Thursday, October 15, 2026

No Se Mientan

Colosenses 3:9 
No se mientan los unos a los otros, 
pues ya ustedes se han despojado de la vieja naturaleza 
y de sus hechos,

No se mientan unos a otros. Está bien. Puedo hacerlo. No voy a tergiversar (dar una interpretación forzada o errónea a palabras o acontecimientos) la verdad. No voy a mentir.

Espera un minuto – si alguien me pregunta – “¿Cómo estás?” y yo respondo – “Estoy bien”, cuando no siento ni pienso que estoy bien – ¿no es eso una mentira? No siempre. Depende de la relación con la persona que pregunta y de las circunstancias. Debemos ser un pueblo fuerte que lleva sus cargas. PERO, al mismo tiempo, se supone que no debemos mentir.

Haríamos bien en esperar unos segundos antes de responder a la pregunta: “¿Cómo estás?”  Y consultar con el Espíritu Santo sobre “cómo” responder. Debemos ser un pueblo SINCERO y TRANSPARENTE. NO somos perfectos. No debemos esperar la perfección ni de nosotros mismos ni de los demás. TODOS somos pecadores perdonados. Necesitamos dejar de mentir.  Cuando se plantea cualquier tema.

Necesitamos aprender a expresar nuestros pensamientos con honestidad, pero con amabilidad. Nuestro SEÑOR quiere que seamos un pueblo pensativo / reflexivo (Romanos 12). Él quiere que seamos CAPACES de expresar claramente QUIÉNES somos mientras decimos la VERDAD con humildad y sinceridad.

Así que deja de mentir. Si la persona que pregunta “¿Cómo estás?” no es un amigo cercano, “Voy bien” es suficiente. Necesitamos sabiduría para aprender a ser sinceros y honestos en nuestras respuestas. Debemos sentirnos cómodos esperando unos segundos para responder a cualquier pregunta o comentario hecho en nuestras conversaciones. Sé sincero. Sé honesto.

Y deja atrás los viejos hábitos. Necesitamos DEJAR de intentar convencer a los demás de que somos más inteligentes o mejores de lo que somos. Esa “persona” (nuestro viejo ser) necesita morir. Humildad. Honestidad. Vulnerabilidad. Estas actitudes amenazan nuestra “carne”. No queremos ser ninguna de estas tres virtudes de forma “natural”. El Espíritu Santo quiere que seamos esto y más. En sabiduría. No para impresionar a los demás. Sencillos. Tranquilos. Claros. Es BUENO ser un hijo eternamente adoptado del DIOS viviente. Debemos honrarlo SIENDO más como ÉL. Hoy. SOMOS personas eternamente salvadas. Sí. ¿Perfectos? Todavía no. Todavía no.

No se mientan los unos a los otros, 
pues ya ustedes se han despojado de la vieja naturaleza 
y de sus hechos,

Cristianismo 101

Colosenses 1:10 
para que anden como es digno del Señor, 
haciendo en todo, lo que Le agrada, 
dando fruto en toda buena obra 
y creciendo en el conocimiento de Dios.

Este versículo es una clase de teología llamada Cristianismo 101 (es broma… 😊). Pero seriamente — Pablo describe “cómo” nosotros — como cristianos — debemos comportarnos y desarrollar nuestras nuevas — nacidas de nuevo — VIDAS.

Debemos “andar” de manera digna. La palabra “andar” en el Nuevo Testamento — la mayor parte del tiempo — describe la vida diaria. Debemos VIVIR — momento a momento — pensando en nuestro SEÑOR JESUCRISTO y compartiendo con Él (Colosenses 3:23). Los detalles tediosos y cotidianos del trabajo, la escuela, la limpieza, la cocina, el vestirse, el bañarse, el dormir — los detalles de la vida diaria — deben “andarse” (compartirse) con ÉL. ANDAD de una manera digna.

AgrádaLe en TODOS los aspectos. Vive para JESUCRISTO en los detalles. TODO el día. Comparte tu existencia — cada momento de estar despierto — con ÉL. Ora sin cesar (1 Tesalonicenses 5:17). ¡Hazlo! Ora — comparte tu ser con Él — TODO el día. ÉL ES bueno. ÉL ESTÁ ahí. Esperando a que “hables” con Él. Todo el día — hónraLe.

Da fruto en toda buena obra. Esta idea debería recordarnos Juan 15. JESÚS pronunció estas palabras después de que Judas se fue de la “Última Cena”. Nuestro SEÑOR tenía menos de 24 horas en SU cuerpo perfecto. ÉL “moriría” en la cruz la tarde siguiente. ¿Y CUÁL era SU enfoque durante SUS últimas horas en esta tierra? Tú, yo, los millones a los que ÉL había venido a SALVAR del infierno eterno que todos merecemos. Y ÉL quiere que LO HONREMOS con nuestras vidas.  Mantente conectado a la vid —  Juan 15:5.  Y automáticamente — sin “esforzarnos” por nosotros mismos — daremos mucho fruto. Porque separados de ÉL — incluso por unos pocos momentos de distracción — no podemos HACER NADA.  Da fruto —todo el día. Cuando estés SOLO y compartas tu existencia con ÉL — da fruto. Habla – escucha – CONFÍA EN JESUCRISTO. Todo el día…

Mientras crecemos en el conocimiento de DIOS. Hoy tengo más libros que estoy leyendo sobre el SEÑOR que los que tenía hace diez años (y soy un hombre “viejo” ☹). Crece en el conocimiento de DIOS. Hasta que dejes este mundo caído y maldito. Crece en el conocimiento. No importa cuánto te guste o no te guste leer. Sigue intentándolo. El ESPÍRITU SANTO en ti es DIOS. ÉL te AYUDARÁ a cambiar tus hábitos. Obedece SU deseo de ayudarte a crecer. (Para los que están en el estudio de Romanos: lee el capítulo que vamos a discutir CADA día. Lee. Especialmente la Palabra de DIOS.) Necesitamos aprender que nuestra OBEDIENCIA honra a nuestro SEÑOR y nos BENDICE más de lo que entendemos. ¡JESUCRISTO NO NOS PEDIRÁ que hagamos algo que nos cueste sin bendecirnos aún MÁS! Aumenta tu conocimiento del SEÑOR —todos los días.

Si vivimos este versículo — CRISTIANISMO 101 — ¡SEREMOS BENDECIDOS! Vive este versículo. Obedece a este versículo. Cada DÍA de tu vida. Y cuando lleguemos al cielo — pasaré un par de veces por semana — para barrer y quitar el polvo de tu mansión allí. (No hay suciedad ni polvo en el cielo. No creo que nadie tenga que quitar el polvo o barrer. SERVIREMOS a nuestro SEÑOR y los unos a los otros — en amor perfecto y eterno. Qué pensamiento tan genial...) PERO —SI vives fielmente este versículo— tu mansión en el cielo ESTARÁ LLENA de TESOROS. ¡Porque nuestro SEÑOR ES BUENO! Y ÉL nos ama MÁS de lo que comprendemos en estos cuerpos caídos y egoístas. Honra a JESUCRISTO con TODA tu vida. ¡Nunca, jamás podrás darLe más que ÉL! 😊

para que anden como es digno del Señor, 
haciendo en todo, lo que Le agrada, 
dando fruto en toda buena obra 
y creciendo en el conocimiento de Dios.

Wednesday, October 14, 2026

Somos Bendecidísimos

Salmo 46:4 
Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, 
Las moradas santas del Altísimo.

El Salmo 46 fue escrito por los hijos de Coré 800 años antes del nacimiento de nuestro Señor Jesucristo.  Dios tuvo y tiene un plan.  Israel había sido amenazado con la destrucción, y Dios proveyó seguridad y consuelo a Su pueblo (en aquel tiempo - véase Salmo 46, por favor).  Por Su gracia, nuestro Señor soberano permitió que los hijos de Coré escribieran palabras proféticas.  Palabras que, 2,800 años después de haber sido escritas, aún no se han cumplido.  Y no se cumplirán hasta que transcurran al menos otros 1,000 años.  Porque esta profecía se cumplirá cuando estemos EN la nueva tierra (Apocalipsis 21 - después del reino milenial).  

Versículo 4 comienza con - Hay un río cuyas corrientes alegran...
Para entender este río - véase Apocalipsis 22:1-2 - 
"Después el ángel me mostró un río de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero, en medio de la ciudad.  Y a cada lado del río estaba el árbol de la vida, que produce doce clases de fruto, dando su fruto cada mes; y las hojas del árbol eran para sanidad de las naciones."  (NBLA) 

Cuando nuestro Señor soberano, poderoso, clemente, misericordioso, fielmente amoroso y amorosamente fiel FINALMENTE coloque Sus hijos escogidos y adoptados en el cielo - VEREMOS este río. ¡¡Lo VEREMOS!!  Y recordaremos...  el "tiempo" en que vivíamos en nuestro estado caído y confuso - cuando "veíamos por un espejo oscuro" (porque no podemos entender "quiénes" SOMOS ni "qué" nuestro Señor ha HECHO por nosotros - todavía no) 1 Corintios 13:12. EN el cielo, ALABAREMOS a nuestro Dios más profundamente porque ENTENDEREMOS claramente que ÉL ES un Dios eterno.  Entenderemos profundamente que EL SABE (y CONOCE) el fin desde el principio (Isaías 46:10).  

¡¡Este río llenará de ALEGRÍA la ciudad de Dios (por favor, lee Apocalipsis 21:1-2)!!  ¡¡Estaremos en nuestro hogar eterno!!  Veremos los lugares que nuestro Señor preparó (por favor, lee Juan 14:2-3).  Y Lo ALABAREMOS por QUIÉN ES - DIOS. DIOS SABE TODO.  Debemos CREER más en ÉL y mucho, mucho menos en nosotros mismos.  Porque un "día" - viviremos en las moradas del ÁLTÍSIMO.  Y estaremos agradecidos por los momentos que vivimos para ÉL - en estos cuerpos de polvo - por la fe en ÉL.

 Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, 
Las moradas santas del Altísimo.

Tuesday, October 13, 2026

¿Contentos? Se Logra...

1 Timoteo 6:8 
Y si tenemos qué comer y con qué cubrirnos, 
con eso estaremos contentos.

Si tenemos comida y ropa, estaremos contentos. Palabras sabias. Palabras que MERECEN ser meditadas. Deberíamos "reflexionar" sobre nuestras EXPECTATIVAS. ¿Qué "creemos" que Dios nos debe? ¿Qué "creemos" que deberíamos tener para que no nos quejemos? Si fuéramos honestos - exigiríamos MUCHO más que comida y ropa. Exigimos celulares, acceso a Internet y muchas otras "cosas" de este mundo que, en realidad, nos distraen de nuestro propósito más de lo que nos ayudan. Nuestra naturaleza pecaminosa NO quiere morir. Nos cuesta mucho aprender a estar contentos.  

La piedad con contentamiento es una GRAN ganancia (v. 6). Cuando aprendemos a SER santificados /  justos / piadosos sin ningún esfuerzo consciente… Cuando nuestras mentes SON "transformadas" (Romanos 12:1) por meditar en la palabra de Dios, nos mantenemos enfocados en Él y estamos contentos - ¡¡somos verdaderamente bendecidos!!

Pablo pasó muchas noches en prisión después de que fue "salvado". Aprendió que sus circunstancias físicas no definían "quién" era él. Haríamos BIEN en aprender y creer lo mismo. Lo que tenemos o no tenemos no debería causarnos problemas, siempre y cuando tengamos comida y ropa. Y cuando carecemos de estas necesidades básicas, haríamos bien en considerar cómo nuestro Señor soportó un sufrimiento y una adversidad extremos la noche en que fue hecho prisionero. "Fue oprimido y afligido, pero no abrió su boca; como cordero llevado al matadero, y como oveja muda delante de sus trasquiladores, así no abrió su boca" (Isaías 53:7). Nos dio un ejemplo de humilde sumisión ante una adversidad extrema. Y nos pide que Lo sigamos. Valientes. Enfocados. En EL.  

Permítame animarte a "recordar" QUIÉN ERES. Un hijo adoptivo del Dios eterno y viviente. Hay muy, muy pocas personas como tú en este mundo caído. Por Su gracia y Su soberana elección, somos hijos de Dios eternamente bendecidos y especiales. Si nos mantuviéramos enfocados en la eternidad - nuestras incomodidades y disgustos desaparecerían o, al menos, disminuirían drásticamente. Nos sentiríamos mucho más cómodos SI recordáramos nuestro fin. Si siguiéramos buscando las cosas de arriba (Colosenses 3:1). Con estos pensamientos sabios como prioridad en nuestras vidas, si tenemos comida y ropa, estaremos contentos.

Y si tenemos qué comer y con qué cubrirnos, 
con eso estaremos contentos.

Monday, October 12, 2026

Para Que Aprueban (Escojan) Lo Mejor

1:9 Y esto pido en oración: que el amor de ustedes abunde aún más y más en conocimiento verdadero y en todo discernimiento, 
Filipenses 1:10 
a fin de que aprueben (escojan - dokimázo) lo mejor, 
para que sean sinceros (puros) e irreprensibles 
para el día de Cristo;

Para que aprueben (dokimázo) las cosas que son excelentes. Nuestro Señor tiene una meta en nuestras vidas. Tiene un propósito. Jesucristo no murió en la cruz para que deambulemos por esta vida preguntándonos “quiénes” somos o “cómo” debemos comportarnos. Nuestro Señor (recuerden Su título – Señor) ha proporcionado instrucciones CLARAS sobre “cómo” podemos aprender a ser MÁS como Él. El versículo 9 (incluido aquí) nos dice que “nuestro amor abunde más y más en el verdadero conocimiento (estudio / meditación / lectura de la palabra de Dios) y en todo discernimiento”. Debemos CRECER en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador – Jesucristo (2 Pedro 3:18). A medida que estudiamos obedientemente y crecemos en conocimiento y discernimiento, aprendemos a “aprobar / elegir” lo mejor. 
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EXCURSO

δοκιμάζω (dokimázo) 
lo que es probado, genuino o valioso, acreditado, aprobado

La palabra griega – δοκιμάζω (dokimázo) – significa “lo que es probado, genuino o valioso, acreditado, aprobado”; se utiliza especialmente en relación con los metales, tal como ocurre sistemáticamente en la LXX (Septuaginta).
La vida del cristiano se desarrolla bajo la mirada escrutadora de Dios, y la ética está determinada por el concepto de acreditación. En este sentido, el Nuevo Testamento introduce un uso especial del verbo δοκιμάζειν (dokimázein). Los cristianos son llamados a probar o comprobar cuál es la voluntad de Dios. Si han de ser aprobados, deben hacer la voluntad de Dios. Pero para hacerlo, deben conocerla mediante la prueba. En el nuevo planteamiento de la existencia humana en la fe, los cristianos están capacitados para conocer la voluntad de Dios: “para que comprueben cuál es la voluntad de Dios, lo que es bueno, agradable y perfecto”: Romanos 12:2. Por lo tanto, tienen el deber de hacerlo. De ahí la oración de Pablo: “para que aprueben las cosas que son excelentes”: Filipenses 1:10. Aquello que es apropiado en una situación dada. La regla de la vida cristiana es: “Examínenlo todo cuidadosamente; retened lo bueno”: 1 Tesalonicenses 5:21. Esto preserva sus acciones de un capricho sin sentido y las somete a la seriedad de la voluntad de Dios. Al mismo tiempo, sin embargo, los cristianos son llamados a someter a prueba su propia acreditación: “Pónganse a prueba para ver si están en la fe. Examínense a sí mismos.: 2 Corintios 13:5. En virtud de la presencia inmediata de Cristo en la Cena del Señor, los corintios que la celebran de manera indisciplinada e indigna son amonestados: “Por tanto, examínese cada uno a sí mismo, y así coma del pan y beba de la copa”: 1 Corintios 11:28. No se puede uno acercar a Cristo de forma descuidada y desordenada. 
Grundmann, W. (1964–). δόκιμος, ἀδόκιμος, δοκιμή, δοκίμιον, δοκιμάζω, ἀποδοκιμάζω, δοκιμασία. In G. Kittel, G. W. Bromiley, & G. Friedrich (Eds.), Theological dictionary of the New Testament (electronic ed., Vol. 2, p. 255). Eerdmans.
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A medida que meditamos y crecemos en el conocimiento de nuestro Señor – nuestra capacidad para aprobar / elegir lo mejor mejora. Nos volvemos — literalmente — MÁS como ÉL. Ese es Su objetivo. Que Lo glorifiquemos con nuestras vidas tal y como Él glorificó al Padre cuando estuvo aquí en la tierra (Romanos 15:6).

A medida que crecemos, nos volvemos más sinceros en nuestras palabras y acciones. La vida — la vida abundante que Él proporciona (Juan 10:10) — se profundiza. El significado de las cosas que HACEMOS y DECIMOS adquiere más sentido. COMPRENDEMOS que nuestro Señor tiene un PROPÓSITO para nuestras vidas. Su gloria. Su honor. Y emprendemos las tareas sencillas de esta vida con la actitud de un siervo. Simplemente queremos honrar y servir a Jesucristo en TODO lo que HACEMOS. Nuestra sinceridad se profundiza.

A medida que mejora la sinceridad de “quiénes” SOMOS – nos volvemos más irreprochables ante Él. Esto NO es algo que “intentemos hacer”. Es un RESULTADO sin esfuerzo de QUIÉNES SOMOS. SOMOS irreprochables PORQUE nuestro “discernimiento” — nuestra capacidad para aprobar / elegir las cosas que son excelentes — se vuelve mejor y más claro. Y Lo honramos cada vez más con nuestras vidas. Hasta que Él regrese y nos sonría. Nos sonríe porque Le hemos ofrecido — sinceramente — nuestra existencia.

a fin de que aprueben (escojan - dokimázo) lo mejor, 
para que sean sinceros (puros) e irreprensibles 
para el día de Cristo;

Sunday, October 11, 2026

VIDA En Abundancia

Juan 10:10 
El ladrón solo viene para robar, matar y destruir. 
Yo He venido para que tengan vida, 
y para que la tengan en abundancia.

Jesucristo es muy claro sobre QUIÉN ES ÉL y sobre la importancia de conocerLo. Se llama a Sí Mismo “la puerta” (v. 7). Debemos CONOCER SU voz (vs. 3-4).  Es un dato interesante que los pastores del siglo XXI puedan mezclar su rebaño con otros rebaños más grandes para que las ovejas beban agua.  En el momento oportuno, el pastor puede llamar a las ovejas que vinieron con él, y estas abandonarán la gran manada y le seguirán.  Las verdaderas ovejas CONOCEN la voz de su Pastor.

Nuestro Señor afirma que CONOCEMOS Su voz. En Hechos 2, llegó el Espíritu Santo. Dios, en Su gracia soberana, envió al Espíritu Santo para que morara en nosotros. Él llega al interior de cada nuevo creyente en el instante en que “nace de nuevo”. En el momento en que recibe la vida eterna.  No solo contamos con el Espíritu Santo para ayudarnos a reconocer la voz de nuestro Señor, sino que tenemos al propio Jesucristo, Quien — en diversos pasajes — menciona que está con nosotros (Romanos 8:9; 1 Pedro 1:11; Apocalipsis 3:20). Reconocemos Su voz por Su presencia en nuestros corazones y mentes (SI tan solo nos humillamos y “escuchamos”).

Hoy en día hay muchas iglesias dirigidas por ladrones. La gente sigue congregándose, pero el Espíritu no está allí. No crecen en el conocimiento ni en la gracia. Simplemente “realizan” un papel. “Parecen” cristianos. “Hablan” como cristianos. “Diezman” como cristianos. Pero no conocen Su voz o dejarían esa iglesia.

Nuestro Señor vino para que tengamos VIDA. Él ES la vida (Juan 14:6). Cuando OBEDECEMOS a nuestro Señor, la vida se vuelve más clara. Entendemos nuestro PROPÓSITO. Su gloria. Vivimos para alabar y honrar a Jesucristo. Cuando HACEMOS esto, realmente VIVIMOS. Entendemos que cada circunstancia — cada situación que enfrentamos — fue diseñada (o permitida) por Él para Su gloria. Todo lo bueno y todo lo malo. TODO ello. De lo malo podemos APRENDER y ALABARLE más profundamente por Su gracia y amor. De lo bueno podemos ALABARLE porque proviene de Su amor y gracia. Cada circunstancia — cada aliento — es parte de la VIDA que nuestro Señor ha dado. Y ÉL ES eternamente BUENO. ÉL ES eternamente amor. ÉL ES nuestra puerta a través de la cual recibimos la VIDA – aquí y para siempre.

El ladrón solo viene para robar, matar y destruir. 
Yo He venido para que tengan vida, 
y para que la tengan en abundancia.

Saturday, October 10, 2026

Por La Sangre de Jesús y Su Carne

Hebreos 10:19-20 
Entonces, hermanos, 
puesto que tenemos confianza para entrar al Lugar Santísimo 
por la sangre de Jesús, 
por un camino nuevo y vivo 
que Él inauguró para nosotros por medio del velo, 
es decir,
Su carne

El autor de Hebreos argumenta que nuestro Señor – Jesucristo – es superior – a cualquier ángel o a cualquier método de sacrificio. Jesucristo es la respuesta amorosa, divina y eterna de Dios al daño que causamos a nuestra relación con Él a través de nuestros pecados. En el capítulo 10, se explica la cuestión del antiguo sistema de sacrificios. Se señala que, en el “antiguo sistema”, los sacerdotes tenían que seguir ofreciendo sacrificios a diario, semanalmente y anualmente porque los sacrificios eran insuficientes. Nuestro Señor pagó el precio COMPLETO por TODOS nuestros pecados eternamente en la cruz.

Jesucristo escogió ir a la cruz porque nos amó.  Gracias a Su amor por nosotros, AHORA podemos entrar en el lugar santo con confianza.  NO entramos por nuestros esfuerzos, ni por nuestra propia justicia – SINO con la confianza de que Él pagó el precio COMPLETO por Su amor y gracia.

El AMOR que nuestro SEÑOR tiene por nosotros tuvo un precio MUY ALTO. Jesucristo demostró Su amor por nosotros – NO asistiendo a los servicios de la iglesia la mayoría de los domingos y luego yéndose a casa. NO barriendo ocasionalmente la iglesia y esperando leer un poco más de la palabra de Dios mañana, porque hoy “estoy cansado”. Jesucristo NO se acercó a la cruz con una actitud MINIMALISTA. NO preguntó – “¿Qué es lo mínimo que puedo hacer?” Nuestro SEÑOR – SIENDO verdaderamente DIOS – lo dio TODO – SU vida – para salvarnos de la condenación eterna que cada uno de nosotros merece.

El autor de Hebreos señala de una manera muy gráfica que Jesucristo entregó Su vida – Su sangre – Su cuerpo – por nosotros.  Tenemos confianza (por causa de Su amor) para entrar en el lugar santo (el cielo) por la SANGRE de Jesús.  Nuestro Señor (Su título merece contemplación) derramó Su sangre perfecta para que pudiéramos ser salvos.  Y nos pidió que “tomáramos nuestra cruz cada día y Lo siguiéramos” (Lucas 9:23). Él SABÍA el alto precio que pagaría cuando pronunció estas palabras.  Él SABÍA que nunca podríamos igualar Su esfuerzo.  Sí nos pidió que “lo siguiéramos con nuestra cruz”.  Estos NO son los pensamientos de un Señor que pediría a Sus seguidores que “minimizaran” sus esfuerzos.  Por el contrario, como el autor de Hebreos nos recuerda de manera tan claramente y brutalmente – entramos en el Lugar Santo por la sangre de Jesús.

Ahora podemos entrar en el “velo” – era el lugar más santo del templo de Jerusalén (“ahora” es el cielo – Hebreos 9:23-24), donde el Sumo Sacerdote entraba solo una vez al año, arriesgando su vida (Levítico 16; Hebreos 9) – A TRAVÉS de un “CAMINO” NUEVO y VIVO – A TRAVÉS de Su carne.  En el mundo actual de creyentes hipersensibles, egocéntricos, narcisistas y mimados que “hacen lo menos posible” – estas son palabras increíblemente duras y despiadadas.  Los “cristianos” (en comillas) de los Estados Unidos quieren que la “nueva manera de entrar en el velo” consista en estar acostados sobre una nube de algodón mientras los ángeles nos dan uvas y el Señor nos escolta amorosamente al cielo.  Este NO es el “nuevo camino que nuestro Señor (consideren el título) inauguró”.  El NUEVO y VIVO CAMINO por el que entramos en el lugar más santo – el “CAMINO” de nuestro Señor (Juan 14:6) es a través de Su carne.  Gráfico.  Incómodo.  Costoso.  Intencional.

El Espíritu Santo guió a los autores de la Biblia para que escribieran las palabras inspiradas por Dios. Las palabras que Dios eligió para explicar “cómo” entramos al cielo NO son palabras que impliquen que entramos al cielo por ser fieles en asistir a la iglesia los domingos y pagar nuestros diezmos. NO entramos al cielo por “hacer” lo menos posible. Por el contrario, entramos al cielo con mucho más gozo, con mucho más deseo de estar allí – SI entregamos nuestras vidas por Jesucristo tal como Él entregó Su vida por nosotros. (Necesitamos considerar esta realidad.) Cuanto menos HACEMOS por nuestro Señor aquí, MÁS queremos permanecer aquí. Lo contrario es igualmente cierto. Cuanto menos hacemos por nosotros mismos aquí (al “morir a nosotros mismos” en obediencia), MÁS queremos estar con Él en el cielo.

Seríamos SABIOS si consideráramos la cultura del siglo XXI. Es abrumadoramente egoísta, hipersensible y anticristiana. Los verdaderos cristianos — a lo largo de la historia de la iglesia — han entregado sus vidas (literalmente y sacrificialmente) al servicio del reino de Dios. Haríamos MUY BIEN en levantarnos de los asientos los domingos y servir a los demás con nuestras vidas. Sirve a los demás y comparte Jesucristo. De lunes a sábado. Si VIVIÉRAMOS esto, TODOS disfrutaríamos de nuestras reuniones dominicales más profundamente. TODOS leeríamos Su palabra con más frecuencia – más reverentemente. Cuando empezamos a ofrecer nuestras vidas porque nuestro Señor (recuerda Su título) dio la Suya por nosotros – nos damos cuenta de que necesitamos MÁS de Su presencia – y leemos MÁS de Su palabra. QUEREMOS que Él SEA más de nuestra realidad. Queremos que Él defina “cómo” pensamos y entendemos esta vida. Porque ENTENDEMOS que Él nos ha dado la eternidad con Él. Por Su sangre y por medio de Su carne.

Entonces, hermanos, 
puesto que tenemos confianza para entrar al Lugar Santísimo 
por la sangre de Jesús, 
por un camino nuevo y vivo 
que Él inauguró para nosotros por medio del velo, 
es decir, 
Su carne

No Se Mientan

Colosenses 3:9  No se mientan los unos a los otros,  pues ya ustedes se han despojado de la vieja naturaleza  y de sus hechos, No se mientan...