Juan 10:11
“YO SOY el buen pastor;
el
buen pastor da Su vida por las ovejas.”
Nuestro
Señor Jesucristo utilizó términos comunes y cotidianos para describirse a Sí Mismo. NO entendemos a AQUEL con quien tenemos que
tratar. ÉL ES DIOS. Somos seres creados por Él - hechos a Su
imagen. Nunca entenderemos a DIOS. ÉL ES infinito. Nosotros somos finitos. Debemos “tener presente esta incomodidad”
mientras aprendemos sobre Él y de Él en Su palabra. (Esta incomodidad – esta “diferencia” – eterna
entre nuestro Creador y “nosotros”, nos ayudará a temerLe y respetarLe mientras
luchamos por comprenderle a Él y Su amor por nosotros).
“YO SOY” - Jesucristo usó este título con varias “autodescripciones”
en el libro de Juan y Apocalipsis. Cada vez que vemos a Jesucristo declarar – “YO SOY”... debemos siempre e inmediatamente
recordar Éxodo 3:14 – “Y dijo Dios a Moisés: ‘YO
SOY EL QUE SOY’, y añadió: ‘Así dirás a los israelitas: YO SOY me ha enviado a ustedes’.” YO SOY es
el eternamente presente, omnisciente, omnipotente, perfectamente santo – DIOS.
No hay otro como ÉL. ÉL ES Tres PERSONAS en UNA. ÉL ES Padre, Hijo y Espíritu
Santo – Tres Personas distintas – pero entrelazadas eternamente como UNA.
Haríamos bien en meditar sobre AQUEL que nos creó – luego envió una parte de Sí
Mismo a morir por nosotros. Decimos
palabras que no entendemos. Confiamos en conceptos espirituales que son mucho
más grandes y profundos que nosotros. Y no los consideramos cuidadosamente.
Esto no es bueno ni sabio. Aunque no podamos “entender” lo que nuestro Señor y
Salvador ha hecho –podemos intentar comprender más. Nuestra comprensión comienza con una actitud
agradecida y un conocimiento cada vez mayor de Su palabra. ¡Y nuestro Señor se
merece esto y mucho más! ¡Por QUIEN ES, por todo lo que ÉL ha hecho y por todo
lo que ÉL hará!
En el
pasaje de Juan 10, Jesucristo explica que ÉL ES el buen pastor. ÉL ES AQUEL que vino a salvar a SUS
ovejas. Los fariseos tenían poder
político y autoridad religiosa sobre los judíos cuando Jesucristo caminaba
sobre esta tierra. En Juan 10,
Jesucristo explica que su liderazgo no proviene de DIOS. ÉL ES QUIEN vino a DAR
SU vida para salvar a los pecadores. ÉL
vino a entregar SU vida humana perfectamente santa para que la ira de DIOS
pudiera ser apaciguada (propiciada) eternamente. DIOS se hizo hombre para ofrecer SU vida
humana como sacrificio para que los pecadores (Sus ovejas elegidas) pudieran
pasar la eternidad con ÉL.
En Juan
10:17-18, Jesucristo explica que ÉL tiene la autoridad de “dar SU vida”.
Mientras colgaba en la cruz, dijo – “Padre en Tus Manos
encomiendo Mi Espíritu” (Lucas 23:46) y luego murió. Nuestro Señor dio
SU vida. Eligió ofrecerse a SÍ MISMO como un sacrificio eterno por todos los
seres humanos que Él eligió para salvar de la condenación.
JESUCRISTO
es un pastor muy BUENO. No entendemos la profundidad y altura de SU bondad. En
SU amor eterno por nosotros – Él no ha explicado mucho acerca de Su sufrimiento
en nuestro lugar. Pero – era inimaginable. No podemos comprender con nuestras
mentes finitas la cantidad que Él sufrió. Podemos percibir y entender – como a
través de “un espejo tenuemente” (1 Corintios 13:12) – que Su sufrimiento
alcanzó el perdón eterno para Sus ovejas elegidas. ÉL dio Su vida por nosotros.
Por esta
razón, mis queridos hermanos y hermanas, debemos vivir hoy para honrarLo a ÉL.
Su nombre debe estar en nuestras frentes (Apocalipsis 22:4). Un “día” en el cielo, TODOS nosotros
pensaremos constantemente solo en ÉL. Porque estaremos en un cielo perfecto con
cuerpos glorificados. Y todos caminaremos agradeciéndoLe constantemente por lo
que ÉL ha hecho. ¿Por qué deberíamos esperar a estar en el cielo? Podemos “mantener”
a Jesucristo en nuestras frentes si simplemente Lo honramos con humildad
durante todo el día de hoy. Nuestro
SEÑOR merece nuestra alabanza y gratitud eternas a partir de hoy. Todo el día.
Agradecidos por lo que ÉL hizo como nuestro buen pastor – ÉL dio Su vida.
Agradecidos por lo que ÉL hará – ponernos en cuerpos glorificados y llevarnos
al cielo. Para estar con Él. Para siempre.
“YO SOY el buen pastor;
el buen pastor da Su vida por las ovejas.”