Monday, December 8, 2025

Brotarán Manantiales de la VIDA

Proverbios 4:23 
Con toda diligencia guarda tu corazón, 
Porque de él brotan los manantiales de la vida.

Guardar / velar por – es un mandato imperativo. HAZLO. Vela por tu corazón. Guarda tu corazón. Con intención seria (diligencia). Como un guardia de la torre que protege la ciudad de los ejércitos invasores. Guarda tu corazón.

Pero espera un minuto – la palabra de DIOS nos dice que nuestros “corazones son intrínsecamente (inevitablemente) engañosos. ¿Quién los conocerá?” (Jeremías 17:9). Las sabias palabras del Padre en Proverbios 4 (probablemente de Salomón) nos piden que hagamos lo imposible. Cuando se nos ordena "cuidar nuestros corazones" en Proverbios 4:23 – se nos instruye a hacer lo imposible. A propósito. Porque es DIOS quien responde a la pregunta retórica (¿quién conocerá el corazón?) de Jeremías en Jeremías 17:10: "YO, el Señor, escudriño el corazón, Pruebo los pensamientos, Para dar a cada uno según sus caminos, Según el fruto de sus obras". Nuestro SEÑOR pide lo imposible para que podamos APRENDER a depender de ÉL. Una revisión superficial de la historia de Israel, o la iglesia, demuestra que DIOS siempre coloca a SU pueblo elegido en circunstancias abrumadoras para que puedan aprender a confiar en ÉL. Israel venció a grupos que eran más grandes y más fuertes que los judíos. La iglesia ha crecido por todo el mundo, aunque no es una organización físicamente agresiva. “Es DIOS quien obra en ustedes” (Filipenses 2:13). Sería SABIO buscarLO mientras ÉL escudriña nuestros corazones. Y ÉL nos ayuda a guardarlos con diligencia. Como un guardia en la torre de vigilancia.

Hay otro aspecto de “guardar nuestros corazones con diligencia” que podemos implementar. Nuestros pensamientos pueden “transformar nuestra mente” (Romanos 12:1-2). Nos ayudan a tener “la mente de Cristo” (1 Corintios 2:16). La Biblia nos anima a “vivir” estas palabras de Pablo: “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad” (Filipenses 4:8).

Nuestro generoso y amoroso SEÑOR nos da diferentes herramientas para “velar por nuestros corazones con toda diligencia”. Y es IMPORTANTE que – desde nuestro lado de la eternidad – lo intentemos. DIOS transforma nuestros débiles esfuerzos de fe en milagros. No milagros que podamos “ver” – sino milagros en nuestro crecimiento y comprensión espiritual. Solo por SU gracia comprendemos todo lo que entendemos sobre nuestro Creador eterno. ÉL ES un SER diferente. Tres PERSONAS en UNA. DIOS.

Y a medida que “aprendemos a creer” que nuestro SEÑOR habita en nuestros corazones – podemos cederLE SU lugar con mayor disposición (Apocalipsis 3:20). Más intencionalmente. Y ÉL tendrá mayor control sobre nuestros “corazones engañosos”. Nuestros corazones aún nos engañan. Pero – aprendemos a reírnos de nosotros mismos con más frecuencia, ya que nuestro SEÑOR nos muestra con mayor facilidad lo egocéntricos, orgullosos y confundidos que somos “en nuestros corazones”. Aprendemos a cederLE nuestros corazones engañosos. Y nos cuesta “permanecer” allí. Porque nuestros corazones engañosos son implacables en su deseo de confundirnos. Disfrutamos del pecado (nuestra carne lo disfruta). Aunque nos espera el cielo. Nuestros corazones quieren desobedecer a nuestro amoroso y generoso SEÑOR.

Y de nuestros corazones brotan los manantiales de la vida. ¡¡Piénsenlo!! Los pensamientos de nuestro SEÑOR – cuando nos rendimos a ÉL – fluyen de nuestros corazones. Porque ÉL es “la vida”. Pablo lo explicó en su carta a los Corintios:“Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la extraordinaria grandeza del poder sea de DIOS y no de nosotros. Afligidos en todo, pero no agobiados; perplejos, pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no destruidos. Llevamos siempre en el cuerpo por todas partes la muerte de JESÚS, para que también la vida de JESÚS se manifieste en nuestro cuerpo. Porque nosotros que vivimos, constantemente estamos siendo entregados a muerte por causa de JESÚS, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo mortal." (2 Corintios 4:7-11).  Cuando nuestro SEÑOR fluye de nuestros corazones – nuestra “experiencia” en esta vida se profundiza. “El que cree en MÍ, como dice la Escritura: ‘De lo más profundo de su ser brotarán ríos de agua viva’” (Juan 7:38). Nuestro SEÑOR nos ama más de lo que entendemos. ÉL quiere usarnos para SU gloria. Al aprender a confiar en ÉL y no en nosotros mismos – nos volvemos más útiles para SUS propósitos. Y “ríos de vida” fluyen de pecadores débiles y egocéntricos como tú y yo. Nuestro SEÑOR es MÁS que increíble.  ÉL ES MÁS que bueno.
Con toda diligencia guarda tu corazón, 
Porque de él brotan los manantiales de la vida.

1 comment:

Deseando Claridad "EN" Jesucristo

Romanos 8:1  Por tanto, ahora no hay condenación  para los que están en Cristo Jesús.  (los que no andan conforme a la carne sino conforme a...