Sunday, September 13, 2026

Necios Por Amor de Cristo

1 Corintios 4:10 
Nosotros somos necios por amor de Cristo, 
pero ustedes, prudentes en Cristo. 
Nosotros somos débiles, 
pero ustedes, fuertes. 
Ustedes son distinguidos, 
pero nosotros, sin honra.

¿Cómo "defines" quién eres? ¿Necesitas una sonrisa de revista? ¿Necesitas demostrar tu capacidad intelectual para impresionar a las personas que conoces? ¿Qué guía tus interacciones sociales? ¿Lo que te enseñó tu familia? ¿Lo que aprendiste de tu cultura?

La Biblia es clara sobre este tema. Debemos “buscar PRIMERO el Reino de DIOS” (Mateo 6:33). SI HICIÉRAMOS esto – evangelizaríamos en cualquier lugar y en todas partes. Porque las “normas sociales” que dictan el comportamiento pierden todo sentido cuando servimos al DIOS que creó a TODOS los seres humanos que definen esas normas sociales. Necesitamos PENSAR en QUIÉNES SOMOS y a QUIÉN servimos.

Nuestro SEÑOR es el SEÑOR de todos. ÉL nos ha dado algunas tareas que cumplir. Debemos evangelizar y hacer discípulos. Todo el “tiempo”. En todas partes. Esta es la “razón” por la que todavía estamos en esta vida caída. Debemos “negarnos a nosotros mismos, tomar nuestra cruz y seguirle a ÉL” (Lucas 9:23). A medida que HACEMOS esto, lo que los demás piensen de nosotros se vuelve cada vez menos importante. El SEÑOR, a quien servimos, creó a quienes piensan que somos necios porque Le obedecemos.

A medida que le obedecemos a ÉL, nos damos cuenta con mayor claridad de la importancia de CONOCER SU PALABRA. Porque no podemos saber “qué” es la obediencia SI no sabemos lo que dice el manual de instrucciones (la Biblia). Esta es la RAZÓN por la que nuestro SEÑOR nos dijo que “permaneciéramos en SU palabra” (Juan 8:31-32).

A medida que LE OBEDECEMOS A ÉL, nuestra vida se vuelve MÁS centrada en CRISTO. Vivimos más para ÉL. Y amamos más profundamente porque ÉL nos amó primero. A medida que amamos más profundamente, nuestras acciones se vuelven más controvertidas para el mundo. DECIMOS y HACEMOS cosas que el mundo no entiende. Y piensan que somos necios.

Seríamos SABIOS al buscar la aprobación de DIOS y no la de los hombres (Gálatas 1:10). Pero la mayoría de nosotros nos enfocamos en lo que el mundo quisiera que HAGAMOS hoy. HACEMOS esto en abierta desobediencia a nuestro SEÑOR. ÉL no quiere que “seamos de este mundo” (Romanos 12:2). Debemos tener nuestra mente TRANSFORMADA para SER como ÉL.

Es un CUMPLIDO ser un “necio” por nuestro SEÑOR. ÉL SABE que el mundo no Le conoce a ÉL ni a SUS escogidos (1 Juan 3:1). ¿Por qué MALGASTAMOS tanto tiempo y esfuerzo tratando de convencer al mundo de que somos “aceptables” para ellos cuando NUNCA lo seremos? Debemos ENTENDER que somos NACIDOS DE NUEVO. Somos DIFERENTES a la mayoría de las personas que encontramos afuera.

El RESULTADO de HABER NACIDO DE NUEVO es que DEBERÍAMOS “actuar neciamente” – según el mundo. ¡¡Debemos CELEBRAR la oportunidad de actuar neciamente por nuestro SEÑOR!! Es por SU gracia que ENTENDEMOS “cómo” piensa el mundo y “por qué” queremos actuar “neciamente”. La idea que el mundo llama “necia” es el hecho de que creemos que DIOS bajó – en forma humana – y caminó con nosotros. Emanuel. Dios con nosotros. No solo creemos que ÉL bajó – neciamente creemos que ÉL murió por nosotros. Pablo lo declaró claramente en 1 Corintios 1:18 – “Porque la palabra de la cruz es necedad para los que se pierden, pero para nosotros los salvos es poder de Dios.”

La Biblia nos dice que seamos humildes. Debemos ser un pueblo que ama a DIOS y ama a los demás mientras buscamos SU reino. SI HACEMOS esto – el mundo pensará que somos necios. Y eso está bien. Porque SABEMOS “por qué” piensan de esa manera. Y nuestro SEÑOR se complace con nosotros porque LE OBEDECEMOS A ÉL. Hablamos de ÉL. Compartimos el evangelio. Y animamos a quienes son creyentes a CRECER en su conocimiento de “quiénes” son EN ÉL. Evangelismo y discipulado. Definen la vida de un cristiano en crecimiento y en madurez.

Nosotros somos necios por amor de Cristo, 
pero ustedes, prudentes en Cristo. 
Nosotros somos débiles, pero ustedes, fuertes. 
Ustedes son distinguidos, pero nosotros, sin honra.

Una Piedra Viva

1 Pedro 2:4 
Y viniendo a Él, 
como a una piedra viva, 
desechada por los hombres, 
pero escogida y preciosa delante de Dios,

Viniendo a Él¿Nos despertamos por la mañana “viniendo a Él”? (Y quedamos “viniendo a ÉL” TODO el día.)  Esta es la actitud correcta. NECESITAMOS estar CERCA de nuestro SEÑOR. NECESITAMOS ponernos SU yugo. SU yugo es fácil y SU carga es ligera (Mateo 11:28-30). El aspecto “incómodo” de SU yugo es que – cuando lo ponemos “sobre” nuestra vida – vivimos para ÉL y no para nosotros mismos.

Así pues — volvemos a la pregunta original – ¿nos despertamos “viniendo a ÉL”? Si lo HACEMOS – sinceramente, con un corazón abierto – si NOS VENIMOS A ÉL – QUERREMOS SER UNA PIEDRA VIVA. QUERREMOS que nuestra vida CUENTE para JESUCRISTO. QUERREMOS ser útiles para ÉL. A medida que pasamos TIEMPO acercándonos a ÉL – CRECEREMOS en nuestra comprensión de QUÉ ES una piedra viva. ENTENDEREMOS de manera más clara y profunda que nuestro SEÑOR está HACIENDO “algo” EN y CON nuestra vida para SU gloria. ÉL está construyendo una estructura eterna (una casa espiritual – 1 Pedro 2:5) – en el cielo – para SU gloria – con la vida de cada uno de SUS hijos escogidos y bendecidos. Al ENTENDER esta verdad – QUEREMOS ser más útiles para SUS propósitos CADA DÍA. Y nuestro deseo de SER una piedra viva – un sacrificio vivo y santo (Romanos 12:1) – aumenta. QUEREMOS honrar a nuestro SEÑOR con nuestra vida. Porque ÉL nos ha dado vida eterna. SU amor nos impulsa a amarlo a ÉL y a los demás.

A medida que nuestro amor por nuestro SEÑOR y por los demás crece la gente nos rechazará aún más. Y “percibiremos” este rechazo en diferentes foros públicos. Somos el aroma de vida para nuestros hermanos y hermanas EN CRISTO – y somos el aroma de muerte para los que están pereciendo (2 Corintios 2:14-16). A medida que nuestro “aroma” aumenta – el rechazo de los pecadores también crecerá. Haremos sentir incómodos a quienes no son salvos sin ser conscientes de ello. Querremos el “bien” para ellos y no les agradaremos. Nos rechazarán.

Nos rechazarán porque somos ESCOGIDOS y PRECIOSOS para DIOS. Nuestro SEÑOR dio SU vida perfecta para “salvarnos”. ÉL ha puesto EN nosotros SU perfecta justicia. No podemos “verlo” – TODAVÍA. Pero – esto ES lo que ÉL ha HECHO. Y – debido a SU vida perfecta – NOSOTROS somos ESCOGIDOS y PRECIOSOS para DIOS. ÉL nos ha HECHO SUS hijos adoptivos, eternamente bendecidos. ¡¡¡Estas SON BUENAS NUEVAS!!! Nuestra respuesta a estas BUENAS NUEVAS eternas debería SER que nos venimos a ÉL (cada mañana y cada día) como piedras vivas. QUEREMOS que nuestra vida cuente para JESUCRISTO, QUIEN se ha dado a SÍ MISMO por nosotros. Así que – hermanos y hermanas – CADA mañana (y DURANTE TODO el día después de eso) que nuestro SEÑOR les dé hasta que ÉL los lleve a casa – VIENES A ÉL. VIENES A ÉL como una piedra viva. Para edificar SU casa espiritual en el cielo. Y nuestro increíblemente generoso y amoroso SEÑOR – a SU debido tiempo – te mostrará lo que ÉL hizo con la ofrenda de tu vida para ÉL. Y SU amor y generosidad te asombrará – otra vez. ¡¡Nuestro SEÑOR es BUENO!!
Y viniendo a Él, 
como a una piedra viva, 
desechada por los hombres, 
pero escogida y preciosa delante de Dios,

Saturday, September 12, 2026

Lo Completará

Filipenses 1:6 
Estoy convencido precisamente de esto: 
que el que comenzó en ustedes la buena obra, 
la perfeccionará 
hasta el día de Cristo Jesús.

Pablo estaba convencido. Pablo ENTENDIÓ. Nuestro Señor tiene un plan. Un plan perfecto que lo glorifica a Él y bendice a Sus escogidos y adoptados (el remanente, los pocos, el resto). 

Muy “atrás” — antes de que existiera “el tiempo” — antes de que existieran los ángeles, las estrellas y la tierra — Dios trazó un plan. Eligió crear una creación donde existiera el “pecado” — la rebelión contra Él. Lo “permitió” porque quería mostrar Su santidad, Su amor y Su deseo de tener una relación con algunas (un remanente / unos pocos / un grupo pequeño) de las criaturas hechas a Su imagen (Romanos 9:22-23; Efesios 1:3-14) – tú y yo (así como todos los «escogidos» que jamás han vivido).

Y Pablo estaba “convencido” de lo que el plan de Dios incluía. El plan de Dios era “perfeccionar” a Sus escogidos. Dios “comenzó” una buena obra en nosotros. Hubo un “momento” en el “tiempo” — un abrir y cerrar de ojos — en el que fuimos soberana y eternamente (para siempre) NACIDOS DE NUEVO. Estábamos “muertos en nuestros delitos y pecados” (Efesios 2:1). Las cosas muertas no pueden elegir nada. Ellos (nosotros) están (estábamos) espiritualmente muertos (Juan 3:18). Estábamos bajo el juicio de Dios. Y nuestro Dios amoroso, clemente y soberano eligió COMENZAR una BUENA OBRA en algunos de nosotros. Por Su gracia, somos salvos (Efesios 2:8). Y una NUEVA vida — un NUEVO ser — fue puesto dentro de nosotros. Somos NACIDOS DE NUEVO — espiritualmente. Externamente — nos vemos igual. (Y esto nos confunde profundamente a nosotros – los pecadores). Internamente — somos NUEVOS SERES. La misma personalidad. Las mismas habilidades. NUEVOS dones espirituales (que debemos ejercitar en el Cuerpo de Cristo). Somos NUEVOS SERES, con el recuerdo de las experiencias y habilidades que “aprendimos” en nuestra “antigua vida”. Podemos usarlas para la gloria de Dios. Una BUENA OBRA ha comenzado EN nosotros.

TODOS los cristianos que están vivos hoy están en proceso de SER perfeccionados. Todos nosotros estamos “bajo construcción”. ESTAMOS SIENDO santificados (hechos perfectamente santos). Necesitamos entender la meta de Dios. Él nos hará perfectos. Esa es Su meta. Un “día” — ÉL NOS PERFECCIONARÁ — por completo. Pablo ENTENDIÓ este hecho. La perfección requiere que mi “carne” MUERA. No hay nada “bueno” en mi carne (Romanos 3:10-18). Mi “carne” — en esta vida presente — NO quiere morir. Mi “carne” malinterpreta el propósito de Dios en las pruebas y la incomodidad que siento. Mi “carne” y mi corazón engañoso — hacen que el proceso de “perfeccionarme” sea más difícil. Más doloroso. Más confuso.

Nuestro Señor LOGRARÁ Su meta. En esta vida, parcialmente. (Nosotros decidimos — cada momento de cada día — cuánta “perfección” permitimos. Desafortunadamente para todos nosotros — no permitimos que ocurra mucha perfección rápidamente.)  Cuando dejemos esta vida — y estemos vestidos con nuestros cuerpos sobrenaturales — Él completará el proceso de SER perfeccionados. Y tendremos nuestras personalidades y experiencias intactas. Pero entonces conoceré plenamente, tal como también he sido plenamente conocido (1 Corintios 13:12b). Nuestro Dios disfruta de la variedad. TODOS Lo alabaremos a ÉL de nuestra manera distintiva. Porque Él permitió que nuestras experiencias, nuestras culturas y nuestros cerebros Lo percibieran de manera diferente — distintiva. ÉL ES DIOS. ÉL ES todas nuestras percepciones y MÁS. Y Él disfruta de una variedad de alabanza. (Hay un argumento SÓLIDO aquí a favor de una variedad de canciones de adoración. TODAS las canciones deberían apuntar a Él. Pero pueden hacerlo de un número infinito de maneras).

Así que — mis queridos hermanos y hermanas — concentrémonos en SER quienes Dios quiere que SEAMOS. A medida que aprendemos Su palabra y permitimos que el Espíritu Santo nos guíe — SOMOS más como Él — cada día. Si memorizar la Escritura ayuda a este proceso — memorícenla toda. La meta NO es quien puede citar más la Biblia. La meta es SER perfeccionados en Cristo. Un pueblo humilde. Un pueblo enseñable. Un pueblo en el que todos estámos “bajo construcción”. Un pueblo que ENTIENDE el propósito de Dios al perfeccionarnos. Para Su gloria y nuestro beneficio eterno.

Estoy convencido precisamente de esto: que el que comenzó en ustedes la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Cristo Jesús.

Thursday, September 10, 2026

El Señor Lo Hará

Salmos 121:8 
El Señor guardará tu salida y tu entrada 
Desde ahora y para siempre.

Desde ahora y para siempre… Somos un poco “lentos” para entender. No “comprendemos” muy bien lo que el SEÑOR ha hecho. SOMOS eternamente “salvos” (Colosenses 1:13). Redimidos (1 Pedro 1:18). Comprados (1 Corintios 6:20; 7:23). Justos (2 Corintios 5:21). Justificados y glorificados (Romanos 8:30). Desde la perspectiva de nuestro SEÑOR – TODO esto está HECHO. CONSUMADO (Juan 19:30). Tiempo pasado. Terminado. Completado

Aquellos de nosotros que hemos recibido la gracia eterna del SEÑOR en nuestras “vidas” – tenemos DOS problemas significativos (mientras que "caminamos" aquí):

1) No dejamos de pecar inmediatamente. Tenemos que “vivir” nuestras vidas (en este mundo caído) en cuerpos que TODAVÍA son rebeldes y pecaminosos. La MEJOR manera de VIVIR “después” de ser bendecidos eternamente por el SEÑOR es MORIR a uno mismo. Cuanto MÁS HONRAMOS al SEÑOR al negarnos a nosotros mismos – ¡¡MEJOR!! Debemos rechazar nuestra “carne” y vivir para el SEÑOR (Lucas 9:23; Romanos 7:21-25). Y luchamos…

2) LA MAYORÍA de los cristianos en el siglo XXI no viven como si creyeran que están eternamente salvos. No “VIVEN” esta vida como si su eternidad estuviera CONSUMADA. “Viven” en este mundo como si PERTENECIERAN aquí. Corren para hacer de esta “vida” – esta vida caída y condenada – su hogar. Creyentes confundidos atrapados en las “cosas de este mundo” (1 Timoteo 6:17). Y el cuerpo de Cristo sufre a causa de su confusión. Sufre con su confusión. La palabra de DIOS nos dice muy claramente que esta vida – este mundo – NO es nuestro hogar (1 Pedro 2:11; Hebreos 11:13-16). Nuestra ciudadanía está en el CIELO (Filipenses 3:20).

PERO – aquellos que ELIGEN confiar en el SEÑOR – pueden confiar en el último versículo del Salmo 121. El SEÑOR guardará tu salida y tu entrada. Este concepto distorsionado y terriblemente malinterpretado es VERDAD. Hoy. Ahora mismo. Para TODOS aquellos que andan por fe y no por vista (2 Corintios 5:7). Hay una paz profunda disponible para TODOS los que mediten en SU palabra y ESTÉN QUIETOS (Salmo 1:2-3; 46:10). Ahora MISMO. Este momento. Si practicáramos –diariamente – constantemente – nuestra FE en nuestro SEÑOR. Nuestra confianza en ÉL. Lentamente – e inevitablemente – somos santificados. Y aprendemos la verdad de 1 Timoteo 6:6: “Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento”. ¡¡Tenemos una GRAN GANANCIA!! Cuando aprendemos a CREER que nuestro SEÑOR guardará nuestra salida y nuestra entrada – desde ahora y para SIEMPRE. SI confiamos en ÉL en TODO lo que hacemos. SI dependemos de ÉL para definir cada momento de nuestras vidas – aquí – en este mundo caído. ÉL obviamente definirá nuestras vidas en el cielo. Allí – no pecaremos. Estaríamos MUCHO mejor SI CREYÉRAMOS que nuestro SEÑOR define cada circunstancia que VIVIMOS – hoy. Ahora MISMO. Este momento ha sido provisto soberanamente por ÉL. Para SU gloria y nuestro beneficio. Esta CERTEZA es VERDADERA para el resto del día de hoy. SI tan solo lo CREYÉRAMOS.

El salmista declaró claramente – nuestro SEÑOR GUARDARÁ nuestras vidas – desde este “tiempo” hasta para siempre. Este “tiempo” es el momento de nuestra “salvación”. El momento en que “nacimos de nuevo”. Desde ese momento – hasta para siempre – nuestro SEÑOR nos protegerá y nos amará. Si tan solo le CREYÉRAMOS ahora. No podemos “perder” nuestra salvación por nuestra falta de fe. SÍ PERDEMOS mucho gozo y paz – y, al mismo tiempo tesoros eternos – debido a nuestra falta de fe en el SEÑOR. Estamos mucho mejor creyéndole a ÉL que a nuestros engañosos corazones. Vivamos hoy confiando en nuestro SEÑOR. HonrémosLo a ÉL. Y disfrutemos de Su presencia. Su paz. SU amor. Mientras ÉL guarda nuestra salida y nuestra entrada. ÉL ESTÁ allí. Ahora mismo. Y para siempre. 

El Señor guardará tu salida y tu entrada Desde ahora y para siempre.

Canten al Señor

Salmos 96:1 
Canten al Señor un cántico nuevo; 
Canten al Señor, toda la tierra.

El Señor nos creó a Su imagen. Por esta razón, debemos cantar Sus alabanzas. ¡Nuestro Dios es el único Dios verdadero! Y Él merece nuestra alabanza. Él merece nuestra alabanza por muchas, muchas razones…

Un pequeño ejemplo (de los millones de ejemplos que suceden cada minuto dentro nuestro cuerpo) – Nuestros pulmones "inhalan" aire que tiene una mezcla única de gases. Para nosotros los seres humanos, el gas principal al que necesitamos acceder es el oxígeno. "Inhalamos" aire que contiene oxígeno — pasa cerca de los capilares dentro de nuestros pulmones — y las células sanguíneas que Dios nos dio liberan el dióxido de carbono que transportaron a nuestros pulmones y reciben el tan necesitado oxígeno. Nuestras células sanguíneas están químicamente más "equilibradas" con oxígeno que con dióxido de carbono. Por lo tanto — en la "pared" capilar — nuestras células sanguíneas liberan el dióxido de carbono y adquieren oxígeno. Nuestro corazón bombea luego las células sanguíneas (que ahora llevan oxígeno) a cada celula de nuestro cuerpo. Cuando la célula sanguínea cargada de oxígeno llega a una célula que necesita oxígeno (TODAS las células están ávidas de oxígeno mientras crean la energía necesaria para sobrevivir), la célula atrae químicamente el oxígeno con mayor fuerza que la célula sanguínea que lo transporta. La célula sanguínea libera el oxígeno. La célula sanguínea, ahora inestable, acepta el dióxido de carbono que es un subproducto de la función celular (para volver a estar químicamente más estable). Y la célula sanguínea realiza su viaje de regreso a nuestros pulmones – para reabastecerse (llenarse de nuevo) de oxígeno.

El oxígeno es una molécula que tiene una fuerte carga negativa. Se utiliza dentro de cada una de las células de nuestro cuerpo para mantener la "vida". La mitocondria (una pequeña fábrica química dentro de cada una de nuestras células) toma oxígeno y utiliza el poder latente de su carga negativa para crear una molécula que le da energía a la célula. Esta molécula recién creada proporciona el "poder" para permitir que la célula funcione - que la celula "vive".  

Este proceso químico orgánico tiene lugar en nuestros pulmones, en la sangre y dentro de todas y cada una de las células — las veinticuatro horas del día, los siete días de la semana. En el momento en que este proceso se detiene durante más de 2 o 3 minutos – nuestras células cerebrales perecen y nos encontramos con el Señor en nuestros cuerpos espirituales (morimos). Nuestros cuerpos físicos deben tener oxígeno TODO el tiempo – o de lo contrario mueren.

Este proceso químico, complejo y delicadamente equilibrado, es solo una de los millones de acciones increíbles que nuestros cuerpos "hacen" cada día. Nuestros cuerpos "hacen" la mayor parte de su trabajo sin que nos demos cuenta. Nuestro increíble Dios nos creó para "hacer" estas obras complejas para Su gloria y nuestro beneficio.  Resulta interesante — pero si observamos con detenimiento — que el cuerpo humano siempre ha producido estas reacciones químicas.  Sin embargo, hemos pasado la mayor parte de la historia de la humanidad sin comprenderlas. Nuestro Dios DISFRUTA revelando pacientemente aquello que ha ocultado en Su creación.

Al reflexionar sobre TODO lo que hacen nuestros complejos cuerpos — debemos alabar a nuestro Creador. ÉL ES DIOS. Y Él ha hecho muchas cosas increíbles. Él merece un cántico nuevo. Él merece nuestra alabanza. Debemos cantar sobre Su gloria, Su justicia, Su amor, Su paciencia, Su santidad, Su gracia… ¡¡Nuestro Dios — el ÚNICO Dios verdadero y vivo — es un Dios bueno!!

La mayoría de los creados a Su imagen tropiezan a través de esta vida sin conocerLo. Es por Su gracia que somos "salvos". Por Su gracia — SABEMOS que conocemos al único Dios verdadero. Y un profundo sentimiento de gratitud brota de nuestras almas. Sabemos que no merecemos CONOCERLO. "Entendemos" que ÉL es santo. "Entendemos" que no lo elegimos a Él. Él nos elegió a nosotros. Porque Él es amor. Él es bueno. Él quería que "algunos" de los creados a Su imagen lo CONOCIERAN. Para CONOCER Su santidad, Su gracia, Su amor. Dios nos ha puesto en un grupo muy especial, eterno y selecto. SOMOS Sus hijos adoptados eternamente. ¡¡Y deberíamos cantar sobre Él!! Todo el tiempo.

Nuestro Dios disfruta los "cánticos nuevos". Habrá "cánticos nuevos" entonados en el cielo (Apocalipsis 5:9; 14:3). ¡¡A nuestro Dios Le encanta que se canten Sus alabanzas!! ¡Cántale a Él! Cántale el gozo que sientes al estar en Su presencia. ¡Cántale el deleite que sientes al contemplar Su creación! Cántale un cántico nuevo. Hazle SABER tu agradecimiento por las complejidades de tu cuerpo. ¡¡Hazle SABER que aprecias Su gracia en tu vida!! Cántale un cántico nuevo.

¡Debemos unirnos a la creación en nuestra alabanza a Dios! Cuando el cielo cambia de gris a rojo anaranjado y a amarillo en el amanecer — ¡podemos unirnos a la creación para el comienzo de un nuevo día! Nuestro Señor disfruta mostrándonos Su poder y creatividad. ¡¡Él quiere que nos unamos a Su creación y Lo alabemos!! Nuestro Señor es eternamente bueno. Él es poderoso. Y Él merece nuestra alabanza. Por cada momento que "experimentamos" hoy. Es por Su gracia que experimentamos cualquier cosa. AlábaLo. Hoy. Por todo lo que Él es y por lo que ha hecho. ¡¡Él es un Dios asombroso!!

Canten al Señor un cántico nuevo; 
Canten al Señor, toda la tierra.

Wednesday, September 9, 2026

Pensando Para Crecer (un poco largo - no lo abres hasta tienes 15 minutos mínimo para leer)

Mateo 10:39 
El que halla su vida, 
la perderá; 
y el que pierde su vida por causa de Mí, 
la hallará.

Nuestro Señor (espera un momento — vuelve a leer eso — más l-e-n-t-a-m-e-n-t-e) nuestro SEÑOR – hace poco menos de 2000 años preparó a Sus discípulos para emprender un “viaje”. Les explicó la actitud que debían tener y los preparativos que debían hacer para este viaje. (Por favor, lee Mateo 10).  Se puede sostener firmemente que nuestra “vida” entera — DESPUÉS de “nacer de nuevo” — consiste en ese mismo “viaje”. Para Jesucristo – nuestra vida entera DESPUÉS de la “salvación” es un “viaje” misionero. “Para el Señor un día es como mil años, y mil años como un día” (2 Pedro 3:8). Nuestro “viaje” es la vida entera.  Obviamente, parte de las instrucciones de Jesucristo a Sus discípulos no se aplicará. Hoy – en nuestras vidas enteras – necesitamos trabajar, encontrar un lugar donde vivir y vivir nuestras “vidas”. PERO – muchos aspectos de Su discurso (en Mateo 10) sobre el viaje en de los discípulos son muy APLICABLES a Sus hijos e hijas adoptivos en el siglo XXI.

Hoy en día — en el siglo XX I — somos extremadamente y pecaminosamente “egocéntricos”. “Percibimos” nuestros 90 años (más o menos) como los 90 años MÁS importantes de la creación de Dios. Esto — sencilla y obviamente — no es verdad. Nuestros 90 años son una literal “gota en el océano” (“drop in the bucket” – dicho en inglés) de la eternidad de nuestro Señor. ¡¡Y Él quiere “usar nuestras vidas para edificar sobre Su fundamento para Su gloria”!!  (1 Corintios 3:11-15; 1 Pedro 2:4-5).

Un tema del “discurso preparatorio” de nuestro Señor con Sus discípulos que es totalmente apropiado y correcto que TODOS los cristianos apliquen durante su “viaje” en esta vida es negarse a uno mismo. Nuestro SEÑOR les dijo a sus discípulos algo teológica y existencialmente crucial durante su “discurso” sobre su viaje. Pronunció Mateo 10:39: “El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de Mí, la hallará”.

Todo el mundo “habla” de que Jesucristo es un maestro “amoroso”. Los discípulos (al igual que aquellos de nosotros hoy en día que hemos “nacido de nuevo”) retrocedieron ante el lenguaje fuerte y tajante que se halla en Mateo 10:39. El Espíritu Santo aún no había llegado, y estas son palabras muy difíciles de asimilar. ¿Qué significa — “hallar mi vida” o “perder mi vida por causa de Él”? Exacto. La mayoría de los “cristianos” del siglo XXI (nótese las comillas) NO consideran el costo de seguir a nuestro SEÑOR. Disfrutan leyendo la Biblia “literalmente”. Disfrutan aprendiendo más datos interesantes sobre Dios. PERO no tienen ninguna intención de “perder sus vidas”. De todos modos — no pronto. 

Para los pocos que están dispuestos a asumir el riesgo — sigan leyendo…

Perder nuestra vida puede tener dos significados distintos — y bastante aplicables y apropiados

El primero es la “muerte” existencial. “Morimos a nosotros mismos” diariamente. Le preguntamos a nuestro Señor — todo el día — TODOS los días — qué quiere que HAGAMOS, que SEAMOS y que DIGAMOS. Queremos honrarLo a ÉL — cada momento de cada día. Y aprendemos a “practicar Su presencia” — mientras morimos a lo que queremos. Su voluntad y Su gloria son mucho más importantes que lo que nosotros queremos. Morimos a nosotros mismos (Lucas 9:23). Como resultado de esta “muerte” momento a momento – ¡¡hablamos de Jesucristo TODO el tiempo!! ¿Cómo no hacerlo? Si me estoy negando a mí mismo para Su gloria – la angustia de negar / anular al “yo” Lo mantiene a Él en el primer lugar de mi mente. Cuando pongo Su yugo, nuestro SEÑOR se convierte en el centro de quién “soy yo” y de lo que le da sentido a mi vida. Cuando “buscamos primeramente Su reino” – no podemos dejar de pensar O de hablar de Jesucristo — TODO el día.  Y somos transformados en “piedras vivas” (1 Pedro 2:4-5).

El segundo significado de “perder nuestra vida” es el literal. A lo largo de la historia de SU cuerpo — la iglesia — durante los últimos 2000 años, muchos BUENOS y EXCELENTES cristianos murieron como mártires. Fueron asesinados por su creencia — su firme creencia — de que nuestro SEÑOR era más importante que ellos. Y literalmente dieron sus vidas para Su gloria. Fueron asesinados porque eligieron honrarLo a ÉL.

Los cristianos de hoy en día (comillas de nuevo — su relación con Jesucristo es dudosa) tienen MIEDO de su muerte física. La iglesia ha abrazado por completo la actitud del “mundo” hacia la muerte. La iglesia se ha secularizado. (Dietrich Bonhoeffer advirtió a la iglesia sobre este peligro hace casi 100 años. Muy pocos escucharon). Si hoy le dices a una congregación que debería desear honrar a Cristo más de lo que teme a la muerte – se te considera un fanático. Porque el “mundo” ha redefinido lo que significa glorificar a nuestro SEÑOR. Y este es un triste reflejo de “dónde” está la iglesia hoy en día. Se puede argumentar de manera literal — con base en Mateo 10:39 — que Jesucristo afirmó exactamente esta verdad – si MORIMOS (literalmente) por Él – ganamos nuestra vida. Y la iglesia de hoy rechaza este hecho — lo evita a toda costa. Porque si alguien le dice esto a una reunión de cristianos en los Estados Unidos en el siglo XXI — y lo interpreta exactamente tal como está escrito — muchos “miembros” no volverán. Prefieren la comodidad secularizada de la “iglesia” del siglo XXI (comillas — esta NO es la verdadera iglesia).

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EXCURSO
Saneamiento y Secularización de la Muerte

  1. Antes del siglo VI: La Muerte Inevitable / Aceptada. Durante siglos, la mortalidad fue alta y la esperanza de vida, baja. La muerte se veía como un destino colectivo y natural, en lugar de una tragedia individual. Las personas solían morir en sus propias camas, presidían sus propios últimos ritos y eran enterradas en cementerios comunales. Como la muerte era visible y frecuente, se aceptaba como una parte inevitable del orden natural.
  2. Siglos VII-XVI: El Individualismo y “La Muerte Propia”. Durante la Edad Media y el Renacimiento, la identidad individual comenzó a aumentar en su prioridad. Aunque la muerte seguía siendo un acontecimiento familiar y centrado en el hogar, creció la ansiedad en torno al estado del alma en el momento de la muerte, lo que dio lugar a manuales sobre el “arte de morir” (Ars Moriendi) y a tumbas personalizadas. La Edad Oscura estuvo muy influenciada por la Iglesia católica y sus enseñanzas confusas. El purgatorio (la falsa creencia de que existía un lugar donde la gente “esperaba” después de la muerte) se utilizó durante este período para generar una gran riqueza para la Iglesia católica.
  3. Siglo XIX: “Tu Muerte” (La Era Romántica). Para la época victoriana, la muerte se había romantizado. La preocupación principal pasó de la ansiedad por la propia alma a un intenso dolor emocional por la pérdida de un ser querido. Surgieron elaboradas costumbres de luto (vestimenta negra, máscaras mortuorias, joyas de luto), pero la muerte aún estaba profundamente integrada en la vida doméstica y el cuidado familiar.
  4. Mediados del siglo XX: “La Muerte Prohibida” y la Negación Moderna. Entre las décadas de 1880 y 1950, las actitudes de la sociedad sufrieron una inversión radical. La muerte pasó de ser un acontecimiento doméstico natural a un fracaso médico aterrador y tabú que debía ocultarse de la vista pública.
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Los primeros padres de la iglesia creían que era un HONOR MORIR físicamente por nuestro SEÑOR. El Imperio romano, con su intrincada mezcla de sistemas políticos, sociales y religiosos, era inherentemente hostil a la proclamación cristiana del Reino de Dios, la cual desafiaba el culto imperial y la adoración de deidades paganas. Los primeros mártires cristianos, como Policarpo de Esmirna, Ignacio de Antioquía y Justino Mártir, se encontraron en el epicentro de este conflicto, negándose a ofrecer sacrificios a los dioses romanos o a renunciar a su fe en Cristo. La persecución bajo emperadores como Nerón, Domiciano y Decio contribuyó a un entorno en el que a menudo se veía a los cristianos como subversivos y desestabilizadores para el orden romano. Eusebio de Cesarea, a menudo considerado el padre de la historia de la iglesia, ofrece algunos de los relatos más antiguos del martirio en su obra fundamental Historia Eclesiástica, detallando las brutales ejecuciones de los primeros cristianos. En uno de esos relatos, escribe sobre el martirio de Policarpo: “Estando él en medio del fuego, no como carne que se consume, sino como pan que se hornea, o como oro y plata que brillan en el horno, percibimos un olor tan dulce proveniente de la pira, como si allí estuviera humeando incienso o alguna especia preciosa similar” (Eusebio, Historia eclesiástica, 4.15.40). Teológicamente, el martirio se percibía no como un trágico final, sino como el acto supremo de testimonio (martyria) de la verdad de la fe cristiana. Tanto Ireneo de Lyon como Orígenes de Alejandría escribieron extensamente sobre el significado del martirio, enfatizando que el testimonio fiel en la muerte reflejaba el propio sacrificio de Cristo en la cruz. Ireneo, en particular, creía que el martirio era una participación en la pasión de Cristo, un acto que llevaba al mártir a una íntima unión con el Señor sufriente (Ireneo, Contra las Herejías, 5.2.2).

Aquí hay “algunos” ejemplos de nuestros padres de la iglesia que VIVIERON lo que creían:

Policarpo de Esmirna: Es uno de los mártires más famosos, quien se negó a renunciar a su fe incluso al enfrentarse a la ejecución. Su firmeza está bien documentada en los primeros escritos cristianos.

Ignacio de Antioquía: Ignacio buscó activamente el martirio, creyendo que lo acercaría más a Cristo. Expresó el deseo de ser molido por los dientes de las fieras salvajes por causa de su fe.

Justino Mártir: Aunque no fue un voluntario en el mismo sentido, Justino defendió su fe vigorosamente y aceptó el martirio cuando fue arrestado por sus creencias.

Tertuliano: Es famoso por haber afirmado que «la sangre de los mártires es semilla de cristianos», lo que refleja la creencia de que el martirio podía inspirar a otros a la fe.

Seríamos SABIOS al considerar detenidamente las palabras de nuestro SEÑOR JESUCRISTO una vez más. “y el que pierde su vida por causa de Mí, la hallará.”  ÉL preparó a SUS discípulos hace 2000 años. Él quisiera “prepararnos” para VIVIR hoy. ¡¡¡VIVIR plenamente!!! ¡“HALLAMOS” nuestra vida a medida que la PERDEMOS para SU gloria! Aceptamos con gusto AMBOS significados de “PERDER nuestra vida” — la muerte momento a momento Y — cuando ÉL lo pida — estar literalmente preparados para MORIR físicamente por ÉL. A medida que CRECEMOS en este entendimiento y fe — experimentamos la VIDA de manera más plena más profundamente.

El que halla su vida, 
la perderá; 
y el que pierde su vida por causa de Mí, 
la hallará.

Tuesday, September 8, 2026

Petición Sincera y Vulnerable

2 Timoteo 4:9 
Haz todo lo posible por venir a verme pronto.

Pablo fue un hombre escogido. Escogido antes de su nacimiento. Escogido para honrar a nuestro Señor. Exactamente lo mismo se aplica a cada creyente que haya existido jamás. Nosotros también fuimos escogidos antes de nuestro nacimiento. La Palabra de Dios es clara. Por Su gracia, y solo por Su gracia, Sus escogidos – un día – entrarán en la “VIDA” eterna y perfecta con Él – para siempre. Estaremos vestidos con cuerpos glorificados, perfectos y eternos. Y alabaremos a nuestro Señor aún MÁS profundamente cuando “entendamos” más claramente todo lo que Él ha hecho por nosotros.

Mientras tanto – luchamos – al igual que el apóstol Pablo. En su última carta (2 Timoteo), su última “epístola”, Pablo – nuestro ejemplo – el cristiano que difundió el evangelio por la mayor parte del mundo conocido en su época – nos permite vislumbrar su humanidad. Nuestro Señor creó a Pablo para Sus propósitos. Y en 2 Timoteo 4:9, vemos a nuestro “ejemplo” en su debilidad. Ya está entrado en años. Está en una prisión fría y húmeda en Roma. Su ejecución (históricamente fue decapitado justo a las afueras de Roma) no está lejos. Tiene frío. Está cansado emocionalmente. Sus hermanos lo abandonaron al principio (ver versículo 16). Algunos de sus “amigos” lo traicionaron (ver versículos 10 y 14). Ha sido un “caminar” difícil, desafiante y solitario. Y Pablo quiere ayuda. Quiere apoyo. Y lo quiere lo antes posible.

Haz TODO lo posible. Timoteo “conocía” a Pablo. Pasaron años atravesando juntos circunstancias difíciles para la gloria de nuestro Señor. Cuando Pablo le pidió a Timoteo que “se apresurara” – fue porque Pablo estaba agotado. No hacía esta petición a menudo (si es que alguna vez la hizo antes). No “vemos” a Pablo pedir ayuda de esta manera ni antes ni después. Pablo está cansado – emocionalmente. Se está haciendo un poco grande (viejo) – físicamente. (Probablemente estaba a finales de sus 50 o principios de sus 60 años). Y Pablo sabía que no le quedaba mucho tiempo en este mundo (caído, cruel, pecaminoso y malvado – versículo 6). (Si reflexionamos con sinceridad y claridad – ¿quién querría quedarse aquí? Nuestra naturaleza pecaminosa – nuestra carne – nos impide pensar con claridad.)

Pablo quería a su amigo – su “hijo” espiritual – su discípulo – con él en el frío. Quería apoyo. Quería compañía. Pablo ENTENDÍA – profundamente – lo que le escribió al grupo confundido, egocéntrico y carnal de Corinto: “Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la extraordinaria grandeza del poder sea de Dios y no de nosotros”. Nuestro Señor ha puesto una VIDA nueva y eterna dentro de estos cuerpos débiles, orgullosos y “propensos a la confusión autoinducida”. Porque ÉL – y solo ÉL – recibirá TODA la honra y la gloria en el cielo. Cada cosa buena jamás hecha – en cualquier lugar – SERÁ porque ÉL así lo quiso (Efesios 2:10).

Y Pablo – el pecador perdonado que pronto sería llevado a nuestro HOGAR celestial (versículo 18) – quería a alguien cerca para ayudarlo. Estaba cansado. Tenía frío (versículo 13). Y quería “contemplar” a nuestro Señor (versículo 13). Quería leer los pergaminos (probablemente nuestra versión de la palabra de Dios – hoy la llamamos la Biblia). Piensen en esto – mis queridos hermanos y hermanas – Pablo quería terminar su vida en este mundo – abrigado y LEYENDO. Nunca deberíamos dejar de aprender y contemplar a nuestro Señor.

No somos – ni seremos – “quienes” queremos SER en estos cuerpos caídos, egocéntricos y autoengañosos. Pero – continuaremos “esforzándonos” por SER como nuestro Señor. Como Pablo declaró tan claramente, a pesar de su débil cuerpo físico: “Hermanos, yo mismo no considero haberlo ya alcanzado. Pero una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y extendiéndome a lo que está delante, prosigo hacia la meta para obtener el premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.” (Filipenses 3:13-14). Y deberíamos HACER lo mismo. Aunque nos cansemos y necesitemos aliento – seguimos adelante. Animando a otros mientras buscamos que otros nos animen a nosotros – para mantenernos firmes. DEBERÍAMOS honrar a AQUÉL QUE nos ha dado vida eterna. Jesucristo pagó un precio terrible por nuestra “salvación”. Deberíamos SER como Pablo y dedicar nuestras vidas al deseo de honrarlo a Él. Mientras nos animamos unos a otros con nuestros mantos (capotes) y libros – mientras caminamos juntos a través de estos tiempos dolorosos, engañosos y peligrosos. APRESURÉMONOS a brindar asistencia y apoyo a quienes están cerca de nosotros en Cristo, mientras que, al mismo tiempo, somos vulnerables y sinceros al expresar nuestra propia necesidad de lo mismo.  

Haz todo lo posible por venir a verme pronto.

Necios Por Amor de Cristo

1 Corintios 4:10  Nosotros somos necios por amor de Cristo,  pero ustedes, prudentes en Cristo.  Nosotros somos débiles,  pero ustedes, fuer...