2 Corintios
8:2
Pues en medio de una gran prueba de aflicción,
abundó su gozo,
y su
profunda pobreza
sobreabundó
en la riqueza de su liberalidad.
Los
hermanos y hermanas en las iglesias de los Estados Unidos buscan formas de
minimizar sus esfuerzos. No quieren gastar mucha energía en la limpieza o el
mantenimiento de la iglesia. Buscan maneras de minimizar el costo – el
esfuerzo. "Diezman" su dinero — cantan los himnos — escuchan el
sermón — y se van a casa. Esto es cristianismo "secular".
"Tibio". El tipo que JESUCRISTO desprecia (Apocalipsis 3:15-17).
PERO — SÍ hay cristianos que dan aun cuando
luchan. Incluso cuando sufren. Dan generosamente.
Buscan PRIMERO el reino de DIOS y DAN de sí
mismos. Las iglesias de Macedonia tenían miembros que ENTENDÍAN QUIÉNES
ERAN EN CRISTO. Dieron abundantemente de sí mismos y de sus bienes
mientras estaban afligidos. Cuando tenían poco que dar.
Nuestro
SEÑOR estaba en el templo de Jerusalén hace unos 2000 años. Solo estaba
observando cómo la gente iba y venía. Imagina (un DIOS/hombre de unos 30 años - sentado junto a la pared) — nuestro SEÑOR — simplemente observando a la gente
en SU casa. De pronto llega una anciana viuda — mientras ÉL observa…
Jesús se sentó frente al arca del tesoro,
y observaba cómo la multitud echaba dinero en el arca del tesoro;
y muchos ricos echaban grandes cantidades.
Llegó una viuda pobre y echó dos pequeñas monedas de cobre, o sea, un centavo. Y llamando Jesús a Sus discípulos, les
dijo: “En verdad les digo, que esta viuda
pobre echó más que todos los contribuyentes al tesoro; porque todos ellos
echaron de lo que les sobra, pero ella, de su pobreza, echó todo lo que poseía,
todo lo que tenía para vivir”.
Marcos 12:41-44
Seríamos SABIOS al DAR de nosotros mismos.
Especialmente cuando
estamos sufriendo o tenemos poco. Nuestro SEÑOR
es GLORIFICADO cuando DAMOS en medio del dolor y el sufrimiento. Cualquiera
puede dar cuando hay abundancia. Se requiere FE — verdadera FE en JESUCRISTO
para dar a los demás mientras estás sufriendo — física, emocional,
financieramente. Mientras no tienes mucho.
Gasta tu energía y dinero en el Cuerpo de
CRISTO — para SU gloria. Un “día” nuestro SEÑOR te mostrará lo que ÉL le mostró a la viuda
cuando ella fue a “casa” — hace 2000 años. ¡¡Ahora
mismo — en el cielo — esa mujer es una mujer BENDECIDA!! Seríamos sabios al vivir de la
misma manera para nuestro SEÑOR mientras aún estamos aquí.
Pues en medio de una gran prueba de aflicción,
abundó su gozo,
y su profunda pobreza
sobreabundó
en la riqueza de su liberalidad.