Lucas
11:28
“Al contrario”, le contestó Jesús,
“bienaventurados
los que oyen la palabra de Dios
y la guardan”.
En este
versículo, nuestro Señor responde a la mujer en la multitud que declaró que Su
madre fue bendecida por traerLe a este mundo. Es interesante "cómo"
la Iglesia católica evita la verdad que se encuentra en la Biblia. La respuesta
de Jesucristo – DIOS Encarnado – a una "mujer en la multitud" (v. 27)
sitúa claramente a Su "madre" María en una posición
"común". No debía ser señalada como una "persona" a la que
idolatrar. Cualquiera que "escuche" la palabra de Dios es bendecido.
Eternamente.
Porque los
únicos que "escuchan" Su palabra (y la entienden – 1 Corintios 2:14)
han sido "llamados" (Romanos 8:29-30). Y aquellos que eran
"predestinados" a CONOCERLE – son bendecidos más allá de nuestra
capacidad de entender. Bendecido es una palabra
débil para describir "quiénes" son los elegidos de Dios. Somos
más que bendecidos. No tanto aquí en esta vida caída. Todavía no. ¡Pero somos MÁS QUE bendecidos! Nuestro Señor es
humilde. No llama la atención sobre "lo que" ha hecho. ¡Pero somos MÁS QUE bendecidos!
Basados en
la palabra de Dios – ¡¡debemos
SABER que esto es VERDAD!! ¡¡Nuestro Creador ha sido MÁS que BUENO con nosotros!! Y
nuestra respuesta razonable (Romanos 12:1-2) – ES obedecerLe con nuestro
mejor esfuerzo. Obedecemos al aprender a
“MORIR”. No podemos cumplir la
palabra de Dios por medio de la “razón”. Cumplimos completamente Su palabra
cuando somos “quebrantados” y buscamos HONRARLE. Cuando nos damos cuenta de que
nuestro Señor nos pide hacer cosas imposibles – “súper” naturales –
“entendemos” que nuestra única ESPERANZA
está EN Él y A TRAVÉS DE Su gracia. Solo cuando – quebrantados –
pedimos Su ayuda para orar sin cesar, para ser LLENADOS por el Espíritu Santo
constantemente, para estar siempre gozosos… SOLO cuando Lo buscamos a Él y a Su
yugo podemos SER los cristianos que Él nos “llamó” a SER.
Y
obedecemos Su palabra sin siquiera intentarlo. Cuando estamos rotos. ¡¡Cuando
nos damos cuenta de que no podemos - pero Él
puede - a través de nosotros!! Nuestra confianza EN ÉL nos hace
útiles para Sus propósitos. Nos apegamos
a Su vid (Juan 15) y llevamos fruto.
Entonces –
mis queridos hermanos y hermanas – recuerden que somos BENDECIDOS si “entendemos”
este devocional. Agradecemos a DIOS hoy por Su “llamado” en nuestras vidas.
Y Le obedecemos. Con TODO
el quebrantamiento que podemos reunir. Obedecemos. No con nuestro propio
esfuerzo. Nunca podemos obedecer a Dios por nuestra cuenta. Obedecemos a medida
que nos rendimos a Él y permitimos que Su Espíritu Santo guíe / transforme
nuestros pensamientos y acciones. Vivimos para el Señor hoy. Estamos verdadera y profundamente bendecidos de tener la
oportunidad de HACERLO.
“Al contrario”, le contestó Jesús,
“bienaventurados
los que oyen la palabra de Dios
y la guardan”.
Favor de escribir tus comentarios aquí. Gracias.
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