Salmos
96:1
Canten al Señor un cántico nuevo;
Canten al Señor, toda la
tierra.
El
Señor nos creó a Su imagen.
Por esta razón, debemos cantar Sus alabanzas. ¡Nuestro Dios es el único Dios
verdadero! Y Él merece nuestra alabanza. Él
merece nuestra alabanza por muchas, muchas razones…
Un pequeño ejemplo (de los millones de ejemplos que suceden cada minuto dentro nuestro cuerpo) – Nuestros pulmones "inhalan" aire
que tiene una mezcla única de gases. Para nosotros los seres humanos, el gas
principal al que necesitamos acceder es el oxígeno. "Inhalamos" aire
que contiene oxígeno — pasa cerca de los capilares dentro de nuestros pulmones —
y las células sanguíneas que Dios nos dio liberan el dióxido de carbono que
transportaron a nuestros pulmones y reciben el tan necesitado oxígeno. Nuestras
células sanguíneas están químicamente más "equilibradas" con oxígeno
que con dióxido de carbono. Por lo tanto — en la "pared" capilar —
nuestras células sanguíneas liberan el dióxido de carbono y adquieren oxígeno.
Nuestro corazón bombea luego las células sanguíneas (que ahora llevan oxígeno)
a cada celula de nuestro cuerpo. Cuando la célula sanguínea cargada de oxígeno
llega a una célula que necesita oxígeno (TODAS las células están ávidas de
oxígeno mientras crean la energía necesaria para sobrevivir), la célula atrae
químicamente el oxígeno con mayor fuerza que la célula sanguínea que lo
transporta. La célula sanguínea libera el oxígeno. La célula sanguínea, ahora
inestable, acepta el dióxido de carbono que es un subproducto de la función
celular (para volver a estar químicamente más estable). Y la célula sanguínea
realiza su viaje de regreso a nuestros pulmones – para reabastecerse (llenarse
de nuevo) de oxígeno.
El
oxígeno es una molécula que tiene una fuerte carga negativa. Se utiliza dentro
de cada una de las células de nuestro cuerpo para mantener la "vida".
La mitocondria (una pequeña fábrica química dentro de cada una de nuestras
células) toma oxígeno y utiliza el poder latente de su carga negativa para
crear una molécula que le da energía a la célula. Esta molécula recién creada
proporciona el "poder" para permitir que la célula funcione - que la celula "vive".
Este proceso químico orgánico tiene lugar en nuestros pulmones, en la sangre
y dentro de todas y cada una de las células — las veinticuatro horas del
día, los siete días de la semana. En el momento en que este proceso se
detiene durante más de 2 o 3 minutos – nuestras células cerebrales perecen y
nos encontramos con el Señor en nuestros cuerpos espirituales (morimos).
Nuestros cuerpos físicos deben tener oxígeno TODO el tiempo – o de lo contrario
mueren.
Este
proceso químico, complejo y delicadamente equilibrado, es solo una de los
millones de acciones increíbles que nuestros cuerpos "hacen" cada
día. Nuestros cuerpos "hacen" la mayor parte de su trabajo sin que
nos demos cuenta. Nuestro increíble Dios nos creó para "hacer" estas obras
complejas para Su gloria y nuestro beneficio.
Resulta interesante — pero
si observamos con detenimiento — que el cuerpo humano siempre ha producido
estas reacciones químicas. Sin embargo,
hemos pasado la mayor parte de la historia de la humanidad sin comprenderlas. Nuestro Dios DISFRUTA revelando
pacientemente aquello que ha ocultado en Su creación.
Al
reflexionar sobre TODO lo que hacen nuestros complejos cuerpos — debemos alabar
a nuestro Creador. ÉL ES DIOS. Y Él
ha hecho muchas cosas increíbles. Él merece un cántico nuevo. Él merece nuestra
alabanza. Debemos cantar sobre Su gloria, Su justicia, Su amor, Su paciencia,
Su santidad, Su gracia… ¡¡Nuestro Dios — el
ÚNICO Dios verdadero y vivo — es un Dios bueno!!
La mayoría
de los creados a Su imagen tropiezan a través de esta vida sin conocerLo. Es
por Su gracia que somos "salvos". Por Su gracia — SABEMOS que
conocemos al único Dios verdadero. Y un profundo sentimiento de gratitud brota
de nuestras almas. Sabemos que no merecemos CONOCERLO. "Entendemos"
que ÉL es santo. "Entendemos" que no lo elegimos a Él. Él nos elegió
a nosotros. Porque Él es amor. Él es bueno. Él quería que "algunos"
de los creados a Su imagen lo CONOCIERAN. Para CONOCER Su santidad, Su gracia,
Su amor. Dios nos ha puesto en un grupo muy especial, eterno y selecto.
SOMOS Sus hijos adoptados eternamente. ¡¡Y deberíamos cantar sobre Él!! Todo el tiempo.
Nuestro Dios disfruta los "cánticos
nuevos". Habrá
"cánticos nuevos" entonados en el cielo (Apocalipsis 5:9; 14:3). ¡¡A nuestro Dios Le encanta que se canten Sus alabanzas!! ¡Cántale a Él! Cántale el gozo que sientes al estar en Su presencia.
¡Cántale el deleite que sientes al contemplar Su creación! Cántale un cántico
nuevo. Hazle SABER tu agradecimiento por las complejidades de tu cuerpo.
¡¡Hazle SABER que aprecias Su gracia en tu vida!! Cántale un cántico nuevo.
¡Debemos unirnos a la creación en nuestra alabanza a Dios! Cuando el cielo cambia de
gris a rojo anaranjado y a amarillo en el amanecer — ¡podemos unirnos a la
creación para el comienzo de un nuevo día! Nuestro Señor disfruta
mostrándonos Su poder y creatividad. ¡¡Él quiere que nos unamos a Su creación y Lo
alabemos!! Nuestro Señor es eternamente bueno. Él es poderoso. Y
Él merece nuestra alabanza. Por cada momento que "experimentamos"
hoy. Es por Su gracia que experimentamos cualquier cosa. AlábaLo.
Hoy. Por todo lo que Él es y por lo que ha hecho. ¡¡Él es un Dios asombroso!!
Canten al Señor un cántico nuevo;
Canten al Señor, toda la tierra.
Favor de escribir tus comentarios aquí. Gracias.
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