Salmos
149:6-7
Sean las alabanzas de Dios en su boca,
Y una espada de dos
filos en su mano,
Para ejecutar venganza en las naciones
Y castigo
en los pueblos;
Aunque este salmo no menciona al rey David,
sin duda el tema nos lo recuerda. A David no se le permitió edificar el templo
del Señor porque derramó mucha sangre (1 Crónicas 22:8). Dios le ordenó a David
conquistar a los pueblos pecadores que ocupaban la tierra prometida. Y David
obedeció. Las batallas que libró David eran personales y de cerca. Cuando
matabas a alguien con la espada, lo oías gemir y veías su sangre correr. David
era lo que llamaríamos un hombre “violento”.
La vida en los tiempos de David era
completamente diferente a la de hoy. Tendemos a “juzgar” el pasado desde una
perspectiva inexacta y poco informada. El rey David obedeció a Dios y conquistó
muchas regiones. El crecimiento físico y financiero de la nación de Israel —la
nación elegida de Dios— era parte de Su plan. Y este tremendo crecimiento fue
el resultado de la conquista violenta de muchos pueblos diferentes.
Hay una gran diferencia entre el
comportamiento de los creyentes de aquel entonces y el de los de hoy. Nos
sentimos “ofendidos” y molestos por las palabras. Vivimos en una cultura
hipersensible / insensata / depravada en la que la gente se ofende por un
cambio en el viento. Estos días no durarán mucho. La violencia y el
derramamiento de sangre volverán al mundo “supuestamente” civilizado. La idea
de hacer “bullying” a alguien con comentarios críticos resultará hasta graciosa
cuando llegue la tribulación. Las palabras serán el menor de los problemas que
enfrentarán quienes atraviesen el terrible juicio por venir.
Sería sabio considerar las diferentes “dispensaciones” que Dios ha
utilizado a lo largo de la historia de Sus interacciones con los seres humanos
en esta tierra. Él ha “gobernado” a lo largo de la
historia de diferentes maneras. Hoy en día – el Espíritu Santo mora en nosotros
mientras Jesucristo está sentado en Su trono. No somos “mejores” que el rey
David porque no somos físicamente violentos. La historia y la cultura eran
diferentes en aquel entonces. Dios usó a hombres con espadas de dos filos para ejecutar venganza
sobre la gente pecadora. Destruyó aldeas y pueblos, y le permitió a
Su pueblo habitar en estas zonas conquistadas.
Debemos permitir que la diferencia en las
dispensaciones de Dios sea sencillamente eso – diferente. No deberíamos “juzgar”
otras épocas y dispensaciones en el plan de Dios. No somos “mejores”. No
estamos en posición de juzgar. Simplemente deberíamos entender que las personas
percibían la vida de manera diferente. Sus percepciones fueron permitidas por
el Dios soberano que las creó. El rey David no fue criticado en la Biblia por
matar a Goliat ni a muchos hombres extranjeros. Se le instruyó a hacerlo en el
nombre de Dios y para Su gloria. Debemos participar en Su plan — al igual que
el rey David — sin juzgar a otras figuras o perspectivas históricas. Seríamos sabios en vivir con la misma pasión
que tuvo el rey David para su Rey.
Nuestros “tiempos” son al menos tan
confusos como los “tiempos” violentos del rey David. Hoy vivimos bajo el juicio
de Dios. Literalmente tenemos debates hoy en día sobre “qué” ES una mujer. Esto
es una necedad depravada. La vida no tiene sentido. Y podemos ver el juicio de
Dios sobre este mundo por los pensamientos irracionales que se aceptan como “normales”.
Sería sabio entender que la Biblia está
inspirada por el Espíritu Santo. Las palabras que leemos allí son para nuestro
beneficio. Hay ideas y conceptos en la cultura de Israel (y en la perspectiva
del rey David) de hace 3,000 años que nos ayudarán a honrarLo. Debemos seguir
escudriñando la palabra de Dios y aprendiendo de Él.
Sean las alabanzas de Dios en su boca,
Y una espada de dos filos en su mano,
Para ejecutar venganza en las naciones
Y castigo en los pueblos;
Favor de escribir tus comentarios aquí. Gracias.
ReplyDelete