Monday, April 6, 2026

Claridad Bendice y Cuesta ("Nuestras" Vidas No Son Nuestras)

Mateo 28:19 
Vayan, pues
y hagan discípulos 
de todas las naciones
bautizándolos en el nombre 
del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,

En Mateo 28, nuestro SEÑOR resucitado da instrucciones finales a los once discípulos que permanecieron fieles a ÉL. Este versículo demuestra, una vez más, las bendiciones que nos esperan cuando podemos entender los idiomas originales de la Biblia. (No tenemos que conocer los idiomas originales — hebreo, griego y un poco de arameo — pero – si los aprendemos – la palabra de DIOS es aún más profunda e impresionante que las traducciones que leemos. Cualquier buena traducción sigue siendo la palabra de DIOS.)

La primera palabra del versículo – ir – es un participio.  Literalmente – “mientras van” o “habiendo ido”.  Lo que se entiende por este participio es – mientras “vives la vida”.  Tal como estás “yendo”.  Así como nosotros “vivimos” – debemos HACER discípulos.  Esto significa que debemos incluir “la formación de discípulos” en cada interacción que tengamos con cada cristiano que conocemos – familia (inclusiva inmediata), amigos, asociados, compañeros de trabajo – “como vas” – HACER discípulos.  Un cristiano obediente VIVIRÁ este versículo en cada momento de su vida “mientras va” – mientras vive…

Hay solo un verbo que es “activo” en este versículo. “Hacer” está en forma aorista, activa, imperativa y plural. Todos los demás verbos en esta declaración están en forma de participio. Aoristo significa que es una acción completada. Debemos HACER esto. Activo significa continuo. Debemos continuar a HACER esto. Imperativo significa – no opciones. JESUCRISTO NO está pidiendo nuestro permiso. ÉL nos dice que HAGAMOS discípulos. Obedecemos – o no obedecemos. No hay lugar para la confusión aquí. El aspecto plural del verbo significa TODOS nosotros. Todos. HAGAMOS esto. Hagamos discípulos y díganles a esos discípulos que HAGAN otros discípulos. Así es “cómo” el cristianismo ha pasado de una generación a la siguiente durante 2,000 años.

Solo hay una forma de “hacer discípulos”.  Tenemos que ser uno.  No se puede enseñar lo que uno no sabe. JESUCRISTO SABÍA que nos estaba asignando una tarea para toda la vida cuando nos ordenó que “hagamos discípulos”. Un cristiano que quiera obedecer este mandato dedicará su vida a crecer en el conocimiento y la gracia del SEÑOR para poder seguir “haciendo” otros discípulos.  Porque nuestros “discípulos” se estancarán si no estamos creciendo.  Este mandamiento perdura mientras estemos vivos. Aprende para que puedas hacer”. Dedica tiempo y energía para poder TRANSMITIR tu conocimiento a los demás. “Más bienaventurado es dar que recibir”. (A medida que obedecemos a nuestro SEÑOR en nuestros años posteriores, ÉL nos proporciona ánimo e inspiración.) SU mandamiento es una bendición para quienes confían y obedecen.  Aunque lo dudamos seguidamente - nuestro SEÑOR nos ama - aún en SUS mandamientos.  Sólo tenemos que obedecer para confirmarlo.

Tenemos que “hacer discípulos” de todas las naciones. La iglesia actual está compuesta en su mayoría por gentiles. (Los judíos siguen formando parte del plan de DIOS. Sin embargo, tras su rechazo al MESÍAS hace 2000 años – han quedado “apartados” durante un tiempo. Nuestro SEÑOR volverá a centrar SU atención en SUS promesas a Abraham (los judíos) una vez que SU novia — la iglesia — sea arrebatada [el rapto]). Mientras tanto, aquellos de nosotros que hablamos español tenemos MÁS oportunidades de “hacer discípulos” de otras naciones.  México, América Central y América del Sur están llenos de personas que necesitan claridad espiritual.  Deberíamos hacer discípulos de nuestras familias y amigos en nuestro país “natal” y en otros países.  No hay responsabilidad más importante ni más bendita que la “obra” que nuestro SEÑOR nos ha dado de HACER.  

A continuación, el versículo salta abruptamente al “bautizando” — el verbo “bautizar” en forma de participio. Debemos bautizar a los discípulos que encontremos “mientras que vayamos” (yendo / viviendo).  Obviamente, debemos evangelizar a aquellos con quienes nos encontramos y que no son creyentes. Si, por la gracia de DIOS, se convierten en creyentes, debemos bautizarlos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. “Bautizar” es secundario en este versículo. El mandato principal es HACER discípulos.  (Para un versículo claro sobre la importancia y la responsabilidad que tenemos de “evangelizar” – véase 2 Corintios 5:18-19. Los cristianos tienen un ministerio de evangelización de por vida que va de la mano con la formación de discípulos.  Dos ocupaciones a tiempo completo que deben definirquiénesSOMOS como cristianos – la evangelización y el discipulado).  A medida que evangelizamos a los no creyentes y estos “nacen de nuevo” – debemos “discipularlos”.  (Una vez más – los que hablan español tienen un alcance “internacional” mucho mayor – SI lo utilizan).  

Entonces – todos los discípulos deben continuar el proceso evangelizando a otros. Las personas que son soberanamente “salvas” a través de sus esfuerzos evangelísticos deben entonces convertirse en sus “discípulos”. Los creyentes deben evangelizar y discipular continuamente a otros. Continuamente. Nuestras vidas deben serconstruidasalrededor (literalmente EN) de JESUCRISTO. (Esta es una nueva idea para la mayoría de los “cristianos” en los Estados Unidos. Están convencidos de que sus vidas deben ser construidas alrededor de los ingresos (ganancia) y discutir a JESUCRISTO cuando y si la conversación lo permite. Este es un triste error que algún día – en un futuro no muy lejano – será corregido – eternamente.)

Algunas reflexiones adicionales…  
Es erróneo llamar a este versículo la “Gran Comisión”.  Muchos cristianos piensan que este versículo es una orden de evangelizar.  Aunque en este versículo se da a entender claramente que debemos evangelizar, esa no es la idea principal que se transmite. La orden principal es “hacer discípulos”.  
JESUCRISTO concluye esta instrucción específica en el versículo 20 con “Yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo”.  A partir de este final, concluimos que este mandamiento se aplica a TODOS los creyentes hasta que ÉL regrese para recogernos.

Vayanpues
y hagan discípulos 
de todas las naciones
bautizándolos en el nombre 
del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,

Mejoramiento Continuo

Filipenses 4:6 
Por nada estén afanosos (preocupados / angustiados); 
antes bien, 
en todo, 
mediante oración y súplica 
con acción de gracias, 
sean dadas a conocer sus peticiones delante de Dios.

¿Cómo estás en medio de las guerras y los rumores de guerras? La violencia es más común en todas partes. Las personas malas se sienten más inclinadas a hacer cosas malas. Y las personas “buenas” a nuestro alrededor se vuelven más confundidas. Lo “correcto” parece más difícil de encontrar. La vida “se siente” fuera de control… La iglesia sufre. Los líderes de la iglesia son acusados regularmente de abuso financiero. La iglesia católica ordenó a una mujer arzobispa por primera vez en su historia hace dos semanas. El caos moral continúa aumentando. Y todos estos “meta-temas” se superponen a las necesidades / deseos / esperanzas normales de la vida cotidiana. Hay facturas que pagar, bocas que alimentar, problemas laborales que resolver, desacuerdos en casa… ¿Qué se supone que debemos hacer?

Descansa. Toma una respiración profunda – y descansa. En JESUCRISTO. Nuestro SEÑOR SABÍA que todo esto sucedería en este momento – exactamente como es – antes de que ÉL creara la creación. ÉL  SABÍA. Y – ÉL PERMITIÓ estas circunstancias – esta confusión / agitación cósmica – para nuestro beneficio y SU gloria. TODO ello. Nuestro SEÑOR está obrando en medio de TODA la confusión y la maldad que vemos y experimentamos en este momento. TODOS los detalles en tu vida que te hacen sentir incómodo, preocupado, inquieto, angustiado – ÉL LO PERMITIÓ. ÉL quiso que TODOS los detalles en tu vida en este momento existieran para que DISFRUTARAS de una paz más profunda EN ÉL.

Así que – respira hondo – y descansa.  En ÉL.  ÉL ES bueno.  En TODAS las preocupaciones que tienes y experimentas justo AHORA.  JESUCRISTO tiene TODO bajo SU control.  Y ÉL te ama.  Profundamente.  Lo suficiente como para morir por ti.

Así que – “Ven – razonemos juntos”. TODAS las circunstancias de nuestras vidas — TODOS las dramas confusas, dolorosas, complicadas y egoístas de nuestras vidas — forman parte de SU plan. ¡TODO ello!  No hay detalle demasiado pequeño o demasiado grande como para que JESUCRISTO lo haya pasado por alto. ¡ÉL SABE! Y en SU previo conocimiento (ÉL LO SABÍA de antemano – antes de la creación), ÉL PERMITIÓ que sucedieran estas cosas en nuestras vidas para que nuestra confianza en ÉL se profundizara. ÉL tiene un PROPÓSITO en los problemas que soportamos.  Los que son culpa nuestra — resultado de nuestros pecados — y los que son resultado de vivir en un mundo caído.  TODO ello forma parte de SU plan para que aprendamos.  Así que, mis queridos hermanos y hermanas – relájate y aprende.  JESUCRISTO está obrando en medio del dolor y el caos. 

Y ora. Comparte tus cargas y preocupaciones con JESUCRISTO (Mateo 11:28-30). Nuestro SEÑOR es bueno. ÉL ES bondadoso. Ora. Comparte con ÉL las cargas (ÉL YA LAS CONOCÍA antes de que oras). Y ÉL te ayudará. ÉL siempre lo hace. Cuando confiamos y obedecemos.  

Y no sólo te pones a orar. ¡Ora con agradecimiento! Demos gracias por la intensidad de nuestro sufrimiento. Porque cuanto más intenso es el sufrimiento – más fuerte es nuestra dependencia del SEÑOR. Y cuando esta terrible tormenta pase (y pasará), ¡nuestra relación con JESUCRISTO será más fuerte y profunda que antes! Comprenderemos con mayor claridad SU fidelidad, SU fuerza y SU consuelo cuando somos afligidos.  Nuestra paz se vuelve más profunda, más difícil de perturbar. Nos convertimos en un árbol plantado junto a un arroyo (Salmo 1:3). Estables. Fuertes. Tranquilos. Capaces de soportar fuertes tormentas en esta vida caída y perversa.  

Así pues – déjanos recordar la verdad. Nuestro DIOS SABE todo. Cada detalle. Cada bendición y cada dificultad. Y ÉL está obrando en nosotros. ÉL quiere que seamos más como ÉL – menos como nosotros mismos. ÉL utiliza nuestras circunstancias para enseñarnos, para moldearnos, para mantenernos quebrantados y dependientes en ÉL. A medida que seamos más como ÉL – LE amamos más. Porque ÉL ES amor.  A medida que LE amamos más – también amamos más a los demás. Y aprendemos a DISFRUTAR de la incomodidad de nuestros problemas porque dan lugar a algo BUENO para quienes nos rodean. Nuestro DIOS obra a través del dolor para crear algo bueno para SU gloria.  (Suena un poco como la cruz, ¿no?)  Sé agradecido por tu dolor y tu incomodidad hoy.  Resultará en más bondad provisto por ti (dado por el SEÑOR) en el futuro – si aprendes a apoyarte más en ÉL como resultado de los problemas y dificultades de hoy.  
Por nada estén afanosos (preocupados / angustiados); 
antes bien, 
en todo, 
mediante oración y súplica 
con acción de gracias, 
sean dadas a conocer sus peticiones delante de Dios.

Sunday, April 5, 2026

Conocer a Él, el Poder de Su Resurrección y la Participación de Sus Padecimientos

Filipenses 3:10  
y conocerlo a Él, 
el poder de Su resurrección 
y la participación en Sus padecimientos, 
llegando a ser como Él en Su muerte,

En su carta a los Filipenses, Pablo compartió su deseo de dejar atrás todos y cada uno de sus logros anteriores porque entendía el valor de la eternidad con JESUCRISTO.  El capítulo 3 (Pablo no escribió sus cartas con capítulos) es un repaso reflexivo de Pablo sobre la importancia de JESUCRISTO.  No hay nada que tengamos ni tendremos jamás en esta vida caída que se pueda comparar con una relación eterna con ÉL.

Pablo anhelabaconocera JESUCRISTO. ¿Y cuál es el resultado de conocer a nuestro SEÑOR? Comenzamos a tener una idea de la profundidad de Su amor. Y a medida que crecemos en nuestro entendimiento de Su amor – las cosas de esta vida se vuelven más insignificantes… Literalmente… JESUCRISTO vino a este mundo caído para rescatarnos (salvarnos) de una eternidad angustiante. Vino porque ÉL, Su Padre y el Espíritu Santo nos aman. Nos aman con un amor eterno.  Un amor que no entendemos – todavía.  DIOS ES amor.

A medida que crecemos en el entendimiento del amor de DIOS – nuestras metas cambian.  Tal como le ocurrió a Pablo.  Ya no buscamos la aprobación de los demás.  Aprendemos que la meta de esta vida es exactamente lo que Pablo expresó en este versículo – “conocerLO a ÉL”.  A medida que LO conocemos – SU amor por cada uno de nosotros se vuelve más claro.  Y la certeza de “quiénes” somos en ÉL se vuelve palpable (real).  ÉL ES DIOS.  ÉL creó todas las cosas.  Lo que ÉL ha declarado — ÉL lo hará.  Y SU amor provoca un cambio en nuestra perspectiva — “Porque el amor de CRISTO nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron;” (2Cor. 5:14)  Aprendemos que el amor de JESUCRISTO “nos constriñe”.  SU amor en nosotros quiere expresarse en actos de amor hacia los demás.  A medida que crecemos en nuestro amor por los demás – nuestros propios deseos ya no importan.  No perseguimos cosas hechas de polvo.  Simplemente anhelamos conocerLO a ÉL.

Mientras que conocemos mejor a JESUCRISTO (reflexionamos en ÉL para muchas horas) – entendemos que ÉL ES un ser real con un cuerpo real. JESUCRISTO tiene un cuerpo que puede ser tocado físicamente. ÉL ES una “persona” (DIOS) real. Y ÉL tiene un cuerpo que ÉL “se puso” cuando nació, fue crucificado, y luego ÉL resucitó. ÉL todavía lleva las cicatrices en SU asombroso cuerpo resucitado. Y un “día”, tú y yo conoceremos (experiencialmente – lo “sentiremos”) el poder que DIOS usó para resucitarLO. Él usará este mismo poder autoritativo y abrumador para darnos cuerpos sobrenaturales. Nuestros cuerpos “perecederos” se vestirán de “inmortalidad” (1 Cor. 15:42-43). DIOS usó un increíble poder para vencer la muerte y resucitar a SU HIJO. Y Pablo en su carta a los filipenses, anhelaba conocer este cuerpo resucitado que iba a recibir (y que nosotros también recibiremos). Pablo aprendió a enfocarse en las cosas eternas.

Luego los pensamientos de Pablo dan un giro sorprendente en Filipenses 3:10. Pablo pasa de conocer a JESUCRISTO personalmente y “ponerse un cuerpo inmortal” al sufrimiento. Esto es extraño. Hay aquí una mezcla de vida y muerte. Se nos da vida eterna con ÉL. Nuestro lugar en el cielo está asegurado por el ESPÍRITU SANTO en nosotros. “Recibimos” la vida eterna y cuerpos resucitados porque nuestro SEÑOR murió por nosotros. ÉL murió para pagar el precio eterno que debemos. Y al conocerLO a ÉL y SU deseo de velar por nuestro bienestar eterno, aprendemos que ÉL quiere que cuidemos del bienestar de los demás. (Que amamos con amor “agape” porque ÉL nos amó con este mismo amor.)  A medida que aprendemos a “morir a nosotros mismos” – sufrimos. Nuestra carne no quiere estar incómoda.  NO quiere "morir".  Queremos poseer cosas nuevas y bonitas. Y no es un pecado poseerlas. Pero nuestro dinero se gasta mucho más sabia y eficazmente si lo usamos para ayudar a otros a conocer a JESUCRISTO. Y llegamos a comprender un poquito de SU dolor, SUS sufrimientos.  Porque nos negamos.  No buscamos lo que disfrutaremos.  Damos preferencia a los demás – todo del tiempo.  Morimos juntamente con ÉL.  Para SU honor.  Para mostrar un poco del amor hacia ÉL que ÉL mostró en la cruz hacia nosotros.  Comenzamos “ser” más como ÉL.  Menos como nosotros.  

A medida que crecemos en nuestra comprensión de Sus sufrimientos y muerte – nuestras circunstancias se vuelven menos importantes. Físicamente, emocionalmente, espiritualmente – aprendemos. Aprendemos a confiar en ÉL. ÉL sufrió mucho más de lo que jamás nos pedirá soportar. Y aprendemos a sufrir con una sonrisa. Porque entendemos que en nuestra capacidad de soportar incomodidad o dolor en beneficio de otros – glorificamos a nuestro SEÑOR. Nuestras respuestas a las circunstancias difíciles cambian. Ya no insistimos en la comodidad. Anhelamos conocer a JESUCRISTO – y el poder de SU resurrección, así que nos unimos a ÉL en Sus sufrimientos y muerte.  Hoy.  Todo del día.

y conocerlo a Él, 
el poder de Su resurrección 
y la participación en Sus padecimientos, 
llegando a ser como Él en Su muerte,

Friday, April 3, 2026

Constancia en el Entendimiento

Tito 3:7 
para que justificados 
por Su gracia 
fuéramos hechos herederos 
según la esperanza de la vida eterna.

Hemos sido justificados. Justificado es un término legal. Somos declarados INOCENTES por JESUCRISTO. ÉL imputó SU justicia en nosotros y tomó sobre SÍ MISMO nuestros pecados. SI estuviéramos en una sala de tribunal con el PADRE como nuestro santo JUEZ – después de que se lea la increíblemente larga lista de nuestros crímenes contra otros (tanto en obra como en pensamiento) y contra DIOS mismo (con nuestras quejas y faltas de temor) – nuestro SEÑOR se pondría delante de ÉL y diría – “PADRE – ellos son INOCENTES. Yo pagué el precio completo por sus errores.” Saldríamos del santo tribunal justificados. Legalmente inocentes. Gracias a nuestro SEÑOR y a lo que ÉL logró en la cruz.

¿Y qué “hicimos” para que nuestro SEÑOR quisiera “justificarnos”? ¿Qué pensamos? ¿Qué experiencia tuvo alguien en nuestra vida para que nuestro SEÑOR derramara perdón eterno sobre nosotros? ¡¡¡No hicimos nada!!! Por SU gracia somos justificados. La gracia es un regalo inmerecido e injustificado. La gracia nunca puede ganarse ni merecerse. La gracia es un regalo gratuito. Nadie merece la gracia. Nuestro DIOS – SEÑOR de la creación – soberanamente ELIGE a quién ÉL “justificará por SU gracia”.

¡¡Hay muchos beneficios increíbles de la gracia de nuestro SEÑOR!! No solo somos hechos perfectamente santos, justos, perdonados y finalmente colocados en cuerpos glorificados – SINO que somos hechos herederos con JESUCRISTO. ¡DIOS nos ha “adoptado” como SUS hijos e hijas! ¡Recibiremos una herencia eterna!!

Según este versículo – nuestra herencia será “según la esperanza de la vida eterna”. Si consideramos claramente lo que se está comunicando aquí – nuestra herencia será impactada por la “esperanza” que mantenemos en la vida venidera – la vida eterna. La Biblia nos anima a mantener nuestros ojos en JESÚS. Debemos buscar las cosas de arriba. Debemos buscar primero el reino de DIOS. Cuando VIVIMOS estos versículos alentadores y mantenemos nuestra ESPERANZA en lo que no vemos (Hebreos 11:1), nuestra herencia cambia / mejora.

Mis queridos hermanos y hermanas – en estos tiempos terriblemente confusos – (vi hoy que el presidente Trump afirmó que Estados Unidos necesita a DIOS. Cierto. Pero inquietante. El presidente Trump no es cristiano. La claridad espiritual continúa perdiéndose en la inmoralidad y la confusión moral que giran a nuestro alrededor.) debemos mantener a JESUCRISTO como el tema principal. SOMOS justificados. Hemos recibido SU gracia. Tendremos una herencia eterna. ¡¡Según la ESPERANZA que tenemos (y mantenemos) en JESUCRISTO!! Así que – ¡¡ESPERA y confía en ÉL hoy!! Todo el día.

para que justificados 
por Su gracia 
fuéramos hechos herederos 
según la esperanza de la vida eterna.

Nuestro Señor Fue Crucificado

Marcos 15:25  
Era la hora tercera cuando LO crucificaron.

Usando el método judío de contar las horas desde la salida del sol (y la puesta del sol), solo Marcos registró que la crucifixión de Jesucristo tuvo lugar a la tercera hora, es decir, a las 9 a.m. Esto parece entrar en conflicto con la referencia temporal “la sexta hora” en Juan 19:14. Pero Juan probablemente utilizó el método romano (moderno) de contar las horas desde la medianoche (y el mediodía); así, situó el juicio de Jesús ante Pilato “alrededor de la sexta hora”, es decir, aproximadamente a las 6 a.m. El intervalo entre las 6 y las 9 a.m. estuvo ocupado por el abuso de los soldados (cf. Marcos 15:16–20), el veredicto de Pilato sobre los dos ladrones (cf. 15:27) y los preparativos para las crucifixiones.

 Grassmick, J. D. (1985). Mark. In J. F. Walvoord & R. B. Zuck (Eds.), The Bible Knowledge Commentary: An Exposition of the Scriptures (Vol. 2, p. 188). Victor Books.

Había un bebé nacido en un pequeño pueblo – Belén – que está a unas 6 millas al sur de Jerusalén. Pero este “bebé” era diferente. En la noche en que ÉL nació – ángeles aparecieron a los pastores en los campos y cantaron – “PAZ en la tierra”. El sacrificio perfecto había llegado a este mundo caído. El santo, santo, santo DIOS de la creación estaba obrando. SU plan se estaba desarrollando (“apocaliptando” – transliteración griego / español de desarrollar / revelar – “apocalipsis”). DIOS MISMO había venido a este mundo como un ser humano. ÉL vino a restaurar las relaciones rotas entre el santo, santo, santo DIOS y los humanos caídos que no sabían que estaban en peligro. (Los seres humanos están ciegos a su condenación eterna – hasta que DIOS les revela su quebrantamiento.) Porque el pecado humano es egocéntrico y orgulloso. No considera las consecuencias de sus acciones. La “naturaleza” humana solo quiere honrarse a sí misma. JESUCRISTO vino para hacer “paz” y “salvar” aquello que se había perdido (nosotros y otros a lo largo de la historia). Aquellos seres humanos increíblemente especiales, increíblemente bendecidos, eternamente afortunados que DIOS escogió antes de que ÉL creara la creación (Efesios 1:3-14).

El “método” que DIOS eligió para “rescatar / salvar” a SUS escogidos fue brutal. La crucifixión fue inventada antes de que los romanos conquistaran el mundo. Pero los romanos perfeccionaron la crucifixión como un método de intimidación para cualquiera, en cualquier lugar, que desafiara a Roma. Los criminales eran crucificados en público y dejados colgados en la cruz para asustar a la población del área. La crucifixión significaba una muerte lenta y dolorosa.

Nuestro SEÑOR fue azotado brutalmente, golpeado y escupido. A pesar de todo ese sufrimiento físico – ÉL no dijo ni una palabra. Ni una sola palabra del único “hombre” sin pecado que jamás haya existido. ÉL decidió soportar el castigo más injusto y cruel jamás sufrido en este mundo. (Porque ÉL amaba a los Suyos.)  JESUCRISTO fue entonces colocado sobre el travesaño (patíbulo). SUS muñecas (manos) fueron clavadas al travesaño de madera. Los soldados clavaron grandes clavos a través de la carne y los tendones de SUS muñecas (donde el brazo se une a la mano) y en la madera. Tenían mucha práctica en “dónde” colocar los clavos para que la carne no se desgarrara por el peso del cuerpo suspendido en la cruz.  (La carne de la palma de la mano era demasiado débil para mantener a alguien “crucificado”.  Las manos se desprendían de los clavos.)  A continuación, los soldados fijaron el patíbulo al poste vertical y SUS pies fueron clavados en el poste vertical.  (Normalmente, los pies se cruzaban — uno sobre el otro — y se clavaba un solo clavo a través de la parte superior de ambos pies, donde se unen con la pierna.)  Las cruces no eran tan altas como las vemos representadas en las películas.  Sus pies probablemente estaban entre 30 y 60 cm por encima del suelo.  (Así no tuvieron que levantar la persona tanto.) También, los romanos querían que la crucifixión fuera “personal”.  Imponente.  Cercana.  En tu cara.  Querían que la población temiera a Roma. 

Sabemos que ÉL murió un viernes. El viernes antes de la Pascua (sábado). Celebramos la Pascua – SU resurrección – el domingo – tres días después de que JESUCRISTO fue crucificado (viernes, sábado, domingo). Así que hoy (viernes 3 de abril) “debería” ser el “mismo” día que nuestro Señor fue crucificado hace un poco menos de 2,000 años.

Sería prudente considerar con atención (respetar) lo que nuestro SEÑOR ha hecho por nosotros. SU PADRE LO hizo pecado en la cruz (2 Corintios 5:21). No entendemos lo que eso significa. Solo podemos imaginar que fue un período horrible, terrible, eternamente doloroso, vergonzoso, humillante y miserable para nuestro SEÑOR. ÉL soportó TODO el castigo eterno que todos nosotros merecemos. En un “periodo breve” (unas 3 horas). En la cruz. ÉL fue un “sustituto” por nosotros. SU muerte “propició” la ira de DIOS hacia nosotros. Nuestro santo, santo, santo DIOS ahora nos “ve” vestidos con la justicia de SU HIJO (aunque no podemos “ver” esto – todavía). El ESPÍRITU SANTO ahora puede residir de una manera “santa” dentro de nosotros porque hemos sido hechos “santos” – pero aún no. Aún no.) Después de meditar en lo que nuestro SEÑOR ha hecho por nosotros – sería prudente depender más del ESPÍRITU SANTO para guiarnos. Depender menos de nosotros mismos. Porque nuestro SEÑOR dio SU vida perfecta por nosotros. ÉL derramó SU sangre sin pecado para que pudiéramos estar con ÉL para siempre. Y ÉL nos pide que LO “sigamos” con nuestras vidas mientras aún estamos aquí en este mundo caído. Vivir para y por medio de JESUCRISTO. Hoy.

Era la hora tercera cuando LO crucificaron.

Wednesday, April 1, 2026

Servicio Sincero

Efesios 5:21 
Sométanse unos a otros en el temor (la reverencia) de Cristo.

Sería BUENO considerar estas palabras más seriamente. Ellos son inspirados por el ESPÍRITU SANTO. Al considerar Efesios 5:21, sería sabio recordar las palabras de nuestro Señor – 
Así los últimos serán los primeros, y los primeros los últimos.” (Mateo 20:16) 
Pero el más grande entre ustedes será su siervo”. (Mateo 23:11)

Llegamos a la “iglesia” (el edificio NO es la iglesia – la iglesia son las PERSONAS) y miramos a nuestro alrededor. Vemos quién va mejor vestido, quién tiene el coche más caro, quién habla más alto o de forma más “espiritual”, y “organizamos” nuestro comportamiento a la jerarquía existente.  Buscamos formas de influir en los demás basándonos en nuestro “impacto” derivado de nuestras habilidades sociales, formación religiosa, capacidad económica, etc…  HACEMOS iglesia igual que el “mundo”.  La misma cultura – un entorno diferente…  Esto NO es lo que JESUCRISTO tenía en mente.  En absoluto. 

Según JESUCRISTO – ÉL quiere que busquemos al inseguro, al confundido, al luchador – y los amemos. Amarlos. No con un intento obvio de generar interés en “lo que” hacemos. Pero un amor sincero por los que luchan por encajar. Un amor sincero por aquellos que no están seguros de “qué” hacer o “cómo” hacerlo.

Y después de buscar a los marginados en nuestra iglesia (los últimos), nos sometemos unos a otros. Buscamos entender qué es lo que todos los demás quieren hacer o tener. Buscamos satisfacer sus deseos en SU cuerpo. NO la nuestra. Nos sometemos. Nos sometemos a los deseos de los más ruidosos, los más inmaduros, en la medida de lo posible. Porque nuestra humildad – humildad sincera – honra a AQUEL que se humilló a Sí Mismo y se hizo como nosotros – JESUCRISTO.

Necesitamos "aprender" que la humildad es un verdadero atributo cristiano. NO es algo que se deba "poner" para un ritual dominical y luego quitarse de camino a casa desde la iglesia. Escucha mientras estás en la iglesia. ESCUCHA. Y HAZ lo que quieran los hermanos y hermanas que te rodean. Sírvelos. Conviértete en su sirviente. Sométete. Y cuando dejes este mundo caído, serás bendecido por tu obediencia.

Sométanse unos a otros en el temor (la reverencia) de Cristo.

Claridad Bendice y Cuesta ("Nuestras" Vidas No Son Nuestras)

Mateo 28:19  Vayan , pues ,  y hagan discípulos  de todas las naciones ,  bautizándolos en el nombre  del Padre y del Hijo y del Espíritu Sa...