1 Reyes
8:61
“Estén, pues,
los corazones de ustedes enteramente dedicados
al Señor nuestro
Dios,
para que andemos en Sus estatutos
y guardemos Sus mandamientos,
como en
este día”.
Las palabras que
leímos fueron pronunciadas por Salomón, el hombre más sabio que jamás haya vivido
(1 Reyes 3:12). Acababa de terminar de orar una sabia oración para la
inauguración del increíble templo de Dios en Jerusalén. (Sería bueno tomarse 15
minutos y leer con l-e-n-t-a-m-e-n-t-e Y pensativamente 1 Reyes 8, si tienes “tiempo”
😊).
Nuestro DIOS es un DIOS BUENO. ÉL interactúa diferentemente – pero a la vez muy
similares con nosotros – hoy en día. Nuestro DIOS demuestra progresivamente
quién es ÉL. En un futuro cercano – revelará aún más de Su omnipotencia, Su
omnisciencia, Su santidad y Su gloria en esta vida (el rapto, la tribulación,
el reino milenial, el nuevo cielo). ÉL demuestra progresivamente quién ÉL ES a
las criaturas caídas – pero eternamente salvadas (incluyendo ustedes y yo) – a
quienes ÉL ama tanto. LO conoceremos mejor. LO conoceremos – cara a cara. Y ESTAREMOS
aún más agradecidos por lo que ÉL ha hecho y por
quién es ÉL.
Mientras tanto,
consideremos lo que los judíos de la época de Salomón escucharon y vivieron. La
oración de Salomón al inaugurar el templo fue una oración sabia. Salomón
comprendió nuestra naturaleza pecaminosa. Y le pidió a DIOS — YHWH — que
perdonara a un corazón contrito, a un pecador que reconocía su error. Después
de su oración, Salomón habló al pueblo de Israel. En el versículo 61, los animó
a que su corazón estuviera “enteramente dedicado / completado con” el SEÑOR
nuestro DIOS. Él comprendió la dependencia total en DIOS. Aunque quizás de una
manera más “superficial” (exterior / legal) que nosotros.
¿Cómo podemos
"saber" esto? Porque el ESPÍRITU SANTO aún no había venido a morar
(Hechos 2) "dentro" de los pecadores perdonados como LO hace hoy.
(Recuerda – DIOS se revela progresivamente a lo largo de la historia de la
humanidad. Y continuará haciéndolo…) Por lo tanto, los judíos no contaban con el
constante recordatorio / convicción / exhortación del ESPÍRITU SANTO que
tenemos hoy. Sus vidas espirituales fueron dictados por leyes externas y la
conciencia de sus pecados al cometerlos. Sus pecados eran perdonados
(temporalmente – Romanos 3:24-26, especialmente el versículo 25) mediante
sacrificios externos ofrecidos en el templo. Por esta razón, JESUCRISTO les
dijo a Sus discípulos judíos que era mejor para ÉL "irse" (Juan 16:7). La presencia constante del
ESPÍRITU SANTO en nosotros era mejor que la presencia física de nuestro
SEÑOR en este mundo. Mejor para ellos (Sus discípulos) y para nosotros.
Así pues – al
leer las palabras de Salomón – debemos situarlas en el contexto histórico y
espiritual “correcto” de su época. Se
animaba a los judíos a estar – en la medida de lo posible – enteramente
entregados / completamente dedicados al SEÑOR nuestro DIOS. Debían – en la
medida de lo posible- depender de ÉL y dejarse guiar por ÉL. En “aquellos días”
– esto era más desafiante que hoy para los creyentes que tienen el ESPÍRITU SANTO
en su interior. ¡Nosotros (los cristianos de hoy) SOMOS un pueblo
bendecido!
Salomón continuó
dando instrucciones (reglas – pautas del Antiguo Testamento) al pueblo de
Israel. Debían "andar en Sus estatutos y guardar Sus mandamientos".
Lo cual, según Gálatas 3:10-14, era imposible (por eso – DIOS perdonó el
corazón contrito). Nadie, excepto JESUCRISTO, podía "guardar los
mandamientos de DIOS". Por esta razón, Israel sacrificaba MUCHOS animales
con regularidad. Su única esperanza era el perdón de sus pecados mediante la
ofrenda de la sangre de animales – hasta que nuestro SEÑOR JESUCRISTO vino para
alcanzar nuestro perdón eterno con SU muerte sacrificial, perfecta y propiciatoria.
Deberíamos “reflexionar”
sobre donde estamos en el plan eterno de DIOS. ¡Somos un pueblo bendecido! Los
cristianos de hoy deberíamos dejar de quejarnos (aunque, en realidad – no lo
haremos). Vivimos una vida que nunca ha sido tan cómoda – tan fácil. Y,
egoístamente y pecaminosamente, queremos más. ¡Nuestro SEÑOR “mora” en
nosotros! ÉL está “en” nuestros corazones. El ESPÍRITU SANTO anhela guiarnos. Y
nosotros no queremos ser “llenos” de ÉL. Insistimos en seguir “nuestros propios”
caminos – “nuestra propia” perspectiva. Sería bueno que nos volviéramos a
nuestro DIOS con corazones agradecidos. Un pueblo que prefiere vivir como ÉL
quiere que vivamos. Hoy. Y si elegimos vivir con esta actitud, cumpliremos las
instrucciones de Salomón mucho más plenamente que cualquier judío en su tiempo.
Porque el ESPÍRITU SANTO ha llegado. Tenemos mucho más “conocimiento” sobre
nuestro SEÑOR que el pueblo de Israel. Y podemos esperar con aún más ansias
CONOCER aún mejor a nuestro DIOS en el futuro. Porque ÉL continúa mostrar quién
ÉL ES a SU creación. ¡Y ÉL debe ser alabado! Con todo nuestro
corazón, alma y mente (Lucas 10:27).
“Estén, pues,
los corazones de ustedes enteramente dedicados
al Señor nuestro Dios,
para que andemos en Sus estatutos
y guardemos Sus mandamientos,
como en este día”.
Favor de escribir tus comentarios aquí. Gracias.
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