Wednesday, December 31, 2025

El Señor de Caminos Nuevos

Isaías 43:16-19  
Así dice el Señor, Que abre camino en el mar 
Y sendero en las aguas impetuosas; 
El que hace salir carro y caballo, 
Ejército y fuerza (A una se echarán y no se levantarán, Como mecha han sido apagados y extinguidos). 
“No recuerden las cosas anteriores 
Ni consideren las cosas del pasado. 
Yo hago algo nuevo, 
Ahora acontece; ¿No lo perciben? Aun en los desiertos haré camino Y ríos en los lugares desolados."

Hay ocasiones (como hoy) en las que necesitamos leer un pasaje completo para comprender mejor el tema. En Isaías 43, DIOS permitió que Isaías profetizara sobre el futuro. Parte de la profecía ya se ha cumplido (cumplimiento parcial), y otra parte aún está por cumplirse. Nuestro SEÑOR es soberano. ÉL conoce el fin desde el principio. En nuestra condición pecaminosa, tendemos a olvidar esta verdad. Pero Su verdad permanece verdad (porque ÉL ES la Verdad – Juan 14:6), incluso cuando dudamos de Su palabra y de ÉL... Nuestro SEÑOR es paciente con nosotros.

Nuestro SEÑOR abre un “camino” (Juan 14:6) a través del mar. (La Biblia habla de un “mar” de gente – en varias ocasiones.  Existimos en un “mar” de gente.) Sabemos que DIOS guió a Israel a través del desierto durante 40 años. DIOS abrió un “camino” para SU pueblo (cumplimiento parcial – Él guió a Israel y continua guiar Su pueblo gentil – los cristianos hoy).  Y guió a varias personas importantes a lo largo del Antiguo y Nuevo Testamento para que “vivieran” y “hicieran” las obras que Él quería con el fin de proporcionar Su luz a Sus elegidos.  Nuestro SEÑOR abre un “camino”. Y continúa haciéndolo con nosotros – individualmente – SI Lo elegimos. SI deseamos “seguirlo” a ÉL y no a nuestros hábitos y cultura. Nuestro SEÑOR toma a cada uno de SUS “hijos” – en medio de una vida tumultuosa, incómoda, confusa y caída – y les abre un “camino”.  Él nos guía a través de nuestros pensamientos confusos y nuestras perspectivas distorsionadas y llenas de pecado. Cuanto más nos rendimos a ÉL – más conscientes nos volvemos de lo distorsionados y llenos de pecado que SOMOS – y más clara se hace Su “camino” (Salmos 119:105). 

ÉL nos abre un “camino” a cada uno de nosotros – individualmente.  ÉL SABE que nacemos en familias confusas.  ÉL SABE que LE malinterpretamos a ÉL y a SU propósito en nuestras vidas – incluso después de haber sido salvados.  Y ÉL nos abre un “camino”.  Sería SABIO por nuestra parte abandonar (dejar atrás) nuestras perspectivas pecaminosas y confusas y CONFIAR en SU palabra.  ÉL es quien abre un “camino”. Y SU “camino” es eternamente eficaz. Eternamente bueno. Cuando abrimos nuestro propio “camino” – sobrevivimos. Pero no bendecimos a DIOS, a los demás ni a nosotros mismos. Simplemente luchamos por vivir. Es mucho mejor permitir que DIOS nos abra un “camino”. ÉL lo hará. ÉL prometió HACERLO. 

Y ÉL destruirá – “un día” – todos los ejércitos del mundo (profecía futura). Este mundo pertenece a JESUCRISTO. Un “día” – ÉL demostrará claramente SU autoridad sobre todos los ejércitos y todas las personas. ÉL reinará. Hoy – el presidente Trump “cree” que es un hombre poderoso. Y él – al igual que todos los hombres pecadores – disfruta del poder.  Esto lo convierte en un individuo muy peligroso. No sé qué sucederá en un futuro próximo. Lo que sí sé es que el mundo se encuentra en peligro inminente en muchos sentidos. Sería SABIO confiar en el “camino” que DIOS nos abre. NO es momento de confiar en el “mundo” – aunque la MAYORÍA de nosotros lo hacemos – sin siquiera darnos cuenta. 

“No recuerdes las cosas anteriores...”. ¡Amén! Conozco a cristianos que han sido «cristianos» durante mucho, mucho tiempo. Y TODAVÍA confían más en lo que les enseñaron sus padres que en la Biblia. Siguen creyendo que JESUCRISTO es americano, mexicano, hondureño, salvadoreño... Están confundidos.  DIOS instruyó a Isaías, a Israel y a nosotros para que confiáramos en ÉL – no en nuestras familias, amigos o cultura. Y nosotros, tontamente, desobedecemos constantemente. No confiamos en DIOS. Y nos preguntamos por qué sufrimos. Por qué cometemos tantos errores. Nuestros corazones nos engañan. Y confiamos en las “costumbres antiguas” mucho más que en el “camino” que nuestro SEÑOR nos abre.  Es más fácil para nuestra “carne” sufrir que caminar por la fe.  Por eso, elegimos el dolor y el egocentrismo.  Mientras el SEÑOR espera pacientemente a que nos rindamos a ÉL.  ÉL es manso y humilde de corazón (Mateo 11:28-30).  NO confíes en tu “vida vieja”.  NO recuerdes las cosas “anteriores”.  

¡YO HAGO algo NUEVO! Nuestro SEÑOR HIZO algo nuevo cuando ENVIÓ al ESPÍRITU SANTO. ÉL hizo que “naciéramos de nuevo”. Tenemos una NUEVA vida dentro de nosotros. E insistimos en que nuestra NUEVA vida sea americana, mexicana, hondureña, salvadoreña... ¡¡¡NO!!! Tenemos una NUEVA vida que es claramente espiritual. Nuestra NUEVA vida NO pertenece a ninguna cultura ni a las instrucciones de ninguno de nuestros “padres” del pasado. ¡Somos NUEVOS!  ¡Y nuestro SEÑOR quiere que VIVAMOS vidas NUEVAS! Es doloroso ver cómo los “cristianos” intentan que JESUCRISTO sea americano, mexicano, hondureño o salvadoreño. ÉL NO ES nada de eso. Nunca lo ha sido. ÉL ES DIOS. ¡Y ÉL nos dio vidas NUEVAS! ¡NUEVAS!  Distintas del pasado.  

La “novedad” de nuestro SEÑOR no termina con nuestro “nacimiento de nuevo”. SU NOVEDAD incluye un NUEVO futuro (cumplimiento futuro).  JESUCRISTO gobernará esta tierra durante mil años. ÉL lo hará. Después de reinar, derrocará a Satanás y a todo mal por última vez. ¡Entonces traerá un NUEVO cielo! ¡Nuestro futuro está LLENO de NOVEDADES!  Permítanme animarlos a “dejar” que DIOS los guíe a través de las turbulentas olas de la vida actual. Nuestro DIOS es BUENO para abrir “caminos”. Simple y sinceramente, NECESITAMOS confiar más en ÉL AHORA y en 2026. Esta vida se está volviendo cada vez más compleja y peligrosa. Sería SABIO dejar que nuestro SEÑOR abra un “camino” sometiéndonos humildemente a ÉL. 
Así dice el Señor, Que abre camino en el mar 
Y sendero en las aguas impetuosas; 
El que hace salir carro y caballo, 
Ejército y fuerza (A una se echarán y no se levantarán, Como mecha han sido apagados y extinguidos). 
“No recuerden las cosas anteriores 
Ni consideren las cosas del pasado. 
Yo hago algo nuevo, 
Ahora acontece; ¿No lo perciben? Aun en los desiertos haré camino Y ríos en los lugares desolados."

Tuesday, December 30, 2025

Definir Quien ERES Cuesta

2 Corintios 5:1 
Porque 
sabemos 
que si la tienda terrenal que es nuestra morada, 
es destruida, 
tenemos de Dios un edificio, 
una casa no hecha por manos, 
eterna en los cielos.

Porque SABEMOS... No hay muchos cristianos – especialmente en este país del dinero y las “cosas” – que SABEN “quiénes son”. Uno de los problemas más difíciles para los “cristianos” hoy en día es que – sencillamente y claramente – NO SABEMOSquiénes somos”.  La mayoría (casi todos) de los cristianos que he conocido creen que su existencia y su vida “se encuentra” en este mundo. Así es como viven. Mira a tu alrededor. Pregúntales si les asusta su propia muerte. Pregúntales si “creen” que ganar dinero es la primera prioridad en la vida (y aquí es donde comienza la confusión, porque NO responderán a esta pregunta con honestidad – ni siquiera consigo mismos).  Los cristianos en Estados Unidos viven para ganar dinero y “hacen” cosas espirituales cuando el “tiempo” lo permite. Esto no es “CRISTIANISMO”. BUSCAD PRIMERO el reino de DIOS...  (Mateo 6:33)  

Entonces – la segunda palabra de este versículo es donde comienza nuestra confusión.  NO “SABEMOS”.  No queremos comprender verdaderamente que todos moriremos.  NO estamos en casa.  Pedro, en 1 Pedro 2:11, se dirigió a los “cristianos” con este título: “Amados, les ruego como a extranjeros y peregrinos, que se abstengan de las pasiones carnales que combaten contra el alma”.  Y NO aceptamos estos títulos. Casi todos los “cristianos” de hoy viven como si esta vida fuera eterna. Su atención y energía se centran en el polvo que son y ven. Esto NO ES QUIENES SOMOS.

Luchémos por comprender el resto del versículo, aunque demostremos que no SABEMOS (o CREEMOS) la primera parte – “quiénes somos” (habitantes de tiendas terrenales).  

Es inevitable – para TODOS nosotros – que nuestra tienda terrenal sea derribada. La “tienda” que nuestro SEÑOR creó cuando nos colocó aquí (cuando nacimos) SERÁ derribada. Para TODOS los cristianos. Este no es un tema abierto a debate o consideración. La “vida” que hemos conocido en nuestra tienda terrenal TERMINARÁ. Nuestra tienda terrenal dejará de existir.  ¡Para TODOS NOSOTROS! Seríamos mucho más sabios si reflexionáramos sobre esta verdad y ajustáramos nuestra existencia en consecuencia. La muerte no debería asustar a un creyente en JESUCRISTO. Al contrario, es una “transiciónbienvenida a una existencia MUCHO MEJOR.  

Porque cuando nuestra tienda terrenal sea derribada (lo cual Pablo espera que SEPAMOS que sucederá) – tendremos un “edificio de DIOS”. La metáfora que Pablo utiliza aquí para referirse a nuestro “hogar” eterno es interesante y debe tenerse en cuenta. Vuelve a “hablar” de nuestros cuerpos físicos y sobrenaturales en el versículo 2 y en el resto del pasaje (2 Corintios 5:2-10).  Pero AQUÍ – en el versículo 1 – Pablo salta de nuestras “tiendas terrenales” (nuestros cuerpos mortales) a un edificio de DIOS. En 1 Corintios 3, Pablo afirma que estamos construyendo con nuestras vidas sobre el fundamento de JESUCRISTO. Pedro nos llama “piedras vivas” (1 Pedro 2:5).  Sería SABIO recordar que nuestro hermano Pablo fue llevado al tercer cielo (2 Corintios 12:2). Pablo “vio” nuestro “hogar” celestial. ¡Él sabía de lo que estaba hablando! De alguna manera – nuestras vidas son parte del “edificio” espiritual de DIOS. Habitaremos “algo” que refleje la profundidad de nuestra fe en ÉL en esta vida caída.  (Sería SABIO que lo consideráramos hoy).  

La “casa” que nos espera en el cielo no está hecha por manos humanas. He escuchado innumerables conversaciones sobre la importancia de “tener una casa propia” en esta vida (el sueño “americano”). Lea despacio y reflexione – tener unacasa propiaen este mundo caído no tiene sentido.  Sin sentido. No es ni bueno ni malo. Simplemente no tiene sentido para una persona que tiene la eternidad esperándola. Sin sentido. Y elegimos no creer QUIÉNES SOMOS. Seres eternos. Para siempre. Dentro de un millón de años, NADIE tendrá ningún interés en si “poseías” o no “poseías” una casa en esta vida caída. Sin sentido. Sería SABIO que consideráramos QUIENES SOMOS. Nuestra “casa” la ha construido JESUCRISTO (“Voy a preparar un lugar” Juan 14:2). ¡La “casa” que JESUCRISTO ha preparado tiene verdadero valor! ¡SU casa MERECE nuestra atención y nuestro esfuerzo!  ¡Porque VIVIREMOS allí para siempre! Sería sabio que nos centráramos en JESUCRISTO y en la casa que ÉL ha preparado. Sería sabio que “dedicáramos” nuestras vidas a honrarLO. Sería sabio que construyéramos con oro, plata y piedras preciosas (1 Corintios 3:12a).  NO con madera, heno y paja (3:21b).  Aquellos que se centran en construir con materiales costosos “pagarán” el precio de esos materiales muriendo a mismos.  Aquellos que construyen con materiales que “arderán” se definirán a sí mismos en su carne.  

Entonces – mis queridos hermanos y hermanas – SI has “nacido de nuevo” – ¿QUIÉN ERES? ¿SABES que su tienda terrenal SERÁ derribada? ¿SABES esta verdad? Porque cuando entiendes esto y lo crees - su enfoque CAMBIARÁ. Vivirás más para JESUCRISTO y menos para ti mismo.  Porque nuestro SEÑOR nos ha construido un hogar eterno. Y adornamos SU hogar con nuestro deseo (o falta de) de HONRARLE. Y vivimos este deseo cada segundo de cada día. Ten cuidado – mis queridos hermanos y hermanas. Estamos rodeados de “cristianos” confundidos que NO SABEN QUIÉNES SON. Y buscan compañía en su confusión.  Buscad primero el reino de DIOS – en todo lo que piensas, dices y haces. ¡Disfrutarás de los frutos de tus esfuerzos cuando dejemos estas tiendas terrenales!
Porque 
sabemos 
que si la tienda terrenal que es nuestra morada, 
es destruida, 
tenemos de Dios un edificio, 
una casa no hecha por manos, 
eterna en los cielos.

Monday, December 29, 2025

Dependencia Completa en Cada Epoca

1 Reyes 8:61 
“Estén, pues, 
los corazones de ustedes enteramente dedicados
al Señor nuestro Dios, 
para que andemos en Sus estatutos 
y guardemos Sus mandamientos, 
como en este día”.

Las palabras que leímos fueron pronunciadas por Salomón, el hombre más sabio que jamás haya vivido (1 Reyes 3:12). Acababa de terminar de orar una sabia oración para la inauguración del increíble templo de Dios en Jerusalén. (Sería bueno tomarse 15 minutos y leer con l-e-n-t-a-m-e-n-t-e Y pensativamente 1 Reyes 8, si tienes “tiempo” 😊). Nuestro DIOS es un DIOS BUENO. ÉL interactúa diferentemente – pero a la vez muy similares con nosotros – hoy en día. Nuestro DIOS demuestra progresivamente quién es ÉL. En un futuro cercano – revelará aún más de Su omnipotencia, Su omnisciencia, Su santidad y Su gloria en esta vida (el rapto, la tribulación, el reino milenial, el nuevo cielo). ÉL demuestra progresivamente quién ÉL ES a las criaturas caídas – pero eternamente salvadas (incluyendo ustedes y yo) – a quienes ÉL ama tanto. LO conoceremos mejor. LO conoceremos – cara a cara. Y ESTAREMOS aún más agradecidos por lo que ÉL ha hecho y por quién es ÉL.

Mientras tanto, consideremos lo que los judíos de la época de Salomón escucharon y vivieron. La oración de Salomón al inaugurar el templo fue una oración sabia. Salomón comprendió nuestra naturaleza pecaminosa. Y le pidió a DIOS — YHWH — que perdonara a un corazón contrito, a un pecador que reconocía su error. Después de su oración, Salomón habló al pueblo de Israel. En el versículo 61, los animó a que su corazón estuviera “enteramente dedicado / completado con” el SEÑOR nuestro DIOS. Él comprendió la dependencia total en DIOS. Aunque quizás de una manera más “superficial” (exterior / legal) que nosotros.

¿Cómo podemos "saber" esto? Porque el ESPÍRITU SANTO aún no había venido a morar (Hechos 2) "dentro" de los pecadores perdonados como LO hace hoy. (Recuerda – DIOS se revela progresivamente a lo largo de la historia de la humanidad. Y continuará haciéndolo…) Por lo tanto, los judíos no contaban con el constante recordatorio / convicción / exhortación del ESPÍRITU SANTO que tenemos hoy. Sus vidas espirituales fueron dictados por leyes externas y la conciencia de sus pecados al cometerlos. Sus pecados eran perdonados (temporalmente – Romanos 3:24-26, especialmente el versículo 25) mediante sacrificios externos ofrecidos en el templo. Por esta razón, JESUCRISTO les dijo a Sus discípulos judíos que era mejor para ÉL "irse" (Juan 16:7). La presencia constante del ESPÍRITU SANTO en nosotros era mejor que la presencia física de nuestro SEÑOR en este mundo. Mejor para ellos (Sus discípulos) y para nosotros.

Así pues – al leer las palabras de Salomón – debemos situarlas en el contexto histórico y espiritual “correcto” de su época.  Se animaba a los judíos a estar – en la medida de lo posible – enteramente entregados / completamente dedicados al SEÑOR nuestro DIOS. Debían – en la medida de lo posible- depender de ÉL y dejarse guiar por ÉL. En “aquellos días” – esto era más desafiante que hoy para los creyentes que tienen el ESPÍRITU SANTO en su interior. ¡Nosotros (los cristianos de hoy) SOMOS un pueblo bendecido!

Salomón continuó dando instrucciones (reglas – pautas del Antiguo Testamento) al pueblo de Israel. Debían "andar en Sus estatutos y guardar Sus mandamientos". Lo cual, según Gálatas 3:10-14, era imposible (por eso – DIOS perdonó el corazón contrito). Nadie, excepto JESUCRISTO, podía "guardar los mandamientos de DIOS". Por esta razón, Israel sacrificaba MUCHOS animales con regularidad. Su única esperanza era el perdón de sus pecados mediante la ofrenda de la sangre de animales – hasta que nuestro SEÑOR JESUCRISTO vino para alcanzar nuestro perdón eterno con SU muerte sacrificial, perfecta y propiciatoria.

Deberíamos “reflexionar” sobre donde estamos en el plan eterno de DIOS. ¡Somos un pueblo bendecido! Los cristianos de hoy deberíamos dejar de quejarnos (aunque, en realidad – no lo haremos). Vivimos una vida que nunca ha sido tan cómoda – tan fácil. Y, egoístamente y pecaminosamente, queremos más. ¡Nuestro SEÑOR “mora” en nosotros! ÉL está “en” nuestros corazones. El ESPÍRITU SANTO anhela guiarnos. Y nosotros no queremos ser “llenos” de ÉL. Insistimos en seguir “nuestros propios” caminos – “nuestra propia” perspectiva. Sería bueno que nos volviéramos a nuestro DIOS con corazones agradecidos. Un pueblo que prefiere vivir como ÉL quiere que vivamos. Hoy. Y si elegimos vivir con esta actitud, cumpliremos las instrucciones de Salomón mucho más plenamente que cualquier judío en su tiempo. Porque el ESPÍRITU SANTO ha llegado. Tenemos mucho más “conocimiento” sobre nuestro SEÑOR que el pueblo de Israel. Y podemos esperar con aún más ansias CONOCER aún mejor a nuestro DIOS en el futuro. Porque ÉL continúa mostrar quién ÉL ES a SU creación. ¡Y ÉL debe ser alabado! Con todo nuestro corazón, alma y mente (Lucas 10:27).
 “Estén, pues, 
los corazones de ustedes enteramente dedicados
al Señor nuestro Dios, 
para que andemos en Sus estatutos 
y guardemos Sus mandamientos, 
como en este día”.

Sunday, December 28, 2025

Caminar por Fe - NO por Vista

2 Corintios 9:6 
Pero esto digo: 
el que siembra escasamente, 
escasamente también segará; 
y el que siembra abundantemente, 
abundantemente también segará.

¿Cómo te defines a ti mismo? ¿Quién eres? La respuesta a esta pregunta suele ser más evidente para quienes nos rodean que para nosotros mismos. Esto se debe a que nuestro corazón es engañoso. Distorsionamos las cosas a nuestro favor. Un método para definirnos a nosotros mismos – según la palabra de Dios – se encuentra en nuestra generosidad. ¿Cuánto damos? ¿De nosotros mismos? ¿De nuestro tiempo? ¿De nuestro dinero?

Una persona generosa – verdaderamente y sinceramente generosa – se define a sí misma por “quién” es “en” Cristo. Cuando entendemos – verdaderamente entendemos y creemos – que nos espera la eternidad en el cielo – nuestra generosidad crece. Con el paso del tiempo – y a medida que nuestra comprensión de “quiénes” somos se profundiza – entendemos con mayor claridad que TODO lo que tenemos (y somos) – pertenece a Dios. Al dar, simplemente Le devolvemos lo que es Suyo. Como resultado, nuestra generosidad aumenta.

2 Corintios 9:6 está “plasmado” en un pasaje en el que Pablo se muestra preocupado por la ofrenda que la iglesia de Corinto había reunido. Los miembros de la iglesia habían “prometido” una gran suma de dinero para apoyar el ministerio. Y Pablo no estaba seguro de su compromiso.  Por eso – escribió (guiado por el Espíritu Santo) 2 Corintios 9. El tema del pasaje es el dinero que la iglesia había prometido dar a su ministerio. Pablo quería animar a la gente a que diera la cantidad total que había prometido.  

Y así, reflexionamos sobre el versículo: “El que siembra escasamente, también cosechará escasamente”. Si nos definimos a nosotros mismos basándonos en nuestra condición humana (nuestra carne) – no seremos generosos. No querremos honrar a Cristo con nuestras posesiones. Daremos poco. Como resultado, “seremos” menos.  Eternamente. Jesucristo nos lo dijo en Mateo 6:19-21. No acumulen para sí tesoros en la tierra, donde la polilla y la herrumbre destruyen, y donde ladrones penetran y roban; sino acumulen tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni la herrumbre destruyen, y donde ladrones no penetran ni roban; porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón.”  

Las únicas personas que pueden sembrar en esta vida son “los cristianos nacidos de nuevo”. Una persona que no ha nacido de nuevo no puede contribuir en nada al reino de Dios. Están “muertos” en sus transgresiones y pecados (Efesios 2:1). Los muertos no pueden contribuir en nada – en ningún lugar. Cuando somos “salvos” – nacidos de nuevo – tenemos la oportunidad de demostrar a nuestro Salvador cuánto apreciamos y respetamos nuestra vida eterna. Aquellos que eligen “gastar” los recursos que el Señor les presta en esta vida en sí mismos – cosecharán escasamente. Serán “menos” en el cielo. Acumulan tesoros en esta vida – donde todo es polvo.

Pero – los pensativos (los que meditan en la palabra de Dios). Los hijos de Dios que aprecian sinceramente todo lo que Jesucristo ha hecho por nosotros (salvación / redención / adopción / glorificación) – “gastarán” su tiempo y sus recursos – en Su reino. Sembrarán con generosidad. Disfrutarán de la oportunidad de dar. Darán su dinero – su esfuerzo – sus vidas – para extender el reino de Dios. Nadie tendrá que recordarles ni animarlos a dar.  Porque ENTIENDEN el amor eterno de Jesucristo. Y “ríos de vida” fluyen de sus corazones. Dan con generosidad porque entienden claramente y creen que no poseen nada. Simplemente desean devolver a Jesucristo lo que ya Le pertenece.  Todo. Nuestro dinero, nuestras posesiones, nuestras vidas – pertenecen a nuestro Creador. Y cuando “entendemos” esto – damos. Libremente. Generosamente. Porque queremos honrar a nuestro Señor. Y SABEMOS que nos espera la eternidad. Y nuestra “eternidad” tendrá más tesoros porque confiamos en Jesucristo – no en nuestros corazones engañosos. Y damos – generosamente.
Pero esto digo: 
el que siembra escasamente, 
escasamente también segará; 
y el que siembra abundantemente, 
abundantemente también segará.

Saturday, December 27, 2025

Todos Somos Débiles

Salmos 103:14 
Porque Él sabe de qué estamos hechos, 
Se acuerda de que solo somos polvo.

Nuestro Padre, Su Hijo y el Espíritu Santo nos AMAN. Imaginen cuánto soporta el Espíritu Santo en un solo día – observando y compartiendo nuestros pensamientos y motivaciones mientras vivimos esta vida (ya que Él mora EN nosotros). Somos pecadores perdonados. No somos quienes quisiéramos ser. La mayoría de nosotros expresa el deseo de permanecer en esta vida. Queremos evitar la muerte a toda costa. La Palabra de Dios nos dice que anhelamos revestirnos de inmortalidad (2 Corintios 5:1-5). No conozco a muchos cristianos que tomen este pasaje en serio. La mayoría de los cristianos "modernos" demuestran una falta de pensamiento crítico al coincidir abrumadoramente en que “la muerte” (la muerte física) es algo que debe temerse. Esto no es lo que enseña la Biblia.

Pero – el Señor sabe que somos débiles. Él sabe que estamos hechos de polvo. Y lo recuerda constantemente – durante todo el día.

Mientras que meditamos en este versículo, debemos considerar nuestra motivación para “hacer” obras buenas.  ¿Por qué “hacemos” las obras espirituales que hacemos? ¿Qué podemos “hacer” para impresionar a Dios? La respuesta sincera es – NADA. Nuestras obras, por sí solas, nunca impresionarán a nuestro Creador. No podemos aprender lo suficiente sobre un Dios inmortal como para impresionarLO. (Esto resulta incluso irónico si lo pensamos bien). No podemos dar lo suficiente (de todo lo que ya LE pertenece). No podemos limpiar lo suficiente, ni dar suficiente comida, ni ayudar a suficientes personas sin hogar para impresionar a Dios. ÉL ES eterno. No podemos impresionarLO.

Pero – en nuestra debilidad – nuestro Señor se goza en nuestra obediencia.  Tanto en las cosas pequeñas como en las grandes. Nuestro Señor disfruta en que LO recordemos al compartir el día con Él. Él sabe que somos propensos a desviarnos. Él sabe que nuestra naturaleza humana es implacable en su deseo de ser orgullosa y egoísta. Y nuestro Señor disfruta nuestra obediencia. Se complace en los momentos en que “nos negamos a nosotros mismos y LO seguimos”. Cuando lo seguimos – no caminamos sobre las aguas.  No sanamos a los enfermos. Simplemente servimos a los demás. Simplemente deseamos amar a quienes nos rodean porque Él nos amó primero. Las pequeñas cosas que HACEMOS por amor a los demás impresionan a Dios.  Porque Él SABE que nuestra naturaleza humana no quiere hacer esas pequeñas cosas por los demás. Él SABE que para amar a los demás debemos renunciar a nuestro orgullo y a nuestro egoísmo. Y Él SABE que estamos hechos de polvo.

Así que – mis queridos hermanos y hermanas – dejemos de intentar impresionar a Dios con nuestras vidas. Nunca conoceremos lo suficiente de Su palabra como para impresionarlo. Es Su palabra la que estudiamos. No podemos impresionarlo con lo que Él ya SABE. No podemos ser lo suficientemente bondadosos como para impresionar a Dios. Él ha sido mucho más bondadoso con nosotros de lo que nosotros jamás seremos con Él. Él nos dio a Su único Hijo. No podemos impresionar a Dios con lo que damos. Él nos “dio” todo lo que tenemos y somos. Aprendamos a morir a nuestro orgullo. Aprendamos a “hacer” lo que “hacemos” simplemente por un verdadero amor hacia Él y hacia los demás. Nuestro Señor disfruta de los momentos en que damos por amor. Disfruta cuando damos a los demás.  Porque Él es un Dios generoso. Y Él sabe que cuando damos – le duele a nuestra naturaleza egoísta. Él sabe que no queremos dar. Y disfruta de nuestra disposición a sacrificarnos por Él. Así que – den más hoy hermanos y hermanas. Da más de ti mismo. Tu vida. Tu dinero. Tu tiempo. De. Porque estos recursos (Tu vida, tiempo, dinero) no son tuyos. Están hechos del mismo polvo del que estamos hechos nosotros. Y Lo honramos cuando damos – de maneras sencillas y pequeñas. Das. Y nuestro Señor recordará “el precio” que pagaste por ser bondadoso con los demás.  Cuando LO recordemos, querremos dar. Nuestro Señor disfruta de ser recordado. Porque Él sabe que somos débiles y estamos hechos de polvo.
Porque Él sabe de qué estamos hechos, 
Se acuerda de que solo somos polvo.

Thursday, December 25, 2025

Nuestra Única Esperanza

Job 13:15  
“Aunque Él me mate, 
En Él esperaré. 
Sin embargo, defenderé mis caminos delante de Él…”  

Nuestro hermano en Cristo, Job, perdió todo. Su casa, sus animales, su familia, su salud – perdió ABSOLUTAMENTE todo. Job pasó varios días (¿semanas?) debatiendo con sus amigos (¿eran realmente amigos?) sobre su situación. Todos querían culpar a Job. Le decían que Dios lo había castigado por su mala actitud o por sus pecados. Creían que Job era, de alguna manera, responsable de su calamidad. Job quiso conversar con su Creador. Job y sus “amigos” discutieron sin llegar a ninguna conclusión durante "varios capítulos" (días / semanas) en la Biblia.

Deberíamos reflexionar detenidamente sobre lo que Job afirmó en Job 13:15. “Aunque Él me mate, en Él esperaré”. Este pensamiento requiere mucha oración y autorreflexión. Podemos leer estas palabras – estar “de acuerdo” con los conceptos que transmiten – y seguir adelante, PERO la MAYORÍA de nosotros no las creemos de verdad. Job sí las creyó cuando las pronunció.

“Aunque Él me mate.” Nuestras vidas — cada segundo, cada latido — dependen de Dios. En cualquier momento que Dios lo decida – puede quitarnos la vida y dejaremos este mundo. Inmediatamente estaremos en Su presencia. Si tan solo consideráramos nuestra realidad basándonos en QUIÉN ES DIOS y quiénes somos nosotros. Un día – Él nos permitirá morir (o nos arrebatará de esta vida en el rapto). Así que – un día – estas palabras serán CIERTAS. Él nos "matará" – figurativamente (si morimos de forma accidental o inesperada) o literalmente (por un acto criminal, un accidente automovilístico, etc.). (Incluso en el rapto, seremos arrebatados inmediatamente, sin nuestro permiso ni previo aviso, de esta vida). Por lo tanto, la declaración de Job es simplemente un reconocimiento de la VERDAD inevitable para todos nosotros. Un día – nuestro Señor nos quitará la vida. No debería haber ninguna pregunta – ni duda – ni posibilidad de negociación. Esta VERDAD se aplica a todo ser humano que haya vivido (excepto a los dos hombres favorecidos del Antiguo Testamento – Elías y Eliseo – y aquellos que sean “arrebatados” en el rapto).  Todos nosotros seremos “sacados / asesinados / moriremos nuestras muertes predestinadas” por decreto soberano de Dios. No hay otra opción. Cuanto antes ENTENDAMOS y creamos esta verdad – mejor viviremos HOY para DIOS.  

A veces somos un poco LENTOS para “comprender” QUIÉNES somos en esta vida. Oramos a Dios y Le pedimos (en realidad, exigimos) que Él solucione lo que queremos cuando lo queremos. Cuando Él no actúa como esperamos, nos enfadamos con Él. Nos cuesta comprender y aceptar la realidad tal como es. Solo podemos esperar en Dios. Lo que Él decida hacer con nosotros y por nosotros es Su prerrogativa. Él ES nuestro Creador. Él ES soberano. Literalmente – Le pertenecemos. Analicemos con más detenimiento “quiénes” somos. En primer lugar – Dios nos creó. No pedimos ESTAR aquí en esta vida. Somos parte de Su creación. Nuestros cuerpos, nuestra existencia – Le pertenecen. Y los que hemos sido redimidos – nosotros los cristianos – hemos sido comprados por la sangre de Jesucristo (1 Corintios 6:20). No nos pertenecemos a nosotros mismos. 

Pedro expresó esta verdad de otra manera, pero es la misma verdad: “Simón Pedro le respondió: ‘Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna’” (Juan 6:68). No hay otra fuente de esperanza en esta vida que Dios. Él ES nuestra esperanza. Solo podemos esperar en Él. Y seríamos sabios en comprender esto y someternos a Él.  En todo.

Job "esperó en Dios" PERO quería "presentar sus argumentos ante Dios". Job quería explicarLe a Dios lo que él "pensaba" que era la mejor opción para su vida. Quería "defender sus caminos delante de Dios" porque en este punto de la historia de Job, Dios aún no había aparecido. Y haríamos bien en aprender de Job. El libro de Job es, muy posiblemente (probablemente), el libro más antiguo de la Biblia. Y con razón. Cuando Dios llegó para "hablar" con Job, simplemente comenzó a hacerle una serie de preguntas. ¿Dónde estabas cuando creé "..."? ¿Dónde estabas cuando hice "..."? Con cada pregunta, Job se sentía más pequeño (Job 38 y 39). Después de que Dios terminó con Sus preguntas, Job dijo: "He aquí, soy insignificante; ¿qué puedo responderte? Pongo mi mano sobre mi boca" (Job 40:4). Dios nunca respondió a las preguntas de Job. Job nunca “defendió sus caminos”. Job aprendió una lección profunda y dura. (Una de las principales razones por las que Dios permitió que se escribiera el libro de Job). Nuestro Dios ES Dios. Él hará lo que Le plazca con Su creación.

Podemos aprender mucho de Job – si estamos dispuestos a ser honestos con nosotros mismos y con nuestro papel en esta vida. Nuestro Dios merece nuestra alabanza. Él merece que estudiemos y aprendamos Su palabra. Debemos comprender nuestro lugar en Su plan soberano. No podemos dictarle a Él. Él nos guiará con ternura – si escuchamos y nos sometemos a Su voluntad. Podemos confiarLe nuestras vidas. Él ES bueno. Él envió a Su único Hijo para salvarnos. Un día nos llevará al cielo. Mientras tanto, no necesitamos discutir con Él sobre “nuestros caminos”. Job no tenía su libro disponible cuando pronunció estas palabras. Después de su conversación con Dios, Job ya no quiso “defender sus caminos” – jamás. Job aceptó humildemente su papel en el plan de Dios. Y haríamos bien en hacer lo mismo. Debemos vivir para honrar a Dios, no para “defender nuestros caminos”. Porque nuestra esperanza está en Él. Y como nuestra esperanza está en Él, debemos conocerlo mejor leyendo y estudiando Su palabra. Para que seamos más fácilmente guiados por Dios. Porque Él ES nuestra única esperanza.  
“Aunque Él me mate, 
En Él esperaré. 
Sin embargo, defenderé mis caminos delante de Él…”  

Una Actitud de Gratitud - HOY - Todo del Día

Mateo 1:23 
“Miren, 
la virgen concebirá y dará a luz un Hijo, 
y le pondrán por nombre 
Emmanuel”, 
que traducido significa: 
“Dios con nosotros”.

La devocional de hoy no es un ejercicio exegético para comprender Mateo 1:23. Más bien, está escrita con la esperanza (y la oración) de que hoy, 25 de diciembre, pueda adquirir un significado más profundo – más reflexivo (servicio "reflexivo / razonado / espiritual” – la palabra en el griego abarca estos conceptos en Romanos 12:1) para nosotros – (los que fuimos elegidos desde la eternidad pasada) SUS hijos adoptivos.  

Y LO llamarán – EMMANUEL – que significa “DIOS con nosotros”.  ¿Qué significa decir que el bebé envuelto en pañales y acostado en el pesebre ES DIOS? ¿Qué implica esto? La existencia de JESUCRISTO en un cuerpo humano está más allá de nuestra comprensión. JESUCRISTO existió para una eternidad ANTES de la creación. No tenemos ni idea – ni siquiera un concepto – de QUIÉN ES DIOS. ÉL ES eterno. Nosotros somos finitos. ÉL ES el CREADOR. Nosotros somos SUS criaturas. Jamás podremos comprender QUIÉN ES DIOS. Lo poco que entendemos es resultado del estudio profundo de SU palabra. Y SU palabra nos dice que ÉL es mucho más grande que SU palabra (Juan 21:25 es un ejemplo de varios). Hoy, 25 de diciembre, celebramos el hecho de que DIOS descendió en “forma” de hombre. DIOS con nosotros, EMMANUEL, nació en Belén. Y es bueno honrar el nacimiento de nuestro SEÑOR. HonrémosLO.  Hoy.

Es muy probable que ÉL haya nacido hoy – 25 de diciembre. Tras una exhaustiva investigación de documentos históricos (véase el vídeo de Wes Huff  - https://youtu.be/5zcaQlBbk6s?si=k81F9qRZZNLzvNwL – en inglés), la carga de la prueba de que JESUCRISTO NO nació el 25 de diciembre recae sobre quien desee negarlo. La Iglesia ha celebrado el 25 de diciembre como el día en que DIOS vino a estar “con nosotros” desde mediados del siglo IV. Antes de esa fecha, esta “tradición” fue transmitida por los cristianos (en la iglesia) que nos precedieron. Si bien no podemos basar nuestras creencias únicamente en la “tradición” – podemos considerar las prácticas de otros cristianos a lo largo de los siglos como dignas de reflexión. Y – si sus prácticas no contradecían la palabra de DIOS – la “tradición” LO honraría.

Por lo tanto – es razonable / espiritual / racional (Romanos 12:1) honrar hoy el nacimiento de JESUCRISTO. Debemos pedirLE al ESPÍRITU SANTO que nos ayude a honrar la humildad de nuestro SEÑOR en este día. JESUCRISTO se humilló a SÍ MISMO y "se hizo carne". Un poco más que 2,000 años atrás.  Hoy. Y sería sabio dedicar todo el día de hoy a agradecerLE por SU humildad.  Por SU gracia. Por SU amor. Y debemos pedirLE al ESPÍRITU SANTO que nos ayude a recordar esto – todo el día - HOY. Una actitud de gratitud. Una actitud de aprecio por todo lo que nuestro SEÑOR ha hecho por nosotros. Comenzando por haberse hecho “hombre” – como nosotros. Sino – “no” como nosotros.  Porque ÉL ES DIOS. DIOS "envuelto" en carne. Todavía no está claro lo que eso significa... Pero – lo hizo por nosotros. Y sería sabio agradecerLE – todo el día – hoy. Orar sin cesar (1 Tesalonicenses 5:17). El ESPÍRITU SANTO disfrutaría de este ejercicio con nosotros hoy. Un día gastado – siendo recordado de (por EL ESPÍRITU SANTO) – y diciendo a nuestro SEÑOR – GRACIAS.  Todo el día. Hoy. Apreciación por haber permanecido nueve meses en el pequeño cuerpo de María. Apreciación por haber tenido SU santa cabeza recostada en un pesebre.  Apreciación por haber "puesto la forma humana" para poder morir en nuestro lugar. Una actitud de gratitud. Durante todo el día. Hoy.

Y aquí es donde la verdad — es más bienaventurado dar que recibir (Hechos 20:35) — se hará más real para nosotros. Porque si pasamos todo el día con una actitud de gratitud hacia JESUCRISTO – las personas que nos rodean serán bendecidas. Nos convertimos en fuentes de agua viva para los demás al honrarLO con nuestros pensamientos. Cada vez que intentamos honrar a nuestro SEÑOR – ÉL nos da más. Porque nuestro SEÑOR ES bueno. ÉL ES amor. ÉL ES DIOS.
“Miren, 
la virgen concebirá y dará a luz un Hijo, 
y le pondrán por nombre 
Emmanuel”, 
que traducido significa: 
“Dios con nosotros”.

Wednesday, December 24, 2025

Gente "Normal" En El Plan Eterno de DIOS - Inclúyete

Lucas 2:20 
Y los pastores se volvieron, 
glorificando y alabando a Dios 
por todo lo que habían oído y visto, 
tal como se les había dicho.

¡Había sido una noche increíble! Una noche típica cuidando ovejas se convirtió en una noche de milagros. Un ángel les habló. De repente, miles de ángeles aparecieron en un coro celestial. Después de escuchar su canto, los pastores se apresuraron a Belén para encontrar a José, María y Jesucristo. Al encontrar a Jesucristo recostado en un pesebre – les contaron a José y a María todo lo que había sucedido en el campo. ¡Qué noche! Dios estaba obrando en Su creación. Las cosas estaban cambiando. Estaban ocurriendo milagros. Y Dios usó a las personas menos importantes de la sociedad para anunciar Su llegada.

Los pastores regresaron al campo – a la vida que “conocían”. Pero volvieron – diferentes. Transformados. Ellos glorificaban y alababan a Dios.  Porque ellos fueron testigos a una noche de milagros. Dios les concedió el asiento de primera fila de Su llegada a la Tierra – en forma de un bebé. “Tal como se les había dicho.” Nuestro Dios es un Dios bueno. Él es digno de confianza. Las cosas que veremos en el cielo serán “tal como se nos ha dicho” en el libro del Apocalipsis. Es sabio alabar a Dios por todo lo que nos ha revelado en su palabra – la Biblia.

Y debemos unirnos a los pastores para glorificar y alabar a Dios. Porque Él eligió anunciar el nacimiento de Su único Hijo a la gente humilde e imperfecta de este mundo. Tú y yo, ante nuestro santo Dios, somos humildes e imperfectos. Porque, por mucho que nos esforcemos por ser "mejores", somos pecadores que necesitamos un Salvador. Todos nosotros. Sin importar cuánto conocimiento adquiramos o la autoridad que tengamos en esta vida terrenal, necesitamos la presencia de nuestro Señor en nuestras vidas para lograr algo que valga la pena. Las únicas cosas "buenas" que hacemos son las obras que realizamos mientras que estamos rendidos a Él. Por lo tanto, mis queridos hermanos y hermanas, alabemos a nuestro Señor hoy. Por anunciar Su llegada a este planeta a los pastores. Gente común. Tú y yo. Él toma a la gente común y corriente – la santifica y la usa para Sus propósitos. Dejémonos usarnos hoy. Para Su gloria. Él sigue construyendo Su templo santo. Nosotros somos Sus piedras vivas…
Y los pastores se volvieron, 
glorificando y alabando a Dios 
por todo lo que habían oído y visto, 
tal como se les había dicho.

Tuesday, December 23, 2025

Buenas Nuevas

Lucas 2:10 
Pero el ángel les dijo: 
"No teman, 
porque les traigo buenas nuevas 
de gran gozo 
que serán para todo el pueblo;"

Jóvenes, en un campo oscuro cerca de Belén, vigilando rebaños de ovejas dormidas. Una escena que se había repetido durante cientos de años. Y de repente, DIOS irrumpió en la historia. DIOS envió a un ángel para decirles que ÉL estaba a punto de cambiar la existencia humana. Completamente. De forma permanente. Eternamente. Alterar la existencia humana.  

Después de que Adán y Eva comieran del fruto prohibido, la existencia humana se convirtió en una de dolor, dificultad, breves momentos de “perdón” (para unos pocos elegidos) y muerte. Entrelazados con esta “vida” dura y difícil, había destellos de risa, compañerismo y relaciones profundas. Pero DIOS estaba a punto de cambiar la existencia humana para siempre.

Y el ángel que DIOS envió les dijo a los jóvenes aterrorizados – “No teman”. Claro. Un “ser” increíblemente brillante – flotando sobre el campo – me dice (en mi idioma) – “No teman.” De acuerdo. ¿Y cuál es tu siguiente petición irrazonable? Porque tu primera orden no está siendo obedecida – ¿vale?

Y el ángel explicó: “Los traigo BUENAS NOTICIAS”.  Esta es la clásica subestimación bíblica.  BUENAS NOTICIAS.  La llegada del HIJO DE DIOS – DIOS encarnado – es MUCHO más que BUENAS NOTICIAS.  JESUCRISTO vino a morir.  ÉL vino a morir para que no sufriéramos la ira eterna de DIOS.  Propiciación es el término teológico “correcto”. Él vino a “tomar nuestros pecados sobre SÍ Mismo” y recibir la ira santa y eterna de DIOS contra el pecado. Aproximadamente treinta y tres años después de SU nacimiento, JESUCRISTO soportó en la cruz toda la ira de DIOS que habría sido dirigida hacia SUS hijos elegidos y adoptados.  Y el nacimiento de nuestro SEÑOR (en esa noche oscura cerca los pastores) fue el primer paso en este proceso que ÉL planeó para que pudiéramos ser “salvados”. Y SU palabra llama a esto, con gran modestia, “buenas nuevas”. Necesitamos inventar una palabra que expresa (resuma) lo BUENO con un significado eterno.  BUENO no parece ser “suficiente”. Y tal vez por eso no tenemos otra palabra. Porque nuestro idioma (cualquier idioma) no logra expresar LO BUENO que nuestro SEÑOR ha sido con nosotros. Por lo tanto, se nos dice que llamemos a la salvación que JESUCRISTO ofrece “buenas nuevas”. La noticia que ÉL trae es mucho más profunda y rica que “buena”.  

Y las buenas nuevas trae “gran gozo”. Para ti y para mí. JESUCRISTO desapareció de Su trono en el cielo. Un segundo estaba allí – al siguiente estaba en el vientre de María. Puesto allí por el ESPÍRITU SANTO. Y María “supo” que su cuerpo había cambiado. No entendía que DIOS MISMO estuviera dentro de ella.  Pero ella “sabía” – como las mujeres “saben” – que llevaba un hijo. Y su hijo era el HIJO de DIOS. El único e inigualable HIJO de DIOS – JESUCRISTO. Y el gozo que ÉL trajo sería comprendida por aquellos por quienes murió en la cruz treinta y tres años después. Después de la llegada del ESPÍRITU SANTO – el gozo del perdón eterno pudo ser y sería comprendida. El ESPÍRITU SANTO vendría a “morar” en los pecadores perdonados. Los hijos elegidos de DIOS conocerían el gozo. Gozo eterno. Porque ÉL ES amor. Y ÉL provee gracia para SUS hijos. Gracia en la forma de la muerte vicaria de SU HIJO. DIOS PADRE permitió que SU único HIJO muriera en nuestro lugar.

Y estas “buenas nuevas” serían para TODAS las personas. Esto no puede significar cada persona individualmente. Porque nuestro SEÑOR no murió por TODAS las personas. Si lo hubiera hecho – la salvación sería universal. TODAS las personas se salvarían. Y sabemos que esto no es cierto. Sabemos que Judas está en el infierno ahora mismo. JESÚS CRISTO dijo que le habría sido mejor no haber nacido (Mateo 26:24; Marcos 14:21). El infierno no es un lugar agradable. Especialmente por toda la eternidad. Pero TODOS los elegidos de DIOS serían salvados de la ira de DIOS. TODOS ellos serían rescatados de la eternidad en el infierno. TODAS las personas (desde Adán y Eva hasta la última persona “elegida” que será perdonada en el plan eterno de DIOS) se regocijarían eternamente por el plan de nuestro DIOS que los incluyó (a nosotros). TODO SU pueblo “conocerá” a JESÚS CRISTO de una manera muy íntima y personal. ÉL entraría en sus corazones.  Y se compartiría ÉL MISMO con ellos.

Y – así es – mis amados hermanos y hermanas eternos. El plan de nuestro SEÑOR continúa hasta el día de hoy. Por la gracia de DIOS – ENTENDEMOS SUS "buenas nuevas". JESUCRISTO nació de una mujer y murió una muerte terrible en la cruz para que nuestros pecados fueran perdonados. Debemos reflexionar / meditar sobre lo que nuestro SEÑOR ha hecho por nosotros. Y debemos pasar hoy agradecidos por la bendita eternidad que nos espera. ¡Conocemos las buenas nuevas! ¡Conocemos el gozo de SU perdón! Y debemos honrar a JESUCRISTO. Debemos “compartir” SUS buenas nuevas.  Porque ÉL nos instruyó hacerlo. Hoy. Y TODOS los días hasta que ÉL regrese. 
Pero el ángel les dijo: 
"No teman, 
porque les traigo buenas nuevas 
de gran gozo 
que serán para todo el pueblo;"

Monday, December 22, 2025

Para Que LO Deseemos

Isaías 53:2(b) 
No tiene aspecto hermoso ni majestad 
Para que Lo miremos, 
Ni apariencia para que Lo deseemos.

¿Qué pensaron María y José al ver al recién nacido JESUCRISTO – DIOS envuelto en carne? Solo podemos especular. Una de las primeras cosas que se le pudo haber pasado por la mente a José fue: "¡Qué bebé tan tierno!". Esta es la palabra que usamos para los bebés que no son atractivos. "Tierno". Nos resulta difícil imaginar cómo era la apariencia de JESUCRISTO. ÉL ES DIOS. Sin embargo – al mismo tiempo – no era hermoso ni majestuoso. No era "atractivo" en SU apariencia.

Sería sabio que consideráramos cuidadosamente “cómo” nuestro SEÑOR decidió “aparecer” en este mundo caído. JESUCRISTO – el Autor “principal” de la creación (Juan 1:1-3) – no era lo que definiríamos como “atractivo”. ÉL podría haber elegido cualquier apariencia que hubiera deseado. Podría haberse vestido como la persona más atractiva que jamás haya nacido.  PERO – no lo hizo. Porque la “apariencia” física NO es “cómo” DIOS percibe la vida. “Pero el Señor dijo a Samuel: ‘No te fijes en su apariencia ni en la altura de su estatura, porque yo lo he rechazado; pues Dios no ve como ve el hombre, que se fija en la apariencia exterior, pero el Señor mira el corazón’”. (1 Samuel 16:7) Esta verdad — caminamos por fe – NO por vista (2 Corintios 5:7) — era tan importante para nuestro SEÑOR que SE envolvió en carne que no nos “atraería” a ÉL.  

Nuestro SEÑOR ES humilde. Literalmente – profundamente – en SU carácter – humilde. Seríamos sabios recordar este hecho. DIOS aborrece el orgullo. Lo aborrece. Satanás cayó del cielo a causa de su orgullo (Isaías 14:12-14). DIOS aborrece el orgullo en SU creación porque todo en SU creación LE pertenece. Y ÉL no ES orgulloso. ÉL ES humilde. Haríamos bien en recordarlo. En lugar de intentar influir en quienes nos rodean con nuestro conocimiento, nuestra memoria, nuestra apariencia o cualquier otra habilidad – debemos recordar que nuestro SEÑOR ES humilde. Y ÉL nos creó. “Porque soy manso y humilde de corazón…” Mateo 11:29. Y LO ES. Humilde de corazón.

A medida que “aprendemos” a ser más como ÉL – mientras que tomamos nuestra cruz y LO seguimos diariamente – simplemente – con humildad – serviremos a los demás. No intentaremos impresionarlos con nuestro conocimiento ni con nuestros talentos. Porque no fuimos nosotros quienes creamos nuestras capacidades intelectuales ni nuestros talentos. Todo lo que somos nos ha sido prestado por nuestro Creador. Y ÉL es manso y humilde de corazón. Durante todo el día. Hoy. 
No tiene aspecto hermoso ni majestad 
Para que Lo miremos, 
Ni apariencia para que Lo deseemos.

Sunday, December 21, 2025

Dios Amó

Juan 3:16  
Porque de 
tal manera 
amó Dios al mundo, 
que dio a Su Hijo unigénito, 
para que todo aquel que cree en Él, 
no se pierda, sino que tenga vida eterna. 

Dios amó tanto al mundo… Dios no solo amó al mundo, sino que lo amó “tanto”. Su amor es parte de Su esencia. Dios es amor (1 Juan 4:8). El amor es parte de Su SER. Él ES amor. Y Él amó tanto al mundo.

Muchos cristianos confunden el significado de la palabra – "mundo". Basándose en este versículo – extraen la creencia errónea de que cualquiera puede "elegir" a Dios porque Él ama al mundo entero. Su teología contradice otros pasajes que tratan de forma más clara y directa “quiénes” serán salvos. El tema de Juan 3:16 es el amor de Dios y la vida eterna que se ofrece a través de Su Hijo. El "mundo" en este versículo abarca a todas las personas, tribus y culturas a lo largo de la historia. Jesucristo usa el término "mundo" para definir la magnitud del amor de Dios. Este amor abarca al mundo entero a lo largo de la historia, hasta la segunda venida de Jesucristo. Cualquiera a quien Dios elija creerá (pero este es un tema para otros devocionales).

Que Él dio a Su único / especial / incomparable Hijo. Dios dio. ¿Quién inventaría algo así? El Creador de todo ama a un grupo específico y elegido de Sus criaturas lo suficiente como para “dar” a Su único y especial Hijo como sacrificio por su redención. Y Dios “dio” a Su Hijo mientras nosotros lo odiábamos. No “hizo” esto porque nosotros hiciéramos algo para motivar Su amor.  Él “dio” a Su Hijo por “Su” amor hacia nosotros. Ellos (el Padre y el Hijo) “hicieron” esto (enviaron al Hijo) porque nos “amaban”. Su motivación fue el amor. Nada más. El amor.  

El Hijo que Dios dio era (y es) Dios mismo. El Hijo es manso y humilde de corazón (Mateo 11:28-30). Con gusto permitió ser “dado" por Su Padre. Nuestro Señor nació de una mujer, se envolvió de carne humana para ser crucificado en una cruz. Y entregó Su vida perfecta como sacrificio expiatorio por nuestros pecados. Murió para aplacar la santa ira de Dios dirigida hacia los pecadores. Murió para que los elegidos de Dios (tú y yo) pudiéramos ser perdonados.

Que todo aquel que cree en Él. Una vez más, muchos cristianos bien intencionados creen sinceramente que la palabra "todo aquel" significa que cualquiera puede creer. Este no es el significado de estas palabras. Porque, en primer lugar, nosotros no "elegimos" a Dios. Romanos 3 afirma claramente que NO buscamos a Dios. Efesios 2:1 dice que estamos "muertos" en nuestros delitos y pecados (algo muerto no escoge nada). Efesios también presenta una teología mucho más clara sobre a quién predestina Dios para "creer". Dios hace todo esto para poder ser el Justo y el Justificador (Romanos 3:26). Él recibe todo el crédito por nuestra salvación. El "todo aquel" se refiere a cualquier persona que Él ha elegido soberanamente a lo largo de la historia de la humanidad. Quienquiera que Él haya elegido en cualquier momento de Su creación será "salvo" por su fe en Él. Y creerán porque Él los eligió (Romanos 9; Efesios 1 y 2 – y muchos ejemplos de Su soberanía en toda la Biblia).

No se pierda.  No perderán (perecerán). Los elegidos de Dios no sufrirán. Han sido salvados de la ira eterna de Dios contra los pecadores. No serán perdidos (separados de Dios) eternamente.

Pero tenga “vida” eterna.  Nuestro Dios no solo nos salvó – sino que nos dio “vida” eterna.  No comprendemos lo que nos espera.  La Biblia nos dice que no podemos imaginar cómo será el cielo (1 Corintios 2:9).  Pero será eterno.  Al igual que la “vida” que tenemos y tendremos.  Por Su gracia. “Vida” eterna. Debemos “vivir” hoy con una actitud agradecida hacia todo lo que vemos. Agradecidos. Porque una “vida” eterna espera a Sus elegidos.
Porque de 
tal manera 
amó Dios al mundo, 
que dio a Su Hijo unigénito, 
para que todo aquel que cree en Él, 
no se pierda, sino que tenga vida eterna. 

Saturday, December 20, 2025

Bendito Es Creer Lo Que DIOS Dice

Lucas 1:45 
Y bienaventurada la que creyó que tendrá cumplimiento 
lo que le fue dicho de parte del Señor.

Elisabet pronunció estas palabras a María – la madre de Jesucristo. María se apresuró a visitar a Elisabet – su pariente (posiblemente prima) – porque el ángel Gabriel le había informado que Elisabet también había quedado embarazada milagrosamente (Lucas 1:5-25). María pasó tres meses con Elisabet. Se animaron mutuamente y, sin duda, se maravillaron de los milagros que el Señor había obrado en sus vidas. Dios llenó a Elisabet del Espíritu Santo (v. 41) y la inspiró a pronunciar las palabras de aliento que encontramos en el versículo 45.

Nuestro Dios provee. María e Elisabet fueron bendecidas milagrosamente. Eran parientes y se conocían. Su relación es un ejemplo del intrincado plan de Dios y del cumplimiento de Sus promesas. El término "pariente" utilizado para describir su parentesco admite diversas interpretaciones, pero la más aceptada es que eran primas, posiblemente emparentadas a través de matrimonios entre las tribus levítica y davídica, como se menciona en la genealogía de María e Isabel (en Lucas 1). (Esta interpretación concuerda con el término griego "suggenēs", que puede abarcar una variedad de relaciones familiares, incluyendo la de primas).

Y María era una jovencita bendecida. Dios creó a Elisabet varios años antes que a María porque quería animar a María a confiar en Él. Las palabras de aliento que Elisabet le dijo durante los primeros meses de su embarazo lograron precisamente eso. Elisabet le dijo a María: "Eres bendita porque creíste (en tiempo pasado) lo que el Señor te dijo". Estas palabras animaron a María cuando la gente de Belén y Nazaret comenzó a murmurar. José y María estaban comprometidos. Se suponía que María no debía quedar embarazada hasta DESPUÉS de que se mudara a vivir con José. Sin embargo, quedó embarazada ANTES de que vivieran juntos. María recordaría los tres meses que pasó con Elisabet, así como las palabras que ella le dijo. María fue bendecida porque confió en Dios.  Aun cuando su fe en Él la costó.

Ahora debemos preguntarnos – ¿“confiamos” en Dios? ¿Creemos que Él cumplirá lo que nos prometió si vivimos hoy para Él? Sería sabio vivir como María. ¿Animamos a nuestros hermanos y hermanas a vivir para Cristo como lo hizo Elisabet? Deberíamos hacerlo. Porque “caminamos por fe – no por vista” (2 Corintios 5:7). 
Y bienaventurada la que creyó que tendrá cumplimiento 
lo que le fue dicho de parte del Señor.

Friday, December 19, 2025

Aprende a Reflexionar… Y CREER

Lucas 1:33 
“…y ÉL reinará sobre la casa de Jacob (Israel) para siempre, 
y Su reino no tendrá fin.”

Estas son las palabras del ángel Gabriel, dirigidas a una joven virgen judía de 14 o 15 años (María). Nuestro Señor “movió” de maneras “milagrosas” (desde nuestra perspectiva limitada). La creación SABRÁ, una vez más, que ÉL tiene un plan. Y toda SU creación se mueve conforme a SU plan. En la plenitud de los tiempos (Gálatas 4:4), el Señor de la creación se envolvió de carne humana y nació de una joven judía desconocida en un pequeño pueblo insignificante – Belén.

Nuestro Señor nació judío. Es importante que recordemos esto. Jesucristo rechazó a los judíos por un tiempo. Pero no ha olvidado Sus promesas a Abraham. Israel sigue siendo la nación elegida por Dios. Aunque es un país pequeño – como el tamaño de Maryland – Israel es un país que hay que tomar en serio. Porque un “día” – nuestro Señor regresará. Se proclamará a sí mismo como el Rey de reyes. Reinará desde Su ciudad elegida – Jerusalén.

Su reino no tendrá fin. La Biblia no ofrece muchos detalles sobre lo que haremos en Su reino eterno. Sabemos que Jesucristo reinará para siempre en la nueva creación. Y tendremos autoridad sobre diferentes aspectos de Su reino (2 Timoteo 2:12). El tamaño de nuestra autoridad dependerá, en parte, de nuestro servicio a Él en esta vida terrenal (1 Corintios 3:11-15).

Seríamos sabios en creer las palabras de Gabriel (como María lo hizo) – pronunciadas hace poco más de 2000 años. Jesucristo nació. Él murió en la cruz para salvarnos. Él regresará. Su reino no tendrá fin. Y “las cosas” que hacemos hoy tienen importancia eterna – si las HACEMOS por y para Él. Durante todo el día. Hoy.
“…y ÉL reinará sobre la casa de Jacob (Israel) para siempre, 
y Su reino no tendrá fin.”

Thursday, December 18, 2025

Algunas Promesas Cumplidas

Lucas 1:68 
“Bendito sea el Señor, 
Dios de Israel, 
Porque nos ha visitado 
y ha efectuado redención para Su pueblo”

El sacerdote Zacarías profetizó estas palabras el día en que Juan el Bautista fue llevado al templo para ser circuncidado. Zacarías y Elisabet eran personas “justas”. Obedecían la ley de Dios (en la medida de sus posibilidades). Al octavo día de su nacimiento, esta pareja piadosa llevó a su hijo al Templo, y la lengua de Zacarías se desató. Zacarías había permanecido mudo para un poco más que nueve meses por haber dudado de la promesa de Gabriel de que sería padre (Lucas 1:19-20, 24).

Después de “liberar” su lengua – el ESPÍRITU SANTO llevó a Zacarías a profetizar. Y Zacarías comienza su profecía alabando a DIOS. Simplemente – pero profundamente – alabando a DIOS.  “Bendito sea el SEÑOR DIOS de Israel”. Y nuestro SEÑOR debe ser alabado. Debemos bendecir SU nombre. En “nuestro” caso, no por lo que ÉL ha hecho por Israel. Debemos alabarLO por lo que ha hecho por nosotros – los gentiles. Disfrutaremos viendo a nuestro SEÑOR gobernar desde Jerusalén. Disfrutaremos viéndoLO cumplir SUS promesas a Israel. Pero seremos espectadores.  Israel tiene muchas promesas que aún no se han cumplido. Y nuestro DIOS es hesed. ÉL es amor fiel – fidelidad amorosa. ÉL cumplirá SUS promesas a Israel. Y nosotros podemos unirnos a su alabanza a DIOS mientras ÉL se mueve en esta creación. ÉL realizará muchos actos milagrosos para demostrar SU fidelidad y SU santidad perfecta.  ÉL no puede mentir. Él honrará a Israel – los “elegidos” de Israel. Y nosotros podemos bendecirLO por SU santidad perfecta. Podemos bendecirLO por la confianza plena que podemos tener en nuestro futuro. Porque nuestro SEÑOR es DIOS. Y ÉL literalmente moverá la tierra (en Israel) para cumplir Sus promesas a Su nación elegida – Israel. Y SABREMOS que ÉL ES DIOS y nadie más.

Porque nos ha visitado. La profecía de Zacarías está escrita en tiempo verbal de "perfecto profético" o "prolepsis". “Visitado" está en tiempo pasado, aunque JESUCRISTO aún no había nacido de María. Aproximadamente seis meses después de esta profecía – “la visitación” de DIOS se manifestaría en la humanidad en la forma de un bebé recién nacido. Emanuel – DIOS con nosotros – nacería. Y Su plan continuaría desarrollándose...

Su “visita” duraría alrededor de treinta y tres años. Dios envuelto en carne – JESUCRISTO –  “caminaría” sobre esta tierra y ESTARÍA con la humanidad.  ÉL “ministraría” a la gente en Israel y Samaria. Caminaría los caminos y las calles de las ciudades y los pueblos. ÉL “visitó” a la humanidad.

Después de tres años de ministerio – JESUCRISTO sería odiado por las autoridades judías de Su tiempo. Odiarían Su santa perfección, Su profundo conocimiento y comprensión de Su palabra, Su capacidad para amar perfectamente a Su pueblo. Los líderes judíos odiarían tanto a JESUCRISTO que Lo harían crucificar por los romanos. El único “hombre” perfecto que jamás haya vivido sufriría una muerte vergonzosa y dolorosa. (Esta realidad dice mucho sobre quiénes somos tú y yo. Haríamos lo mismo con JESUCRISTO si no fuéramos salvos. Odiamos a Dios por naturaleza si ÉL no actúa en nosotros y nos permite comprender cuánto Lo necesitamos).

Lo que los líderes judíos y Satanás no comprendieron fue que – en Su muerte – JESUCRISTO nos redimió. Nuestro SEÑOR vino a morir. Esa fue la única razón por la que ÉL se envolvió en carne. ÉL hizo una ofrenda sacrificial perfecta a Su PADRE. ÉL se ofreció a Sí Mismo para que pudiéramos ser redimidos y perdonados para siempre. Hemos sido comprados (redimidos) por un precio (1 Corintios 6:20). Y sabemos que nuestro Dios es perfectamente santo y perfectamente amoroso. Ambas cosas a la vez, en una creación pecaminosa y llena de sufrimiento. Nuestro SEÑOR venció el poder destructivo del pecado a través de Su amor. 

El verbo — “efectuado” — en la profecía de Zacarías, también está en tiempo perfecto profético. La “redención” del pueblo de Dios no se “lograría” hasta más de treinta y tres años después de que Zacarías pronunció estas palabras. Para DIOS – nuestra redención ya era un hecho del “pasado” antes de que creara el sol. ÉL ES DIOS. Y ÉL SABE. CADA detalle – EN TODAS PARTES – PARA SIEMPRE.

ÉL redimió a Su pueblo. A todos Sus elegidos. Judíos y gentiles fueron redimidos (comprados) en la cruz. Y nuestra salvación es eterna. ¡Somos salvos para siempre! Esta vida de 80 años (más o menos) no es nada. No comprendemos lo que significa nuestra redención. Pero - ¡TODO ESTÁ CONSUMADO! Hecho. Hace casi 2000 años – nuestra salvación eterna se completó. 

Es bueno que alabemos a DIOS por Su omnisciencia. Podemos “confiar en” ÉL. ÉL tiene cada detalle bajo Su control. Nuestra redención se completó antes de que JESUCRISTO caminó sobre esta tierra. ¡Y nuestro futuro es BUENO! ¡Porque nuestro SEÑOR es BUENO! Y digno de ser alabado. Todo el día. Hoy.
“Bendito sea el Señor, 
Dios de Israel, 
Porque nos ha visitado 
y ha efectuado redención para Su pueblo”

Wednesday, December 17, 2025

El Derecho a SER Hijo de DIOS - ¡Increíble!

Juan 1:12 
Pero a todos los que lo recibieron, 
les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios, 
es decir, a los que creen en Su nombre,

Cuando leemos el versículo 12 literalmente, la primera pregunta que deberíamos hacernos es – ¿Por qué comienza el versículo con "pero"? ¿Qué se está respondiendo o aclarando? ¿Por qué "pero"? Es importante que aprendamos a leer la Biblia con preguntas básicas: ¿Quién (habla / a quién se dirige)? ¿Qué (se declara)? ¿Cuándo (se pronunció este versículo / se escribió este libro de la Biblia / ocurrirá esto o ya ocurrió)? ¿Dónde (se encuentra el orador / dónde está este lugar geográficamente)? ​​¿Por qué (se dice esto)? ¿Cómo (es posible esto / cómo se puede aplicar esta verdad)? A medida que respondemos estas preguntas para cada palabra que leemos en la Biblia, nuestra comprensión se vuelve más clara. Dios tiene un plan. Él usa Su palabra para revelarnos quién es Él. Sería sabio leer Su palabra despacio y con atención cada día.

En el versículo 12, la primera palabra "pero" se refiere al versículo 11. El versículo 11 explica que Jesucristo "vino a los Suyos, y los Suyos no Lo recibieron". El Dios de la creación – inesperadamente envuelto en carne humana – fue rechazado por los Suyos.  (Y por la mayoría de los seres humanos hoy en día). 
"Vino a los suyos" tiene varios niveles de explicación: 
1) Vino a Nazaret – el lugar donde creció – y la gente de allí Lo rechazó (Lucas 4:24). 
2) Vino a Capernaúm – donde realizó Su ministerio – y la gente de allí Lo rechazó (Mateo 11:23). 
3) Vino a la nación de Israel – a los judíos – y ellos Lo crucificaron. Por lo tanto, podemos ver que Jesucristo fue rechazado en diversos niveles "por los Suyos".

Ahora – versículo 12. “Pero a TODOS los que Lo recibieron”. ¡Qué palabras tan benditas! TODOS los seres humanos que Dios eligió soberanamente antes de que el sol comenzara a brillar. TODOS ellos. ¡TODOS Sus elegidos, bendecidos eternamente! Lo recibimos porque Dios decidió poner El Mismo en nosotros. Él nos reconcilió consigo mismo (2 Corintios 5:18-19) porque así lo quiso. Él hizo que naciéramos de nuevo (Juan 3:1-21). Él habita en nosotros (los salvos que estamos en este mundo terrenal ahorita) en este mismo instante (1 Corintios 3:16; 6:19). En Él – ya tenemos cuerpos glorificados (en tiempo pasado) porque Él existe fuera del tiempo y puede “vernos” ahora mismo en nuestros cuerpos perfeccionados (Romanos 8:28-30).

Él – Jesucristo – les dio el derecho a “ser hijos de Dios”. Somos Sus hijos adoptivos. Jesucristo nos llama Sus hermanos y hermanas (Marcos 3:34-35; Hebreos 2:11). Increíble.  ¡Somos los hijos “adoptivos” de Dios con todos los derechos que conlleva la adopción! Pablo afirmó esta verdad en Efesios 1:5: “Nos predestinó para ser adoptados como hijos suyos por medio de Jesucristo, según el beneplácito de su voluntad”. Él nos dio el “derecho” de llegar a ser Sus hijos. Y como Sus hijos – ¡somos increíblemente bendecidos!  “El que no negó ni a Su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también junto con Él todas las cosas?” (Romanos 8:32). No podemos imaginar las bendiciones que nos esperan. Literalmente – ¡no podemos imaginar las cosas maravillosas que “veremos” y experimentaremos!

Para aquellos que creen en Su ​​nombre. Nuestra fe – otorgada por nuestro SEÑOR – nos es contada por justicia (Romanos 4; Gálatas 3). Jesucristo nos imputa Su justicia cuando creemos. Y es Dios quien nos hace creer para que Él sea justo y justificador (Romanos 3:21-26). ¡Nuestro DIOS es más que bueno! Él decidió crear seres humanos que “Lo recibieran”. ¡Se convertirían en Sus hijos! Y Él los bendeciría para siempre. Así está declarado – ¡y así será! Amén. ¡Y GRACIAS, SEÑOR!  Ayúdanos vivir vidas que mostramos que entendemos lo que has hecho.  Hoy.   
Pero a todos los que lo recibieron, 
les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios, 
es decir, a los que creen en Su nombre,

Omnisciente, Santo, y Amoroso (Parte 2)

Apocalipsis 22:13  Yo soy el Alfa y la Omega ,  el Primero y el Último ,  el Principio y el Fin . Pasé algún tiempo ayer considerando este v...