Tuesday, December 9, 2025

Aprender Aguantar en Silencio Por Lo Bueno

1 Pedro 2:20-21 
Pues ¿qué mérito hay, 
si cuando ustedes pecan 
y son tratados con severidad 
lo soportan con paciencia? 
Pero si cuando hacen lo bueno sufren por ello 
y lo soportan con paciencia, 
esto halla gracia con Dios. 
Porque para este propósito 
han sido llamados, 
pues también Cristo sufrió por ustedes, 
dejándoles ejemplo para que sigan Sus pasos.

En estos tiempos en que el respeto por cualquier autoridad o código moral está desapareciendo, sería prudente reflexionar sobre la importancia de este perícope (pasaje). La gente ya critica cualquier claridad o rectitud moral en sus vidas. Son hipersensibles a sus derechos y nadie (especialmente los cristianos) debería infringir sus creencias confusas. Y aquí estamos – cuando sugerimos con calma que una sociedad funcional requiere moralidad – la cultura mundial actual responde con emoción y pasión para reprimir los principios cristianos. Debemos elegir nuestras batallas. Estamos llamados a defender los principios cristianos. Según el versículo de hoy – no debemos responder a los ataques personales.  (Incluidos ataques personales de miembros de la iglesia.)

Veamos “cómo” respondió JESUCRISTO a los ataques extremadamente personales de los seres humanos depravados, el mundo (el gobierno) y Satanás. Estas tres fuerzas espirituales se aliaron contra ÉL mientras caminó en esta tierra hace poco menos de 2,000 años.

Nuestro SEÑOR fue el ÚNICO ser humano (DIOS envuelto en carne) perfecto y sin pecado que jamás haya vivido. ¿Y cómo trató la humanidad a DIOS Encarnado? Ellos LO crucificaron. ÉL fue brutalmente golpeado, azotado, crucificado y murió físicamente en la cruz (después de Su muerte, Su cuerpo fue apuñalado con una lanza en el costado). Y a pesar de TODO este trato brutal, ÉL nunca hizo nada malo. ¡ÉL nunca pecó! Mientras LO acusaban falsamente, LO golpeaban, LO azotaban y LO crucificaban, no abrió SU boca para responder a las mentiras que LE arrojaron. Isaías profetizó esto un poco más de 700 años ANTES de que nuestro SEÑOR naciera: “ÉL fue oprimido y afligido, pero no abrió Su boca. Como un cordero, fue llevado al matadero; y como una oveja que enmudece delante de sus esquiladores, tampoco ÉL abrió Su boca.” (Isaías 53:7) Nuestro SEÑOR soportó la peor injusticia que jamás se haya infligido a alguien – en cualquier lugar – en la historia de la humanidad. La perfección sin pecado fue injustamente castigada y asesinada como si ÉL fuera el peor criminal. Y JESUCRISTO soportó todo esto calladamente - en silencio.

Y en este pasaje tan difícil de entender e implementar para nuestra “carne” – Pedro – guiado por el ESPÍRITU SANTO – nos pide a hacer lo mismo. Al ser santificados (hechos más santos), adoptamos una perspectiva más clara de lo que está bien y lo que está mal. Y así debe ser. Se nos instruye a discernir. Al comprender mejor lo que está bien y lo que está mal, queremos reaccionar ante nuestras circunstancias con el deseo de estar en lo “correcto”. PERO – cuando se trata de nuestro maltrato personal – se nos instruye a aguantarlo en silencio. No debemos “aplicar rápidamente” lo que está bien y lo que está mal a aquellos que desean abusar o maltratarnos. Si el abuso, el castigo o el maltrato que sufrimos es solo por nosotros mismos – debemos aguantarlo en silencio. Al aguantar circunstancias irrazonables, nuestro SEÑOR es honrado.

Este versículo es un desafío. Nos instruye claramente – cuando la silenciosa resistencia al abuso pueda honrar a Jesucristo – a HACER precisamente eso. Que todos seamos más conscientes de la importancia de responder correctamente a medida que avanzamos hacia el caos moral. El maltrato hacia las personas justas solo va a aumentar. La mayoría de las veces, nuestro SEÑOR quiere que lo aguantamos en silencio. Necesitamos SABIDURÍA para saber en las pocas ocasiones en que debemos abordar el trato injusto. Todos debemos orar para que nuestro SEÑOR regrese pronto.  
Pues ¿qué mérito hay, 
si cuando ustedes pecan 
y son tratados con severidad 
lo soportan con paciencia? 
Pero si cuando hacen lo bueno sufren por ello 
y lo soportan con paciencia, 
esto halla gracia con Dios. 
Porque para este propósito 
han sido llamados, 
pues también Cristo sufrió por ustedes, 
dejándoles ejemplo para que sigan Sus pasos.

1 comment:

Deseando Claridad "EN" Jesucristo

Romanos 8:1  Por tanto, ahora no hay condenación  para los que están en Cristo Jesús.  (los que no andan conforme a la carne sino conforme a...