Salmos
16:1
Protégeme, oh Dios,
pues en Ti me refugio.
Me
refugio en Ti.
Deberíamos pasar nuestros momentos despiertos buscando nuestra única esperanza
en esta vida caída – Jesucristo. Él vino a rescatarnos del destino que tan
profundamente merecemos – una eternidad separada de un Dios santo. Él nos
"salvó".
Este
aspecto de Dios no fue entendido en la época del rey David. David sabía que
Dios era santo. David sabía que Dios era fiel. Él no conocía la profundidad del
amor de Dios por Sus escogidos. No sabía que enviaría a Su único Hijo a
sufrir una muerte terrible y castigadora en nuestro lugar. Hoy, lo
sabemos.
Y debido a
nuestro “entendimiento” (también un resultado de la obediencia al estudio
serio de Su palabra) de lo que Dios ha hecho por nosotros – podemos más
fácilmente – con más confianza – tomar “refugio” en Él. Nuestro Dios permite
progresivamente – a lo largo de la historia humana – un entendimiento
“creciente” de QUIÉN ES ÉL. El
Espíritu Santo – a quien Él envió en Hechos 2 para permanecer (morar) en esta
tierra – nos ayuda a crecer en el entendimiento mientras compartimos la vida
con Él.
Nuestro
Dios preservará a los que Él ha escogido. Él
HARÁ esto.
Precisamente porque CONOCEMOS / SABEMOS esta verdad –
debemos hacer de Él nuestro refugio. Debemos “escondernos” en Él – desde el
momento en que nos despertamos (tomamos conciencia) hasta que nos acostamos
(perdemos la conciencia) por la noche. “En Ti me refugio”. Este es el pensamiento y el deseo de una persona sabia. Al buscarLO como refugio – debemos someter nuestros
pensamientos y acciones a lo que Él quiere que “seamos” y “hagamos”.
ÉL ES DIOS. Nosotros no lo somos. Es
sabio que nos sometamos a Él a través del Espíritu Santo. Nuestro refugio se
convierte en nuestra fuente de identidad. Nos rendimos a Su protección,
consuelo y santidad.
Si Dios
está por nosotros – ¿quién está contra nosotros? (Romanos 8:31b). Esto es lo que debemos
recordar cuando nos escondemos en Él – si estamos escondidos en Él – si nos
entregamos a nosotros mismos y nuestros pensamientos a Su guía – ¿quién puede
estar en contra de nosotros? ¿Sus otros seres creados? Sería prudente
considerar cuidadosamente en Quién
nos escondemos. Nuestro
Refugio es el Creador de todo.
Pablo avanzó
nuestro “conocimiento” de Dios como nuestro “refugio” con este pensamiento de
su carta a la iglesia en Colosas – “Porque tú
has muerto y tu vida está escondida con Cristo en Dios”. (Colosenses
3:3) Mientras buscamos “refugio” en Él - morimos. Y esto es BUENO.
Necesitamos la protección de Dios y necesitamos Su sabiduría. Él nos DA
libremente estas cosas a medida que aprendemos a rendirnos a Él. Aprendemos a “morir”.
¡¡Nuestro DIOS es bueno!! ¡¡Refúgiate en ÉL hoy!!
Todo el día. Y disfruta de Su paz, Su presencia, Su perfecta voluntad.
Protégeme, oh Dios, pues en Ti me refugio.
Favor de escribir tus comentarios aquí. Gracias.
ReplyDelete