Salmos
145:1
Te exaltaré mi Dios,
oh Rey,
Y bendeciré Tu nombre eternamente y para
siempre.
El peso
promedio de un cuerpo cremado es de 4 a 6 libras (aproximadamente 2 a 3
kilogramos). Detente y piensa en este hecho. Una persona – cuando se elimina
toda el agua de su cuerpo – deja de 4 a 6 libras de minerales y polvo. Somos “hechos”
de polvo. Moisés en el libro del Génesis - explicó este milagro – “Entonces
el Señor Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y
sopló en su nariz el aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente” (Génesis
2:7). Tú y yo somos unos cuantos kilos
de polvo y minerales – creados por el DIOS viviente – porque ÉL eligió hacerlo.
Pensamos, nos movemos y existimos, porque ÉL nos lo permitió (Pablo hace este
argumento filosófico en Hechos 17:28). No pedimos estar aquí.
POLVO.
Caminando. Respirando. Creciendo. El desarrollo de un bebé a un adulto. Porque
DIOS quería que FUERA así. Polvo hecho en SU imagen. “Llevamos” la imagen de
nuestro CREADOR dentro de nosotros. Todos los humanos lo hacen. Salvos y
no salvos son hechos a SU imagen.
Y un “día” –
nuestro polvo morirá físicamente O será llevado a las nubes en el rapto. De cualquier manera – el polvo en el que “caminamos”
hoy dejará de funcionar. Porque las 4-6
libras de minerales y tierra que ocupamos hoy son pecaminosas. Nuestro polvo “actual” no descansa. Nuestro “polvo” quiere ser orgulloso,
egoísta, codicioso, egocéntrico. Nuestro “polvo” no es agradable. Nuestro “polvo’
no quiere amar ni servir a los demás. Nuestro “polvo” quiere pecar. Todo el
tiempo. El término aplicable es “incesante”. Nuestro “polvo” (carne) no deja de
querer pecar.
Y un “día” –
nuestro DIOS tomará nuestro polvo mortal y nos vestirá en cuerpos inmortales (1
Corintios 15: 50-57). DIOS hará esto. Porque ÉL envió “parte” de SÍ MISMO - SU
único HIJO - a morir una muerte horrible para que pudiéramos recibir cuerpos
inmortales. Nuestro “polvo” actual será removido. Permanentemente. Y la muerte
que nuestro “polvo” tan ricamente merece será conquistada. Tendremos vida
eterna. En cuerpos eternos. Cuerpos glorificados, sobrenaturales, inmortales.
No pedimos
a Jesucristo que entrara en esta bola de tierra como un "hombre".
Pero ÉL lo hizo. ÉL vino a morir para que pudiéramos vivir – con ÉL – para
siempre. Y así es. Nuestro DIOS tiene un plan. ÉL decidió incluir un remanente
de humanos para disfrutar de la eternidad con ÉL. Y nosotros somos algunos de
ellos. La "iglesia" forma parte del plan de DIOS. Una parte. No es la
parte final de SU plan. La "iglesia" desaparece de las escrituras
cuando el rapto lleva a los cristianos al cielo. Pero el plan de nuestro DIOS para salvar a
algunos continúa durante la tribulación. Nuestro DIOS salva al “polvo” (los
seres humanos) de la condenación eterna que merecen hasta que JESUCRISTO
termine SU reinado de 1000 años en esta bola de polvo (la Tierra). Nuestro DIOS disfruta de la variedad. Todos
los seres “polvorientos” que salvó – desde Adán y Eva hasta el último humano
(bola de polvo) del milenio – alabarán a DIOS por SUS poderosas obras. Y TODOS
tendrán (tendremos) perspectivas distintas. TODOS lo alabarán desde puntos de vista muy
diferentes basados en las experiencias que tuvieron en esta vida caída. (Y andaremos compartiendo nuestras experiencias con otros en el cielo. ¡Va a ser INCREIBLE!) TODO para SU gloria.
Y TODOS LE
alabaremos. Porque ÉL nos creó a partir del polvo. Luego ÉL nos vistió con
cuerpos inmortales. Porque ÉL eligió hacerlo. Y LE alabaremos a ÉL y LE
agradeceremos para siempre. Porque ÉL tomó "polvo" – le “sopló” vida
– y luego rescató eternamente "parte" de él. Tú, yo y muchos otros
que LE “conoceremos" en los siglos venideros. Porque nuestro DIOS ES
bueno. Y ÉL ES eterno. ÉL SABE el fin desde el principio (Isaías 46:10). ÉL
merece nuestro alabanza y gratitud. Para siempre.
Te exaltaré mi Dios,
oh Rey,
Y bendeciré Tu nombre eternamente y para siempre.