Wednesday, September 30, 2026

SI Cedemos y Obedecemos

Isaías 1:19 
Si consienten y obedecen, 
comerán de lo mejor de la tierra.

Isaías conocía el Pacto Abrahámico (Gn. 12:2–3; 15:18–21; 17:3–8, 19), en el cual Dios prometió que Israel (a) disfrutaría de una relación especial con Él, (b) poseería la tierra de Canaán y (c) sería una bendición para los demás.
Isaías también estaba al tanto del Pacto Mosaico, dado a Israel en el momento del Éxodo de Egipto y repetido por Moisés a la generación de israelitas que estaba a punto de entrar en Palestina. A lo largo del Libro de Deuteronomio, Dios, a través de Moisés, había prometido al pueblo que, como miembros de la comunidad del pacto, serían bendecidos por Él si vivían de acuerdo con el Pacto Mosaico (p. ej., Dt. 28:1–14). Pero también les advirtió que si no obedecían sus mandamientos y decretos, experimentarían las maldiciones (castigos) detalladas en el pacto (Dt. 28:15–68).
Sin embargo, debido al Pacto Abrahámico, en el cual Dios prometió bendición para Israel y el mundo, Moisés podía afirmar con confianza que, incluso después de que el pueblo hubiera sido exiliado de la tierra, el Señor algún día los traería de regreso a la tierra prometida y los establecería en su reino.
Por lo tanto, Isaías estaba llamando al pueblo de Judá a volver a una relación de pacto adecuada con Dios. Le estaba recordando a su generación la condición pecaminosa en la que vivía y sus consecuencias. Dios juzgaría a la nación, pero con el tiempo también los restauraría a la tierra (cf. Dt. 30:1–5) con la plenitud de las bendiciones del reino debido a sus promesas a Abraham.
 
Martin, J. A. (1985). Isaiah. In J. F. Walvoord & R. B. Zuck (Eds.), The Bible Knowledge Commentary: An Exposition of the Scriptures (Vol. 1, p. 1031). Victor Books.

Al comienzo de su carta, Isaías le recuerda al pueblo de Dios que tiene una opción. Pueden “consentir y obedecer” O ser juzgados y sufrir. Si tan solo CONSINTIERAN y OBEDECIERAN – aún podrían comer lo mejor de la tierra. Dos mil setecientos (2.700) años después, esta VERDAD todavía se aplica a la iglesia de algunas maneras. NO comeremos del fruto de la tierra de Israel. Esta es una promesa para Abraham y los judíos. SI consentimos en permitir que Jesucristo SEA nuestro SEÑOR y LE OBEDECEMOS – recibiremos lo mejor que ÉL tiene para darnos cuando estemos con ÉL. Llevaremos mucho fruto en esta vida (Juan 15:5). Y, como resultado, ÉL nos dará muchos tesoros que hayamos acumulado en el cielo (Mateo 6:19-21).

Así que — mis queridos hermanos y hermanas — la pregunta del día — una vez más — es: ¿QUIÉN ERES HOY? ¿Un hijo de DIOS adoptado, nacido de nuevo y eterno, o un pecador egoísta, egocéntrico y que se enoja fácilmente? Haríamos BIEN en consentir y obedecer. Hoy. Todo el día… Como la Biblia nos anima a honrar a nuestro SEÑOR por los beneficios que están por venir. Aquí no… Todavía no… 

Si consienten y obedecen, 
comerán de lo mejor de la tierra.

Tuesday, September 29, 2026

Adquiere Sabiduría

Proverbios 4:5 
¡Adquiere sabiduría! ¡Adquiere entendimiento! 
No te olvides ni te apartes de los dichos de mi boca.

El autor de este proverbio (probablemente Salomón) declara claramente que debemos adquirir sabiduría. Por lo tanto, si hemos de adquirir algo que la Palabra de Dios exige, necesitamos definirlo. ¿Qué es la sabiduría?
La sabiduría bíblica (hebreo chokmah, griego sophia) se define no meramente como un conocimiento intelectual o agudeza mental, sino como la destreza (habilidad) práctica, moral y espiritual para vivir en alineación con el diseño y el carácter de Dios.

Para que tengamos una habilidad “práctica”, primero debemos aprender sobre ella. En el caso de un cristiano – debemos estudiar y meditar en la palabra de Dios (Salmos 1:2-3) – tal como la Biblia nos instruye tan frecuentemente a HACER. Una habilidad “práctica” es una capacidad que “practicamos” en nuestra vida diaria – momento a momento. Estas habilidades espirituales alteran nuestra comprensión del “porqué” (nuestra motivación) HACEMOS lo que hacemos. La Biblia nos instruye a “HACER todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias por medio de Él a Dios el Padre” (Colosenses 3:17). A medida que OBEDECEMOS la palabra de Dios y adquirimos conocimiento  — aprendemos lentamente pero seguramente — a compartir todo lo que SOMOS y todo lo que HACEMOS con nuestro SEÑOR.

A medida que meditamos con obediencia en la palabra de Dios y compartimos nuestra existencia con nuestro Señor a través de la presencia del Espíritu Santo, nos volvemos — lenta pero seguramente — más justos, más santificados (Juan 17:17). El aumento de nuestra “justicia” es resultado de la presencia de Dios. El Espíritu Santo, mediante la adquisición de la palabra de Dios, nos hace santos. Dios recibirá TODO el crédito por cualquier cosa “buena” que HAGAMOS en esta vida caída (Efesios 2:10). Nuestra confianza y dependencia en el Espíritu Santo, al ser llenos de Él, nos hace sabios. Nuestra sensibilidad moral mejora. Aprendemos a DISCERNIR (Hebreos 5:14). Esta capacidad proviene de Dios – no de nosotros mismos. El discernimiento es el resultado del estudio prolongado y obediente de la palabra de Dios y de la aplicación diaria de la sabiduría a cada circunstancia. (Por favor, lee Hebreos 5:14 detenidamente).

¡¡¡Adquiere sabiduría!!! ¡¡¡Adquiere entendimiento!!! Estas instrucciones de Salomón son claras. Son concisas. Debemos OBEDECER estos preceptos. La sabiduría y el entendimiento de nuestro Señor deben adquirirse con MÁS pasión y enfoque que el deseo por el dinero. (Por favor, lee Proverbios 3:13-14 detenidamente.) Imagínalo – un grupo de personas más enfocado en la sabiduría y el entendimiento que en el dinero. Nuestra pequeña iglesia en Houston, Texas, habría logrado mucho, mucho MÁS para el reino de Dios si hubiéramos dedicado tanto esfuerzo a adquirir sabiduría y entendimiento como el que dedicamos a adquirir dinero. Nuestro enfoque ha sido, y es, equivocado. NO creemos en Proverbios 3:13-14. Porque NO lo vivimos.

Y nuestra desobediencia a la segunda mitad de Proverbios 4:5 es obvia. Salomón declara – “NO olvides ni te apartes de las palabras de mi boca”. Esta es la palabra de Dios. Dios — el Creador de todo lo que vemos y de lo que somos. Tan pronto como la mayoría de nosotros en los Estados Unidos termina de leer este devocional – ignoramos la advertencia de Salomón. SÍ olvidamos y SÍ nos apartamos de la sabiduría. Y sufrimos voluntariamente la pérdida a causa de nuestro pecado. Que nuestro Señor nos ayude a reorganizar nuestras prioridades. Su sabiduría es MUCHO más importante que el oro fino. Que LO busquemos y LO amemos con todo nuestro corazón. Hoy.

¡Adquiere sabiduría! ¡Adquiere entendimiento! 
No te olvides ni te apartes de los dichos de mi boca.

El Amor Sin Hipocresía

Romanos 12:8 
El amor sea sin hipocresía; 
aborreciendo lo malo, 
adhiéranse (apegándose) a lo bueno.

Hay cristianos que “intentan” ser “cristianos” y hay verdaderos (o sinceros) cristianos. No es difícil, para nada, que los cristianos comprometidos discernan o distingan la diferencia. Aquellos que están comprometidos con nuestro Señor – aman. El amor fluye de ellos. No buscan excusas. Simplemente llegan y quieren AYUDAR. Ayudar a cualquiera de cualquier manera. Quieren amar. El deseo es real. Los verdaderos cristianos no aman perfectamente y NO son perfectos. Pero, de manera constante, humilde y sincera, quieren hacerle la vida mejor a cualquiera con quien interactúen.

Esta realidad es precisamente el punto de Pablo en Romanos 12:9. Deja que el amor sea amor. No intentes fingirlo. No ames solo a quienes pueden ayudarte. Simplemente, de manera genuina – SÉ una persona que pertenece a nuestro Señor. Jesucristo — siendo DIOS — dio Su vida porque nos amó. Él está EN nosotros. Debido a Su presencia en nuestras vidas – “ríos de agua viva” fluyen de nuestro corazón (Juan 7:38). Un cristiano comprometido no puede detener el amor. El amor fluye… Y queremos HACER cosas por los demás. Sé una persona “sencilla”. Sé una persona con la que los demás puedan contar. Ama sin hipocresía.

Aborrece lo malo. No tengas amigos que “practiquen” el mal. (Salmo 1:1) Aléjate de las personas malvadas y de las situaciones de maldad. (En el mundo de hoy – prepárate para pasar bastante tiempo a solas). La maldad sigue aumentando. El caos moral sigue creciendo. Los cristianos están cada vez más aislados. Aborrece el mal.

Adhiéranse (aférrate a) lo bueno. Haz el bien. Sé bueno. Provee cosas buenas. Aprende buenos hábitos de quienes te rodean. Aférrate a lo bueno. Y SÉ bueno.

SOMOS los “buenos”… ¡¡Estamos EN el equipo ganador!! NO es fácil SER bueno en una vida depravada, narcisista y caída. Pero nuestro SEÑOR ES bueno. Y ÉL quiere que SEAMOS buenos al AMAR a los demás, tal como ÉL nos ama TODO el tiempo. Profundamente. Humildemente. Sinceramente.

El amor sea sin hipocresía; 
aborreciendo lo malo, 
adhiéranse a lo bueno.

Sunday, September 27, 2026

¡¡Vengan y Oigan!!

Salmos 66:16 
Vengan y oigan, 
todos los que temen a Dios, 
Y contaré lo que Él ha hecho por mi alma.

¡Vengan y oigan! Nosotros — quienes hemos sido perdonados eternamente por la muerte de nuestro Señor en la cruz y tenemos garantizada la vida eterna con Él a través de Su poderosa resurrección — no deberíamos dejar de pensar en – y hablar de Jesucristo. ¡Vengan y oigan! Cuando alguien nos vea llegar – debería saber de qué vamos a hablar. No hay tema en este mundo caído, maldito y temporal que sea más importante que una eternidad con nuestro Señor. Cada “cosa” que vemos, pensamos y hacemos debería recordarnos esta verdad básica y sencilla. Nosotros — aquellos a quienes nuestro amoroso y soberano Señor eligió salvar — vamos a pasar la ETERNIDAD en perfección con ÉL, SU PADRE (y nuestro), en la presencia del ESPÍRITU SANTO. La eternidad es MUCHO más larga y MUCHO más importante que cualquier “cosa” que logremos en esta vida caída y maldita. ¡¡Debemos VIVIR para ALABARLO!!

Todos los que temen a Dios. Por Su gracia, Le tememos. Cuando andamos por la calle, ¡debemos DECIRLES (vengan y oigan, repetido) a quienes vemos acerca de Jesucristo! Tal vez, por Su gracia, lleguen a temerLe. Todos Sus elegidos son “convencidos” de sus (nuestros) pecados. Ellos (nosotros) — por Su gracia — “entienden” que han (hemos) pecado contra un Dios perfecto y eternamente santo. Como resultado del “entendimiento” que Él proporciona, ellos (nosotros) Le temen (tememos). ÉL ES DIOS. Nosotros no. Hay un aspecto de nuestro DIOS que es abrumador – diferente. ÉL no es como nosotros. Y somos sabios al temerLe / respetarLo.

¡¡Contaré lo que Él ha hecho por mi alma!! ¡¡Amén!! ¡Tengo PAZ con el DIOS eternamente santo! ¡¡Mi relación con Él ha sido restaurada!! (2 Corintios 5:18-19). ¡SÉ que LO CONOZCO! Él ha restaurado mi alma (Salmo 23:3). Puedo “conversar” con el DIOS vivo de la creación TODO el día. ¡¡ÉL me escucha!! Y disfruto compartir mi existencia con ÉL. ¡¡Mi Dios es un DIOS BUENO!! ÉL ES amor. Su hesed — SU amor fiel — ¡¡dura para siempre!! No hay nada — en ningún lugar, en ningún momento — que pueda separarme de Él (Romanos 8:38-39). Puedo caminar seguro en este mundo malvado y caído porque conozco — personalmente – íntimamente — al Señor de la creación. ¡¡Vengan — y les contaré sobre Él y lo BUENO que Él es con mi alma!!

Vengan y oigan, 
todos los que temen a Dios, 
Y contaré lo que Él ha hecho por mi alma.

Celebrar La Cena del Señor

1 Corintios 11:31 
Pero si nos juzgáramos (con rectitud) a nosotros mismos, 
no seríamos juzgados.

Si nos juzgáramos a nosotros mismos con rectitud… Uno “pensaría” — en un primer pensamiento superficial (tan frecuente hoy en día) — que esto sería fácil de hacer. SI nos juzgáramos a nosotros mismos con rectitud.  Pablo instruyó a los miembros de la iglesia en Corinto a “juzgarse a sí mismos con rectitud”. La iglesia abusó de la Cena del Señor. Pablo quería que comprendieran que la Cena del Señor es un privilegio concedido a aquellos por quienes Él murió. Ellos (y nosotros) debían respetar Su cena. Necesitaban entender que nuestro Señor se toma muy en serio la celebración de este sacramento. Él permitió que Su propio cuerpo fuera crucificado, que Su sangre fuera derramada y que Su “essencia” — de una manera que no comprendemos — fuera HECHO pecado – para que pudiéramos ser perdonados y recibir Su perfecta justicia. (Dos actos que son completamente distintos. Uno puede ser perdonado y no ser hecho justo. Nosotros tenemos AMBOS – eternamente.)

La celebración de la Cena del Señor es un excelente recordatorio del precio que Jesucristo pagó por nuestra salvación eterna. Debemos participar en la Cena del Señor regularmente. Al reunirnos para compartir el recuerdo de Su muerte y nuestra salvación – se nos instruye a “juzgarnos a nosotros mismos con 'rectitud' (literalmente)”.

¿Cómo HACEMOS esto? Sé que todos estamos CONVENCIDOS de que “nos juzgamos a nosotros mismos”. No usamos malas palabras (solo en nuestra mente), no robamos (ni mucho ni abiertamente — excepto fruta descuidada, impuestos, propinas en los restaurantes…), no mentimos (todo el tiempo — solo cuando necesitamos encubrir un error o presentarnos como más de lo que somos), no cometemos asesinatos (aunque maldecimos a la persona que interviene negativamente en nuestra vida) — básicamente somos “buenas” personas. Y “nos juzgamos a nosotros mismos” todo el tiempo.  ¿Correcto?

¿No es ese precisamente el PUNTO de “con rectitud”? ¡¡NO nos juzgamos a nosotros mismos “con rectitud” (literalmente – en griego – con detalle sobrenatural)!! “Nos juzgamos a nosotros mismos” con corazones corruptos y conciencias distorsionadas que SIEMPRE se equivocan (en gran medida) a nuestro favor. SOMOS mucho, mucho más corruptos de lo que estamos dispuestos a admitir.  (Esto explica TAMBIÉN por qué somos tan LENTOS para meditar en la palabra de Dios. Su palabra nos convence / santifica — Juan 17:17. Una idea que detestamos a nivel humano.)

Entonces — repitiendo la pregunta — ¿CÓMO NOS JUZGAMOS a nosotros mismos CON RECTITUD? La respuesta honesta es que no podemos. Tú y yo no podemos juzgarnos a nosotros mismos con rectitud. Somos demasiado pecadores — demasiado egocéntricos — demasiado ORGULLOSOS para estar siquiera cerca de “juzgarnos a nosotros mismos con rectitud”.  La ÚNICA esperanza que tenemos de “comenzar” a ver la corrupción que emana de nuestros corazones pecaminosos es pedirLe a nuestro SEÑOR — exactamente como hizo David en el Salmo 139:23-24 — “Escudríñame, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis inquietudes. Y ve si hay en mí camino malo, Y guíame en el camino eterno”. Debemos depender del Espíritu Santo y de la gracia de Dios.

Cuando alcanzamos a ver un “vistazo” de QUIÉNES somos realmente – quedamos quebrantados. No tenemos nada con qué intentar "cubrirnos” o “escondernos”. (Nos recuerda lo insensatos que fueron Adán y Eva en el huerto – intentando esconderse de DIOS después de haber pecado. Génesis 3:8-10.) Así somos nosotros cuando “andamos por ahí” sonriéndoles a los demás en la iglesia o en la calle como si estuviéramos bien. No lo estamos. En nuestro mejor día – nuestra justicia es como trapos de inmundicia (literalmente los trapos del ciclo menstrual de una mujer – trapos que eran considerados espiritualmente impuros [Levítico 15:19-25] y repulsivos — Isaías 64:6).

¿Por qué no nos juzgamos a nosotros mismos “con rectitud”? Porque preferimos nuestro ORGULLO. No disfrutamos ESTAR quebrantados espiritualmente y emocionalmente. No queremos “considerar” QUÉ TAN corruptos SOMOS. Queremos que nuestros corazones egoístas, orgullosos y egocéntricos sean “normales”. Queremos que todos estén de acuerdo en que nuestro egoísmo orgulloso es aceptable para DIOS. ¡¡Y NO lo es!! Jamás. DIOS odia el pecado. ÉL odia el pecado. En mí. En ti. ¡¡Lo odia!!

Por Su gracia – somos perdonados. NO debemos insistir en que Dios acepte nuestros corazones corruptos tal como son. Esto es añadir pecado sobre pecado. Debemos estar quebrantados. David describió una actitud razonable hacia nuestro Señor en el Salmo 51:17: “Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.” Cuando ENTENDEMOS — a través del “escudriñamiento” suave pero profundo del Espíritu Santo en nuestros corazones — QUIÉNES SOMOS, nuestro SEÑOR no nos despreciará. ÉL nos ayudará. ÉL SABE que ya no queremos SER los terribles pecadores que SOMOS. Y ÉL nos acepta plenamente y completamente perdonados – por SU gracia.

Cuando llegamos a la Cena del Señor en este estado de profundo quebrantamiento y perdón – nos hemos juzgado a nosotros mismos “con rectitud”. Y nuestro SEÑOR — en nuestra debilidad (2 Corintios 12:9) — en nuestro quebrantamiento— es glorificado – en nuestros corazones quebrantados. Mientras “oramos sin cesar” (1 Tesalonicenses 5:17) y permanecemos “llenos del Espíritu” (Efesios 5:18) – glorificamos a nuestro Salvador con nuestras vidas. Y nos volvemos dignos de celebrar Su cena – por Su gracia.

Así pues — mis queridos hermanos y hermanas, por favor, participen de la Cena del Señor. Háganlo con gozo eterno. Nuestro Señor se goza en la gloria que recibe por haberse entregado a Sí Mismo a causa de SU eterno amor por nosotros. Disfruten de Su amor. A medida que aprendemos a disfrutar la profundidad de Su amor — permanecemos quebrantados por períodos de tiempo más largos. Porque — en nuestro quebrantamiento — comenzamos a “percibir” la profundidad de Su eterno amor. Y queremos permanecer allí. Cerca de Jesucristo. Porque ÉL ES bueno. ÉL ES amor. ÉL ES DIOS. Y como ÉL —no hay otro.

Pero si nos juzgáramos (con rectitud) a nosotros mismos, 
no seríamos juzgados.

Friday, September 25, 2026

La Tradición Cristiana - Dios Usa Su Gente Para Sus Propósitos

Génesis 49:10 
No se apartará de Judá el cetro, 
ni el bastón de mando de entre sus rodillas, 
hasta que llegue aquel a quien le pertenece 
(otra traducción de la palabra en hebreo - Silo) 
y a quien obedecerán los pueblos.

En Génesis 49, Jacob reunió a sus hijos para bendecirlos. En el versículo 10, profetiza que nuestro Señor Jesucristo vendría de la tribu de Judá. El cetro del rey no se apartaría de los descendientes de Judá. Jesucristo vendría y las naciones Le obedecerían.

Después de la ascensión del Señor, hubo mucho debate sobre “cómo” la iglesia debía entender y “observar” el Antiguo Testamento. La mayoría (casi todos) de los primeros cristianos eran judíos. A medida que el ministerio de Pablo se expandía entre los gentiles, los líderes de la iglesia continuaron “discutiendo” cómo debía “entenderse” el Antiguo Testamento, ya que la gran mayoría de los miembros de la creciente iglesia eran gentiles.

“Esta profecía se convirtió en un texto de prueba para los primeros padres de la iglesia (Justino, Ireneo, Orígenes) porque nombraba la misión histórica de Israel (a través de Judá), el fin de esa misión con la venida de Jesús y el lugar de Jesús como la respuesta divina a las aspiraciones de todas las naciones”.
La Tradición Cristiana: Historia del Desarrollo de la Doctrina.
Volumen 1, página 56 Jaroslav Pelikan

Los líderes de la iglesia utilizaron esta profecía (entre otras) para explicar que el Antiguo Testamento señalaba a Jesucristo. Con la llegada del Señor, la iglesia debía valorar, respetar e interpretar literalmente el Antiguo Testamento (como siempre), pero con el entendimiento de que muchas profecías se cumplieron en Su primera venida (Su nacimiento, muerte y resurrección). Jesucristo recibirá la obediencia de los pueblos durante el milenio y en el cielo nuevo y la tierra nueva.

A medida que estudiamos, leemos y aprendemos, hermanos y hermanas, podemos ver más claramente que nuestro Dios tiene un plan claro y detallado para nosotros. Su plan incluyó guiar con sabiduría a los padres de la iglesia a través de la manera “correcta” de entender y aplicar el Antiguo Testamento en la “nueva entidad” – la iglesia. La historia de la iglesia es una historia de entendimiento imperfecto y de la paciente guía del Espíritu Santo a pecadores confundidos que desean honrar a nuestro Señor. Nadie “hace” iglesia perfectamente. ¡¡TODOS deberíamos hacer nuestro MEJOR esfuerzo para “hacer” iglesia lo MEJOR posible!!

TODOS haríamos bien en aprender tanto como podamos sobre Jesucristo y Su palabra. Nuestro Señor usa nuestro entendimiento para ayudar a quienes están en Su cuerpo a entenderLo mejor. Él ha usado a Su cuerpo para instruir a los creyentes a lo largo de la historia. En estos tiempos confusos y peligrosos (espiritualmente y físicamente), TODOS haríamos bien en entender profundamente a nuestro SEÑOR y Su palabra. Confíen y obedezcan, hermanos y hermanas. Lean, estudien y aprendan para que podamos hacer discípulos más sabios y mejor preparados. Mientras permanezcamos en esta vida.

No se apartará de Judá el cetro, 
ni el bastón de mando de entre sus rodillas, 
hasta que llegue aquel a quien le pertenece 
(otra traducción de la palabra en hebreo - Silo) 
y a quien obedecerán los pueblos.

Thursday, September 24, 2026

Él hace lo que Le place.

Salmos 115:3  
Nuestro Dios está en los cielos; 
Él hace lo que Le place.

Debemos considerar este versículo con detenimiento. Merece meditación y, como resultado, alabanza de parte de aquellos a quienes nuestro Dios ELIGIÓ soberanamente para rescatar de un infierno eterno. 

Nuestro Dios está en los cielos. No ha sido hecho por nadie ni por nada. No puede ser limitado por nada ni por nadie en este planeta caído y maldito. ÉL ES DIOS. Como ÉL – NO HAY OTRO (Isaías 45:6b). ÉL ES alto. ÉL ES exaltado (Salmo 148:13). Debemos alabarlo por QUIÉN ÉL ES.

Y — debemos considerar con detenimiento — “quiénes” somos. Somos seres creados. NO somos — y nunca SEREMOS — SUS iguales.

En SU eterna misericordia — SU amor fiel (hesed) — ÉL eligió “salvar” a algunos. Aquellos de nosotros que hemos sido salvados de una separación eternamente dolorosa debemos tener una actitud constante de humilde gratitud (2 Tesalonicenses 1:3). Le “complacía” al Dios de los cielos “salvarnos” de nuestros pecados. Tenemos ahora — en esta vida caída — y para siempre que expresarle a ÉL la gratitud que sentimos por SU increíble amor hacia nosotros.

Consideremos otro aspecto crucial de un Dios que hace lo que Le place… 

Piensa en tu esposo o esposa (si estás casado/a). Piensa en tus hijos (si los tienes). Piensa en tus padres (si aún están vivos). ¿Cómo responderías si nuestro DIOS en el cielo eligiera quitar a uno (o a todos) de ellos? El dolor que sentiríamos por la pérdida es razonable. Nuestro DIOS en el cielo SABE que somos débiles y sensibles. ÉL nos creó de esta manera.

Lo que es “irrazonable” es amargarse, angustiarse o enojarse con DIOS por lo que ÉL elige hacer. Nosotros — tú y yo — no pedimos estar aquí. Y exactamente como afirma el Salmo 115:3(b) — “ÉL hace lo que Le place”. Es mucho MEJOR para nosotros — en esta vida caída — meditar en esta verdad — y ENTENDERLA — ahora. Porque el Salmo 135 es parte de la palabra de DIOS. Esta es SU verdad. Y nos DOBLEGAREMOS ante SU verdad. Todos nosotros.

Si ENTENDEMOS esta VERDAD hoy — disfrutaremos MÁS de nuestras familias mientras estén aquí. Nuestro DIOS en el cielo puede ALTERAR permanentemente esta realidad en cualquier “momento”. Necesitamos apreciar y disfrutar lo que nuestro DIOS en el cielo nos ha prestado. Si hacemos esto con el entendimiento de que ÉL puede cambiar nuestras circunstancias en cualquier “momento” — nos volvemos más sabios. Oramos más. Somos más humildes. Y la vida TIENE SENTIDO. Por Su gracia, somos Su pueblo. ÉL ES nuestro DIOS.

Nuestro Dios está en los cielos; 
Él hace lo que Le place.

Wednesday, September 23, 2026

El Espíritu Santo Convence

Juan 16:8 
Y cuando Él venga, 
convencerá al mundo de pecado, 
de justicia 
y de juicio;

Tengo un hermano en Cristo muy especial que me mostró este excelente versículo hace poco. Vale la pena examinarlo con más detalle…

Nuestro Señor Jesucristo habla del Espíritu Santo en Juan 16. Les dijo a Sus discípulos que les convenía que Él se fuera (versículo 7) para que pudiera venir el Espíritu Santo. Y cuando el Espíritu Santo llegara – Él haría tres cosas importantes.

Él convencerá al mundo de pecado. Mi querido hermano me recordó esto cuando evangelizamos. No nos corresponde a nosotros “convencer” o “redargüir” a una persona de que está espiritualmente muerta en sus delitos y pecados (Efesios 2:1). El Espíritu Santo “convence” a una persona de su estado pecaminoso. Él “convence” en el mismo instante en que hace que la persona “nacer de nuevo”. Dios es Quien determina “quiénes” son Sus hijos adoptados eternamente (Efesios 1:3-14). El Espíritu Santo es Quien realiza esta bendición eterna en esta vida caída.

Él convencerá de justicia. Después de que “nacemos de nuevo” – el Espíritu Santo mora en nosotros. Él permanece para “santificarnos”. Nos recuerda — nos convence — de los errores y pecados que cometemos DESPUÉS de nacer de nuevo. Él es nuestro guía, SI Le permitimos llenar nuestra mente y nuestro corazón (Efesios 5:18). Él “transforma nuestra mente para que conozcamos la perfecta voluntad de Dios” (Romanos 12:1-2). Él nos hace “justos” en los momentos en que dependemos de Él.  

Él convencerá al mundo con respecto al juicio. Dios juzgará a TODOS los que no han recibido Su gracia — Su perdón de pecados a través de la muerte vicaria de Su único Hijo – Jesucristo. El fin de la MAYORÍA de los seres humanos que jamás han vivido no es agradable. Ya están bajo juicio (Juan 3:18-19). Su justa sentencia se llevará a cabo en el Gran Trono Blanco (Apocalipsis 20:11-15).

Nuestro Dios tiene un plan. El Espíritu Santo es una parte muy importante del plan de Dios, especialmente en este tiempo – la dispensación de la iglesia. El Espíritu Santo convence a los pecadores perdonados y los ayuda a mantener su estado “justo” ante Dios. En un futuro no muy lejano, el Espíritu Santo será quitado de en medio (2 Tesalonicenses 2:6-7) cuando nuestro Señor venga por nosotros en el arrebatamiento. Cuando eso suceda, no habrá nadie “presente” para convencer de pecado o de justicia. La “salvación” de las personas volverá a ser algo similar a la del Antiguo Testamento, antes de que el Espíritu Santo (Hechos 2:1-4) llegara como nuestro Señor prometió. Las personas serán “salvadas” después del arrebatamiento – pero será similar al método utilizado en el Antiguo Testamento.

“Vivimos” en un período (dispensación) verdaderamente bendecido del plan de Dios. Tenemos al Espíritu Santo “en” nosotros. Él nos convence de justicia para que podamos ser más como Él – santos. Un “día”, esta bendición (de la presencia del Espíritu Santo morando en este mundo) será quitada junto con nosotros en el rapto. Y nuestro Padre seguirá adelante con Su plan eterno. Debemos honrarlo a Él y el “descanso” que Él nos brinda mientras “caminamos” por esta vida caída.

Y cuando Él venga, 
convencerá al mundo de pecado, 
de justicia 
y de juicio;

Tuesday, September 22, 2026

Imitadores de ¿Quién?

1 Corintios 11:1 
Sean imitadores de mí, 
como también yo lo soy de Cristo.

En esta vida caída, todo el tiempo seguimos a alguien. De niños, aprendemos de nuestros padres y los seguimos. A medida que crecemos, miramos a nuestro alrededor. Necesitamos personas BUENAS — personas de carácter — a nuestro alrededor. Las personas de carácter son más difíciles de encontrar. Los jóvenes y los adultos jóvenes NECESITAN personas a las que puedan seguir para madurar espiritualmente. El mundo necesita MÁS personas de carácter.

¿Qué ES exactamente una persona de carácter? Una persona de carácter es alguien que, con su llegada, te hace sentir “como en casa”. Una persona de carácter honrará a Cristo con su vida cuando nadie esté mirando. Cuando no hay nadie presente, esta persona hace lo “correcto” — lo ético — de manera constante. Una persona de carácter es alguien en quien confías porque HACE lo correcto. Es digna de confianza.

Los cristianos “jóvenes” (nacidos de nuevo recientemente — sin importar su edad física) ni siquiera saben qué es lo “correcto” que deben HACER. Necesitan aprender y meditar en la palabra de Dios para poder DISCERNIR entre el bien y el mal. A medida que “pasamos” más tiempo en la “iglesia”, se “supone” que debemos SER santificados (Juan 17:17). Se “supone” que debemos llegar a ser más santos — porque DIOS es santo (1 Pedro 1:16). Hay cristianos que han “pasado” varios años en la iglesia — pero nadie los sigue a ellos ni a su ejemplo. No han sido santificados. No se han rendido al Espíritu Santo. No son personas a las que se deba seguir. No hacen discípulos ni evangelizan. Básicamente — y obviamente — no OBEDECEN al Señor.

¿Puedes afirmar — hoy — lo que Pablo declaró audazmente hace casi 2000 años? “Sed imitadores de mí”. Solo una persona de carácter haría esta afirmación. Solo una persona cuya vida esté entregada al servicio de nuestro Señor hará esta declaración. Solo una persona comprometida a seguir al Señor — rendida a Él — puede hacer esta afirmación. Es un compromiso de pura fe EN nuestro Señor. 

Nuestro SEÑOR nos pide a TODOS que le ENTREGUEMOS nuestras vidas a ÉL (Lucas 9:23; Romanos 12:1-2). Se “supone” que todos deberíamos poder hacer esta declaración después de un par de años de estudio bíblico y meditación. En los Estados Unidos (y varias en México), las iglesias se parecen más a guarderías espirituales para adultos que a lugares donde los adultos crezcan, maduren y se conviertan en ejemplos a seguir para los demás.

¿Eres un infante, un adolescente o un adulto espiritual? En serio. ¿Cuándo se supone que debes decirles a otras personas que te imiten? Según Mateo 28:19-20, nuestro SEÑOR está dispuesto a permitirnos “hacer discípulos” (por lo tanto, los discípulos son “seguidores”) tan pronto como nos damos cuenta del mandato de hacerlo. En otras palabras, debemos comprometernos a tener seguidores casi inmediatamente después de “nacer de nuevo”. Una vez MÁS, la iglesia en el siglo XXI ha enseñado / inculcado esto completamente al revés.  Hemos construido y vivido “iglesias” confundidas que cantan himnos – sacan una predicación interesante – juntan dinero para mandar misioneros y van a sus casas para vivir como el mundo.  ESTO NO ES UN EJEMPLO A SEGUIR.  Para nadie.  

Hay muchas iglesias tibias (Apocalipsis 3:15-17) en las que se anima a los “miembros” (idea exagerada — una iglesia tibia realmente NO es un “cuerpo” de Cristo — por lo que, si continuamos con la metáfora, realmente no hay “miembros”) a llevar vidas espirituales estancadas. Un cristiano estancado hace básicamente lo mismo — semana tras semana, mes tras mes — y culpa al pastor, al maestro del estudio bíblico, a sus padres... - la lista de personas responsables de su incapacidad para CRECER sigue y sigue. Lo ÚNICO necesario para SUPERAR una vida espiritual aburrida y estancada es una actitud de humildad y el deseo de honrar literalmente y verdaderamente al SEÑOR con nuestra vida.

Entonces — ¿QUIÉN ERES? ¿Debería alguien imitarte (seguirte) TODO el día de hoy? ¿Debería imitar tu lectura de las Escrituras, tu vida de oración, tu dependencia del Espíritu Santo, tu deseo de honrar a Jesucristo cuando todos y nadie están mirando?

Todos estamos siguiendo a alguien hoy. Seamos conscientes de ello o no. TODOS deberíamos dejar de ser quienes nuestros padres nos “enseñaron” a ser después de llegar al final de la adolescencia o principios de los 20 años (Lucas 14:26 — por favor, lee este versículo reflexivamente). Honrar a nuestro padre y a nuestra madre — sí. Usarlos como una “razón” para tropezar a lo largo de nuestra vida espiritual — ¡nuestro Señor le da a esta idea un NO enfático en Lucas 14:26! Debemos ser personas que lo busquen a ÉL cuando todos están y cuando nadie está allí. Debemos orar sin cesar para que el Espíritu Santo pueda guiarnos a HACER lo correcto cuando todos están mirando o cuando nadie está mirando. La iglesia SERÍA mucho más gozosa y fructífera si TODOS nos convirtiéramos en personas de carácter. ¡¡Si TODOS le dijéramos a todos los que conocemos – “imítame a mí así como yo imito al SEÑOR”!! Y reconociéramos sinceramente entre nosotros cuán a menudo fallamos — todos los días. El compromiso de afirmar lo que Pablo declaró nos coloca en una posición vulnerable y que honra a Cristo. Ya no tenemos ninguna excusa. O somos un ejemplo — o no lo somos. Todos luchamos — ¡es BUENO luchar en la dirección correcta! ¡¡¡Sé un ejemplo hoy!!! Durante todo el día. Nuestro SEÑOR es fiel. ÉL compartirá nuestras cargas y nuestros errores — SI nos comprometemos a seguir intentándolo — hasta que dejemos esta vida caída y maldita.

Sean imitadores de mí, 
como también yo lo soy de Cristo.

Monday, September 21, 2026

Sabemos - Por SU Bondad - Cómo Esto Termina Para Ellos

Salmos 9:20 
Pon temor en ellas, 
oh Señor; 
Aprendan las naciones que no son más que hombres. 

¡¡ES BUENO que conozcamos al SEÑOR vivo!! La gente en el mundo moralmente desorientado de hoy padece muchos trastornos mentales y emocionales. Es difícil que la “vida” tenga sentido. Lo correcto es incorrecto y lo incorrecto es correcto. No hay manera de encontrarle “sentido” a lo que la gente hace y dice. Las niñas son niños y los niños son niñas. Los homosexuales están “orgullosos”. Personas moralmente en bancarrota “enseñan” a los niños a ser como ellas en las escuelas públicas.  Todo está profundamente confundido.  

Nosotros — SUS hijos eternamente elegidos y bendecidos — ¡¡CONOCEMOS al SEÑOR de la vida!! Y SABEMOS que TODA la confusión que vemos es el resultado de SU juicio. SABEMOS que esto solo va a empeorar. Pero estamos firmes. Estamos seguros. NO porque no nos vayan a suceder cosas malas. Le suceden cosas malas a los hijos de nuestro SEÑOR. SABEMOS nuestro fin. SABEMOS “cómo” termina esto para nosotros. Seremos — un “día” — llevados a la presencia de nuestro SEÑOR. Para siempre. Y estaremos vestidos con cuerpos glorificados. Para siempre.

David escribió este Salmo 1,000 años antes de que nuestro SEÑOR naciera en esta tierra. Un “día” — nuestro SEÑOR PONDRÁ temor en las naciones. ÉL aún no ha hecho esto. Todavía no. ÉL tiene el control. La vida se mueve según SU plan. Y nosotros — SUS elegidos y bendecidos — SABEMOS QUE ÉL TIENE el control. ÉL MOSTRARÁ a TODAS las naciones que ÉL ES SEÑOR de TODO. ÉL derramará SU ira sobre ellas. SABEMOS que SU juicio viene. SABEMOS que SU ira hacia la humanidad crece a medida que los seres humanos se vuelven más y más rebeldes. ÉL PONDRÁ temor en ellas. Y TODOS SABRÁN QUE ÉL ES el SEÑOR (Apocalipsis 20:11) y que no son más que hombres.

SABEMOS cómo terminará todo esto. Tenemos el consuelo de “conocer el fin antes de que suceda”. Porque nuestro SEÑOR ha compartido “algo” de LO QUE ÉL HARÁ. Y nosotros — SUS hijos elegidos y adoptados — tenemos esperanza. Esperanza EN ÉL.


Pon temor en ellas, 
oh Señor; 
Aprendan las naciones que no son más que hombres. 

Sunday, September 20, 2026

Juntos Como Uno

Romanos 15:6 
para que unánimes, 
a una voz, 
glorifiquen al Dios y Padre 
de nuestro Señor Jesucristo.

¿Cuál es nuestra meta como creyentes? Glorificar a nuestro Señor.  TODOS deberíamos querer SER como nuestro Señor. Él quiere santificarnos. Él quiere que SEAMOS SANTOS porque ÉL ES SANTO (Levítico 11:44-45; 1 Pedro 1:16). A medida que CRECEMOS en el conocimiento de Su gracia, nuestras mentes son “transformadas” (Romanos 12:1-2). Pensamos de forma diferente – literalmente.  Conocemos con mayor claridad SU voluntad perfecta. Y ESTAMOS DE ACUERDO más fácilmente con los pensamientos del Cuerpo de Cristo. Hay sabiduría en un CUERPO de CRISTO que crece en conocimiento y gracia.

A medida que aprendemos a negarnos a nosotros mismos – “entendemos” más fácilmente lo que el Espíritu Santo quiere que HAGAMOS y DIGAMOS. Nuestros pensamientos se comparten más fácilmente con otros creyentes. Respetamos humildemente su opinión. Compartimos el deseo común de amarnos unos a otros para la gloria de nuestro Señor. Y llegamos al deseo de estar de acuerdo – en la medida de lo posible – con los deseos de nuestros hermanos y hermanas en Cristo. Obviamente, respetamos aún más los deseos de nuestros líderes espirituales porque la palabra de nuestro Señor nos instruye a hacerlo (Hebreos 13:17; 1 Timoteo 5:17; 1 Tesalonicenses 5:12-13). Debatimos menos y amamos más.

Nuestras vidas se vuelven más claras – menos confusas. Cuando “caminamos con el Señor” – la vida fluye más suavemente – más sabiamente. Y el Cuerpo de Cristo glorifica a nuestro Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo con “una” voz un poco mejor – SI seguimos PERMITIÉNDOLE que nos santifique y nos moldee a medida que escudriñamos, meditamos en Su palabra y nos unimos frecuentemente a Su Cuerpo.
para que unánimes, 
a una voz, 
glorifiquen al Dios y Padre 
de nuestro Señor Jesucristo.

Saturday, September 19, 2026

No Rechaces Disciplina

Proverbios 3:11-12  
Hijo mío, no rechaces la disciplina del Señor, 
Ni aborrezcas Su reprensión, 
Porque el Señor ama a quien reprende, 
Como un padre al hijo en quien se deleita.

Una persona sabia aprenderá de sus circunstancias. El Señor tiene el control de nuestras circunstancias. Él SABE los detalles de cada día que vivimos. Con frecuencia, nos encontramos en circunstancias que NO son agradables. En lugar de dedicar MUCHO tiempo y energía a "arreglar" nuestros problemas, NECESITAMOS entender que nuestro Señor permitió estas dificultades para nuestro BENEFICIO. El Señor prueba — Satanás tienta.  Nuestro Señor quiere ayudarnos a crecer en la madurez espiritual.

Cada dificultad que tenemos en esta vida fue CONOCIDA por nuestro Señor ANTES de que sucediera. CADA una. Necesitamos reflexionar sobre esto y CAMBIAR "cómo" respondemos a la incomodidad. NO necesitamos arreglar cada dificultad lo más rápido posible. No necesitamos "arreglar" ninguna de ellas. Nuestra incomodidad es para nuestro beneficio. NO estamos en casa. Somos "extranjeros" en este planeta caído y maldito. Nuestro HOGAR está en el cielo. No aquí. Aún no.

Mientras tanto, NECESITAMOS aprender a aceptar el entrenamiento que nuestro Señor permite en nuestras vidas. NECESITAMOS llevar las cargas mientras nos ponemos el YUGO de Jesucristo y Le pedimos Su ayuda para continuar. Santiago nos dice que "tengamos por SUMO gozo cuando pasemos por diversas pruebas" (Santiago 1:2-3). Si APRENDEMOS a percibir y entender correctamente la vida en este planeta caído, aceptaremos nuestros desafíos y pruebas y APRENDEREMOS de ellos. ENTENDEMOS — desde el momento en que nos despertamos — que somos criaturas caídas. NO sabemos cómo VIVIR esta vida correctamente. Y APRENDEMOS a estar agradecidos por TODAS nuestras pruebas y tribulaciones porque nos "moldean a la imagen de nuestro Señor".

Él quiere moldearnos a Su imagen porque nos ama. NO somos quienes "deberíamos" ser. Nuestro Señor nos ama lo suficiente como para no dejarnos tal como somos. Él quiere que amemos como Él nos ama. Él quiere transformarnos a Su imagen. Desafortunadamente para nosotros, NO queremos cambiar ni ser cambiados por Dios. Sus cambios nos incomodan. Nos gustamos tal como somos. Egoístas, egocéntricos, orgullosos, duros de corazón… Ya sabes. Todas las cosas difíciles que somos. Nuestro amoroso Señor no nos dejará en esta condición.

Debemos amar a nuestros hijos con el mismo amor que nuestro Señor tiene por nosotros. Hoy en día a los padres se les dice que "abusan" de su hijo si le dan una nalgada. La Biblia nos dice que hagamos lo contrario. Debemos darle una nalgada a un niño por su mal comportamiento (Proverbios 23:13-14). La disciplina es CÓMO los niños aprenden lo "correcto" y lo "incorrecto". La disciplina les enseña a respetar a Dios y a los demás. Los niños que no reciben disciplina en sus años "formativos" no desarrollan buenas habilidades sociales. Tienen dificultades con las relaciones. Sin disciplina — “solo sabemos lo que queremos - nadie más importa.”  Tal como estaríamos si nuestro Señor no nos mantuviera incómodos. 

Necesitamos aprender a "chiflar mientras trabajamos". Es BUENO ser agradecidos, cantar alabanzas y honrar a nuestro Señor mientras "caminamos" por esta vida caída. ¡¡Es BUENO ser amados por nuestro Señor!! Es BUENO ser disciplinados por Él. Aprendamos a permitir que nuestro Señor nos enseñe "cómo" vivir esta vida de una manera que Lo honre. Él usará nuestras circunstancias para HACER justamente eso.

Hijo mío, no rechaces la disciplina del Señor, 
Ni aborrezcas Su reprensión, 
Porque el Señor ama a quien reprende, 
Como un padre al hijo en quien se deleita.

Friday, September 18, 2026

La VOLUNTAD de DIOS

1 Tesalonicenses 5:18  
Den gracias en todo, 
porque esta es la voluntad de Dios 
para ustedes en Cristo Jesús.

Tratemos de "reflexionar" sobre este versículo. Dad gracias en TODO. Las primeras veces que lees o escuchas sobre este versículo, es fácil pensar superficialmente que es solo más "palabrería espiritual". Se supone que los cristianos deben poner su "sonrisa de revista" y fingir por un tiempo – hasta que Dios arregle el problema o el dolor. Y así es exactamente COMO la mayoría (casi todos) de los "cristianos" que he conocido VIVEN. Intentar "ser positivo" – no ser negativo. No ser un quejoso...

Eso NO es lo que dice este versículo. ¡¡PARA NADA!! NECESITAMOS pensar MÁS y fingir menos.

En todo – den gracias. Porque ESTA ES LA VOLUNTAD DE DIOS para USTEDES EN CRISTO JESÚS. El versículo va INCLUSO MÁS ALLÁ de ser “superficial” y fingir. Se nos INSTRUYE a DAR GRACIAS por TODO porque esta ES LA VOLUNTAD DE DIOS para nosotros EN CRISTO JESÚS. 

Parece que tenemos que reflexionar un poco más…

Profundicemos más… Existimos ÚNICAMENTE porque DIOS decidió que así fuera. No hay NADIE a quien conozcamos, ni experiencia que vayamos a tener – en ningún lugar – en ningún “momento” – que DIOS no haya PERMITIDO. ÉL CONOCE el fin desde el principio (Isaías 46:10). ÉL CONOCE a cada persona que jamás llegaremos a conocer. ANTES de que existieran. ÉL LO SABE.

Y ÉL nos instruye – en muchos versículos del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento – a CONFIAR EN ÉL – a CREER EN ÉL. Cuando APRENDEMOS a CREER EN – y CONFIAR EN – JESUCRISTO, no sentiremos la pérdida tan profundamente cuando un ser querido que ÉL creó nos deje para ir al cielo. Nuestra insistencia en “ser dios” nos causa MUCHO dolor innecesario. Sufrimos mucho más porque exigimos que JESUCRISTO respete nuestros sentimientos y nuestras relaciones. NO queremos ENTENDER que ÉL ES DIOS y nosotros no.

Cuando creemos esta VERDAD – que JESUCRISTO ES DIOS y ÉL tiene el derecho de HACER todo lo que quiera con SU creación – podemos DARLE GRACIAS de verdad por cualquier cosa que nos suceda. Porque CREEMOS que Isaías 46:10 ES la palabra de DIOS. Y SU palabra declara: “SU propósito SERÁ ESTABLECIDO y ÉL CUMPLIRÁ SU BUEN PLACER”. Cualquier cosa que nos suceda – ES SU voluntad o no puede suceder. ÉL ES el AUTOR de nuestra existencia. Y ÉL nos instruye a ESTAR agradecidos por cada circunstancia que enfrentamos. Porque TODAS nuestras circunstancias LE eran CONOCIDAS a ÉL antes de que existiéramos. Todas ellas.

Necesitamos PENSAR MÁS en JESUCRISTO y en QUIÉN ES ÉL. ÉL ES DIOS. ÉL nos salvó eternamente de un terrible lugar de castigo. DEBERÍAMOS aprender de cada experiencia en esta vida. ÉL SIEMPRE está enseñando. Necesitamos ser lo suficientemente humildes para recibir SUS enseñanzas. A medida que CRECEMOS en la comprensión de nuestro SEÑOR – podemos estar agradecidos por cualquier cosa y por todo lo que nos suceda porque SABEMOS que es la VOLUNTAD de DIOS.

Den gracias en todo, 
porque esta es la voluntad de Dios 
para ustedes en Cristo Jesús.

Thursday, September 17, 2026

Queremos Complacer Al Señor

Efesios 5:10   
Examinen (aprobando / comprobando) qué es lo que 
agrada al Señor,

La “vida cristiana” está seriamente desorientada y malinterpretada en la cultura egocéntrica actual. Los “cristianos” van a la iglesia – miran a su alrededor – ven a todos los demás “viviendo como el mundo” – y asumen erróneamente que este estilo de vida egocéntrico es “cómo” nuestro Señor quiere que vivamos. 

NO ES ASÍ.

Pablo concluyó su carta a los Efesios con instrucciones. En el versículo 2 les dice que, así como “nuestro SEÑOR se entregó a SÍ MISMO por nosotros, debemos amar como ÉL nos amó”. En el versículo 8, Pablo nos dice: “somos Luz en el Señor; y debemos andar como hijos de Luz”.

No hay instrucciones específicas en Efesios sobre “cómo” amar como nuestro Señor amó. No “sabemos” lo que significa “andar como hijos de luz”. Por esta razón, tenemos el versículo que consideramos hoy: “Examinen (aprobando / comprobando) qué es lo que agrada al Señor”.

Debemos examinar / aprobar / comprobar lo que agrada a nuestro Señor. Debemos mantener nuestra mirada en las cosas que no podemos ver (2 Corintios 5:7). Y debemos intentar constantemente cosas nuevas y diferentes para glorificar al Señor. Así es “cómo” debemos examinar / aprobar / comprobar lo que nuestro Señor quiere que HAGAMOS y SEAMOS. Nuestro Señor es glorificado en nuestros débiles intentos de honrarLe. Él es glorificado en nuestros éxitos. Él es glorificado cuando lo intentamos y fallamos. Solo necesitamos “querer honrarLe” con un corazón sincero y Él viene a nuestro lado. Él nos consuela. Él nos anima. Agradamos a nuestro Señor omnisciente si tan solo lo “intentamos”. El mundo se burlará de nosotros – nuestros hermanos y hermanas “cristianos” tal vez no nos entiendan – PERO nuestro propósito y nuestra meta es AGRADAR a nuestro Señor.

Por favor, continúa – intentando aprender / comprobando / probando / examinando qué – es lo que agrada al Señor. Él confirmará en tu corazón lo que Le agrada. Tus esfuerzos también te ayudarán a definir el don (o los dones) espiritual(es) que recibiste cuando naciste de nuevo.

Nuestro Señor nos dijo claramente – “Más bienaventurado es dar que recibir” (Hechos 20:35). Debemos creerLe y hacer todo lo posible para agradarLe. Él nos recompensará por nuestro deseo de agradarLe a Su debido tiempo.

Examinen (aprobando / comprobando) qué es lo que 
agrada al Señor,

No Se Mientan

Colosenses 3:9  No se mientan los unos a los otros,  pues ya ustedes se han despojado de la vieja naturaleza  y de sus hechos, No se mientan...