Efesios 6:18
Con toda
oración y súplica
oren en todo tiempo en el Espíritu,
y así,
velen con toda
perseverancia y súplica por todos los santos.
Con toda oración y súplica oren en todo tiempo en el
Espíritu. Estamos llamados a SER un pueblo de oración. Pablo nos
exhorta a “vestirnos de la armadura de Dios” (versículos 11-17) para que estemos protegidos y tengamos la mentalidad adecuada para honrar a Jesucristo. Al
llevar puesta la armadura completa, recibimos protección contra las fuerzas
espirituales de maldad en los lugares celestiales, nos envolvemos en la verdad y la justicia, y estamos preparados para compartir el evangelio. Por eso, es sumamente importante la armadura completa de Dios. Un cristiano que se “prepara”
cada mañana para su vida diaria está LISTO para afrontar los desafíos, las
dificultades y las bendiciones que encontrará en su camino.
Y debemos “mantener
puesta la armadura” mediante la oración constante. En todo momento. Oren sin
cesar. Manténganse alerta (Mateo 25:13; 1 Corintios 16:13; 1 Pedro 5:8). Es
BUENO “poner la mente en las cosas de arriba” (Colosenses 3:1-2). Al meditar en Dios y en Su Palabra, nuestra mente es
TRANSFORMADA. Llegamos a ser como árboles plantados junto a un río
(Salmo 1:2-3).
Con TODA perseverancia. Los cristianos deben ser un pueblo de compromiso. Debemos ser un pueblo
cuyo “sí” signifique “sí” y cuyo “no” signifique “no” (Mateo 5:37).
Al VIVIR este principio – aprendemos a comprometernos con nuestra propia
palabra. Al COMPROMETERNOS a terminar lo que comenzamos – aprendemos a
perseverar. En
nuestra perseverancia, podemos orar y “velar” por los santos que conocemos.
A medida que confiamos y
obedecemos en este proceso, nos volvemos MÁS semejantes a Jesucristo. Amamos
MÁS a nuestros hermanos y hermanas al orar por ellos. Y Su Cuerpo se vuelve más
unido. Es BUENO vivir para nuestro Señor. Hagamos
esto hoy.
Con toda oración y súplica
oren en todo tiempo en el Espíritu,
y así,
velen con toda perseverancia y súplica por todos los santos.