Saturday, February 28, 2026

Seamos Valientes Por Jesucristo - ¡Hoy y En El Futuro!

2 Timoteo 1:7 
Porque no nos ha dado Dios un espíritu de cobardía 
sino de poder, de amor y de dominio propio.

Esta es la segunda (y última) carta de Pablo a su amigo, su “hijo” espiritual, su discípulo Timoteo. Timoteo era joven de edad (1 Ti. 4:12).  Al comienzo de esta última carta a Timoteo, Pablo lo anima a ser fuerte en el Señor.

Todos “sentimos” o “percibimos” dudas y temores sobre nosotros mismos cuando “actuamos” con fe. ¿Qué pensará la gente de mí si hablo de Jesucristo? Estas dudas, creadas por nuestra “carne” y respaldadas por el “mundo”, pueden ser superadas por el “poder” (dynamis – griego) del Espíritu Santo – si le permitimos que nos guíe.  En nosotros reside, a través del Espíritu Santo, el poder para hacer y decir las cosas que honran a Jesucristo. Y es por eso que permanecemos en esta vida después de “nacer de nuevo”.  Somos Su cuerpo – Sus manos y Sus pies – para “hacer” las cosas que Le honran en esta vida. Tenemos el “poder” para hacer estas cosas que requieren fe. Necesitamos pedirLE al Espíritu Santo que nos ayude a superar nuestros miedos, dudas e inseguridades. Necesitamos alabar y honrar a Jesucristo en público. AnunciarLO a las personas que conocemos y con las que nos encontramos.

Otro aspecto del Espíritu Santo que nos ayuda a hablar y pensar sólo en Jesucristo es el amor “ágape”. El amor desinteresado que solo piensa en los demás. Si realmente amamos a quienes nos rodean – no dejaremos de hablar de Jesucristo.  Si son miembros de nuestra familia inmediata — marido, mujer, hijos O padres, primos, tíos O vecinos, conocidos, compañeros de trabajo — cualquiera y todos — hablaremos de Jesucristo. Porque Él ama de verdad. Si amamos sinceramente a los demás, nos daremos cuenta de que lo mejor que podemos hacer por ellos es animarlos a conocer (evangelizar) o crecer (discipular) en Jesucristo.  En cada conversación, en cada encuentro de cada día. No hay nada más importante. Jamás. En Él vivimos, nos movemos y existimos (Hechos 17:28). Nuestros días deben estar llenos de conversaciones que se centren en Jesucristo. 

El Espíritu Santo también nos da autocontrol y prudencia. Ambas ideas se encuentran en la palabra (σωφρονισμός sōphrŏnismŏs) disciplina, es decir, autocontrol y mente sana. Debemos ser “conscientes” de lo que el Espíritu Santo quiere que hagamos y digamos. Somos testigos de Jesucristo en este mundo caído.  Somos Sus manos y Sus pies. Debemos hacer y decir las cosas que Le honran. Esto es mucho, mucho más importante que “poseer” cosas o “tener una vida mejor aquí”.  Hemos “nacido de nuevo” para honrar a nuestro Salvador eterno. Así que, hoy, no seamos tímidos ni dudemos de nuestro propósito. Hablemos amorosamente de Jesucristo y vivamos una vida que demuestre el autocontrol y la prudencia de ser guiados por el Espíritu Santo. Durante todo el día. Hasta que nos acostemos esta noche. HonrémosLe con nuestros pensamientos y nuestras vidas.  

Porque no nos ha dado Dios un espíritu de cobardía 
sino de poder, de amor y de dominio propio.

1 comment:

Vencemos Con El Bien

Romans 12:21  No seas vencido por el mal,  sino vence el mal con el bien. Este versículo es un versículo difícil. Queremos responder al mal ...