Apocalipsis
4:11
Digno eres,
Señor y Dios nuestro,
de recibir la gloria y el honor y el
poder,
porque Tú creaste todas las cosas,
y por Tu voluntad
existen
y fueron
creadas.
Haríamos BIEN
en acercarnos a este versículo como niños – enseñables.
Porque este versículo dice mucho más de lo que aceptamos fácilmente. Si “miramos
a nuestro alrededor” en el cuerpo de Cristo en el siglo XXI – un adjetivo que
viene a la mente es “superficial”. La gente asiste a la iglesia por
costumbre, por sentimiento de culpa, por contacto social o por problemas
urgentes – razones superficiales – temporales. Su interés y su compromiso son
pasajeros. Tan pronto como se suben al auto para regresar a casa tras el “servicio”
(o “culto”) de la iglesia – comienzan a llenar sus corazones y mentes
con sus planes para la tarde y la semana que comienza.
Este
versículo establece claramente — de manera inequívoca — que lo opuesto es verdad.
La terrible manera de “hacer” la vida en la cultura “cristiana” de hoy es
orgullosa, egocéntrica y con toda certeza será juzgada por el Señor sentado en
Su trono (v. 2 — introducción al capítulo). Jesucristo no ‘existe” para ser
considerado durante una hora o dos los domingos… La mayoría de los “cristianos”
del siglo XXI se entienden a sí mismos y a la vida al revés. Literalmente — al
revés. Nuestro Señor no creó la creación – permitió que “cayera” – y luego
salvó a unos “pocos” bendecidos para que LE agradeciéramos algunas veces al día
y unas cuantas horas el domingo. Esto está al revés. Y es profunda y
eternamente equivocado.
Así que – debemos mirar
Apocalipsis 4:11 como niños. Como
discípulos. Llegar a la Biblia (y a la iglesia) como personas que
profunda y literalmente están dispuestas a aprender. Personas que desean
comprender “quiénes” SON. Personas de una
“FE QUE BUSCA ENTENDIMIENTO”. Esta manera de percibirse a
uno mismo y a la vida es SABIA. Bíblica.
Digno ES nuestro SEÑOR y DIOS
— de recibir la gloria, la honra y
el poder. La creación existe porque un “día’ — Él así lo quiso.
Quédate en silencio un momento y deja que eso cale hondo. Recibimos ráfagas de
información en esta sociedad tecnológicamente avanzada (según nosotros — los
humanos orgullosos que somos) y no PENSAMOS. Nuestro DIOS merece gloria, honra y poder de TODA la
creación. Especialmente de Sus hijos
adoptivos, elegidos eternamente. Especialmente de ELLOS. Porque — según la Biblia — vamos a pasar la eternidad
(eso significa para siempre) en Su presencia. Si esto es verdad
para ti — SI has nacido de nuevo — este pensamiento debería reorganizar por
completo cada plan que tienes para hoy, para mañana y para el resto de tu vida.
Nuestro Señor creó TODAS las cosas. Necesitamos — una vez más —
quedarnos en silencio y dejar que ese pensamiento cale hondo. Todos los miembros
de tu familia, TODOS ellos —fueron creados por el Señor. No hay nada
que hayan hecho o vayan a hacer jamás que nuestro Señor no SUPIERA antes
de que el sol comenzara a brillar. Él SABE exactamente cuándo fue
creado el corazón de cada uno de los miembros de tu familia y cuándo dejará de
latir. Cada uno de ellos (y el tuyo y el mío). Él los creó a TODOS. Él creó la silla en la
que te sientas — el edificio que alberga la silla en la que te sientas — cada “cosa”
Le pertenece a Él. Cada “cosa”. Todos
los árboles que se necesitaron para construir los muebles que usas, todas las
rocas para hacer el concreto (o hormigón) sobre el que caminas — Él los creó. TODO
le pertenece a nuestro SEÑOR.
Y Él quiere nuestra atención. Las veinticuatro horas del día — los siete
días de la semana — Él quiere ser honrado, recordado, reconocido y apreciado
(orar sin cesar). Por haber creado a cada persona y cada cosa que jamás
llegaremos a conocer. Jamás. No hay acto, ni evento, ni ocasión que ocurra en
nuestras vidas que nuestro Señor no SUPIERA de antemano. Él lo SABE todo. Y Él merece ser honrado por
darnos la capacidad de ENTENDER nuestra realidad. Él nos permite CONOCERLO a Él y Su
presencia. Él ES un Dios de gracia.
Por Su voluntad — cada persona que has
conocido o que jamás conocerás — existe. Tú no elegiste a tu familia. ¡¡Tu madre y tu padre NO te eligieron
a ti!! Llegaste a donde el Señor decidió que llegarías el día
en que Él decidió que llegarías O no ESTARÍAS aquí. El idioma
(o idiomas) que hablas — los hábitos que “conoces” — la comida que te gusta — NO
son el resultado de tus ELECCIONES. El Señor te puso donde estás para
que experimentaras la “vida” que Él eligió que experimentaras. La creación — toda la creación — las galaxias en los
cielos y las mitocondrias (las centrales de energía) de nuestras células
— existen porque Él eligió que así fuera. Tú no pediste tu
cerebro increíblemente complejo que puede tomar las líneas garabateadas en la
pantalla de un teléfono celular y entender las palabras. ¡¡Nuestro SEÑOR te
hizo!! Y Él
merece ser recordado — todo el día — todos los días.
Nuestro SEÑOR merece aún MÁS alabanza y gloria si eres uno de los
bendecidos y elegidos que pasará la eternidad en el cielo con Él. Si eres un “cristiano” — sería sabio que
profundizaras tu entendimiento de nuestro Señor. Abandona la
cultura enferma que el cuerpo de Cristo mantiene hoy. Jesucristo no existe para estar a nuestra
entera disposición. Él NO es nuestro mago en el cielo. Él NO
quiere ser recordado solo cuando comemos o cuando alguien que conocemos tiene
un problema. ¡¡Este NO ES QUIÉN ÉL
ES!!
Él ES el SEÑOR de todo. Él
dio SU vida porque nos ama más de lo que entendemos. No podemos
hacer que nuestro SEÑOR “haga” nada — jamás. Mira el final de este versículo
detenidamente. “Por
tu voluntad existieron y fueron creados”. Una vez más — necesitamos
dejar de ser tan superficiales. Tan egocéntricos. Cada persona que has conocido jamás — fue creada por el
Señor para Su voluntad. Su voluntad. No la tuya ni la mía. Él “hará”
con cada una de ellas lo que decida HACER. Ellos no “pidieron” ESTAR
aquí. Tú y yo tampoco. Existimos para SU gloria — no para nuestros caprichos y exigencias.
Toda la
idea de apresurarse a ir a trabajar para comprar más cosas carece de sentido — es
tan vacía. Nuestras vidas — las vidas de los “cristianos” — son mucho más
profundas y significativas — SI somos enseñables / dispuestos a aprender.
Podemos vivir para la gloria de nuestro Señor. Y cada
día cobra más sentido — más propósito. En lugar de preocuparte tanto por
tu vida y por la vida de los miembros de tu familia — piensa un poco. Ellos, tú y yo
existimos porque nuestro Señor así lo quiso. Él está a cargo de sus
vidas y de las nuestras. Podemos
hacer nuestros planes — el Señor dirige nuestros pasos (Proverbios 16:9). Es solo por Su gracia que somos salvos.
Nuestra existencia depende de Él. No podemos añadir ni un solo minuto a nuestras vidas (o a las vidas de
nuestros seres queridos) preocupándonos (Mateo 6:25-34).
Es BUENO para nosotros darle a nuestro Señor
la gloria y la honra que Él merece. ÉL ES DIOS. Y haríamos
bien en recordarLo las veinticuatro horas del día (cuando estamos despiertos) —
los siete días de la semana. Ser agradecidos y HACER cada “cosa” para Su gloria (Colosenses
3:23-25). El versículo 25 termina este pasaje con un «¡auch!». Se nos recuerda
ser cuidadosos / reflexivos al considerar QUIÉNES SOMOS. Nuestro Señor merece nuestro mejor esfuerzo para honrarLo
a ÉL con nuestras vidas – como los ángeles lo harán cuando los vemos en el
futuro (Apocalipsis 4:1 – “después de
esto…” - El “esto” es el rapto que ocurre después capítulo 3 cuando “la iglesia”
de capítulos 2 y 3 desaparece). Nuestro
Señor SABE todo.
Digno eres,
Señor y Dios nuestro,
de recibir la gloria y el honor y el poder,
porque Tú creaste todas las cosas,
y por Tu voluntad
existen
y fueron creadas.
Favor de escribir tus comentarios aquí. Gracias.
ReplyDelete