Salmos
138:6
Porque el Señor es excelso,
Y atiende al humilde,
Pero al
altivo conoce de lejos.
El SEÑOR es exaltado. ÉL ES santo. ÉL ES
deidad. ÉL ES DIOS. ÉL creó todo y a todos. (Deberíamos asombrarnos y sorprendernos de lo
rápido que olvidamos estas verdades). El rey David experimentó personalmente la
fuerza y la autoridad de DIOS sobre las naciones. Conquistó muchas naciones
poderosas con la ayuda y la protección del SEÑOR. Y David SABÍA esto. Sin
embargo, él, al igual que nosotros, olvidó QUIÉN lo elevó para convertirlo en
rey de una nación poderosa. Nosotros “disfrutamos” de los lujos de la vida del
siglo XXI y con tanta facilidad “pensamos / creemos” que adquirimos estas
comodidades por nuestro propio esfuerzo. Olvidamos
rápidamente (si lo hemos entendido),
al igual que el rey David, que todo lo que tenemos (y todo lo que somos)
proviene del SEÑOR. ÉL ES excelso. ÉL ES exaltado. ÉL NO ES como nosotros. ÉL ES DIOS.
Aún así. Aunque el SEÑOR ES santo. Aunque ÉL ES “otro”.
Nuestro SEÑOR atiende
/ considera / toma en cuenta al humilde. “Los últimos serán primeros” (Mateo 19:40; Marcos 10:31;
Lucas 13:30). El SEÑOR “presta atención a” quienes dependen de ÉL. En nuestra debilidad, ÉL ES fuerte (2 Corintios 12:7-10). Sería sabio considerar los
pensamientos de Pablo sobre la debilidad. El SEÑOR permite circunstancias en
nuestra vida que “nos quebrantan”, para que permanezcamos humildes,
dependientes de ÉL. “Tened por sumo gozo
cuando encuentras en diversas pruebas” (Santiago 1:2). Porque EN las
pruebas, EN el quebrantamiento, aprendemos a
mantener nuestra mirada en las “cosas de arriba”
(Colosenses 3:2). El SEÑOR ES nuestro enfoque. ÉL ES nuestra ayuda. Y ÉL
disfruta de nuestra dependencia de ÉL. ÉL atiende / considera / toma en cuenta al humilde.
Sin
embargo, esto NO es cierto para quienes "creen" que han logrado algo
sin el SEÑOR. (Nunca podremos ni lograremos nada sin el SEÑOR. TODA la creación LE pertenece a ÉL. No podemos "pensar" – sin SU divina provisión de un
cerebro funcional. Véase Daniel 4.) No tenemos nada de lo que
sentirnos orgullosos – y aún así olvidamos esta verdad. Igual que
el rey David.
¿Cómo
responde nuestro SEÑOR al orgullo? ÉL NO se complace en él (véase Proverbios
16:18). ÉL disciplina a SUS hijos orgullosos (los que son salvos - Hebreos 12).
El SEÑOR condena el orgullo. Un “día”, Satanás será arrojado al lago eterno de
fuego por causa de su orgullo (Isaías 14:12-15; Ezequiel 28:12-19; Apocalipsis
20:10). Nuestro CREADOR odia el orgullo porque
ÉL MISMO — el SEÑOR de todos — no es orgulloso (Mateo 11:29). Si ÉL — siendo el SEÑOR — es humilde, ¿cuánto más
odiará el orgullo? SUS seres creados nunca tendrán nada de lo cual puedan
sentirse orgullosos. Simplemente porque fueron y son creados por un SEÑOR
humilde. Por esta razón, ÉL
considera a los orgullosos desde lejos. ÉL NO está cerca de ellos,
aun si son SUS hijos escogidos y adoptados. (SUS hijos seguirán siendo
“salvos”, pero como quien pasa por el fuego. 1 Corintios 3:11-15). ÉL se distancia del orgullo.
Así que hoy
- queridos hermanos y hermanas - recordemos QUIÉN nos creó - el SEÑOR. Y ÉL ES
humilde. ÉL ES manso. Y el SEÑOR quiere que SEAMOS lo mismo. La gente humilde que
entiende todo lo que tenemos y somos viene de ÉL. Y ÉL debe ser exaltado. Elogiado. Porque ÉL ES el SEÑOR.
Porque el Señor es excelso, Y atiende al humilde, Pero al altivo conoce de lejos.
Favor de escribir tus comentarios aquí. Gracias.
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