Colosenses
3:9
No se mientan los unos a los otros,
pues ya ustedes se han despojado de la
vieja naturaleza
y de sus hechos,
No se mientan unos a otros. Está bien. Puedo hacerlo. No voy a tergiversar (dar
una interpretación forzada o errónea a palabras o acontecimientos)
la verdad. No voy a mentir.
Espera un minuto – si
alguien me pregunta – “¿Cómo estás?” y yo respondo – “Estoy bien”, cuando no
siento ni pienso que estoy bien – ¿no es eso una mentira? No siempre. Depende de la relación con la
persona que pregunta y de las circunstancias. Debemos ser un pueblo fuerte que
lleva sus cargas. PERO, al mismo tiempo, se supone que no debemos mentir.
Haríamos bien en esperar unos segundos antes de responder a la pregunta:
“¿Cómo estás?” Y consultar
con el Espíritu Santo sobre “cómo” responder. Debemos ser un
pueblo SINCERO y TRANSPARENTE. NO somos perfectos. No debemos esperar la perfección
ni de nosotros mismos ni de los demás. TODOS somos pecadores perdonados. Necesitamos dejar de mentir. Cuando se plantea cualquier tema.
Necesitamos
aprender a expresar nuestros pensamientos con honestidad, pero con amabilidad. Nuestro
SEÑOR quiere que seamos un pueblo pensativo / reflexivo (Romanos 12). Él quiere que seamos CAPACES de expresar claramente
QUIÉNES somos mientras decimos la VERDAD con humildad y sinceridad.
Así que deja de mentir. Si la persona que pregunta “¿Cómo estás?” no
es un amigo cercano, “Voy bien” es suficiente. Necesitamos sabiduría para
aprender a ser sinceros y honestos en nuestras respuestas. Debemos
sentirnos cómodos esperando unos segundos para responder a cualquier pregunta o
comentario hecho en nuestras conversaciones. Sé
sincero. Sé honesto.
Y deja atrás los viejos hábitos. Necesitamos DEJAR de intentar convencer a
los demás de que somos más inteligentes o mejores de lo que somos. Esa “persona”
(nuestro viejo ser) necesita morir. Humildad.
Honestidad. Vulnerabilidad. Estas actitudes amenazan nuestra “carne”.
No queremos ser ninguna de estas tres virtudes de forma “natural”. El Espíritu Santo
quiere que seamos esto y más. En sabiduría. No
para impresionar a los demás. Sencillos.
Tranquilos. Claros. Es BUENO ser un
hijo eternamente adoptado del DIOS viviente. Debemos honrarlo SIENDO más como ÉL. Hoy. SOMOS
personas eternamente salvadas. Sí. ¿Perfectos? Todavía no. Todavía no.
No se mientan los unos a los otros,
pues ya ustedes se han despojado de la vieja naturaleza
y de sus hechos,
Favor de escribir tus comentarios aquí. Gracias.
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