Salmos 16:1
Protégeme, oh Dios,
pues en Ti me refugio.
¿Es DIOS tu refugio? ¿Buscas entenderte a ti mismo y cada interacción que tienes en esta vida
a través de SU perspectiva – SU “cosmovisión” – SU lente? El rey David SABÍA
que DIOS era real. SABÍA que DIOS lo protegía. En la época de David – DIOS a
menudo actuaba con milagros físicos. Goliat, la persecución de Saúl (en las
cuevas), el arca del pacto… David SABÍA que DIOS era real. Y David SABÍA que
confiaba en DIOS. DIOS guio a David a través de muchas situaciones peligrosas –
mientras cuidaba ovejas, mientras luchaba en batallas físicamente brutales,
mientras lidiaba con la política de Israel. David SABÍA confiar en DIOS. Y David Le pidió a su CREADOR a protegerle.
CONFÍA en el SEÑOR con todo tu corazón
(Proverbios 3:5a). Protégeme, oh DIOS.
Necesitamos APRENDER a entender nuestra existencia a través de la perspectiva
de DIOS. ÉL ES nuestro CREADOR. Y ÉL quiere que SEPAMOS “quiénes” SOMOS en
nuestras “nuevas vidas”. No somos la misma persona que éramos antes de “nacer
de nuevo”. Hay una NUEVA vida dentro de nosotros.
Una vida eterna. Esta vida necesita APRENDER la palabra de DIOS para nutrir su
crecimiento (1 Pedro 2:2). A medida que CRECEMOS en NUESTRO ENTENDIMIENTO de “quiénes” SOMOS – aprendemos
a “refugiarnos en DIOS”. SOMOS SUS
hijos adoptados eternamente.
Cuando nos “refugiamos en DIOS” – nos
definimos a nosotros mismos y a nuestras circunstancias EN ÉL.
COMPARTIMOS cada momento – cada conversación – cada pensamiento con ÉL. Y SABEMOS que ÉL nos
protegerá. (Puede que ÉL NO nos proteja físicamente en esta vida.
Esa es SU prerrogativa). Pero SABEMOS que
nuestro DIOS nos protegerá eternamente a través de JESUCRISTO. Y ÉL ES nuestro refugio.
Protégeme, oh Dios,
pues en Ti me refugio.