Monday, March 23, 2026

Omnisciente, Santo, y Amoroso (Parte 2)

Apocalipsis 22:13 
Yo soy el Alfa y la Omega
el Primero y el Último
el Principio y el Fin.

Pasé algún tiempo ayer considerando este versículo... Se entiende que nuestro SEÑOR es el principio de esta creación (tierra, luna, estrellas, cielo, infierno…). Juan 1:1-5 explica que JESUCRISTO fue la PERSONA principal de la TRINIDAD (pronombres plurales) en Génesis cuando DIOS dijo: “‘Hagamos’ al hombre a NUESTRA imagen…” (Génesis 1:26).

Si consideramos Apocalipsis 22 en su contexto “temporal” – nuestro SEÑOR estará al “fin” de la creación que hemos “conocido”. Y – ÉL está al comienzo de nuestra existencia eterna en el nuevo cielo y la nueva tierra (Apocalipsis 21-22). Repetirá literalmente el significado del versículo 13 – el fin de una era y el comienzo de otra existencia. Y esto tendrá un significado para nosotros que no está claramente definido en la Palabra de Dios. Aparte del hecho de que nuestra existencia será eterna.  Ya no pecaremos. Los pecadores no estarán en el cielo, sino en el lago de fuego (Apocalipsis 21:8). Nada impuro entrará jamás en el nuevo cielo (Apocalipsis 21:27) Hoy, Satanás todavía entra el cielo para acusar (Job 1:6). Fuera del cielo están los pecadores impenitentes (Apocalipsis 22:15). Habitaremos cuerpos inmortales y sin pecado (1 Corintios 15:53-54).

Y nuestra obediencia (o falta de ella) EN ESTA vida caída será recompensada. El versículo justo antes de Apocalipsis 22:13 dice: “Por tanto, yo vengo pronto, y mi recompensa está conmigo para recompensar a cada uno según sea su obra” (Apocalipsis 22:12). Las “obras” que HACEMOS que merecen una recompensa positiva son aquellas realizadas desde el quebrantamiento. “Cuando yo soy débil, entonces ÉL ES fuerte” (2 Corintios 12:10). Cuando estamos “llenos del Espíritu Santo” (Efesios 5:18). Cuando no confiamos en nuestro propio entendimiento (Proverbios 3:5-6).

Mis queridos hermanos y hermanas – somos increíblemente lentos para comprender la importancia de nuestro comportamiento HOY. Nuestro comportamiento afecta nuestro estado eterno. Para siempre. (¿Hola? ¿Estamos escuchando?) Necesitamos preocuparnos MUCHO menos por el dinero en el banco o qué más podemos comprar y dedicar MÁS tiempo a considerar / desear el reino de DIOS.  “Pero busquen primero Su reino y Su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas” (Mateo 6:33). Necesitamos AMAR a nuestro SEÑOR y a nuestro prójimo. Amarlos sinceramente. Y este amor brota de un corazón perdonado. Ama a DIOS hoy. Ama a los demás hoy. Sinceramente. Para siempre es un “tiempo” muy, muy largo… Debemos ESTAR agradecidos por todo lo que nuestro SEÑOR ha hecho. Y ENTREGAR nuestras vidas en servicio y honor a ÉL.

Yo soy el Alfa y la Omega
el Primero y el Último
el Principio y el Fin.

Sunday, March 22, 2026

Omnisciente, Santo y Amoroso

Apocalipsis 22:13 
Yo Soy el Alfa y la Omega
el Primero y el Último
el Principio y el Fin.

Necesitamos comprender la realidad física que rodea a JESUCRISTO cuando hace esta declaración (en el futuro). Esta creación — la creación que conocemos y entendemos — el sol, la luna, las estrellas, las estaciones, los océanos – YA NO EXISTE. Fue derretida por DIOS. No hay una medida precisa del tiempo – al menos no según las mediciones celestes que conocemos hoy. Porque la presencia de DIOS proporciona luz (Apocalipsis 22:5). Podremos contar los meses según el fruto del árbol de la vida (Apocalipsis 22:2). Quizás este sea nuestro nuevo calendario. “Si tenemos naranjas – debe ser julio…” (o algo similar).  (Muy dudoso que tendremos naranjas ni meses conocidos por nombres en Latín…)  Sólo quise dar la idea de contar meses. 

Volver a la medición del tiempo... ¿Qué significa “tiempo” para los seres eternos? Es una empresa sin sentido. Y cuando nuestro SEÑOR haga esta declaración en el futuro - TODOS estaremos “vestidos” en cuerpos eternos. El tiempo – si se mide – ya no tendrá ningún impacto en nosotros. Nunca.

Y nuestro SEÑOR – JESUCRISTO declara (al “comienzo” de una nueva existencia en Apocalipsis 22:13) – “YO SOY” – tal como lo hizo cuando habló con Moisés en Éxodo 3:14 antes de liberar a SU pueblo elegido de Egipto (hace alrededor de 3,300 años).  Un “día” – nuestro SEÑOR nos liberará a todos de esta creación caída.  ÉL la hará nueva.  Y nuestro DIOS quiere que entendamos claramente – ÉL ES eterno y omnisciente.  El “YO SOY” de Apocalipsis 22:13 es intencional.  SU “nombre” se supone que debe recordarnos la “libertad” que ÉL le proporcionó a la nación de Israel.  Y ÉL nos “liberará” de la creación caída que hemos conocido.  Nuestro DIOS SABE.  Todo.  Para siempre.

ÉL ES el principio y el fin. “EN ÉL vivimos, nos movemos y existimos” (Hechos 17:28). ¡CUANTO ANTES entendamos y creamos esta verdad – mejor viviremos PARA y A TRAVÉS DE ÉL! Existimos EN ÉL. ÉL SABE todo.

Seríamos sabios al rendir nuestros deseos confundidos, egoístas y pecaminosos a ÉL. Seríamos sabios al pedir SU ayuda para ser llenos del ESPÍRITU SANTO, de modo que nuestras mentes y corazones confundidos y engañosos puedan honrarLO mejor – hoy – ahora mismo. Porque nuestra eternidad está “CONSUMADA” (Juan 19:30). Nuestra eternidad fue “CONSUMADA” hace un poco menos de 2,000 años – en la cruz. Somos un pueblo comprado. Comprados con SU sangre. Y porque JESUCRISTO “CONSUMIÓ” nuestra eternidad hace 2,000 años – pasaremos la eternidad con ÉL. Recibiremos las bendiciones de SU herencia (Romanos 8:17). No porque “hicimos” algo para merecer esto. Sino – porque ÉL nos amó mientras pecábamos contra ÉL (Romanos 5:8).

Dejános honrar este amor. Con nuestras vidas. Todo el día. 
Hoy.

Yo Soy el Alfa y la Omega
el Primero y el Último
el Principio y el Fin.

El Valor de Un Nombre Majestuoso - YHWH

Salmos 8:9 
¡Oh Señor, Señor nuestro, 
Cuán glorioso es Tu nombre en toda la tierra!

En la Biblia, especialmente en el Antiguo Testamento, ¡los nombres son IMPORTANTES! DIOS demostró diferentes aspectos de SU carácter a lo largo de la historia judía. Y ÉL enfatizó el aspecto que quería enseñar en el contexto histórico particular que creó – usando un nombre diferente. Un nombre que se ajustaba a la circunstancia y demostraba QUIÉN “era” en aquel momento. La Biblia es una revelación progresiva de DIOS. ÉL ES eterno. Y ÉL explica parte de Sí Mismo (Su carácter) — en un formato histórico — para que podamos conocerLO mejor. Así que – al leer la Biblia – preste atención a los nombres. Especialmente a los nombres de DIOS en el Antiguo Testamento. Porque, a lo largo de la Biblia (especialmente en el Antiguo Testamento), ÉL enseña algo sobre Sí Mismo y sobre lo “qué” está haciendo en ese momento particular a través de los nombres que usa.

Podemos observar la importancia de los nombres cuando consideramos la primera "responsabilidad" que DIOS le dio a Adán. Se le dijo que "nombrara" a los animales (Génesis 2:19-20). El nombre Adán dio explicaba "cómo" Adam "entendía" al animal. Podemos aprender de esta responsabilidad lo valiosos que son los seres humanos para DIOS. ÉL permitió que Adán "nombrara" a SUS criaturas. Tenemos autoridad sobre gran parte de SU creación. Autoridad que DIOS nos ha dado.

En el Salmo 8, David llama a DIOS – YHWH. YHWH es un nombre interesante. No estamos seguros de cómo pronunciarlo. No tenemos claro “quién” ES YHWH. Existe un debate continuo sobre si YHWH es el PADRE o el HIJO (o la TRINIDAD). Lo que sí sabemos es que YHWH ES DIOS. También sabemos que el “misterio” que rodea a SU nombre de cuatro letras (el Tetragrámaton) es intencional. Porque DIOS ES. ÉL ES eterno. ÉL ES distinto. YHWH “podría” derivarse de un verbo que significa “ser”, “existir”, “hacer llegar a ser” o “acontecer”. Todos estos conceptos aluden a SU eternidad y a SU omnipotencia.

¡Y el nombre de DIOS – YHWH – es majestuoso! Porque ÉL ES el AUTOR de todo lo que vemos y somos. No hay nada que exista que no haya recibido SU autorización. Nada. Y DIOS ES digno de alabanza. De TODAS SUS criaturas.

Es BUENO para nosotros reflexionar sobre la “otredad” de DIOS. ÉL no es como nosotros. ÉL ESTÁ eternamente presente. El tiempo no LE afecta. ÉL creó el tiempo y existe fuera de él. Nuestro DIOS es BUENO. ÉL ha escogido salvarnos (rescatarnos) de la condenación de nuestros pecados. Debemos responder con corazones agradecidos. Debemos demostrar nuestro agradecimiento hacia SU majestuoso nombre con actos de amor hacia ÉL y hacia los demás.  Hoy.

¡Oh Señor, Señor nuestro, 
Cuán glorioso es Tu nombre en toda la tierra!

Friday, March 20, 2026

El Amor Agape Brota El Servicio

Mateo 20:26 
No ha de ser así entre ustedes, sino que el que entre ustedes quiera llegar a ser grande, será su servidor,

Todo el mundo quiere tener autoridad. Los niños muy pequeños tienen rabietas porque exigen que sus circunstancias honren sus deseos egoístas. Nuestra naturaleza pecaminosa quiere tener “control”. (Esencia del pecado. Adán y Eva querían demostrar “control” sobre sí mismos. Querían “ser como Dios”. Y pecaron.) Todos tenemos problemas de “control”.

¿Y cómo se presentan estos problemas de “control” en la sociedad? Estructuramos organizaciones, gobiernos e incluso iglesias con una “jerarquía”. Los pecadores no funcionan bien en grupos sin alguna forma de estructura / liderazgo. Todo el mundo quiere “hacer lo correcto ante sus propios ojos” (recuerde al pequeño con los berrinches – nuestra incesante demanda de “controlar” permanece a medida que envejecemos).

El mundo honra a los individuos más inteligentes, más exigentes, más despiadados, más inmorales, más hambrientos de poder con poder sobre los demás. En el lugar de trabajo mundano, la gente gobierna sobre los demás. El lugar de trabajo en los Estados Unidos se ha convertido en un lugar muy inmoral, difícil y duro. Los poderosos quieren más dinero. Y no consideran la ética bíblica en su búsqueda implacable de más poder y dinero.

PERO - la “economía” de JESUCRISTO es lo opuesto. Los cristianos han de ceder su poder e influencia a otros. Debemos servir. Cuando VIVIMOS esto - nuestra comprensión de la vida es reorientada. Tendemos a evitar el centro de atención. Estamos más interesados en ayudar que en ser vistos. El servicio solo quiere que los demás estén bien. Para estar cómodo.

El servicio es el resultado del amor ágape. Nuestro SEÑOR nos amó con este amor ágape cuando murió en la cruz. ÉL SABÍA que no podíamos estar con ÉL en el cielo si no se ofrecía a SÍ MISMO como nuestro sacrificio perfecto. Así que vino a este mundo caído, caminó en el polvo durante más de treinta años y luego fue colgado en una terrible cruz. Vino para servirnos. El amor ágape HACE esto. El amor ágape quiere lo mejor para la otra persona. No para uno mismo. Cuando comprendemos y experimentamos el amor ágape de JESUCRISTO, comenzamos a “morir a nosotros mismos” sin pensarlo. El amor ágape se centra en el “otro”. El amor ágape quiere que la otra persona sea consolada. Y nuestros “berrinches” – poco a poco – comienzan a desaparecer.

Poco a poco – nos volvemos más semejantes a nuestro SEÑOR – menos a nosotros mismos. Ya no buscamos “el control”. Deseamos sinceramente que otros conozcan la fuente del amor ágape – JESUCRISTO. Y queremos que conozcan este amor con mayor profundidad y pureza. Porque este amor ágape transforma a las personas. El amor ágape nos ayuda a comprender que JESUCRISTO tenía razón. Estar con Él para siempre es más importante que nuestras circunstancias actuales. A medida que comprendemos esto con mayor claridad – el amor ágape fluye con mayor intensidad en nuestros corazones. Y servimos a los demás con más pasión y propósito.

Todos deberíamos estar dispuestos a renunciar a nuestro “control” del momento presente para servir a los demás. Porque esto es lo que el SEÑOR de la eternidad ha HECHO por nosotros. ÉL se humilló A SÍ MISMO (Filipenses 2:8). Y nos sirvió – eternamente. SEAMOS más como ÉL hoy. Sirvamos a los demás en amor hoy. Ágape amor. Enfocado más en los demás que en nosotros mismos. SI HACEMOS esto – colocamos tesoros en el cielo. Y nuestro Señor nos mostrará SU aprecio – en SU “tiempo”.

No ha de ser así entre ustedessino que el que entre ustedes quiera llegar a ser grandeserá su servidor,

¿Confiamos o Quejamos?

Romanos 8:28 
Y sabemos 
que para los que aman a Dios, 
todas las cosas 
cooperan para bien, 
esto es, para los que son llamados 
conforme a Su propósito.

Y SABEMOS… ¿Sabes (conoces) la paz y la claridad que se les brinda a quienes confían y obedecen? Nosotros - “cristianos” – somos un grupo especial de personas – llamados juntos por nuestra FE en nuestro SEÑOR – JESUCRISTO. “La fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” (Hebreos 11:1). Cuando “caminamos por fe” (2 Corintios 5:7), nuestro “conocimiento” de los conceptos espirituales mejora. La Biblia es un libro para vivir – no un tomo para leer como un diccionario. Al “vivir” la palabra de DIOS – al confiar y obedecer (Proverbios 3:5-6) – la palabra de DIOS se vuelve más clara y significativa. Y SABEMOS que nuestro SEÑOR es digno de confianza. ÉL ES bueno.

Y aprendemos a AMARLO. A medida que aprendemos a HACER lo que nuestro SEÑOR quiere que HAGAMOS – SU amor se hace más claro. Vemos SU deseo de que nos “neguemos a nosotros mismos” — al principio — como un paso doloroso e innecesario. No confiamos en estas palabras tan fuertes. PERO — a medida que “morimos” un poco a nosotros mismos — comenzamos a comprender que el mandato de nuestro SEÑOR de “tomar nuestra cruz cada día” (Lucas 9:23) es una bendición. ¡Nuestros corazones engañosos nos impiden comprender que los mandamientos de nuestro SEÑOR fueron dados para nuestro BENEFICIO! Quienes aprenden a “negarse a sí mismos” comprenden con mayor claridad el amor que nuestro SEÑOR tenía por nosotros cuando pronunció esas palabras. ¡Y JESUCRISTO nos ama con el amor que SU PADRE tiene por ÉL! (Juan 15:9). Y nuestro SEÑOR nos instruye a PERMANECER en SU ​​amor (Juan 15:9). A medida que confiamos y obedecemos, ¡el amor que tenemos por JESUCRISTO crece espontáneamente! Nuestros corazones nacidos de nuevo responden al amor de nuestro SEÑOR. ¡Nosotros le amamos a Él en respuesta! Ríos de agua viva (Juan 7:38) —el amor de nuestro Señor— brotan de nuestros corazones. ¡Amamos porque Él nos amó primero! (1 Juan 4:19)

A medida que nuestro amor por nuestro SEÑOR crece – aprendemos a CONFIAR en ÉL y SUS caminos aún más profundamente. Nosotros “entendemos” cualquier cosa que ÉL nos pide que HAGAMOS – ÉL lo hace porque ÉL nos ama. Estudiando la Biblia, sirviendo a otros (especialmente a otros hermanos y hermanas eternos), negándonos a nosotros mismos, cediendo al ESPÍRITU SANTO – todo lo que nuestro SEÑOR nos instruye a HACER – ÉL lo hace por SU amor por nosotros. ÉL SABE que seremos BENDECIDOS – si confiamos y obedecemos.

A medida que nuestra CONFIANZA en JESUCRISTO crece debido a nuestra obediencia y dependencia en ÉL – llegamos a comprender que TODO lo que hemos experimentado es parte de SU plan soberano. Todas las circunstancias incómodas y dañinas fueron permitidas soberanamente para nuestro BENEFICIO. Tal como José les dijo a sus hermanos cuando estaban en Egipto: “Ustedes tramaron el mal contra mí, pero DIOS lo convirtió en bien para producir este resultado, para salvar la vida de mucha gente” (Génesis 50:20). Nuestro SEÑOR usa CADA circunstancia para “enseñarnos” acerca de ÉL y para “moldearnos” a SU semejanza. CADA circunstancia.

A lo largo de los años, he conocido a muchos cristianos que se han centrado en su dolor y pérdida. En lugar de aprender del dolor y la incomodidad – permanecen estancados en su sufrimiento. Están convencidos de que merecían algo mejor. (De lo contrario, aprenderían de la situación y seguirían adelante). No hay pérdida – ni dolor – más grande ni más profundo que el propósito de nuestro SEÑOR en nuestras vidas. ÉL nos creó a nosotros y a cada persona o cosa que nos importa. Cualquier pérdida o sufrimiento que encontremos – cualquiera – forma parte de SU plan para enseñarnos a depender de ÉL. Solo de ÉL. Debemos estar dispuestos a aprender para percibir nuestro "dolor" con la actitud correcta. Somos SUS discípulos. Los discípulos son personas que desean aprender. De cada persona y cosa en esta vida. Toda la creación pertenece a JESUCRISTO. Y ÉL hará con ella lo que le plazca. Para que podemos aprender a confiar en ÉL y obedecerLe.

Y esto es SU propósito. Estamos llamados a SER como nuestro SEÑOR. ÉL nos moldeará a SU imagen. Nuestra “carne” NO le gusta ser moldeada. Nuestros corazones NO les gusta ser llamados engañosos. Como resultado, las experiencias que nuestro SEÑOR nos permite tener son – a menudo – incómodas. Con frecuencia le decimos a DIOS que está equivocado cuando nos hace sentir incómodos. (Será un gran día en nuestras vidas cuando oremos MENOS para que DIOS “arregle” lo que está mal y nos incomoda). Precisamente las “cosas” que llamamos incorrectas e incómodas son las que ÉL usa para mejorar nuestra dependencia de ÉL. Nuestra creciente dependencia de ÉL nos hace más semejantes a ÉL. Y ÉL es glorificado más por aquellos que actúan y piensan como ÉL.

Entonces – hagamos nuestra meta hoy – menos peticiones de nuestro Señor para “arreglar” las cosas – más dependencia intencional de ÉL. Seremos bendecidos si aprendemos a CONFIAR EN JESUCRISTO “EN” TODAS nuestras circunstancias.  Todo el día.  Hoy.

Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a Su propósito.

Thursday, March 19, 2026

Un Futuro Seguro y Increíblemente Bendecido

1 Corintios 15:24  
Entonces vendrá el fin, 
cuando Él entregue el reino al Dios y Padre, 
después que haya terminado 
con todo dominio y toda autoridad y poder.

El “fin” en este versículo es el “fin” de la historia humana tal como la “entendemos”. Nuestro SEÑOR continúa (hoy) trabajando “en” esta creación caída. Pero un “día” – después del rapto, la tribulación, la segunda venida de JESUCRISTO, el milenio, el intento final de Satanás de derrocar SU reino, y el juicio del gran trono blanco – después de que todos los eventos “históricos” ocurran – llega el “fin”.

Para concluir la historia humana - todos los enemigos de DIOS - Satanás, ángeles caídos, infierno, muerte, humanos incrédulos - todos los que se oponen al CREADOR serán abolidos (1 Corintios 15: 25-26). Ellos serán arrojados al lago de fuego (Apocalipsis 20:10-15) para siempre.

Y nuestro SEÑOR – JESUCRISTO entregará el reino al DIOS y PADRE. Y “estaremos” con ELLOS – DIOS el PADRE y el CORDERO – en el cielo nuevo (Apocalipsis 22: 1-5). Ya no habrá sol ni luna porque el SEÑOR DIOS nos iluminará (Apocalipsis 22:5). Y una “nueva” historia (historia sobrenatural) comenzará a “desplegarse” (palabra griega - apocalipsis). Y nosotros – SUS eternamente bendecidos elegidos – reinaremos con ÉL para siempre (Apocalipsis 22:5).

Mis queridos hermanos y hermanas – ustedes y yo no pedimos existir. No pedimos estar “aquí”. Si pueden leer (o escuchar) estas palabras y comprenderlas – son (somos) muy afortunados. Nuestra existencia eterna con DIOS en el cielo es más segura que el suelo que pisan ahora mismo. Porque el suelo donde están – un día se derretirá (2 Pedro 3:12). El suelo que pisamos no durará. Pero ustedes y yo hemos “nacido de nuevo”. Hay un ser sobrenatural que reside en nosotros y que un día se manifestará cuando nuestro SEÑOR nos ponga en nuestros cuerpos glorificados (1 Corintios 15:50-57). Y “veremos” las cosas que nuestro SEÑOR ha planeado para nosotros. Y comprenderemos con mayor claridad – SU amor. Incluso con lo poco que entendemos – TODOS deberíamos estar más que motivados para honrar al DIOS PADRE y al CORDERO por medio del ESPÍRITU SANTO con nuestras “vidas”. “Por tanto, mis amados hermanos, manténganse firmes e inquebrantables, siempre abundando en la obra del SEÑOR, sabiendo que su trabajo en el SEÑOR no es en vano” (1 Corintios 15:58).

Nuestro futuro es seguro. Nuestra eternidad es más que bendecida. Vivamos – hoy – vidas que permitan a otros ver y entender – creemos. Nosotros creemos.  Porque nuestro DIOS – en SU gracia eterna – nos permitió creer.  Y ÉL tiene todo bajo SU autoridad.  Bajo SU control.  Y - tiene un plan que nos incluye... 

Entonces vendrá el fin, cuando Él entregue el reino al Dios y Padre, después que haya terminado con todo dominio y toda autoridad y poder.

Wednesday, March 18, 2026

El Mismo Sentir - Humildes y Rendidos

Romanos 12:16  
Tengan un mismo sentir los unos por los otros, 
no siendo altivos sino acomodándose a los humildes. 
No sean sabios en su propia opinión.

Debemos amar a nuestros hermanos y hermanas - donde ellos “están” (viven). El cuerpo de Cristo debe ser un lugar de amor fraternal. Nosotros, si aprendemos a depender del Espíritu Santo, debemos ser de la misma mente (Filipenses 2:2). “Debería” haber acuerdo sobre lo que el “sentido común” nos haría hacer y ser.

Y no debemos ser arrogantes (altivos). Todo lo que tenemos o somos – es solo por la gracia de Dios. No tenemos nada ni somos nada de lo que podamos atribuirnos el mérito. Todos luchamos por parecernos más a Jesucristo. En nuestras luchas, debemos empatizar con nuestros hermanos y hermanas. Esta vida caída es dolorosa. Nuestro Señor nos pide que demos de nosotros mismos en medio del dolor. Esto es difícil de hacer. Pero, al hacerlo, aprendemos que el servicio produce humildad. Cuanto más damos, más aprendemos que no tenemos nada que podamos llamar nuestro. Nos volvemos más como Él – sin quererlo…

Aprendemos a disfrutar de la compañía de personas humildes (como nuestro Señor Jesucristo – Mateo 11:29). Disfrutamos dando a quienes son conscientes de las dificultades de la vida. Nos anima su fortaleza para dar con generosidad y humildad. Es más fácil compartir con personas humildes que con quienes se creen superiores o merecedores de todo lo que reciben. Buscamos la compañía de quienes comparten esta perspectiva.  Personas mansas que aman a los demás con toda su alma. Se identifican más con sus hermanos y hermanas porque, en su humilde condición, son plenamente conscientes de las dificultades y cargas en esta vida.

No te creas sabio. Nuestros corazones son engañosos. Si la gente de la iglesia nos busca, queremos atribuirnos el mérito. A medida que crecemos en el conocimiento de la palabra de Dios, corremos el riesgo de enorgullecernos (1 Corintios 8:1). Al desarrollar nuestros dones espirituales, disfrutamos de la atención que recibimos de los demás y nos volvemos arrogantes. Estamos más que dispuestos a atribuirnos el mérito de nuestra inteligencia, talento o habilidades cuando no nos hemos creado a nosotros mismos. No hay nada que tengamos - ni que seamos - de lo que podamos atribuirnos el mérito. Nada. TODO lo bueno que hacemos - Él lo planeó de antemano (Efesios 2:10). Jesucristo recibirá TODA la gloria en el cielo. Cuanto más claro nos quede esto en nuestra condición caída – más libres seremos al vivir simplemente para Él.

Es BUENO ser honesto y sincero con nosotros mismos. Necesitamos amar a nuestros hermanos y hermanas en Cristo. Necesitamos “pensar” en nuestro orgullo egoísta. Al HACER esto, disfrutamos más profundamente estar con aquellos que hacen (y han hecho) lo mismo. Esta vida no se trata de nosotros o a quién podemos impresionar. En ÉL vivimos, nos movemos y existimos (Hechos 17:28). Cuanto más verdadera se vuelve esta verdad – más buscamos Su voluntad y Sus caminos.

Tengan un mismo sentir los unos por los otros, no siendo altivos sino acomodándose a los humildes. No sean sabios en su propia opinión.

Omnisciente, Santo, y Amoroso (Parte 2)

Apocalipsis 22:13  Yo soy el Alfa y la Omega ,  el Primero y el Último ,  el Principio y el Fin . Pasé algún tiempo ayer considerando este v...