Lucas 1:68
“Bendito sea el
Señor,
Dios de Israel,
Porque nos ha visitado
y ha efectuado redención
para Su pueblo”
El sacerdote
Zacarías profetizó estas palabras el día en que Juan el Bautista fue llevado al
templo para ser circuncidado. Zacarías y Elisabet eran personas “justas”.
Obedecían la ley de Dios (en la medida de sus posibilidades). Al octavo día de
su nacimiento, esta pareja piadosa llevó a su hijo al Templo, y la lengua de
Zacarías se desató. Zacarías había permanecido mudo para un poco más que nueve
meses por haber dudado de la promesa de Gabriel de que sería padre (Lucas
1:19-20, 24).
Después de “liberar”
su lengua – el ESPÍRITU SANTO llevó a Zacarías a profetizar. Y Zacarías
comienza su profecía alabando a DIOS. Simplemente – pero profundamente –
alabando a DIOS. “Bendito sea el SEÑOR
DIOS de Israel”. Y nuestro SEÑOR debe ser alabado. Debemos bendecir SU nombre.
En “nuestro” caso, no por lo que ÉL ha hecho por Israel. Debemos alabarLO por
lo que ha hecho por nosotros – los gentiles. Disfrutaremos viendo a nuestro
SEÑOR gobernar desde Jerusalén. Disfrutaremos viéndoLO cumplir SUS promesas a
Israel. Pero seremos espectadores.
Israel tiene muchas promesas que aún no se han cumplido. Y nuestro DIOS
es hesed. ÉL es amor fiel – fidelidad amorosa. ÉL cumplirá SUS promesas
a Israel. Y nosotros podemos unirnos a su alabanza a DIOS mientras ÉL se mueve
en esta creación. ÉL realizará muchos actos milagrosos para demostrar SU
fidelidad y SU santidad perfecta. ÉL no
puede mentir. Él honrará a Israel – los “elegidos” de Israel. Y nosotros
podemos bendecirLO por SU santidad perfecta. Podemos bendecirLO por la
confianza plena que podemos tener en nuestro futuro. Porque nuestro SEÑOR es DIOS.
Y ÉL literalmente moverá la tierra (en Israel) para cumplir Sus promesas a Su
nación elegida – Israel. Y SABREMOS que ÉL ES DIOS y nadie más.
Porque nos ha
visitado. La profecía de Zacarías está escrita en tiempo verbal de
"perfecto profético" o "prolepsis". “Visitado" está en
tiempo pasado, aunque JESUCRISTO aún no había nacido de María. Aproximadamente
seis meses después de esta profecía – “la visitación” de DIOS se manifestaría
en la humanidad en la forma de un bebé recién nacido. Emanuel – DIOS con
nosotros – nacería. Y Su plan continuaría desarrollándose...
Su “visita”
duraría alrededor de treinta y tres años. Dios envuelto en carne – JESUCRISTO –
“caminaría” sobre esta tierra y ESTARÍA
con la humanidad. ÉL “ministraría” a la
gente en Israel y Samaria. Caminaría los caminos y las calles de las ciudades y
los pueblos. ÉL “visitó” a la humanidad.
Después de tres
años de ministerio – JESUCRISTO sería odiado por las autoridades judías de Su
tiempo. Odiarían Su santa perfección, Su profundo conocimiento y comprensión de
Su palabra, Su capacidad para amar perfectamente a Su pueblo. Los líderes
judíos odiarían tanto a JESUCRISTO que Lo harían crucificar por los romanos. El
único “hombre” perfecto que jamás haya vivido sufriría una muerte vergonzosa y
dolorosa. (Esta realidad dice mucho sobre quiénes somos tú y yo. Haríamos lo
mismo con JESUCRISTO si no fuéramos salvos. Odiamos a Dios por naturaleza si ÉL
no actúa en nosotros y nos permite comprender cuánto Lo necesitamos).
Lo que los
líderes judíos y Satanás no comprendieron fue que – en Su muerte – JESUCRISTO
nos redimió. Nuestro SEÑOR vino a morir. Esa fue la única
razón por la que ÉL se envolvió en carne. ÉL hizo una ofrenda sacrificial
perfecta a Su PADRE. ÉL se ofreció a Sí Mismo para que pudiéramos ser redimidos
y perdonados para siempre. Hemos sido comprados (redimidos) por un precio (1
Corintios 6:20). Y sabemos que nuestro Dios es perfectamente santo y
perfectamente amoroso. Ambas cosas a la vez, en una creación pecaminosa y llena
de sufrimiento. Nuestro SEÑOR venció el poder destructivo del pecado a través
de Su amor.
El verbo — “efectuado”
— en la profecía de Zacarías, también está en tiempo perfecto profético. La “redención”
del pueblo de Dios no se “lograría” hasta más de treinta y tres años después de
que Zacarías pronunció estas palabras. Para DIOS – nuestra redención ya era un
hecho del “pasado” antes de que creara el sol. ÉL ES DIOS. Y ÉL SABE. CADA
detalle – EN TODAS PARTES – PARA SIEMPRE.
ÉL redimió a Su
pueblo. A todos Sus elegidos. Judíos y gentiles fueron redimidos (comprados) en
la cruz. Y nuestra salvación es eterna. ¡Somos salvos para siempre! Esta vida
de 80 años (más o menos) no es nada. No comprendemos lo que significa nuestra
redención. Pero - ¡TODO ESTÁ CONSUMADO! Hecho. Hace casi 2000 años – nuestra
salvación eterna se completó.
Es bueno que alabemos a DIOS por Su omnisciencia.
Podemos “confiar en” ÉL. ÉL tiene cada detalle bajo Su control. Nuestra
redención se completó antes de que JESUCRISTO caminó sobre esta tierra. ¡Y
nuestro futuro es BUENO! ¡Porque nuestro SEÑOR es BUENO! Y digno de ser
alabado. Todo el día. Hoy.
“Bendito sea el Señor,
Dios de Israel,
Porque nos ha visitado
y ha efectuado redención para Su pueblo”
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