Romanos
8:28
Y sabemos
que para los que aman a Dios,
todas las cosas
cooperan para
bien,
esto es, para los que son llamados
conforme a Su propósito.
Y SABEMOS… ¿Sabes (conoces) la
paz y la claridad que se les brinda a quienes confían y obedecen? Nosotros - “cristianos”
– somos un grupo especial de personas – llamados juntos por nuestra FE en
nuestro SEÑOR – JESUCRISTO. “La fe es la certeza de lo que se espera,
la convicción de lo que no se ve” (Hebreos 11:1).
Cuando “caminamos por fe” (2 Corintios 5:7), nuestro “conocimiento” de los
conceptos espirituales mejora. La Biblia es un libro para vivir – no un tomo
para leer como un diccionario. Al “vivir” la palabra de DIOS – al confiar y
obedecer (Proverbios 3:5-6) – la palabra de DIOS se vuelve más clara y
significativa. Y SABEMOS que nuestro SEÑOR es digno de confianza. ÉL ES bueno.
Y
aprendemos a AMARLO. A medida que aprendemos a HACER lo que nuestro SEÑOR
quiere que HAGAMOS – SU amor se hace más claro. Vemos SU deseo de que nos “neguemos
a nosotros mismos” — al principio — como un paso doloroso e innecesario. No
confiamos en estas palabras tan fuertes. PERO — a medida que “morimos” un poco
a nosotros mismos — comenzamos a comprender que el mandato de nuestro SEÑOR de
“tomar nuestra cruz cada día” (Lucas 9:23) es una bendición. ¡Nuestros
corazones engañosos nos impiden comprender que los mandamientos de nuestro
SEÑOR fueron dados para nuestro BENEFICIO! Quienes aprenden a “negarse a sí
mismos” comprenden con mayor claridad el amor que nuestro SEÑOR tenía por
nosotros cuando pronunció esas palabras. ¡Y JESUCRISTO nos ama con el amor que
SU PADRE tiene por ÉL! (Juan 15:9). Y nuestro SEÑOR nos instruye a PERMANECER
en SU amor (Juan
15:9). A medida que “confiamos y obedecemos”, ¡el amor que
tenemos por JESUCRISTO crece espontáneamente!
Nuestros corazones “nacidos de nuevo” responden al amor de nuestro SEÑOR. ¡Nosotros
le amamos a Él en respuesta! Ríos de agua viva (Juan 7:38) —el amor de nuestro
Señor— brotan de nuestros corazones. ¡Amamos porque Él nos amó primero!
(1 Juan 4:19)
A medida
que nuestro amor por nuestro SEÑOR crece – aprendemos a CONFIAR en ÉL y SUS
caminos aún más profundamente. Nosotros “entendemos” cualquier cosa que ÉL nos
pide que HAGAMOS – ÉL lo hace porque ÉL nos ama. Estudiando la Biblia,
sirviendo a otros (especialmente a otros hermanos y hermanas eternos),
negándonos a nosotros mismos, cediendo al ESPÍRITU SANTO – todo lo que nuestro
SEÑOR nos instruye a HACER – ÉL lo hace por SU amor por nosotros. ÉL
SABE que seremos BENDECIDOS – si confiamos y obedecemos.
A medida
que nuestra CONFIANZA en JESUCRISTO crece debido a nuestra obediencia y
dependencia en ÉL – llegamos a comprender que TODO lo
que hemos experimentado es parte de
SU plan soberano. Todas las circunstancias incómodas y dañinas fueron
permitidas soberanamente para nuestro BENEFICIO. Tal como José les dijo a sus
hermanos cuando estaban en Egipto: “Ustedes tramaron el mal contra mí, pero DIOS
lo convirtió en bien para producir este resultado, para salvar la vida de mucha
gente” (Génesis 50:20). Nuestro SEÑOR usa CADA circunstancia para “enseñarnos”
acerca de ÉL y para “moldearnos” a SU semejanza. CADA circunstancia.
A lo largo
de los años, he conocido a muchos cristianos que se han centrado en su dolor y
pérdida. En lugar de aprender del dolor y la incomodidad – permanecen
estancados en su sufrimiento. Están convencidos de que merecían algo mejor. (De
lo contrario, aprenderían de la situación y seguirían adelante). No hay pérdida
– ni dolor – más grande ni más profundo que el propósito de nuestro SEÑOR en
nuestras vidas. ÉL nos creó a nosotros y a cada persona o cosa que nos importa.
Cualquier pérdida o sufrimiento que encontremos – cualquiera – forma parte de SU
plan para enseñarnos a depender de ÉL. Solo de ÉL. Debemos estar dispuestos a
aprender para percibir nuestro "dolor" con la actitud correcta. Somos
SUS discípulos. Los discípulos son personas que desean aprender. De cada
persona y cosa en esta vida. Toda la creación pertenece a JESUCRISTO. Y ÉL hará
con ella lo que le plazca. Para que podemos aprender a confiar en ÉL y obedecerLe.
Y esto es
SU propósito. Estamos llamados a SER como nuestro SEÑOR. ÉL nos moldeará a SU
imagen. Nuestra “carne” NO le gusta ser moldeada. Nuestros corazones NO les
gusta ser llamados engañosos. Como resultado, las experiencias que nuestro
SEÑOR nos permite tener son – a menudo – incómodas. Con frecuencia le decimos a
DIOS que está equivocado cuando nos hace sentir incómodos. (Será un gran día en
nuestras vidas cuando oremos MENOS para que DIOS “arregle” lo que está mal y
nos incomoda). Precisamente las “cosas” que llamamos incorrectas e incómodas
son las que ÉL usa para mejorar nuestra dependencia de ÉL. Nuestra creciente
dependencia de ÉL nos hace más semejantes a ÉL. Y ÉL es glorificado más por
aquellos que actúan y piensan como ÉL.
Entonces –
hagamos nuestra meta hoy – menos peticiones de nuestro Señor para “arreglar”
las cosas – más dependencia intencional de ÉL. Seremos bendecidos si aprendemos
a CONFIAR EN JESUCRISTO “EN” TODAS nuestras circunstancias. Todo el día. Hoy.
Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a Su propósito.
Favor de escribir tus comentarios aquí. Gracias.
ReplyDelete