Malaquías
3:6
Porque Yo,
el Señor,
no cambio;
por eso ustedes, oh hijos de Jacob, no
han sido consumidos.
Nuestro DIOS – el
gran e insondable YO SOY – no cambia. Sería sabio tener esto en cuenta al orar.
Las circunstancias en las que “vivimos” están (y siempre han estado) bajo SU
control soberano y eterno. Nuestro DIOS – el gran YO SOY – sabía antes de que
naciéramos lo que pensaríamos y sentiríamos hoy. ¡ÉL SABE! Y ÉL no cambia. ÉL
guía la creación hacia “adelante” (para nosotros, criaturas finitas, es hacia “adelante”
– para ÉL – TODA la creación es un presente eterno – AHORA) en SU plan eterno.
En física, al
estudiar los fotones (unidades de luz) – aprendemos que cambian en el
"pasado" una vez que son observados. Hay algo que “sucede” en la
creación de DIOS que los humanos afectamos de maneras "temporales".
Los fotones cambian lo que eran en el "pasado" una vez que son
observados en nuestro "presente". También observamos el
"tiempo" como algo medible. El "tiempo" se altera a medida
que ganamos o perdemos velocidad. Los relojes literalmente se aceleran o se
ralentizan (según el marco de referencia de quien "mide" el tiempo).
El tiempo NO es un reloj que marca segundos. Es fluido. Cambia. Hay mucho que
no entendemos sobre la creación de nuestro DIOS. ÉL creó la creación para
glorificarse a Sí Mismo. Y nosotros – los “seres” humanos (los “seres” creados
a SU imagen) afectamos SU creación de maneras que no comprendemos
completamente. Estos ejemplos nos muestran que la soberanía de DIOS es más amplio que entendemos. El "tiempo" está bajo SU control completo. Podemos SABER (por este versículo y otros en la Biblia) que
nuestro DIOS ES soberano. ÉL ES omnisciente. ÉL declara el fin desde el
principio (Isaías 46:10).
¡Y – gloria a DIOS
– podemos confiar en ÉL! Con “nuestra” eternidad. Para siempre. Porque nuestro
DIOS – el gran YO SOY – decidió rescatar a algunas de SUS criaturas caídas. Y ÉL
compartió SU historia con los caídos a través de SU palabra – la Biblia. El
profeta Malaquías fue creado por DIOS para advertir a Israel (el pueblo elegido
de DIOS) de SU descontento. Al mismo tiempo – Malaquías recordó a Israel el
amor de DIOS por SU pueblo. Gracias a SU promesa a Abraham – los hijos de Jacob
no fueron destruidos. Israel se había vuelto orgulloso en tiempos de Malaquías.
DIOS juzgaría a SU pueblo elegido – una vez más. Pero no los destruiría porque ÉL
había hecho una promesa a Abraham. La nación de Israel aparece mucho en las
noticias hoy en día. Son un pueblo espiritualmente confundido y perdido. Han
soportado casi 2000 años de duros juicios. Los judíos rechazaron a su Mesías.
Pero DIOS hizo una promesa. Por lo tanto, NO destruirá a Israel (los hijos de
Jacob). Un “día” – Israel recibirá toda “la tierra prometida”. Y JESUCRISTO – el SEÑOR de la creación –
reinará desde SU ciudad elegida – Jerusalén. Esto SUCEDERÁ. ES inevitable.
Porque nuestro DIOS – el gran YO SOY – ha declarado que así será.
Entre aquel “día”
y este – seríamos sabios en unirnos con DIOS en SUS actividades en esta
vida. Seríamos sabios en participar en lo que ÉL quiere que hagamos y seamos.
Necesitamos estar quietos y saber (Salmo 46:10) que ÉL ES DIOS. Nuestro
servicio fluirá de nuestras vidas y corazones si simplemente, humildemente y
sinceramente LO buscamos. ÉL no cambia. Y ÉL merece ser glorificado con las
vidas que nos ha prestado. Todo – absolutamente todo – LE pertenece. Y seríamos
sabios en alabarLO por SU bondad y amor en nuestras vidas. Por las promesas eternas e inquebrantables
que ÉL nos ha hecho.
Porque Yo,
el Señor,
no cambio;
por eso ustedes, oh hijos de Jacob, no han sido consumidos.
Favor de escribir tus comentarios aquí. Gracias.
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