Romanos 11:36
Porque
de Él,
por Él
y para Él
son todas
las cosas.
A Él sea la gloria para siempre.
Amén.
En Romanos
11, Pablo explica que Dios NO ha abandonado a Israel. La rechazó durante
algunos siglos debido a su rechazo de Su único Hijo, Jesucristo. Pero Dios volverá a
centrar Su atención en Su pueblo escogido – los judíos (v. 25). Él llevará a cabo Su plan. Su plan concebido desde la eternidad (Efesios 1:3-14).
Y no existe nada que no apoye Su plan. Reflexiona sobre esa idea. No existe nada, en ningún lugar, que Él no haya
PLANIFICADO. La estrella más lejana, la molécula más pequeña – no
existe nada – en ningún lugar – que no forme parte de Su plan.
Y ese es
exactamente el punto de Romanos 11:36. Todo — eso significa absolutamente CADA
“COSA” — que existe — en CADA “LUGAR” — existe de Él, por Él y para Él.
De Él significa que Él
creó CADA detalle. Tu personalidad, tu alma, tu
cuerpo físico – Dios los creó. La familia en la que “naciste” no te
eligió a ti y tú no los elegiste a ellos. Dios te COLOCÓ “donde” quiso hacerlo –
“cuando” quiso hacerlo. Existes
DE Él. (Necesitamos ser reflexivos aquí. La familia y la cultura que
tan apasionadamente “defiendes” – no las elegiste. Necesitamos “orientarnos” en Él – no en nuestras creencias
egocéntricas y confusas acerca de “quiénes” somos). Dios
nos colocó donde Él eligió – cuando Él eligió. Dios HIZO esto. No tú. No yo.
DIOS.
Existes por Él. Vivimos, nos movemos y existimos EN Él
(Hechos 17:28). Permanecemos aquí, en una condición que llamamos “vida” (que
bíblicamente es una verdad a medias – porque una
NUEVA vida nos espera cuando salgamos de aquí – ¡esa “condición” es la vida
REAL!). Mientras existimos en esta “vida” – vivimos bajo una maldición que
Dios no ha quitado (Romanos 8:18-24) desde Adán y Eva (Génesis 3:14-19).
Y “existimos por” Su deseo de que permanezcamos dondequiera que Él decida
colocarnos. Ya sea
nuestra ubicación en esta “vida” caída o en el cielo cuando Él nos coloque allí
– existimos por medio de Él.
Y existimos para Él. Cuando
nuestro Señor decida colocarnos en el cielo
– Lo alabaremos.
Él merece esta alabanza mientras estamos aquí – en esta vida caída. Dios merece
alabanza por ser el ÚNICO que nos creó. ¡¡Merece alabanza A Él por SER Dios!! Merece alabanza por SER
santo. Por SER amor. Merece alabanza por QUIÉN ES ÉL. Y merece una alabanza aún más profunda por aquellos a
QUIENES Él eligió soberanamente. Todos
aquellos cuyos pecados Él ha quitado. Merece alabanza eterna
comenzando AHORA. Porque — especialmente aquellos que han sido perdonados — EXISTEN “para” Él. Existen
para reconocer ante Él que nunca han hecho nada por la bendita vida eterna que
recibieron gratuitamente.
Y a Él - Quien creó cada
detalle - cada personalidad - cada circunstancia - cada momento - sea la gloria. Y
así SERÁ. Un “día” - nuestro Señor devolverá TODAS las cosas a Su
Padre (1 Corintios 15: 24-28). Satanás, la
muerte y TODOS los ángeles caídos y pecadores no perdonados ESTARÁN en el lago
de fuego - para siempre (Apocalipsis 19 y 20). El nuevo cielo llegará. La eternidad en la presencia de Dios “comenzará”. ¡¡Y TODOS LOS que están
allí Lo glorificarán!! Porque ese ES Su plan. Y TODO Su plan Le
pertenece a Él. Sólo a Él. Amén.
Porque
de Él,
por Él
y para Él
son todas las cosas.
A Él sea la gloria para siempre.
Amén.