Tuesday, March 31, 2026

Aguantamos Para Glorificar a JESUCRISTO

Hebreos 12:2 
puestos los ojos en Jesús, 
el autor y consumador de la fe, 
quien por el gozo puesto delante de Él soportó la cruz,
 despreciando la vergüenza, 
y se ha sentado a la diestra del trono de Dios.

¿Dónde están tus ojos “fijos”? ¿Dónde pasas la mayor parte de tu día “mental”? ¿En oración? ¿Meditando en las Escrituras? El autor de Hebreos nos dice que nos enfoquemos en Jesucristo. ÉL ES el autor (el originador) de nuestra fe. No “pedimos” creer. Creemos porque nuestro SEÑOR es el autor de nuestra fe. ÉL la comenzó. Y ÉL perfeccionará / completará lo que ha comenzado (Filipenses 1:6). Un “día” – seremos como ÉL. Maduros, desarrollados, sin pecado, perfectos. Porque JESUCRISTO quiso que así fuera.

Nuestro SEÑOR soportó la cruz a causa del gozo que ÉL entendió. Este pensamiento está más allá de nuestra comprensión finita. La cruz que JESUCRISTO soportó trajo un castigo eterno sobre (¿en?) SÍ MISMO multiplicado por los millones de personas que ÉL “salvó”. Por lo tanto, el gozo que ÉL sintió y comprendió también debió haber sido de naturaleza eterna. Un gozo que ÉL experimentó porque nos amó y quiso compartir la eternidad con nosotros. ¡SU gozo era más profundo y más grande de lo que podemos entender! ¡¡Nuestro SEÑOR nos ama!!  ¡¡MUCHO!!

JESUCRISTO despreció la vergüenza.  Él odió la vergüenza de ser humillado.  La vergüenza es la consecuencia de lo que NOSOTROS merecíamos. SU muerte sacrificial fue sustitutiva.  Él sintió / experimentó la vergüenza que nosotros habríamos sentido en la santa presencia de DIOS por nuestros pecados.  Nuestro SEÑOR pagó perfectamente la deuda (redimió) que debíamos por nuestros pecados.  Él despreció la vergüenza que nosotros deberíamos haber (habríamos) sentido por pecar contra un DIOS santo, santo, santo.

Después de soportar (y pagar) TODO el castigo eterno y la vergüenza que tan claramente merecemos – JESUCRISTO regresó al cielo (Hechos 1:9-11). Cuando ÉL llegó – ÉL se sentó a la diestra del trono de DIOS. Donde ÉL ESTÁ hoy. Un “día” – ÉL se levantará – y vendrá a encontrarse con nosotros en las nubes (1 Tesalonicenses 4:17). Después de este increíble evento – el rapto – comenzarán a suceder rápidamente eventos que alterarán este mundo de manera dramática (Apocalipsis 4 – 20).

Hasta ese “día” – el día en que ÉL se levante para venir a encontrarnos – mantengamos nuestros ojos y mentes enfocados en ÉL. Vivamos para ÉL. Y seremos bendecidos por hacerlo.

 puestos los ojos en Jesús, 
el autor y consumador de la fe, 
quien por el gozo puesto delante de Él soportó la cruz,
 despreciando la vergüenza, 
y se ha sentado a la diestra del trono de Dios.

Gente Sincera Causa Cambios

Mateo 20:27 
y el que entre ustedes quiera ser el primero
será su siervo;

Actitud. ¿Cómo es tu actitud hacia los demás? ¿Esperas a que ellos te respondan? ¿Entras en una habitación con la esperanza de ser visto por todos? Durante SU viaje final a Jerusalén – nuestro SEÑOR explicó a los discípulos la actitud que debían tener hacia esta vida.  Servicio.  Debían ser los esclavos de los demás. Porque nuestro SEÑOR estaba a punto de servirles a ellos — y a nosotros — mediante SU muerte en la cruz.  

Mucha gente en la iglesia – SU Cuerpo – hoy - no escuchan a estas palabras.  La iglesia está llena de personas que quieren ver y ser vistas. Esto es orgullo. Nuestro SEÑOR instruyó claramente a SUS elegidos a servir a los demás. No solo a servirlos, sino a servirlos con amor sincero.  Servirlos con el deseo genuino de que sus vidas mejoren.  Servirlos con la esperanza y la oración de que crezcan en el conocimiento y la gracia de JESUCRISTO.  Amarlos.  Sinceramente.  No “metafóricamente”.  No “espiritualmente”.  Sino – amarlos sinceramente.  A todos – como nuestro SEÑOR nos ha amado.  Amor brotando de un corazón sincero.  

Será interesante — si nuestro SEÑOR nos permite “observar” la llegada de algunos de SUS verdaderos siervos al cielo.  Porque quedarán verdaderamente asombrados. El servicio que ofrecieron fue sincero. Y los verdaderos siervos tendrán en tan alta estima a los demás que ni siquiera reconocerán que son ellos mismos quienes han de ser honrados. (Porque “murieron a sí mismos” literalmente – tendrán la actitud de un esclavo.)

Nuestro SEÑOR nos dijo a nosotros – SUS elegidos desde la eternidad — que “nos neguemos a nosotros mismos, tomemos nuestra cruz cada día y lo sigamos a ÉL” (Lucas 9:23). Quien aplica literalmente este mandato se convierte en siervo de cualquiera y de todos aquellos que forman parte de su vida. Ya no vive para sí mismo.  Vive para servir y cuidar a quienes lo rodean. Se convierte en esclavo de todos y de cada uno. Y vive esto con anhelo. Cuando entra en una habitación — cualquier habitación — busca la manera de brindar ayuda y servicio a los demás.  Sea en su propio hogar o en cualquier otro lugar. Una vida de servicio nunca se detiene.

Porque comprenden profundamente – esto es exactamente lo que nuestro SEÑOR ha hecho por nosotros. ÉL se humilló a Sí Mismo hasta el punto de la muerte – una muerte en una cruz miserable y terrible. JESUCRISTO nos amó lo suficiente como para morir — literalmente — por nosotros. Y SU amor transformó nuestra eternidad. A medida que aprendemos a amarlo a ÉL y a los demás a través del servicio – nuestras vidas impactan a otros. El cristianismo no es una “religión con reglas”. El cristianismo — el verdadero cristianismo — es amor ofrecido a los demás con un corazón sincero y un servicio genuino. Nadie necesita “ver” el servicio. Nadie necesita saberlo. El servicio se ofrece verdaderamente a Aquel que nos sirvió con SU propia vida.

Por lo tanto, mis queridos hermanos y hermanas, SEAN esclavos de los demás. Durante todo el día de hoy y por el resto de sus vidas. Aprendan a DISFRUTAR de ser esclavos. Sonrían mientras aman a los demás. Sonrían con sinceridad. Porque es un honor HONRAR a AQUEL que ha hecho tanto por nosotros. Y el honor que LE ofrecemos a ÉL, mediante el sacrificio genuino de nosotros mismos y de nuestras vidas, es algo razonable de HACER (Romanos 12:1-2). Hasta el día en que ÉL nos lleve a casa. Entonces, cuando finalmente estemos en casa, serviremos a AQUEL a QUIEN vemos – cara a cara. Y DISFRUTAREMOS del servicio que proveemos. Nuestro SEÑOR merece nuestro servicio eterno. Es ÉL QUIEN nos dio la eternidad que disfrutaremos.

y el que entre ustedes quiera ser el primero
será su siervo;

Sunday, March 29, 2026

Vida Eterna (¿ ?)

Juan 17:3 
Y esta es la vida eterna
que te conozcan a Ti
el único Dios verdadero
y a Jesucristo
a quien has enviado.

¿Hay alguna idea o concepto más importante para un ser humano que la “vida eterna”? No tenemos exactamente claro qué significa “vida eterna”. Estamos “atrapados” en cuerpos que están ligados al “tiempo” en el que nacimos. “Crecemos” física y mentalmente. Después de unos cuarenta años, vemos que comienza un declive (resultado directo de nuestros pecados). “Observamos” a otros envejecer y morir. “Eterno” es una palabra que “decimos” que entendemos. Pero – en esta “vida” finita, llena de pecado y caída – no entendemos muchas cosas que decimos que entendemos.

Vida eterna. Proporcionada por un DIOS amoroso compuesto por Tres Personas. El PADRE envió al HIJO QUIEN murió una muerte sustitutiva (en nuestro lugar) para que pudiéramos pasar PARA SIEMPRE con ellos. Esta “nueva” – vida eterna – fue puesta “EN” nosotros por la tercera persona de DIOS – el ESPÍRITU SANTO. Decimos que “entendemos” esto. Y en algunos – superficiales – aspectos – lo hacemos. Pero que literalmente comprendamos lo que significa eterno o que tenemos una nueva vida eterna – debemos admitir – “vemos como por un espejo oscuramente” (1 Corintios 13:12).

Eterno significa para siempre. Nuestro SEÑOR nos ha dado vida eterna con ÉL. Porque nos amó.

ÉL nos escogió antes de que creara el mundo (Efesios 1:4). Éramos especiales ANTES de venir a la existencia. No por nada que hayamos hecho o que alguna vez haremos – SINO porque nuestro CREADOR nos escogió.

Y porque ÉL nos eligió – nosotros LO “conocemos”. Sabemos que LO conocemos (Romanos 8:16; Gálatas 4:6). No tan bien como lo haremos. Un día, LO CONOCEREMOS cara a cara (1 Corintios 13:12). Y la “vida eterna” será mucho más clara. ENTENDEREMOS. Y amaremos a nuestro SEÑOR aún más profundamente. Porque ÉL decidió crearnos, permitir que LO lastimáramos profundamente con nuestras maneras pecaminosas y egoístas (que todavía practicamos vergonzosamente), y morir una muerte sacrificial para “salvarnos” de nosotros mismos y el infierno eterno que tan claramente merecemos.

JESUCRISTO nos hizo eternamente SANTOS.  PERFECTOS.  En la cruz.  Y hoy – “conocemos” a ÉL, al PADRE y al ESPÍRITU SANTO.

Tenemos VIDA ETERNA. No está muy claro lo que eso significa – pero – la tenemos. Y sería sabio apreciar lo que DIOS ha hecho. Sería sabio vivir para ÉL. Sería sabio “morir a nosotros mismos”.

Estamos entrando en la semana en la que celebramos la PASCUA. Estamos casi seguros de que tenemos la fecha correcta (al menos cerca de ella). JESUCRISTO fue resucitado de entre los muertos. Y DIOS usó un poder inmenso para resucitar a SU HIJO. ÉL hará algo similar con nosotros – en el momento adecuado:  “Mi oración es que los ojos de su corazón les sean iluminados, para que sepan cuál es la esperanza de Su llamamiento, cuáles son las riquezas de la gloria de Su herencia en los santos, y cuál es la extraordinaria grandeza de Su poder para con nosotros los que creemos, conforme a la eficacia de la fuerza de Su poder.  Ese poder obró en Cristo cuando lo resucitó de entre los muertos y lo sentó a Su diestra en los lugares celestiales” (Ephesians 1:18-20).  

Vivan para JESUCRISTO, mis queridos hermanos y hermanas. Vivan para ÉL hoy. ÁMENLO y amen a los demás. Tenemos vida eterna “en” y esperándonos. Cuando salgamos de aquí será más claro. Hasta entonces, honren a JESUCRISTO – con su vida.

Y esta es la vida eterna
que te conozcan a Ti
el único Dios verdadero
y a Jesucristo
a quien has enviado.

El Propósito de Nuestra Instrucción

1 Timoteo 1:5  
Pero el propósito 
de nuestra instrucción 
es el amor nacido de un corazón puro, de una buena conciencia 
de una fe sincera.

¿Tienes propósito en tu vida? La civilización occidental logró mucho progreso en el pasado porque la democracia desarrolló a la gente con “propósito”. La mayoría tenía como propósito la búsqueda de una vida mejor en este planeta caído. Si bien este es un “buen” propósito – NO es el mejor propósito. El propósito de nuestro Señor es el MEJOR propósito para nuestras vidas. ¿Y cuál es uno de los propósitos que ÉL nos ha dado?

Enseñar SU palabra. Hacer discípulos (Mateo 28:19-20). Esto es para todos los creyentes. Hay algunos que tienen el “don” de la enseñanza. Que ellos “enseñen” en SU Cuerpo – la iglesia. TODOS los creyentes debemos enseñar la palabra de DIOS a los demás.  TODOS debemos hacer discípulos.  Y parte de hacer discípulos es la instrucción.  Una parte muy importante, quizás la más importante, de hacer discípulos es la instrucción y la comunicación precisas de la palabra de DIOS.  Y esta responsabilidad es de TODOS los creyentes.  TODOS.  (Vale la pena señalar que para cada “don” espiritual – hay un versículo correspondiente que exige que TODOS los cristianos asuman la responsabilidad de dicho don.  Porque el objetivo final de nuestro SEÑOR es hacernos más semejantes a ÉL. A medida que confiamos y OBEDECEMOS – SU palabra y SUS circunstancias nos hacen más semejantes a ÉL y desarrollamos más los “dones” del ESPÍRITU SANTO.)  

Debemos enseñar SU palabra a los demás. Todos los cristianos debemos HACER esto. Pero hay MÁS en enseñar la palabra de DIOS que simplemente abrir una Biblia y leer SU palabra mientras observamos el texto. ¡¡MUCHO MÁS!!

Nuestro propósito al enseñar a otros es enseñar con “amor de corazón puro”. A medida que crecemos en la “gracia y el conocimiento de nuestro SEÑOR” (2 Pedro 3:18) - llegamos a entendernos a nosotros mismos más claramente. Con un mejor “conocimiento” de SU palabra – nuestra sensibilidad a – y la convicción de – el ESPÍRITU SANTO crece. Somos más conscientes de nuestra constante y profunda necesidad de SU gracia. A medida que LO obedecemos y enseñamos – estamos más profundamente convencidos de lo indignos que somos. Y crecemos en la gracia de nuestro SEÑOR. 

A medida que crecemos en la gracia – nuestra comprensión de la profundidad del amor de nuestro SEÑOR por nosotros se vuelve más clara. JESUCRISTO nos ama más de lo que entendemos. Su amor es eternamente profundo. A medida que nos volvemos más conscientes de la profundidad de SU amor - más fácilmente lo amamos a ÉL y a los demás. SU amor brota de nuestros corazones. Amor profundo, rico, maravilloso, sincero. Debido a que “entendemos” (como en un espejo oscuro - 1 Corintios 13:12) SU amor - respondemos con amor por ÉL y por los demás. 

A medida que nuestro amor por JESÚCRISTO y los demás se profundiza – ¡QUEREMOS que entiendan lo que nosotros entendemos! Enseñamos desde un amor profundo por nuestro SEÑOR. A medida que enseñamos con un amor cada vez más profundo – nos volvemos más sensibles al ESPÍRITU SANTO. Y nuestro SEÑOR nos santifica – nos purifica. Pensamos más como ÉL piensa. Somos menos carnales, - más espirituales. Y nuestros corazones se vuelven más puros. Enseñamos el amor desde un corazón puro y una buena conciencia. Mientras enseñamos – SU palabra – la verdad – nos santifica (Juan 17:17).

El último aspecto de la enseñanza de Pablo a Timoteo es tener una fe sincera. En el mundo “moderno” y acelerado de hoy en día – la gente NO reflexiona en profundidad. No piensa de forma crítica. Solo reacciona (y tiene en cuenta) lo que ve. Se trata de un pensamiento superficial.  No es, en absoluto, una forma saludable de llevar una vida espiritual. Una fe sincera es el resultado directo de haber “considerado” — de forma reflexiva y durante un largo período de tiempo — lo que JESUCRISTO logró por nosotros en la cruz. Somos seres eternos — destinados a un cielo eterno — por SU amor y gracia.  A medida que se profundiza nuestra “comprensión” de esta realidad – nuestra fe se vuelve más real – más sincera. A medida que nuestra fe se vuelve más sincera – somos más convencidos de nuestra indignidad – y se profundiza nuestro respeto y admiración por el amor de nuestro SEÑOR. Este “proceso” continúa “quebrantándonos” y “edificándonos” EN ÉL. Y así debe ser. “Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios y no de nosotros” (2 Corintios 4:7).  Y por SU gracia – tenemos la oportunidad y la responsabilidad de instruir a otros sobre QUIÉN ES nuestro SEÑOR – el DIOS de toda la creación.  Sigamos (o empecemos) a enseñar hoy.  Con pasión y claridad.  JESUCRISTO vendrá pronto y recompensará a los obedientes.  

Pero el propósito 
de nuestra instrucción 
es el amor nacido de un corazón puro, de una buena conciencia 
y de una fe sincera.

Saturday, March 28, 2026

El Señor (YHWH) Soberano - Bueno Con Los Suyos

Salmo 3:3 
Pero Tú, oh Señor (YHWH), 
eres escudo en derredor mío, 
Mi gloria, 
y ÉL que levanta mi cabeza.

Salmo 3 fue escrito por el rey David cuando huyó de su hijo, Absalón, que quería matarlo y apoderarse de su reino. Los dos primeros versículos del salmo muestran la realidad de David. Estaba rodeado de hombres que querían acabar con su vida.

El resto de este devocional está tomado de un comentario escrito por Bruce Waltke. El Dr. Waltke es un conocido profesor de hebreo en el Seminario Teológico de Dallas. Es BUENO leer los pensamientos de alguien que conoce la raíz del idioma.  Ayuda capturar lo que el autor original (en este caso - Rey David) - guiado por El Espíritu Santo - quiere comunicar. 

Pero , (Señor) Yo Soy” (hebreo - weattâ yhwh) es la señal inequívoca del paso del lamento (versículos 1-2) a la confianza. Marca el cambio de la descripción que hace el rey, vulnerable ante el enemigo que avanza, a la expresión de una confianza inquebrantable en Aquel que lo ungió rey y estableció con él un pacto según el cual su casa reinaría para siempre. Dios con él es más grande que las innumerables hordas que lo atacan (cf. 2 Reyes 6:8–23). Dios es: 1) su escudo (hebreo - māgēn, es decir, su fuente de protección; Sal. 28:7); 2) su gloria (hebreo - kebôdî, es decir, su fuente de victoria); 3) su victoria (“tú levantas mi cabeza”). “La liberación se equipara con la altura de la cabeza del liberado… (Sal. 27:6)”. Él confía en Dios y también en su llamamiento para ser rey (véase Sal. 4:3).

El māgēn - un escudo redondo y ligero fabricado en madera o mimbre y recubierto de cuero grueso untado con aceite (cf. Isaías 21:5) para conservarlo y darle brillo, lo lleva la infantería ligera para protegerse de las espadas, lanzas o flechas del enemigo; se emplea con frecuencia para describir la presencia de Dios al repeler el ataque de un enemigo (Sal. 18:2, 30, 35). La metáfora de Dios como escudo es antigua: “Quizás David recordaba una promesa hecha mil años antes… ‘No temas, Abram’, decían las antiguas palabras, ‘yo soy tu escudo [māgēn] y tu recompensa grandísima’ (Gén. 15:1).” Moisés reafirma esa verdad en un canto de alabanza: “¿Quién es como vosotros, un pueblo salvado por el Señor? Él es vuestro escudo [māgēn] y vuestro ayudador, y vuestra espada gloriosa” (Deut. 33:29) . No es de extrañar que el rey guerrero retome este antiguo credo en su triunfante canto de alabanza tras haber derrotado a todos sus enemigos: “YO SOY (YHWH) es mi… escudo [māgēn] y el cuerno de mi salvación” (2 Sam. 22:2–3). También hoy, el cristiano es “fuerte en el Señor y en Su gran poder” (Ef. 6:10).

Gloria” (kābôd) que literalmente significa “pesadez” y de la que se derivan los conceptos de “peso, dignidad, importancia, honor”, se refiere a la realidad objetiva, como los bienes (Sal. 59:16–17), una esposa noble (Prov. 12:4) o un cargo político (Sal. 45:13), lo cual, a su vez, confiere al sujeto el respeto de la sociedad. El último honor que un rey espera es un entierro tan magnífico que descanse en gloria (2 Crón. 32:33; Isa. 14:18).

La referencia a Dios como ÉL que me levanta la cabeza (mērîm rōʼšî) significa que Dios lo distingue para honrarlo y lo libra de los peligros (cf. Génesis 40:13; 2 Reyes 25:27; Salmos 27:6; 110:7). Abatido por la humillación, David huye de Jerusalén con la cabeza cubierta (2 Sam. 15:30), pero reivindicado en la victoria regresa como rey con la cabeza en alto. De manera similar, la cabeza sagrada del Hijo está inclinada en una cruz a las afueras de Jerusalén, pero hoy SU cabeza está exaltada en la Jerusalén celestial (cf. Lc. 21:28). Hoy, los cristianos completan los sufrimientos de Cristo — no Sus sufrimientos soteriológicos, sino sus sufrimientos pasionales — antes de su glorificación con Cristo (Col. 1:24; Rom. 8:18). (Morimos y aguantamos para honrarLE y llenar los sufrimientos.)

Waltke, B. K., Houston, J. M., & Moore, E. (2010). The Psalms as Christian Worship: A Historical Commentary (p. 202). William B. Eerdmans Publishing Company.

Pero Tú, oh Señor (YHWH), eres escudo en derredor mío, 
Mi gloria, y ÉL que levanta mi cabeza.

Friday, March 27, 2026

Hable Verdad.

Efesios 4:25 
Por tanto, 
dejando a un lado la falsedad, 
hablen verdad cada cual con su prójimo, 
porque somos miembros los unos de los otros.

Cuando leemos la Palabra de Dios y vemos las palabras – por tanto – debemos retroceder y comprender qué se está concluyendo o definiendo en los versículos anteriores (especialmente en las cartas de Pablo).  En su carta a la iglesia de Éfeso, Pablo dedicó los versículos 17 a 19 a explicar en detalle la dureza y la confusión que se encuentran en las vidas y los corazones de las personas de este “mundo”. A continuación, expresó la importancia de “revestirse del hombre nuevo” en los versículos 22-24. Y el resultado de “ser una persona NUEVA” se define en el versículo 25.  

Lo primero que debemos hacer para “ponernos el nuevo yo” es – dejar de lado la falsedad. Nuestros corazones son engañosos (Jeremías 17:9) y nuestras mentes son pecaminosas (Romanos 3:23). Debemos “morir” (Lucas 9:23). Cuando pedimos la ayuda de nuestro SEÑOR para HACER esto – ÉL lo hará. Es SU deseo que LO CONOZCAMOS mejor. Para CONOCERLO, necesitamos “morir” a nuestro egoísmo y pecado. A medida que aprendemos a “morir”, nos rendimos al ESPÍRITU SANTO y lentamente – con certeza – aprendemos a ser “transformados”.

Cuando permitimos que nuestras mentes sean “transformadas” (Romanos 12:1-2), solo queremos hablar la verdad. Un ejemplo rápido – el precio de la gasolina está subiendo rápidamente. Hablamos con nuestro amigo sobre lo cara que está la gasolina. El precio de la gasolina se ha visto afectado por la guerra con Irán. Irán odia a Israel. Israel es la nación elegida por DIOS. Y la conversación se convierte en VERDAD. Con todos. En todas partes. Nuestras conversaciones siempre deberían tender al aspecto espiritual oculto en todo lo que decimos y hacemos. Si “ponemos nuestra mente en las cosas de arriba” (Colosenses 3:2), todas (por favor considere la palabra – TODAS) nuestras conversaciones tenderán a la verdad espiritual encontrada en el tema que discutimos. Cualquier tema. Cualquier lugar en el que estemos. Debemos hablar VERDAD.

Cuando “gastamos” mucho tiempo en cualquier asunto de esta vida sin buscar la VERDAD dentro de la conversación – el significado espiritual detrás de todo – desperdiciamos oportunidades de glorificar a nuestro SEÑOR. Debemos hablar la VERDAD. La verdad siempre nos conduce a nuestro SEÑOR – JESUCRISTO porque ÉL ES la verdad (Juan 14:6).

Cuando hablamos la VERDAD constantemente, animamos a nuestros hermanos y hermanas a recordar a nuestro SEÑOR. Nuestras conversaciones tienen “sal” (Colosenses 4:6). Y esto también es importante. Porque nuestros hábitos son contagiosos. Cuando hablamos la VERDAD regularmente con otros hermanos y hermanas, ellos son recordados y alentados a hacer lo mismo. Como debe ser. Porque somos miembros unos de otros. Literalmente. Aunque la mayoría de nosotros no lo crea. Todavía. Lo haremos. Un día SABREMOS que somos miembros unos de otros. Aquellos que elijan creer esta VERDAD en esta vida cosecharán los beneficios cuando dejemos “aquí”.

Por tanto, 
dejando a un lado la falsedad, 
hablen verdad cada cual con su prójimo, 
porque somos miembros los unos de los otros.

Thursday, March 26, 2026

La Claridad Cuesta

Lucas 9:57-58 
Mientras ellos iban por el camino, uno le dijo: 
“Te seguiré adondequiera que vayas.” 
Las zorras tienen madrigueras y las aves del cielo nidos”, 
le dijo Jesús, 
pero el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza”.

Este es un pasaje que suele pasarse por alto en la cultura “cristiana” de los Estados Unidos. Si una persona es cristiana en este país – “piensa” y sinceramente (aunque de forma confusa) “cree” que tiene “derecho” a una vida cómoda y a un gasto continuo y excesivo para su propia satisfacción. Y esto es lo que viven con total voluntariedad.  El “estilo de vida” de los cristianos en los Estados Unidos hoy en día no es el que enseñó nuestro SEÑOR JESUCRISTO. (Dietrich Bonhoeffer fue uno de los muchos que vieron lo egoísta y materialista que se había vuelto el cristianismo “estadounidense” a principios del siglo XX. Esto sólo ha empeorado a medida que Estados Unidos se ha vuelto “más rico” a principios del siglo XXI).

Nuestro SEÑOR habló las palabras encontradas en Lucas 9: 57-58 en SU último viaje a Jerusalén (v. 51). ÉL estaba en camino a morir. Y ÉL lo sabía.

En el camino a Jerusalén, un apasionado seguidor se acercó a ÉL y le dijo: “Te seguiré dondequiera que vayas”. Esto es compromiso. En los días de JESUCRISTO, era “normal” que los discípulos siguieran a su maestro. Esta persona quería seguir a nuestro SEÑOR en todas partes y en cualquier lugar.

La respuesta del Señor fue dura. Desafiante. Amenazante. Incómodo (exactamente lo contrario de la vida “cristiana” en los Estados Unidos). Los animales recibieron más alojamiento que nuestro SEÑOR

La “aplicación” de este versículo está abierta a “interpretación”. Los cristianos “estadounidenses” (o materialistas en cualquier país) en una cultura consentida afirmarán de forma obvia y precipitada que este estilo de vida era exclusivo de nuestro SEÑOR.  ÉL era odiado por los hombres y no tenía “confort” en este mundo. Esta interpretación es una de las posibles. NO es la única ni necesariamente la mejor interpretación. Otra posible interpretación que se encuentra en SU respuesta es el hecho de que, si LE sigues a cualquier parte – posiblemente te costará el confort físico que esta vida tiene para ofrecer. No busques el confort físico. Simplemente, humildemente, sígueLO.  

Si, en el camino, el SEÑOR nos concede comodidades materiales – disfrutémoslas. PERO está claro que las comodidades materiales NO son SU prioridad. Ni deberían serlo para nosotros. A medida que los días de comodidades materiales llegan a su fin en este mundo caído – haríamos bien en darnos cuenta de que nuestro SEÑOR no nos “debe” comodidades materiales. No solo no nos “debe” comodidades materiales – ÉL dejó muy claro que no debíamos hacer de ellas una prioridad.  Haríamos bien en reajustar nuestras prioridades a las SUYAS. Nuestro SEÑOR murió en la cruz para darnos la eternidad en el cielo con ÉL. Esta es SU promesa. Mientras estamos en esta tierra – ÉL pidió claramente a quienes quisieran seguirLO (unas semanas antes según el capítulo 9 de Lucas – específicamente el versículo 23) que “se niegan a sí mismos y toman su cruz cada día”.  La comodidad física en esta “vida” es secundaria – en el mejor de los casos. Sería sabio que aprendiéramos a seguirLO a ÉL y no nuestras prioridades confusas. 

 Mientras ellos iban por el camino, uno le dijo: 
“Te seguiré adondequiera que vayas.” 
Las zorras tienen madrigueras y las aves del cielo nidos”, 
le dijo Jesús, 
pero el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza”.

Wednesday, March 25, 2026

Brotarán (Amén - Así Sea)

Juan 7:38 
El que cree en Mí
como ha dicho la Escritura: 
‘De lo más profundo de su ser 
brotarán ríos de agua viva’”.

¿Has “nacido de nuevo”? ¿Has sido “salvado” de la angustia de un infierno eterno? Si respondes afirmativamente – ¡esta vida no puede ser “dura” para ti! Porque la peor parte — una eternidad separados de nuestro Creador — ha sido vencida por nuestro SEÑOR JESUCRISTO. Puede que tengas días malos. Puede que te sientas triste o incómodo – pero la certeza de una eternidad en un lugar perfecto en la presencia de nuestro DIOS y el CORDERO es inquebrantable. JESUCRISTO venció el infierno y la muerte en la cruz por SUS hijos elegidos y adoptivos. Y nuestra esperanza eterna nos convierte a los cristianos en un pueblo poderosamente positivo. No por nada que “hagamos” por nuestra cuenta SINO porque nuestro SEÑOR es bueno. ¡Nuestra esperanza es segura! Nuestra eternidad está “viviendo” dentro de nosotros (la nueva “vida” que se nos ha dado) – pero todavía no – todavía no.

JESUCRISTO pronunció estas palabras en el templo de Jerusalén durante la fiesta de los tabernáculos. (Los judíos celebraban la gracia y la guía de DIOS en sus vidas durante los cuarenta años que vagaron por el desierto. Vivieron en tiendas — tabernáculos — durante cuarenta años. La fiesta de los tabernáculos es una celebración anual en la que los judíos viven en tiendas durante una semana como recuerdo de lo que DIOS hizo. Levítico 23:42)  Y cuando JESUCRISTO habló, dirigió SUS pensamientos hacia AQUEL que vendría a proporcionar gracia y guía a SUS elegidos en esta vida – el ESPÍRITU SANTO (Juan 7:39).  

El ESPÍRITU SANTO vino (para quedarse) el día de Pentecostés en Hechos 2. Desde ese día, el ESPÍRITU SANTO permanece en nosotros después de que “nacemos de nuevo” (Juan 14:16-17; Efesios 1:13-14; Gálatas 4:6).  La presencia del ESPÍRITU SANTO es la fuente de ríos de agua viva. ¡Y es una bendición experimentar este “flujo” de vida que brota de lo más profundo de nuestro corazón! A medida que poco a poco “aprendemos” a “morir a nosotros mismos” – el agua viva fluye con mayor libertad. El ESPÍRITU SANTO adquiere mayor control sobre nuestros pensamientos. Y los “ríos de agua viva” fluyen.  ¡Nuestro DIOS es bueno! ¡ÉL no nos pediría que “muramos a nosotros mismos” SI no SUPIERA que esta muerte es para nuestro bien! Somos bendecidos cuando “morimos”. Cuando nos rendimos – las aguas vivas fluyen más libremente. Y la persona más bendecida por los ríos de agua viva que fluyen es aquella de quien brota el río… ¡Deja que el ESPÍRITU SANTO te guíe!  Ora sin cesar.  Sed llenos del ESPÍRITU. Y sé bendecido por los ríos de agua viva que fluyen… 

El que cree en Mí
como ha dicho la Escritura: 
‘De lo más profundo de su ser 
brotarán ríos de agua viva’”.

Monday, March 23, 2026

Omnisciente, Santo, y Amoroso (Parte 2)

Apocalipsis 22:13 
Yo soy el Alfa y la Omega
el Primero y el Último
el Principio y el Fin.

Pasé algún tiempo ayer considerando este versículo... Se entiende que nuestro SEÑOR es el principio de esta creación (tierra, luna, estrellas, cielo, infierno…). Juan 1:1-5 explica que JESUCRISTO fue la PERSONA principal de la TRINIDAD (pronombres plurales) en Génesis cuando DIOS dijo: “‘Hagamos’ al hombre a NUESTRA imagen…” (Génesis 1:26).

Si consideramos Apocalipsis 22 en su contexto “temporal” – nuestro SEÑOR estará al “fin” de la creación que hemos “conocido”. Y – ÉL está al comienzo de nuestra existencia eterna en el nuevo cielo y la nueva tierra (Apocalipsis 21-22). Repetirá literalmente el significado del versículo 13 – el fin de una era y el comienzo de otra existencia. Y esto tendrá un significado para nosotros que no está claramente definido en la Palabra de Dios. Aparte del hecho de que nuestra existencia será eterna.  Ya no pecaremos. Los pecadores no estarán en el cielo, sino en el lago de fuego (Apocalipsis 21:8). Nada impuro entrará jamás en el nuevo cielo (Apocalipsis 21:27) Hoy, Satanás todavía entra el cielo para acusar (Job 1:6). Fuera del cielo están los pecadores impenitentes (Apocalipsis 22:15). Habitaremos cuerpos inmortales y sin pecado (1 Corintios 15:53-54).

Y nuestra obediencia (o falta de ella) EN ESTA vida caída será recompensada. El versículo justo antes de Apocalipsis 22:13 dice: “Por tanto, yo vengo pronto, y mi recompensa está conmigo para recompensar a cada uno según sea su obra” (Apocalipsis 22:12). Las “obras” que HACEMOS que merecen una recompensa positiva son aquellas realizadas desde el quebrantamiento. “Cuando yo soy débil, entonces ÉL ES fuerte” (2 Corintios 12:10). Cuando estamos “llenos del Espíritu Santo” (Efesios 5:18). Cuando no confiamos en nuestro propio entendimiento (Proverbios 3:5-6).

Mis queridos hermanos y hermanas – somos increíblemente lentos para comprender la importancia de nuestro comportamiento HOY. Nuestro comportamiento afecta nuestro estado eterno. Para siempre. (¿Hola? ¿Estamos escuchando?) Necesitamos preocuparnos MUCHO menos por el dinero en el banco o qué más podemos comprar y dedicar MÁS tiempo a considerar / desear el reino de DIOS.  “Pero busquen primero Su reino y Su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas” (Mateo 6:33). Necesitamos AMAR a nuestro SEÑOR y a nuestro prójimo. Amarlos sinceramente. Y este amor brota de un corazón perdonado. Ama a DIOS hoy. Ama a los demás hoy. Sinceramente. Para siempre es un “tiempo” muy, muy largo… Debemos ESTAR agradecidos por todo lo que nuestro SEÑOR ha hecho. Y ENTREGAR nuestras vidas en servicio y honor a ÉL.

Yo soy el Alfa y la Omega
el Primero y el Último
el Principio y el Fin.

Sunday, March 22, 2026

Omnisciente, Santo y Amoroso

Apocalipsis 22:13 
Yo Soy el Alfa y la Omega
el Primero y el Último
el Principio y el Fin.

Necesitamos comprender la realidad física que rodea a JESUCRISTO cuando hace esta declaración (en el futuro). Esta creación — la creación que conocemos y entendemos — el sol, la luna, las estrellas, las estaciones, los océanos – YA NO EXISTE. Fue derretida por DIOS. No hay una medida precisa del tiempo – al menos no según las mediciones celestes que conocemos hoy. Porque la presencia de DIOS proporciona luz (Apocalipsis 22:5). Podremos contar los meses según el fruto del árbol de la vida (Apocalipsis 22:2). Quizás este sea nuestro nuevo calendario. “Si tenemos naranjas – debe ser julio…” (o algo similar).  (Muy dudoso que tendremos naranjas ni meses conocidos por nombres en Latín…)  Sólo quise dar la idea de contar meses. 

Volver a la medición del tiempo... ¿Qué significa “tiempo” para los seres eternos? Es una empresa sin sentido. Y cuando nuestro SEÑOR haga esta declaración en el futuro - TODOS estaremos “vestidos” en cuerpos eternos. El tiempo – si se mide – ya no tendrá ningún impacto en nosotros. Nunca.

Y nuestro SEÑOR – JESUCRISTO declara (al “comienzo” de una nueva existencia en Apocalipsis 22:13) – “YO SOY” – tal como lo hizo cuando habló con Moisés en Éxodo 3:14 antes de liberar a SU pueblo elegido de Egipto (hace alrededor de 3,300 años).  Un “día” – nuestro SEÑOR nos liberará a todos de esta creación caída.  ÉL la hará nueva.  Y nuestro DIOS quiere que entendamos claramente – ÉL ES eterno y omnisciente.  El “YO SOY” de Apocalipsis 22:13 es intencional.  SU “nombre” se supone que debe recordarnos la “libertad” que ÉL le proporcionó a la nación de Israel.  Y ÉL nos “liberará” de la creación caída que hemos conocido.  Nuestro DIOS SABE.  Todo.  Para siempre.

ÉL ES el principio y el fin. “EN ÉL vivimos, nos movemos y existimos” (Hechos 17:28). ¡CUANTO ANTES entendamos y creamos esta verdad – mejor viviremos PARA y A TRAVÉS DE ÉL! Existimos EN ÉL. ÉL SABE todo.

Seríamos sabios al rendir nuestros deseos confundidos, egoístas y pecaminosos a ÉL. Seríamos sabios al pedir SU ayuda para ser llenos del ESPÍRITU SANTO, de modo que nuestras mentes y corazones confundidos y engañosos puedan honrarLO mejor – hoy – ahora mismo. Porque nuestra eternidad está “CONSUMADA” (Juan 19:30). Nuestra eternidad fue “CONSUMADA” hace un poco menos de 2,000 años – en la cruz. Somos un pueblo comprado. Comprados con SU sangre. Y porque JESUCRISTO “CONSUMIÓ” nuestra eternidad hace 2,000 años – pasaremos la eternidad con ÉL. Recibiremos las bendiciones de SU herencia (Romanos 8:17). No porque “hicimos” algo para merecer esto. Sino – porque ÉL nos amó mientras pecábamos contra ÉL (Romanos 5:8).

Dejános honrar este amor. Con nuestras vidas. Todo el día. 
Hoy.

Yo Soy el Alfa y la Omega
el Primero y el Último
el Principio y el Fin.

El Valor de Un Nombre Majestuoso - YHWH

Salmos 8:9 
¡Oh Señor, Señor nuestro, 
Cuán glorioso es Tu nombre en toda la tierra!

En la Biblia, especialmente en el Antiguo Testamento, ¡los nombres son IMPORTANTES! DIOS demostró diferentes aspectos de SU carácter a lo largo de la historia judía. Y ÉL enfatizó el aspecto que quería enseñar en el contexto histórico particular que creó – usando un nombre diferente. Un nombre que se ajustaba a la circunstancia y demostraba QUIÉN “era” en aquel momento. La Biblia es una revelación progresiva de DIOS. ÉL ES eterno. Y ÉL explica parte de Sí Mismo (Su carácter) — en un formato histórico — para que podamos conocerLO mejor. Así que – al leer la Biblia – preste atención a los nombres. Especialmente a los nombres de DIOS en el Antiguo Testamento. Porque, a lo largo de la Biblia (especialmente en el Antiguo Testamento), ÉL enseña algo sobre Sí Mismo y sobre lo “qué” está haciendo en ese momento particular a través de los nombres que usa.

Podemos observar la importancia de los nombres cuando consideramos la primera "responsabilidad" que DIOS le dio a Adán. Se le dijo que "nombrara" a los animales (Génesis 2:19-20). El nombre Adán dio explicaba "cómo" Adam "entendía" al animal. Podemos aprender de esta responsabilidad lo valiosos que son los seres humanos para DIOS. ÉL permitió que Adán "nombrara" a SUS criaturas. Tenemos autoridad sobre gran parte de SU creación. Autoridad que DIOS nos ha dado.

En el Salmo 8, David llama a DIOS – YHWH. YHWH es un nombre interesante. No estamos seguros de cómo pronunciarlo. No tenemos claro “quién” ES YHWH. Existe un debate continuo sobre si YHWH es el PADRE o el HIJO (o la TRINIDAD). Lo que sí sabemos es que YHWH ES DIOS. También sabemos que el “misterio” que rodea a SU nombre de cuatro letras (el Tetragrámaton) es intencional. Porque DIOS ES. ÉL ES eterno. ÉL ES distinto. YHWH “podría” derivarse de un verbo que significa “ser”, “existir”, “hacer llegar a ser” o “acontecer”. Todos estos conceptos aluden a SU eternidad y a SU omnipotencia.

¡Y el nombre de DIOS – YHWH – es majestuoso! Porque ÉL ES el AUTOR de todo lo que vemos y somos. No hay nada que exista que no haya recibido SU autorización. Nada. Y DIOS ES digno de alabanza. De TODAS SUS criaturas.

Es BUENO para nosotros reflexionar sobre la “otredad” de DIOS. ÉL no es como nosotros. ÉL ESTÁ eternamente presente. El tiempo no LE afecta. ÉL creó el tiempo y existe fuera de él. Nuestro DIOS es BUENO. ÉL ha escogido salvarnos (rescatarnos) de la condenación de nuestros pecados. Debemos responder con corazones agradecidos. Debemos demostrar nuestro agradecimiento hacia SU majestuoso nombre con actos de amor hacia ÉL y hacia los demás.  Hoy.

¡Oh Señor, Señor nuestro, 
Cuán glorioso es Tu nombre en toda la tierra!

Friday, March 20, 2026

El Amor Agape Brota El Servicio

Mateo 20:26 
No ha de ser así entre ustedes, sino que el que entre ustedes quiera llegar a ser grande, será su servidor,

Todo el mundo quiere tener autoridad. Los niños muy pequeños tienen rabietas porque exigen que sus circunstancias honren sus deseos egoístas. Nuestra naturaleza pecaminosa quiere tener “control”. (Esencia del pecado. Adán y Eva querían demostrar “control” sobre sí mismos. Querían “ser como Dios”. Y pecaron.) Todos tenemos problemas de “control”.

¿Y cómo se presentan estos problemas de “control” en la sociedad? Estructuramos organizaciones, gobiernos e incluso iglesias con una “jerarquía”. Los pecadores no funcionan bien en grupos sin alguna forma de estructura / liderazgo. Todo el mundo quiere “hacer lo correcto ante sus propios ojos” (recuerde al pequeño con los berrinches – nuestra incesante demanda de “controlar” permanece a medida que envejecemos).

El mundo honra a los individuos más inteligentes, más exigentes, más despiadados, más inmorales, más hambrientos de poder con poder sobre los demás. En el lugar de trabajo mundano, la gente gobierna sobre los demás. El lugar de trabajo en los Estados Unidos se ha convertido en un lugar muy inmoral, difícil y duro. Los poderosos quieren más dinero. Y no consideran la ética bíblica en su búsqueda implacable de más poder y dinero.

PERO - la “economía” de JESUCRISTO es lo opuesto. Los cristianos han de ceder su poder e influencia a otros. Debemos servir. Cuando VIVIMOS esto - nuestra comprensión de la vida es reorientada. Tendemos a evitar el centro de atención. Estamos más interesados en ayudar que en ser vistos. El servicio solo quiere que los demás estén bien. Para estar cómodo.

El servicio es el resultado del amor ágape. Nuestro SEÑOR nos amó con este amor ágape cuando murió en la cruz. ÉL SABÍA que no podíamos estar con ÉL en el cielo si no se ofrecía a SÍ MISMO como nuestro sacrificio perfecto. Así que vino a este mundo caído, caminó en el polvo durante más de treinta años y luego fue colgado en una terrible cruz. Vino para servirnos. El amor ágape HACE esto. El amor ágape quiere lo mejor para la otra persona. No para uno mismo. Cuando comprendemos y experimentamos el amor ágape de JESUCRISTO, comenzamos a “morir a nosotros mismos” sin pensarlo. El amor ágape se centra en el “otro”. El amor ágape quiere que la otra persona sea consolada. Y nuestros “berrinches” – poco a poco – comienzan a desaparecer.

Poco a poco – nos volvemos más semejantes a nuestro SEÑOR – menos a nosotros mismos. Ya no buscamos “el control”. Deseamos sinceramente que otros conozcan la fuente del amor ágape – JESUCRISTO. Y queremos que conozcan este amor con mayor profundidad y pureza. Porque este amor ágape transforma a las personas. El amor ágape nos ayuda a comprender que JESUCRISTO tenía razón. Estar con Él para siempre es más importante que nuestras circunstancias actuales. A medida que comprendemos esto con mayor claridad – el amor ágape fluye con mayor intensidad en nuestros corazones. Y servimos a los demás con más pasión y propósito.

Todos deberíamos estar dispuestos a renunciar a nuestro “control” del momento presente para servir a los demás. Porque esto es lo que el SEÑOR de la eternidad ha HECHO por nosotros. ÉL se humilló A SÍ MISMO (Filipenses 2:8). Y nos sirvió – eternamente. SEAMOS más como ÉL hoy. Sirvamos a los demás en amor hoy. Ágape amor. Enfocado más en los demás que en nosotros mismos. SI HACEMOS esto – colocamos tesoros en el cielo. Y nuestro Señor nos mostrará SU aprecio – en SU “tiempo”.

No ha de ser así entre ustedessino que el que entre ustedes quiera llegar a ser grandeserá su servidor,

¿Confiamos o Quejamos?

Romanos 8:28 
Y sabemos 
que para los que aman a Dios, 
todas las cosas 
cooperan para bien, 
esto es, para los que son llamados 
conforme a Su propósito.

Y SABEMOS… ¿Sabes (conoces) la paz y la claridad que se les brinda a quienes confían y obedecen? Nosotros - “cristianos” – somos un grupo especial de personas – llamados juntos por nuestra FE en nuestro SEÑOR – JESUCRISTO. “La fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” (Hebreos 11:1). Cuando “caminamos por fe” (2 Corintios 5:7), nuestro “conocimiento” de los conceptos espirituales mejora. La Biblia es un libro para vivir – no un tomo para leer como un diccionario. Al “vivir” la palabra de DIOS – al confiar y obedecer (Proverbios 3:5-6) – la palabra de DIOS se vuelve más clara y significativa. Y SABEMOS que nuestro SEÑOR es digno de confianza. ÉL ES bueno.

Y aprendemos a AMARLO. A medida que aprendemos a HACER lo que nuestro SEÑOR quiere que HAGAMOS – SU amor se hace más claro. Vemos SU deseo de que nos “neguemos a nosotros mismos” — al principio — como un paso doloroso e innecesario. No confiamos en estas palabras tan fuertes. PERO — a medida que “morimos” un poco a nosotros mismos — comenzamos a comprender que el mandato de nuestro SEÑOR de “tomar nuestra cruz cada día” (Lucas 9:23) es una bendición. ¡Nuestros corazones engañosos nos impiden comprender que los mandamientos de nuestro SEÑOR fueron dados para nuestro BENEFICIO! Quienes aprenden a “negarse a sí mismos” comprenden con mayor claridad el amor que nuestro SEÑOR tenía por nosotros cuando pronunció esas palabras. ¡Y JESUCRISTO nos ama con el amor que SU PADRE tiene por ÉL! (Juan 15:9). Y nuestro SEÑOR nos instruye a PERMANECER en SU ​​amor (Juan 15:9). A medida que confiamos y obedecemos, ¡el amor que tenemos por JESUCRISTO crece espontáneamente! Nuestros corazones nacidos de nuevo responden al amor de nuestro SEÑOR. ¡Nosotros le amamos a Él en respuesta! Ríos de agua viva (Juan 7:38) —el amor de nuestro Señor— brotan de nuestros corazones. ¡Amamos porque Él nos amó primero! (1 Juan 4:19)

A medida que nuestro amor por nuestro SEÑOR crece – aprendemos a CONFIAR en ÉL y SUS caminos aún más profundamente. Nosotros “entendemos” cualquier cosa que ÉL nos pide que HAGAMOS – ÉL lo hace porque ÉL nos ama. Estudiando la Biblia, sirviendo a otros (especialmente a otros hermanos y hermanas eternos), negándonos a nosotros mismos, cediendo al ESPÍRITU SANTO – todo lo que nuestro SEÑOR nos instruye a HACER – ÉL lo hace por SU amor por nosotros. ÉL SABE que seremos BENDECIDOS – si confiamos y obedecemos.

A medida que nuestra CONFIANZA en JESUCRISTO crece debido a nuestra obediencia y dependencia en ÉL – llegamos a comprender que TODO lo que hemos experimentado es parte de SU plan soberano. Todas las circunstancias incómodas y dañinas fueron permitidas soberanamente para nuestro BENEFICIO. Tal como José les dijo a sus hermanos cuando estaban en Egipto: “Ustedes tramaron el mal contra mí, pero DIOS lo convirtió en bien para producir este resultado, para salvar la vida de mucha gente” (Génesis 50:20). Nuestro SEÑOR usa CADA circunstancia para “enseñarnos” acerca de ÉL y para “moldearnos” a SU semejanza. CADA circunstancia.

A lo largo de los años, he conocido a muchos cristianos que se han centrado en su dolor y pérdida. En lugar de aprender del dolor y la incomodidad – permanecen estancados en su sufrimiento. Están convencidos de que merecían algo mejor. (De lo contrario, aprenderían de la situación y seguirían adelante). No hay pérdida – ni dolor – más grande ni más profundo que el propósito de nuestro SEÑOR en nuestras vidas. ÉL nos creó a nosotros y a cada persona o cosa que nos importa. Cualquier pérdida o sufrimiento que encontremos – cualquiera – forma parte de SU plan para enseñarnos a depender de ÉL. Solo de ÉL. Debemos estar dispuestos a aprender para percibir nuestro "dolor" con la actitud correcta. Somos SUS discípulos. Los discípulos son personas que desean aprender. De cada persona y cosa en esta vida. Toda la creación pertenece a JESUCRISTO. Y ÉL hará con ella lo que le plazca. Para que podemos aprender a confiar en ÉL y obedecerLe.

Y esto es SU propósito. Estamos llamados a SER como nuestro SEÑOR. ÉL nos moldeará a SU imagen. Nuestra “carne” NO le gusta ser moldeada. Nuestros corazones NO les gusta ser llamados engañosos. Como resultado, las experiencias que nuestro SEÑOR nos permite tener son – a menudo – incómodas. Con frecuencia le decimos a DIOS que está equivocado cuando nos hace sentir incómodos. (Será un gran día en nuestras vidas cuando oremos MENOS para que DIOS “arregle” lo que está mal y nos incomoda). Precisamente las “cosas” que llamamos incorrectas e incómodas son las que ÉL usa para mejorar nuestra dependencia de ÉL. Nuestra creciente dependencia de ÉL nos hace más semejantes a ÉL. Y ÉL es glorificado más por aquellos que actúan y piensan como ÉL.

Entonces – hagamos nuestra meta hoy – menos peticiones de nuestro Señor para “arreglar” las cosas – más dependencia intencional de ÉL. Seremos bendecidos si aprendemos a CONFIAR EN JESUCRISTO “EN” TODAS nuestras circunstancias.  Todo el día.  Hoy.

Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a Su propósito.

Thursday, March 19, 2026

Un Futuro Seguro y Increíblemente Bendecido

1 Corintios 15:24  
Entonces vendrá el fin, 
cuando Él entregue el reino al Dios y Padre, 
después que haya terminado 
con todo dominio y toda autoridad y poder.

El “fin” en este versículo es el “fin” de la historia humana tal como la “entendemos”. Nuestro SEÑOR continúa (hoy) trabajando “en” esta creación caída. Pero un “día” – después del rapto, la tribulación, la segunda venida de JESUCRISTO, el milenio, el intento final de Satanás de derrocar SU reino, y el juicio del gran trono blanco – después de que todos los eventos “históricos” ocurran – llega el “fin”.

Para concluir la historia humana - todos los enemigos de DIOS - Satanás, ángeles caídos, infierno, muerte, humanos incrédulos - todos los que se oponen al CREADOR serán abolidos (1 Corintios 15: 25-26). Ellos serán arrojados al lago de fuego (Apocalipsis 20:10-15) para siempre.

Y nuestro SEÑOR – JESUCRISTO entregará el reino al DIOS y PADRE. Y “estaremos” con ELLOS – DIOS el PADRE y el CORDERO – en el cielo nuevo (Apocalipsis 22: 1-5). Ya no habrá sol ni luna porque el SEÑOR DIOS nos iluminará (Apocalipsis 22:5). Y una “nueva” historia (historia sobrenatural) comenzará a “desplegarse” (palabra griega - apocalipsis). Y nosotros – SUS eternamente bendecidos elegidos – reinaremos con ÉL para siempre (Apocalipsis 22:5).

Mis queridos hermanos y hermanas – ustedes y yo no pedimos existir. No pedimos estar “aquí”. Si pueden leer (o escuchar) estas palabras y comprenderlas – son (somos) muy afortunados. Nuestra existencia eterna con DIOS en el cielo es más segura que el suelo que pisan ahora mismo. Porque el suelo donde están – un día se derretirá (2 Pedro 3:12). El suelo que pisamos no durará. Pero ustedes y yo hemos “nacido de nuevo”. Hay un ser sobrenatural que reside en nosotros y que un día se manifestará cuando nuestro SEÑOR nos ponga en nuestros cuerpos glorificados (1 Corintios 15:50-57). Y “veremos” las cosas que nuestro SEÑOR ha planeado para nosotros. Y comprenderemos con mayor claridad – SU amor. Incluso con lo poco que entendemos – TODOS deberíamos estar más que motivados para honrar al DIOS PADRE y al CORDERO por medio del ESPÍRITU SANTO con nuestras “vidas”. “Por tanto, mis amados hermanos, manténganse firmes e inquebrantables, siempre abundando en la obra del SEÑOR, sabiendo que su trabajo en el SEÑOR no es en vano” (1 Corintios 15:58).

Nuestro futuro es seguro. Nuestra eternidad es más que bendecida. Vivamos – hoy – vidas que permitan a otros ver y entender – creemos. Nosotros creemos.  Porque nuestro DIOS – en SU gracia eterna – nos permitió creer.  Y ÉL tiene todo bajo SU autoridad.  Bajo SU control.  Y - tiene un plan que nos incluye... 

Entonces vendrá el fin, cuando Él entregue el reino al Dios y Padre, después que haya terminado con todo dominio y toda autoridad y poder.

Wednesday, March 18, 2026

El Mismo Sentir - Humildes y Rendidos

Romanos 12:16  
Tengan un mismo sentir los unos por los otros, 
no siendo altivos sino acomodándose a los humildes. 
No sean sabios en su propia opinión.

Debemos amar a nuestros hermanos y hermanas - donde ellos “están” (viven). El cuerpo de Cristo debe ser un lugar de amor fraternal. Nosotros, si aprendemos a depender del Espíritu Santo, debemos ser de la misma mente (Filipenses 2:2). “Debería” haber acuerdo sobre lo que el “sentido común” nos haría hacer y ser.

Y no debemos ser arrogantes (altivos). Todo lo que tenemos o somos – es solo por la gracia de Dios. No tenemos nada ni somos nada de lo que podamos atribuirnos el mérito. Todos luchamos por parecernos más a Jesucristo. En nuestras luchas, debemos empatizar con nuestros hermanos y hermanas. Esta vida caída es dolorosa. Nuestro Señor nos pide que demos de nosotros mismos en medio del dolor. Esto es difícil de hacer. Pero, al hacerlo, aprendemos que el servicio produce humildad. Cuanto más damos, más aprendemos que no tenemos nada que podamos llamar nuestro. Nos volvemos más como Él – sin quererlo…

Aprendemos a disfrutar de la compañía de personas humildes (como nuestro Señor Jesucristo – Mateo 11:29). Disfrutamos dando a quienes son conscientes de las dificultades de la vida. Nos anima su fortaleza para dar con generosidad y humildad. Es más fácil compartir con personas humildes que con quienes se creen superiores o merecedores de todo lo que reciben. Buscamos la compañía de quienes comparten esta perspectiva.  Personas mansas que aman a los demás con toda su alma. Se identifican más con sus hermanos y hermanas porque, en su humilde condición, son plenamente conscientes de las dificultades y cargas en esta vida.

No te creas sabio. Nuestros corazones son engañosos. Si la gente de la iglesia nos busca, queremos atribuirnos el mérito. A medida que crecemos en el conocimiento de la palabra de Dios, corremos el riesgo de enorgullecernos (1 Corintios 8:1). Al desarrollar nuestros dones espirituales, disfrutamos de la atención que recibimos de los demás y nos volvemos arrogantes. Estamos más que dispuestos a atribuirnos el mérito de nuestra inteligencia, talento o habilidades cuando no nos hemos creado a nosotros mismos. No hay nada que tengamos - ni que seamos - de lo que podamos atribuirnos el mérito. Nada. TODO lo bueno que hacemos - Él lo planeó de antemano (Efesios 2:10). Jesucristo recibirá TODA la gloria en el cielo. Cuanto más claro nos quede esto en nuestra condición caída – más libres seremos al vivir simplemente para Él.

Es BUENO ser honesto y sincero con nosotros mismos. Necesitamos amar a nuestros hermanos y hermanas en Cristo. Necesitamos “pensar” en nuestro orgullo egoísta. Al HACER esto, disfrutamos más profundamente estar con aquellos que hacen (y han hecho) lo mismo. Esta vida no se trata de nosotros o a quién podemos impresionar. En ÉL vivimos, nos movemos y existimos (Hechos 17:28). Cuanto más verdadera se vuelve esta verdad – más buscamos Su voluntad y Sus caminos.

Tengan un mismo sentir los unos por los otros, no siendo altivos sino acomodándose a los humildes. No sean sabios en su propia opinión.

Tuesday, March 17, 2026

Bendecido. Más Que Bendecido.

Tito 3:7  
para que justificados 
por Su gracia 
fuéramos hechos herederos 
según la esperanza de la vida eterna.

Pablo exhortó (animó) a la santidad. Él entendió los propósitos del Señor en nuestra salvación. Hemos sido dejados en estos cuerpos pecaminosos de polvo para que podamos glorificar a nuestro Salvador mientras permanecemos en esta vida. Lo hacemos débilmente... Porque nuestra carne es engañosa. Vemos como si a través de un espejo vagamente / borrosamente (1 Corintios 13:12). Pero SÍ - “vemos”.

Y lo que “vemos” — vagamente, torcidamente, confusamente — ¡es increíble! Hemos sido JUSTIFICADOS. Justificado es un término legal. Nuestro SEÑOR vino a cumplir la ley. Todas las reglas, requisitos y exigencias de la santa ley de Dios — imposibles de cumplir para un ser humano caído — han sido cumplidas por nuestro SEÑOR. SU sacrificio perfecto, sin pecado y que completa la ley en la cruz nos ha hecho JUSTO ante DIOS. ÉL ofreció SU vida — SU sacrificio perfecto — para hacer JUSTO a un grupo de pecadores escogidos. ÉL tomó nuestros pecados sobre SÍ y puso SU perfecta justicia en nosotros. Somos JUSTIFICADOS. Podemos “estar” ante DIOS en la justicia que nos dio JESUCRISTO.

Recibimos SU "justificación" por SU gracia. NO hicimos NADA para provocar a DIOS y que nos hiciera justos. No podemos HACER nada para "ganarnos" SU rectitud después de ser "salvados". Somos HECHOS JUSTOS por SU gracia. No se añadió nada. No hay nada que podamos hacer. Seremos perfectos en el cielo gracias al amor de JESÚS CRISTO. Nadie reclamará ningún "trabajo" en el cielo. Nuestro enfoque estará en JESUCRISTO y en lo que ÉL ha hecho por nosotros. En SU soberana y eterna GRACIA – nuestro SEÑOR nos creó y nos salvó porque ÉL lo eligió.  

PERO – no solo somos justificados… No solo somos eternamente perfectos ante nuestro santo DIOS. JESUCRISTO nos ha hecho herederos. Haríamos bien en dedicar más tiempo a meditar en este hecho. Nuestro SEÑOR – debido al increíble y eterno amor que nos tiene – nos ha hecho herederos con ÉL en la eternidad venidera. En Juan 15:9, JESUCRISTO afirma: “Como el Padre me ha amado, así también yo los he amado; permanezcan en mi amor”. Entendemos confundidamente y borrosamente lo que JESUCRISTO dice en Juan 15:9. No podemos comprender el amor del PADRE por su HIJO perfecto. Se han amado eternamente ANTES de la creación. Sin embargo – en SU gracia – nuestro SEÑOR nos ama con el MISMO amor. Y debido a este increíble amor por nosotros – ÉL se humilló ÉL MISMO – entregó SU vida por nosotros – nos JUSTIFICÓ eternamente y nos hizo herederos con ÉL. Recibimos las bendiciones — SUS bendiciones — con JESUCRISTO en la eternidad venidera. Somos herederos (Romanos 8:17).

Y esto nos da ESPERANZA. Nuestro futuro debe SER “cómo” nos definimos. Nuestro futuro EN JESUCRISTO. ¡Porque nuestro futuro ESTÁ EN ÉL! ¡¡¡Y QUÉ futuro es!!! Bendecido más allá de toda comprensión. “sino como está escrito: ‘Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han entrado al corazón del hombre, Son las cosas que Dios ha preparado para los que lo aman’” (1 Corintios 2:9) Mis queridos hermanos y hermanas – es una tontería gastar tanta energía en las cosas del polvo. NO nos llevaremos nada de esta vida con nosotros. DEDIQUEN su vida y su energía a aquello en lo que JESUCRISTO nos dijo que nos concentráramos – el reino de DIOS (Mateo 6:33). Nuestro SEÑOR nos ha amado de maneras que NO comprendemos. Lo mínimo que podemos hacer es responder a SU amor esforzándonos por amarlo a ÉL (y a Sus elegidos) lo mejor que podamos. Hoy. Todo el día…

para que justificados 
por Su gracia 
fuéramos hechos herederos 
según la esperanza de la vida eterna.

La Confianza de Un Niño

1 Pedro 5:7  echando toda su ansiedad  sobre Él,  porque Él tiene cuidado de ustedes. ¿Quién eres? No tu nombre. No la nación donde naciste....