Salmos
33:17-18
Falsa esperanza de victoria es el caballo,
Ni con su mucha fuerza
puede librar.
Los ojos del Señor están
sobre los que le temen,
Sobre los que esperan en Su misericordia (hesed - amor bondadoso),
El
presidente Trump es un hombre orgulloso. Él está orgulloso de lo que ha logrado
en esta vida. Él piensa que hizo todo esto por su “propia cuenta”. Él no
reconoce A DIOS – QUIEN lo creó. Y el orgullo de Donald Trump es solo el fruto
de lo que Estados Unidos ha sido durante los últimos 100 años. La gente de esta
nación confusa – especialmente los “cristianos” – confía en la riqueza y el
poder que este país ha acumulado.
Y
sufriremos por el orgullo de esta nación. DIOS levantó a esta nación porque ÉL
escogió hacerlo. Ahora, que este país ha aprendido a confiar en sus “caballos”
- DIOS demostrará QUIÉN ES ÉL. Y el juicio de DIOS sobre el orgullo no termina
bien para ninguna nación orgullosa. "Porque
todo el que se exalta a sí mismo será humillado, y el que se humilla a sí mismo será exaltado (Lucas 14:11).
TODOS somos
seres creados. No tenemos nada que podamos llamar nuestro “propio”. Ni nuestras
cuentas bancarias, ni nuestras casas, ni nuestros coches – nada es nuestro.
Cuando confiamos en lo que vemos - cualquier cosa que vemos - abrimos la puerta
al orgullo y la confusión (Ver Lucas 12: 13-34). DIOS quiere que tememos / confiemos
en ÉL (Salmos 33:18).
Deberíamos
“considerar” cuidadosamente QUIÉNES somos. Y recordar confiar y esperar en
DIOS. Nadie ni nada más. Porque DIOS considera / recuerda a aquellos que LE
temen. Necesitamos recordar QUIÉNES somos – pecadores perdonados. No tenemos
nada y no somos nada – sin SU gracia. Por SU gracia – SOMOS SUS hijos
adoptados. Y tenemos vidas eternas en cuerpos glorificados e inmortales
preparados para nosotros en el cielo. Esta es la idea en la que debemos
enfocarnos y anhelar – estar “vestidos de inmortalidad”. La creación
anhela lo mismo (Romanos 8:18-25).
Seríamos
sabios en NO confiar en los Estados Unidos ni en las “cosas” que compramos ni
en las cuentas bancarias que acumulamos. Nuestro SEÑOR quiere que esperemos en
ÉL. Solo en ÉL. En nadie ni en nada más. Ningún ejército. Ninguna arma. Ninguna
compra. Ninguna cuenta de ahorros. Confiar y esperar en SU amorosa bondad – SU
hesed. Nuestro DIOS es bueno. Somos sabios cuando esperamos en SU bondad hacia
nosotros. Y esperamos solo en SU amorosa bondad. ÉL promete honrar nuestra fe y
nuestra esperanza en ÉL. Cuando dejemos esta vida caída, distorsionada y
orgullosa. Pero aún no – aún no.
Falsa esperanza de victoria es el caballo,
Ni con su mucha fuerza puede librar.
Los ojos del Señor están sobre los que le temen,
Sobre los que esperan en Su misericordia (hesed - amor bondadoso),