Así
pues, ustedes ya no son extraños ni extranjeros, sino que son
conciudadanos de los santos y son de la familia de Dios. Están edificados sobre el
fundamento de los apóstoles y profetas, siendo Cristo Jesús mismo la piedra angular,
en quien todo el edificio, bien ajustado, va creciendo para ser un
templo santo en el Señor. En Cristo también ustedes son juntamente
edificados para morada de Dios en el Espíritu.
Efesios 2:21
en quien todo el edificio, bien ajustado, va creciendo para ser un
templo santo en el Señor.
La Palabra de Dios explica que nuestras vidas “edifican” sobre esta Roca (Mateo 16:18), la piedra angular (Isaías 28:16; Mateo 21:42; Hechos 4:11;
1 Pedro 2:6 [reitera Isaías 28:16]); Su fundamento (1 Corintios 3:11-15), QUIEN es
nuestro SEÑOR JESUCRISTO. Pedro nos dice que somos “piedras vivas” (1 Pedro
2:4-6).
Haríamos
BIEN en considerar cuidadosamente lo que nuestro SEÑOR nos comunica a través de
SU PALABRA. Nuestras vidas, DESPUÉS de “nacer de nuevo”, deben de estar
gastadas en servir a DIOS. Debemos ser “SUS esclavos – haciendo SU voluntad de corazón”
(Efesios 6:6).
DIOS tiene un plan. Si somos SABIOS – nos permitiremos involucrarnos cada vez más en SU
plan – y cada vez menos en nuestros planes. Porque DIOS comunica claramente que
ÉL está haciendo algo con nuestras vidas para SU gloria eterna. No aquí. No
podemos “ver” lo que ÉL está HACIENDO con nuestra obediencia – eternamente. PERO – ÉL ESTÁ edificando un
templo santo. ÉL ESTÁ edificando un “templo
santo” con los esfuerzos, el sufrimiento, la confianza y la fe de quienes
siguen al SEÑOR. Nuestras vidas NO son en vano – SI seguimos a JESUCRISTO.
Nuestras vidas dan mucho “fruto”
(Juan 15:5) – mucho tesoro eterno (Mateo 6:20) – SI permanecemos EN ÉL.
Me asombra
continuamente lo carnales que los “cristianos” pueden SER. Si pagáramos unos
cientos de dólares a la semana por realizar cada deber en la iglesia – y si
pagáramos a los “miembros” por asistir al servicio de la iglesia – nuestra
iglesia estaría rebosando de personas que quieren servir y asistir. Se niegan a
entender o creer que sus vidas están edificando algo mucho más permanente –
algo eterno. Y EXACTAMENTE PORQUE no podemos “ver” esta construcción – nuestros esfuerzos
HONRAN a nuestro SEÑOR. Y los “cristianos carnales” no entienden el
propósito de ser un “esclavo de Cristo”. Pablo hizo una pregunta retórica muy
pertinente en Romanos 8:24 – “¿Quién
espera lo que ya ve?”. Debemos ser un pueblo que viva como Pedro instruyó: “preparen
su mente para la acción, sean sobrios en espíritu, pongan su esperanza por completo en la
gracia que les será traída en la revelación de Jesucristo”. (1
Pedro 1:13)
Mientras
vivimos en la “esperanza” de lo que SERÁ – algún “día” – caminamos por fe y no por vista (2 Corintios
5:7). Y EDIFICAMOS sobre la roca, el fundamento,
la piedra angular. Aún no “entendemos” lo que el templo santo será o
de qué constará. Pero nosotros – como
por un espejo oscuramente (1 Corintios 13:12) – confiamos
y obedecemos para que nuestro SEÑOR pueda “edificar” un templo para SU gloria.
Disfrutamos y apreciamos la oportunidad que ÉL nos ha dado para demostrar
con nuestras vidas la gratitud que tenemos por darnos una eternidad con ÉL en
perfección. Y vivimos para ÉL. Queremos llegar a ser MEJORES esclavos. Porque entendemos – a través de SU sacrificio eternamente
eficaz y suficiente – que es MÁS bienaventurado dar que recibir (Hechos 20:35). Y QUEREMOS HACER lo
mismo por ÉL.
en quien todo el edificio, bien ajustado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor.