Salmos
121:8
El Señor guardará tu salida y tu entrada
Desde ahora y para
siempre.
Desde ahora y para siempre… Somos un poco “lentos” para
entender. No “comprendemos” muy bien lo que el SEÑOR ha hecho. SOMOS eternamente “salvos” (Colosenses 1:13). Redimidos
(1 Pedro 1:18). Comprados (1
Corintios 6:20; 7:23). Justos (2
Corintios 5:21). Justificados y glorificados (Romanos 8:30). Desde la perspectiva de nuestro
SEÑOR – TODO esto está HECHO. CONSUMADO
(Juan 19:30). Tiempo pasado. Terminado. Completado.
Aquellos de
nosotros que hemos recibido la gracia eterna del SEÑOR en nuestras “vidas” – tenemos
DOS problemas significativos (mientras que "caminamos" aquí):
1) No
dejamos de pecar inmediatamente. Tenemos que “vivir” nuestras vidas (en este
mundo caído) en cuerpos que TODAVÍA son rebeldes y pecaminosos. La MEJOR manera
de VIVIR “después” de ser bendecidos eternamente por el SEÑOR es MORIR a uno
mismo. Cuanto MÁS HONRAMOS al SEÑOR al negarnos a nosotros mismos – ¡¡MEJOR!!
Debemos rechazar nuestra “carne” y vivir para el SEÑOR (Lucas 9:23; Romanos
7:21-25). Y luchamos…
2) LA MAYORÍA de los cristianos en el
siglo XXI no viven como si creyeran que están eternamente salvos. No “VIVEN” esta vida como si su eternidad
estuviera CONSUMADA. “Viven” en este
mundo como si PERTENECIERAN aquí. Corren para hacer de esta “vida” – esta vida
caída y condenada – su hogar. Creyentes confundidos atrapados en las “cosas de
este mundo” (1 Timoteo 6:17). Y el cuerpo de Cristo sufre a causa de
su confusión. Sufre con su confusión. La palabra de DIOS nos dice
muy claramente que esta vida – este mundo – NO es nuestro hogar (1 Pedro 2:11;
Hebreos 11:13-16). Nuestra ciudadanía está en el
CIELO (Filipenses 3:20).
PERO – aquellos
que ELIGEN confiar en el SEÑOR – pueden confiar en el último versículo del
Salmo 121. El SEÑOR guardará tu salida y tu
entrada. Este concepto distorsionado y terriblemente malinterpretado
es VERDAD. Hoy. Ahora mismo. Para TODOS aquellos
que andan por fe y no por vista (2 Corintios 5:7). Hay una paz
profunda disponible para TODOS los que mediten en SU palabra y ESTÉN QUIETOS (Salmo
1:2-3; 46:10). Ahora MISMO. Este momento. Si practicáramos
–diariamente – constantemente – nuestra FE en nuestro SEÑOR. Nuestra
confianza en ÉL. Lentamente – e inevitablemente –
somos santificados. Y aprendemos la verdad de 1 Timoteo 6:6: “Pero gran ganancia
es la piedad acompañada de contentamiento”. ¡¡Tenemos una GRAN
GANANCIA!! Cuando aprendemos a CREER que nuestro SEÑOR guardará nuestra
salida y nuestra entrada – desde ahora y para SIEMPRE. SI confiamos en ÉL
en TODO lo que hacemos. SI dependemos de ÉL para definir cada momento de
nuestras vidas – aquí – en este mundo caído. ÉL obviamente definirá
nuestras vidas en el cielo. Allí – no pecaremos. Estaríamos MUCHO mejor SI
CREYÉRAMOS que nuestro SEÑOR define cada circunstancia que VIVIMOS – hoy. Ahora
MISMO. Este momento ha sido provisto soberanamente por ÉL. Para SU gloria y nuestro beneficio. Esta
CERTEZA es VERDADERA para el resto del día de hoy. SI tan solo
lo CREYÉRAMOS.
El salmista
declaró claramente – nuestro SEÑOR GUARDARÁ
nuestras vidas – desde este “tiempo” hasta para siempre. Este “tiempo” es el momento
de nuestra “salvación”. El momento en que “nacimos de nuevo”. Desde ese momento – hasta para siempre – nuestro SEÑOR nos protegerá y nos amará. Si
tan solo le CREYÉRAMOS ahora. No podemos “perder” nuestra salvación por
nuestra falta de fe. SÍ PERDEMOS mucho gozo y paz – y, al mismo tiempo
tesoros eternos – debido a nuestra falta de fe en el SEÑOR. Estamos mucho
mejor creyéndole a ÉL que a nuestros engañosos corazones. Vivamos hoy confiando
en nuestro SEÑOR. HonrémosLo a ÉL. Y disfrutemos de Su presencia. Su
paz. SU amor. Mientras ÉL guarda nuestra salida y nuestra entrada. ÉL ESTÁ allí. Ahora
mismo. Y para siempre.
El Señor guardará tu salida y tu entrada Desde ahora y para siempre.
Favor de escribir tus comentarios aquí. Gracias.
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