Romanos
8:38-39
Porque estoy convencido de que
ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni
principados, ni lo presente, ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto, ni lo
profundo,
ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar
del amor de
Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
A lo largo
de la historia de la iglesia, ha habido un debate (entre los pecadores
perdonados) sobre la “seguridad de la salvación”. A medida que “crecemos
en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador
Jesucristo” (2 Pedro 3:18), nuestra teología sistemática se vuelve más clara.
La profundidad de SU gracia sobre nuestras vidas es más pronunciada –
más profunda. El eterno CREADOR TRINO
decidió crear seres a SU imagen. ÉL
permitió que “cayeron”. Ellos (y
nosotros) pecaron contra ÉL. Y ÉL
soberanamente (SU autoridad absoluta sobre todos los aspectos de SU creación)
decidió salvar a algunos. Porque ÉL
quería “dar a conocer las riquezas de su gloria sobre los vasos de
misericordia, que Él preparó de antemano para la gloria” (Romanos 9:23). Toda la historia humana es el resultado del
plan eterno de DIOS para SU gloria. No hay nada que ningún ser humano pueda
hacer – en ningún lugar – en la creación de DIOS que altere SU plan. NUNCA. No “elegimos’
ser salvos y no podemos “deshacer” nuestra salvación. Nuestra salvación eterna
es un acto de DIOS.
Jesucristo
hace una declaración clara sobre la seguridad de la salvación en Juan 10:27-30: "Mis ovejas oyen Mi voz; Yo las conozco y me siguen. Yo les doy vida eterna y jamás perecerán, y nadie las arrebatará de Mi mano. Mi Padre que me las dio es mayor que
todos, y nadie las puede
arrebatar de la mano del Padre. Yo y el Padre somos uno." Estamos “EN la mano” de JESUCRISTO. Así como “en la mano” del PADRE. Somos eternamente SUYOS.
Es BUENO
que reflexionemos sobre “QUIÉNES” SOMOS.
Para aquellos de nosotros que hemos “nacido de nuevo” (salvados) – somos
seres que hemos sido rescatados de un sufrimiento eterno por un DIOS TRINO que
decidió salvarnos / redimirnos / rescatarnos de SU ira eterna hacia las
personas pecadoras. No hicimos NADA para
merecer nuestra salvación (Efesios 2:8-9).
Ni siquiera entendíamos que necesitábamos ser “salvados” hasta que el
DIOS TRINO actuó sobre nosotros. TODA la salvación comienza con DIOS. ÉL
reconcilió al “mundo” (todos los seres humanos a lo largo de la historia, de
todas las tribus, naciones y culturas que ÉL eligió) conSigo Mismo (2 Corintios
5:19).
Puesto que
la salvación COMIENZA con DIOS – tiene que TERMINAR con ÉL. Somos receptores de
SU gracia – si somos salvos. No estamos equipados para “deshacer” lo que
nuestro CREADOR ha hecho (por SU gracia). Nuestra salvación es eterna y
segura. El DIOS TRINO así lo declaró.
Sería prudente que respondiéramos con una actitud racional / espiritual
de servicio durante el resto de nuestras vidas en esta tierra (Romanos 12:1-2).
¡Nuestro DIOS es BUENO! No hay absolutamente NADA que pueda separar a SUS
elegidos (nosotros) de SU amor. Estaremos con ÉL para siempre – un “día”.
Porque estoy convencido de que
ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni lo presente, ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto, ni lo profundo,
ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar
del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
Favor de escribir tus comentarios aquí. Gracias.
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