Sunday, January 4, 2026

Una Cosa... Nada Más

Salmos 27:4 
Una cosa he pedido al Señor, 
y esa buscaré: Que habite yo en la casa del Señor 
todos los días de mi vida, 
Para contemplar la hermosura del Señor 
Y para meditar en Su templo.

Una cosa he pedido... ¡Ojalá, ojalá fuéramos tan sabios! Solo necesitamos pedir UNA cosa a nuestro Creador. No una multitud de deseos y anhelos... Santiago – el medio hermano de JESUCRISTO – explicó muy bien nuestra falta de sabiduría cuando escribió: “Pedís y no recibís, porque pedís con motivos equivocados, para gastarlo en vuestros placeres” (Santiago 4:3). Es mucho más sabio (y mucho más seguro que se nos responda) SI LE pidiéramos una sola cosa sencilla al SEÑOR. SI LE buscáramos a ÉL...

¡Para que pueda habitar en la casa del Señor todos los días de mi vida!  Esto ES sabiduría. Nuestro SEÑOR nos dijo que buscáramos PRIMERO el reino de DIOS. No son palabras que se dicen o recitan con la esperanza de confundirnos a nosotros mismos o a DIOS. Debemos desear profundamente pasar TODO el día en la casa del SEÑOR.  ÉL ES DIOS.  ÉL puede ESTAR con nosotros – en un sentido muy real – TODO el día.  Para que ÉL ESTÉ con nosotros, necesitamos morir a nosotros mismos.  Necesitamos “comprender” que NO entendemos con nuestra “carne” QUIÉN ÉL quiere que seamos.  Debemos ser LLENOS del ESPÍRITU.  Y la llenura ocurre (cedemos el control al ESPÍRITU SANTO) cuando nos crucificamos a nosotros mismos y seguimos a JESUCRISTO. Cuando estamos dispuestos a HACER y SER la persona que DIOS quiere que SEAMOS – DIOS llega.  JESUCRISTO ocupa SU lugar en el trono de nuestros corazones. Y la vida cobra sentido. Hay un propósito en lo que HACEMOS. Nuestra existencia glorifica a DIOS en las actividades cotidianas. (Hermano Lorenzo [1614-1691] — La Práctica de La Presencia de DIOS).     

Para contemplar la hermosura del Señor. Debemos estar decididos a aprender más sobre el Padre amoroso, más sobre el Jesúcristo glorificado, más sobre el Espíritu Santo misterioso, para que podamos admirar con más amor y adorar con más reverencia a nuestro DIOS misericordioso. Debemos meditar en SU palabra y desear acercarnos más a ÉL.  

Y meditar en Su templo (vea Juan 2:19 – Jesucristo ES el Templo de hoy). Los santos seguros deben ser inquisitivos. Debemos indagar cuál es la voluntad de DIOS y cómo podemos cumplirla; cuál es nuestro interés en la ciudad celestial y cómo podemos estar más seguros de ello. Debemos sentarnos a los pies de Jesucristo y despertar todas nuestras facultades para aprender de ÉL. Debemos anhelar CRECER en la gracia y el conocimiento de nuestro SEÑOR JESUCRISTO (2 Pedro 3:18).  Mientras meditamos en ÉL y en SU palabra. 
Una cosa he pedido al Señor, 
y esa buscaré: Que habite yo en la casa del Señor 
todos los días de mi vida, 
Para contemplar la hermosura del Señor 
Y para meditar en Su templo.

1 comment:

Omnisciente, Santo, y Amoroso (Parte 2)

Apocalipsis 22:13  Yo soy el Alfa y la Omega ,  el Primero y el Último ,  el Principio y el Fin . Pasé algún tiempo ayer considerando este v...