUIÉN provee nuestra ayuda! Mi AYUDA viene del Señor. Hoy – justo ahora – en este preciso momento – necesito SU ayuda más de lo que me doy cuenta. Hay MÁS sucediendo a mi alrededor de lo que puedo percibir (ángeles buenos y caídos / personas malas - algunas poseídas / gente de familia que sufren daño profundo / muchas cosas que no entiendo). Cada latido de mi corazón – cada respiración – depende de SU gracia – SU paciencia – SU amor. Mi ayuda viene del SEÑOR.

Si yo, mi familia o mis amigos sufrimos – es SU plan soberano. ÉL SABE. Y necesito aprender a CONFIAR EN ÉL. ÉL me creó a mí y a todos los que conozco. A todos los que amo y a los que no amo. ÉL los creó a todos. Y ÉL los ama más de lo que yo jamás podría. ÉL los creó. Necesito aprender que mi ayuda – TODA la ayuda que jamás necesitaré – viene del SEÑOR. ÉL ES SUFICIENTE. ÉL le da sentido a SU creación. Cuando confío en ÉL

Porque ÉL hizo los cielos y la tierra. ÉL hizo el trono sobre el que se sienta en el cielo. ÉL creó a los ángeles que están alrededor de ÉL declarando que ÉL ES santo, santo, santo (Isaías 6:2; Apocalipsis 4:8) – TODO el “tiempo”. Nunca se detienen. ¡¡Este DIOS – mi DIOS – sabe todo!! ¡¡ÉL lo controla todo!! En el cielo y en la tierra. Si mi DIOS quisiera – ÉL podría detener todas las cosas malas y perversas que suceden. Ahora mismo. PERO – ÉL SIGUE enseñando. Todavía paciente. Todavía esperando a que el último pecador sea “salvado” (2 Pedro 3:9). Y TODA mi esperanza reside EN ÉL. Hasta y para ese “día”.

Porque un “día” – mi DIOS tomará TODAS las cosas perversas y malas y las arrojará a un lago de fuego (Apocalipsis 20:10-15). Para siempre. Y SABRÉ que TODA mi ayuda SIEMPRE residió EN ÉL. Nunca, jamás olvidaré. Porque ÉL estará conmigo y yo estaré con ÉL (Apocalipsis 21:3). Para siempre.

Hasta entonces – debería tratar de no OLVIDAR. Debería tratar de obedecer y honrar a ÉL con mi vida. Porque mi AYUDA viene de ÉL. Mi esperanza – toda mi esperanza – se encuentra EN ÉL. Y ÉL ES muy bueno conmigo. Ahora mismo. Mientras leo. ÉL ES BUENO. Y ÉL quiere AYUDARME. ÉL me AMA lo suficiente como para sacrificar a SU único HIJO – para que yo pueda ESTAR con ÉL. SÉ que puedo confiar en SU amor. Porque ÉL HIZO esto por mí para SU gloria

Si tan solo puedo recordar… Todo el día. Hoy…

Mi ayuda viene del Señor, 
Que hizo los cielos y la tierra.

Saturday, September 5, 2026

Confianza Verdadera EN El Dolor

Salmo 22: 1 
Dios mío, Dios mío, 
¿por qué me has desamparado? 
¿Por qué estás tan lejos de mi salvación 
y de las palabras de mi clamor?

Un video de Wes Huff motivó reflexión sobre este salmo. Está contiguo al Salmo 23 – un famoso salmo de consuelo y del amor de Dios. El Salmo 22, sin embargo, NO es un salmo de consuelo y paz. Es un salmo que expresa un dolor profundo y una confianza aún más profunda en DIOS. Haríamos BIEN en considerar este salmo… La vida no es una historia limpia de un progreso continuo en la “espiritualidad” y la santificación. Es una lucha caótica de pausas, arranques, retrocesos, caídas y avances. Necesitamos seguir adelante — animándonos unos a otros mientras CONFIAMOS EN DIOS al igual que David en este salmo transparente, vulnerable e incómodo.

Como seres humanos, luchamos con nuestra debilidad y el poder eterno de DIOS sobre toda SU creación. NO nos gusta ni disfrutamos lo que Pablo expresó tan sucintamente en 2 Corintios 4:7: “Pero tenemos este tesoro en vasijas de barro, para que la extraordinaria grandeza del poder sea de Dios y no de nosotros”. Preferimos mucho más recibir reconocimiento — especialmente en estos tiempos tan egocéntricos… Así que luchamos… batallamos… con DIOS.

Con respecto a tales quejas dentro de la vida de fe, R. W. L. Moberly escribe:
‘Aunque el Antiguo Testamento enfatiza constantemente la importancia de la confianza… como algo que caracteriza la verdadera respuesta humana a Dios, la presentación canónica general es tal que estas no deben concebirse de manera simplista, como si la vida fuera simplemente una cuestión de "obedecer órdenes’. Más bien, existe una representación recurrente de la vida bajo Dios que incluye espacio para el diálogo con Dios, con margen para preguntas y respuestas. La obediencia a Dios debe situarse en el contexto de una relación inteligente y no ser sin contemplación’.

“Dios mío, Dios mío” (ʼēlî ʼēlî) combina la trascendencia de Dios, indicada por ʼēl, con la intimidad personal de una relación de pacto, indicada por “mío”. En la relación de pacto, la parte humana se compromete a entregar su vida al YO SOY, y el YO SOY, en SU gracia, se compromete a ser el Proveedor y Protector de quien guarda el pacto. Nadie acusa al salmista de haber incumplido su obligación del pacto, pero el salmista acusa a Dios de no haberlo cumplido hasta el momento. Un “por qué” (lāmâ, ver 2:1) retórico y en cierto modo deprecatorio desahoga su sentimiento de ira e indignación, sin buscar una respuesta. Goldingay dice: “Lo que el suplicante realmente quiere es acción, no una explicación”. “¿Por qué me has abandonado?” (ʽazabtānî): ʽāzab se utiliza en numerosas ocasiones en la Ley y los profetas para expresar la apostasía de Israel (Dt 28:20; 29:24; 31:16; Jer 1:16; 9:12); el salmista invierte la situación. El silencio de Dios lo muestra existencialmente muy lejano (rāôq), no como un auxilio muy presente en las tribulaciones. Según la confesión de Israel, el YO SOY está lejos de los impíos (Pr 15:29), pero el suplicante se lamenta: “estás lejos de mi salvación” (yešûʽātî, ver 3:2). “Las palabras de mi gemido/rugido” (šaʼagātî) muestra sus clamores, como los de un animal herido, como súplicas de salvación. Albert Schweitzer afirmó que el clamor de Jesús: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”, indicaba que Jesús murió como un “apocalíptico engañado”, con sus expectativas mesiánicas incumplidas. Pero Schweitzer no comprendió que el clamor retórico del salmista busca mover a Dios a la acción. Además, los tres llamados del suplicante a Dios demuestran su persistencia en la fe, no la postura de un derrotista engañado. Calvino dice: “La larga duración de las calamidades no pudo derribarla [su fe] ni interrumpir su ejercicio”. En medio de la crisis, no comete apostasía volviéndose a dioses falsos (cf. Sal 4:2). Schweitzer tampoco logró interpretar el salmo de manera holística; la oración del salmista concluye en una visión triunfante de la salvación del mundo a través de sus sufrimientos y liberación. Hasta que Dios triunfe sobre el mal, el afligido da voz a sus sentimientos de agonía.
Sacado de:
Waltke, B. K., Houston, J. M., & Moore, E. (2010). The Psalms as Christian Worship: A Historical Commentary (pp. 399–400). William B. Eerdmans Publishing Company.

Nuestro Señor entiende que estamos hechos de carne. ÉL nos CONOCE mejor que nosotros mismos. Haríamos bien en aprender a ser más honestos y sinceros con ÉL y con nosotros mismos. La falsa insistencia cultural y mundana de hoy en las “sonrisas de revista” nos ha convencido de que la vida cristiana es de apariencia superficial. ¡¡NO LO ES!! La vida cristiana es una de profunda angustia y dolor provocados por la profundidad de nuestra pecaminosidad actual y la gracia aún más profunda y fuerte provista por nuestro SEÑOR.

Podemos ser honestos con DIOS acerca de nuestros sentimientos de duda y de abandono por SU parte. ÉL nunca nos ha abandonado y nunca lo hará. ÉL no puede abandonar a nadie. ÉL ES perfecto. Pero ÉL entiende que estamos hechos de barro (2 Corintios 4:7). ÉL es BUENO. ÉL nos ama. Y — “un día” — nos mostrará la profundidad de SU amor. Cuando nos ponga en cuerpos eternos, glorificados y sobrenaturales que no se descompondrán ni morirán. Y disfrutaremos de SU presencia para siempre. Hasta entonces — lucha con ÉL. ÉL entiende que somos débiles. ÉL nos ama. Y no dejará de luchar con nosotros hasta que seamos como ÉL (Filipenses 1:6). DIOS nos bendiga — a todos.

Dios mío, Dios mío, 
¿por qué me has desamparado? 
¿Por qué estás tan lejos de mi salvación 
y de las palabras de mi clamor?

Friday, September 4, 2026

Retén

2 Timoteo 1:13 
Retén la norma de las sanas palabras que has oído de mí, 
en la fe y el amor en Cristo Jesús.

Tener / retener / mantener / poseer la norma de las sanas palabras… Las instrucciones de Pablo a su “hijo” espiritual (versículo 2) son MÁS IMPORTANTES hoy de lo que eran hace veinte años. La vida en el siglo XXI no tiene brújula moral. En los Estados Unidos, la policía te meterá en la cárcel por matar a un perro o a un gato, pero una mujer con nueve meses de embarazo puede ir a una clínica y hacer que maten a su bebé sin ningún problema. La vida está completamente “patas arriba”. Cuando se anima a la congregación de la iglesia a leer la palabra de Dios y a proteger espiritualmente a sus hijos – bostezan y miran sus teléfonos celulares. Somos un pueblo totalmente perdido y confundido. Incluso, y especialmente, aquellos que están “en la iglesia”.

Por esta razón, la instrucción de Pablo a Timoteo se vuelve aún más crítica. La palabra griega para “retener” es muy conocida — ἔχειν — la cual el mismo Aristóteles (una figura famosa y fundamental de la filosofía griega) definió ampliamente. Es una palabra que transmite la idea de “teniendo” (guardar / mantener / poseer). En el Nuevo Testamento, se utiliza principalmente para expresar una “posesión” espiritual. En este versículo de su última carta a Timoteo, Pablo anima a Timoteo — UNA VEZ MÁS — a mantenerse enfocado en los conceptos espirituales que le enseñó. (Debemos “buscar las cosas de arriba”. Colosenses 3:1) 

Necesitamos ESTAR más enfocados que nunca. Los “miembros” de nuestra iglesia no ven ni sienten la confusión espiritual en la que vivimos. Insisten en – “Yo estoy bien. Tú estás bien. Estamos bien”. Y muchos pastores en muchas iglesias viven de la misma manera. Las iglesias grandes han perdido su fundamento en la palabra de Dios. NO “retuvieron la norma de las sanas palabras”. Y sus congregaciones están perdidas — a la deriva en un mar de confusión y daño. No pueden ver las consecuencias de su confusión... aún. PERO — las verán. Y el dolor pesará muchísimo más que la leve comodidad que obtienen hoy al no estudiar ni escudriñar la palabra de Dios como se nos ha instruido hacer.

Pablo instruyó a su “hijo” — su discípulo — Timoteo con la palabra de Dios. Pablo obedeció fielmente. Nuestro SEÑOR nos ha instruido a “hacer discípulos” (Mateo 28:19-20). ¿Estás haciendo discípulos? Nuestro Señor NO nos dijo que estudiáramos la palabra de Dios durante cierta cantidad de tiempo antes de “hacer discípulos”. Necesitamos dejar de poner excusas y obedecer. Si hemos de “hacer discípulos” sinceramente — tendremos que estudiar y escudriñar la palabra de Dios el resto de nuestras vidas. Porque los discípulos que “hacemos” — solo crecerán mientras nosotros estemos creciendo. Nuestro Señor lo SABÍA cuándo nos dio este mandamiento. Haz discípulos. Madura. Estudia la palabra de Dios para que las personas que te escuchan puedan tener / retener / mantener / poseer las sanas palabras que hablamos y enseñamos. NO hay sanas palabras que provengan de nuestra carne. Cualquier sana palabra que tengamos para ofrecer SIEMPRE vendrá de una “mente transformada” y de un espíritu rendido (quebrantado). Siempre.

Debemos tener / retener / mantener las palabras que recibimos en fe y amor. Necesitamos “andar por fe, no por vista” (2 Corintios 5:7). Y las instrucciones que recibimos de otros que viven de esta manera ayudarán. Siempre y cuando las instrucciones y los consejos que recibimos estén basados en la palabra de Dios. Cada vez que alguien ofrece un consejo basado únicamente en su “experiencia” — debemos tener mucho, mucho cuidado. Especialmente si la “fuente” de este consejo es alguien que no estudia / escudriña la palabra de Dios. Todos tenemos opiniones. Las opiniones que no están basadas en la palabra de Dios son — con el tiempo — insignificantes. Literalmente — tiempo y esfuerzo desperdiciados. Necesitamos ser un pueblo que “camina con Dios” hoy. La vida es más peligrosa de lo que la mayoría de las personas en nuestra iglesia se dan cuenta. Y la confusión espiritual continúa perturbando y destruyendo a muchas iglesias y miembros de la iglesia.

Camina hoy — en la fe y el amor de nuestro Señor Jesucristo. Mientras tienes / mantienes / retienes las sanas palabras que has aprendido de aquellos que están comprometidos con lo mismo. Que Dios nos ayude. Hoy.

Retén la norma de las sanas palabras que has oído de mí, 
en la fe y el amor en Cristo Jesús.

Canten al Señor

Salmos 96:1  Canten al Señor un cántico nuevo;  Canten al Señor, toda la tierra. El Señor nos creó a Su imagen . Por esta razón, debemos can...