Salmo 117
Alaben al Señor, naciones todas;
Alábenle, pueblos todos.
Porque grande es Su misericordia (amor fiel - hesed)
para con nosotros,
Y la fidelidad (o la verdad) del Señor es eterna.
¡Aleluya!
Todos estamos "en construcción". Todos somos un trabajo en
progreso. Este proceso tiene un título bíblico - se llama santificación. Todos
estamos siendo transformados a la semejanza de Jesús (2 Cor. 3:18). Dios (la
Trinidad) nos ama tanto que ha colocado una parte de Sí mismo (el Espíritu
Santo) en nosotros – para residir en nosotros – para ayudarnos a ser más como
Él – mientras caminamos en este mundo caído. Mientras todavía estamos presos en
este “cuerpo de muerte”. El Espíritu Santo en nosotros anhela alabar al Dios
vivo. Anhela alabar al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Y debemos alabar a
cada uno de ellos – o colectivamente– alabar a Dios.
Incluso si no tuviéramos la ayuda del Espíritu Santo, deberíamos alabar
a Dios. Simplemente porque es digno de ser alabado. Él nos creó. Él creó la
creación. Esta creación es hermosa y compleja. Es vasto y muy pequeño al mismo
tiempo. Dios debe ser alabado por los detalles que creó. Grande y pequeño.
Y nosotros –por encima de todas las demás cosas creadas– deberíamos
alabarlo aún más profunda y apasionadamente. Porque Él no sólo nos creó, sino
que envió una parte de Sí mismo, el Hijo eterno, a morir en nuestro lugar para
que pudiéramos pasar para siempre en Su presencia. Somos pecadores que dañaron
nuestra relación con nuestro Creador. En Su hesed – Su amor fiel /
fidelidad amorosa – Él nos restauró. Él nos redimió con la sangre de su único
Hijo. Para que podamos alabarlo por siempre.
Su fidelidad es como una roca que no se puede mover. Él no cambia. Un
día estaremos con Él para siempre. Y hasta “ese día” debemos alabarlo por todo
lo que ha hecho y todavía hace. Alábalo porque el Espíritu Santo comparte cada
día con nosotros. Alabado sea porque entendemos un poco de quién es Él al leer
la Palabra que compartió con nosotros: la Biblia. Alábalo por los hermosos
cielos y los ojos que pueden ver. Alábalo por la capacidad que tenemos de
percibir y comprender lo que sucede a nuestro alrededor. Alábalo por cada
detalle que sucede hoy. Todo es parte de Su plan para ser glorificado.
¡Alabado sea el Señor!
No comments:
Post a Comment