Salmos
127:2
Es en vano
que se levanten de madrugada,
Que se acuesten tarde,
Que coman
el pan de afanosa labor,
Pues Él da a Su amado aun mientras duerme.
¿Por qué
HACEMOS lo que HACEMOS? ¿Hemos aprendido de nuestras familias a levantarnos
temprano, ir a trabajar, correr a casa, compartir un poco con la esposa y los
hijos e irnos a dormir? ¿Para poder levantarnos al día siguiente y HACER lo
mismo? Estos son, básicamente, BUENOS hábitos. PERO – cuando los HACEMOS por
las razones equivocadas – son vanos… Estamos tan-ta-an-ta-an ocupados que no
nos tomamos el tiempo para ESTAR QUIETOS y SABER que YO SOY DIOS (Salmo 46:10).
Y así, corremos… De una tarea a la siguiente… De un “problema por resolver” al
siguiente…
Y no
tomamos el “tiempo” – los segundos que crea cada momento – para disfrutar el
viaje. COMPARTIR cada momento de
nuestra existencia – en la vida monótona, tediosa, cotidiana – con nuestro
Señor. ÉL nos ama MUCHO.
En VANO –
nos enfocamos en nosotros mismos y en nuestras vidas. Corremos vacíamente la
carrera egocéntrica. En Juan 15:5 – JESUCRISTO declaró: “separados de MÍ, no
pueden hacer NADA”. Vivimos en vano SI no compartimos nuestra
existencia con nuestro SEÑOR. Si no tenemos un deseo continuo de honrarLo a ÉL.
Hagan todo como para el Señor… (Colosenses 3:23). NO es sabio vivir en
vano.
PERO – SI
elegimos honrar a JESUCRISTO con nuestras vidas… (Lucas 9:23) SI cada
conversación gira en torno a SU importancia en nuestras vidas… (Deuteronomio
6:6-7; Colosenses 3:17) SI buscamos primero SU reino y SU justicia… (Mateo
6:33). Nuestro SEÑOR nos recompensa con
paz en nuestras vidas. ÉL nos ama AHORA. Y cuando obedecemos — cuando
ponemos a ÉL y a SU reino en primer lugar — compartimos nuestra existencia con ÉL – aún mientras
dormimos.
DIOS no
puede mentir. Descansamos profunda y seguramente cuando ENTENDEMOS QUIÉNES SOMOS
EN ÉL. SUS hijos adoptados para la eternidad. En esta vida
caída, somos extranjeros y exiliados (Hebreos 11:13). SI esto es VERDAD — (¡y
ES la palabra de DIOS!) — ¡debemos DEJAR de intentar sentirnos “como en casa”
aquí! Cuando abrazamos la incomodidad de no estar “en casa”, nuestro SEÑOR cena
con nosotros en nuestros corazones (Apocalipsis 3:20). Cuando nos acostamos
para dormir – con nuestro
SEÑOR presente en nuestros corazones – ÉL nos da – aún mientras dormimos.
Sería
SABIO prestar
atención a la verdad de nuestro SEÑOR.
Viviríamos nuestras vidas con metas eternas en “mente”. Nuestro DIOS es un BUEN DIOS.
ÉL quiere amar a SUS hijos adoptivos AHORA. Pero ÉL quiere amarnos a SU manera –
no a la nuestra. Y tiene todo el derecho de definir “cómo” hemos de
experimentar SU amor. ÉL ES nuestro Creador y nuestro Salvador. ÉL requiere que
“nos enfoquemos en” y “nos rindamos a” ÉL SI hemos de recibir SU paz y bondad –
aún mientras dormimos.
Es en vano que se levanten de madrugada,
Que se acuesten tarde,
Que coman el pan de afanosa labor,
Pues Él da a Su amado aun mientras duerme.